Del Examen Físico Segmentario: Examen de la Cabeza

OJOS

Aspectos anatómicos:

Cejas: pelos ubicados en los arcos ciliares.

Párpados: membranas que cubren el polo anterior del ojo. Protegen, lubrican y regulan la cantidad de luz que entra al globo ocular. El párpado superior se eleva por acción del músculo elevador del párpado, que es inervado por el nervio oculomotor (III par craneano)

Pestañas: pelos que nacen del borde de los párpados. Ayudan a proteger el ojo, especialmente de la entrada de cuerpos extraños

Conjuntiva:

- bulbar: membrana que cubre la esclera.
- palpebral: membrana que cubre la cara interna del párpado.

Esclera: corresponde al blanco del ojo. Entre ella y la conjuntiva existe una red de vasos sanguíneos.

Córnea: es la continuación de la esclera en el segmento anterior del ojo. Es curva, transparente y no tiene vasos sanguíneos. La sensibilidad la provee el nervio trigémino (V par craneano). El reflejo corneal es el pestañeo que se produce al tocar la córnea (la vía aferente va por el nervio trigémino y la respuesta de parpadeo, por el nervio facial).

Limbo corneal: límite entre la esclera y la córnea.

Glándula lagrimal: produce las lágrimas. Se ubica detrás del párpado superior (en la parte más alta y hacia lateral).

Lágrimas: lubrican el polo anterior del ojo con la ayuda del pestañeo. Drenan hacia el ángulo interno del ojo donde pasan por dos pequeños canalículos hacia el saco lagrimal y luego llegan al interior de la nariz (bajo el cornete inferior).

Iris: músculo circular, contráctil y pigmentado, que viene a continuación del cuerpo ciliar y que deja un orificio al medio (pupila). Recibe inervación autonómica simpática que dilata las pupilas (midriasis) y parasimpática que las achica (miosis).

Pupila: orificio al centro del iris que variando su diámetro modifica la cantidad de luz que penetra en el ojo.

Cristalino: lente que se ubica detrás del iris y está anclado circunferencialmente al cuerpo ciliar. Tiene una formación biconvexa, es transparente y puede modificar su curvatura por acción del músculo ciliar. Esta función es muy importante para enfocar las imágenes en la retina.

Cámara anterior: es el espacio entre la córnea y el iris.

Cámara posterior: es el espacio entre el iris y el cristalino.

Humor acuoso: es un líquido transparente que circula desde la cámara posterior hacia la anterior. La presión que ejerce el humor acuoso determina la presión intraocular.

Humor vítreo: líquido transparente, de mayor consistencia que el humor acuoso, que ocupa la cavidad del globo ocular por detrás del cristalino y baña toda la retina.

Retina: membrana que cubre la cara interna del globo ocular, en la que se ubican células especializadas (conos, bastoncitos) que captan la luz y la transforman en impulsos eléctricos que viajan por el nervio óptico. Lateral a la entrada del nervio óptico, existe un área de máxima agudeza visual (fóvea) ubicada en una zona llamada mácula lútea.

Nervio óptico, quiasma óptico, radiaciones ópticas y corteza occipital: los nervios ópticos están formados por fibras nerviosas que se generan desde las células especializadas de la retina (conos y bastoncitos). Las fibras de la mitad nasal de la retina se decusan en el quiasma óptico y los impulsos llegan a la corteza occipital del hemisferio opuesto. Las fibras de la mitad temporal de la retina no se decusan y los impulsos llegan hasta la corteza occipital del mismo lado. Debido a esto, en la corteza visual de cada hemisferio, está representada la mitad temporal de la retina del ojo del mismo lado y la mitad nasal de la retina del ojo contralateral. Conviene tener esto presente para entender las distintas hemianopsias o compromisos del campo visual que se verán más adelante.

Visión
: depende del paso de la luz por los medios transparentes del globo ocular, el estímulo que se produce a nivel de las retinas y la generación de impulsos nerviosos que llegan a la corteza cerebral para finalmente configurarse imágenes. Si en alguna etapa de todo este proceso existe una alteración, la visión se ve afectada. Por ejemplo, la presencia de cataratas, una enfermedad que afecte la retina, un daño neurológico que bloquee el impulso nervios a las retinas, un daño de la corteza occipital, etc. Para gozar de una imagen nítida, es necesario, además, que la imagen se enfoque bien en la retina, y no por delante o detrás de ella (en esto el cristalino es muy importante).

Algunas alteraciones que comprometen estructuras externas y del polo anterior de los ojos:

En las cejas:

  • pérdida de la cola de las cejas en algunos pacientes con hipotiroidismo (es necesario asegurarse que no sea por depilación)

En los párpados:

  • blefaritis: es una inflamación aguda o crónica de los párpados. Se puede deber a infecciones, alergias o enfermedades dermatológicas.

  • chalazion: es una inflamación crónica de una glándula meibomiana (glándulas que se ubican en el interior de los párpados y drenan hacia el borde de ellos). Se encuentra un nódulo en el párpado.

  • ectropion: eversión del borde del párpado (especialmente el inferior). En estas circunstancias es frecuente que la persona presente lagrimeo

  • entropion: es cuando el borde del párpado ha girado hacia el mismo globo ocular y las pestañas topan e irritan la córnea y la conjuntiva.

  • edema de párpados (ej.: por una alergia)

  • lagoftalmo: es cuando el ojo no cierra bien (por ejemplo, en una parálisis del nervio facial), y se alcanza a ver la esclera. Esta situación dificulta la lubricación del ojo por acción de las lágrimas y se puede producir desde una irritación hasta una úlcera.

  • orzuelo: se forma por inflamación del folículo piloso de una pestaña. Se produce un aumento localizado, bastante doloroso. Es frecuente que se deba a una infección por un estafilococo.

  • ptosis palpebral: cuando el párpado superior está más caído. Puede deberse al compromiso del III par craneal (nervio oculomotor) o a una miastenia gravis.

  • xantelasmas: son lesiones solevantadas, de color amarillento, ubicadas en los párpados (se ven en algunas personas con colesterol elevado)

En el polo anterior del ojo:

  • anillo de Kayser-Fleischer: es un arco que se observa en el margen de la córnea en algunos pacientes que tienen un trastorno del metabolismo del cobre.
  • arco senil: es un arco que se observa en el margen de la córnea en algunas personas mayores o que tienen un trastorno de los lípidos
  • cataratas: son opacidades que pueden afectar la cornea o el cristalino.
  • conjuntivitis: es una inflamación o infección de las conjuntivas. El ojo se ve irritado, hiperémico (con más vasos sanguíneos) y con secreciones (serosas o purulentas). Se asocia a bastante malestar.
  • dacrocistitis: es una inflamación del saco lagrimal. En el paciente se nota un aumento de volumen en el ángulo interno del ojo junto a un lagrimeo constante (epífora).
  • epicanto: es un pliegue de piel en el ángulo interno del ojo. Se ve en algunas razas asiáticas (ej.: mongoles) y en personas con síndrome de Down (mongolismo).
  • epiescleritis: es una inflamación de la epiesclera que es una capa de tejido que se ubica entre la conjuntiva bulbar y la esclera. Es frecuente que se deba a una causa autoinmune.
  • epífora: es el lagrimeo de los ojos.
  • hemorragia subconjuntival: se produce por la rotura de un pequeño vaso sanguíneo y la sangre se esparce entre la esclera y la conjuntiva. La zona de la esclera comprometida se ve de un intenso color rojo. Esto no se extiende a la córnea ya que no está cubierta por conjuntiva.
  • ictericia (vista en la esclera): se ve en pacientes con niveles elevados de bilirrubina en la sangre (en la práctica se comienza a distinguir con bilirrubinemias > 2 mg/mL). Conviene examinar al paciente con luz natural, ya que las ampolletas frecuentemente dan un tono amarillento y el signo puede pasar desapercibido.
  • pinguécula: es una especie de “carnosidad” amarillenta que aparece en la conjuntiva bulbar, en el lado nasal o temporal. Es diferente a un pterigion.
  • pterigion: es el crecimiento anormal de un tejido que afecta la conjuntiva bulbar, desde el ángulo interno del ojo en dirección a la córnea, pudiendo llegar a invadirla. No siempre se encuentra un factor predisponente (podría ser más frecuente en personas que trabajan expuestas a luz solar).
  • xeroftalmia: existe menor producción de lágrimas y los ojos se irritan. El paciente siente sus ojos más secos. Es frecuente que esta condición se presente en la enfermedad de Sjögren (de naturaleza autoinmune).

Pupilas.

Se debe examinar:

  • el tamaño
  • la forma
  • los reflejos (fotomotor y de acomodación).

Según el tamaño y la forma de las pupilas, se define:
  • isocoria: pupilas de igual tamaño (se acepta una diferencia máxima de 0,5 mm)
  • anisocoria: cuando las pupilas son de diferente tamaño
  • miosis: cuando las pupilas están pequeñas (contraídas)
  • midriasis: cuando las pupilas están grandes (dilatadas)
  • discoria: cuando la forma de la pupila está alterada, irregular (por ej.: después de algunas cirugías oculares)

Reflejos oculares.

  • reflejo fotomotor: se refiere a la contracción que presentan las pupilas cuando se iluminan. Es conveniente que el haz de luz llegue desde el lado y no apuntando directamente al ojo. Este reflejo tiene una vía aferente que viaja por el nervio óptico y se desvía hacia el mesencéfalo, y una vía eferente, que viaja por los nervios oculomotores, hasta los músculos constrictores del iris. Se distingue un reflejo fotomotor directo, que se percibe en el ojo que recibe el estímulo luminoso, y un reflejo fotomotor consensual o indirecto, que se produce simultáneamente en el otro ojo.
  • reflejo de acomodación: se refiere a la constricción pupilar que ocurre cuando la persona enfoca la vista a un punto cercano. Se busca solicitando al paciente que mire un punto distante y que luego enfoque su vista hacia algún objeto (ej.: que mire el techo y luego un dedo del médico). Al enfocar, las pupilas se achican, los ojos convergen y el cristalino aumenta su curvatura. La vía eferente de este reflejo también está mediado por los nervios oculomotores (III par craneal).

  • Alteraciones de las pupilas:

    • pupilas mióticas: por exceso de luz, colirios (ej: pilocarpina), intoxicaciones (ej.: morfina), algunos trastornos neurológicos (ej.: lesiones neurológicas centrales).

    • pupilas midriáticas: luz escasa, con las emociones (descarga simpática), colirios (ej: atropina), medicamentos con efecto atropínico.

    • anisocorias: lesiones neurológicas que comprometen la inervación autonómica de la pupila: síndrome de Horner, por compromiso del sistema simpático cervical (miosis del lado comprometido); lesiones que comprometen un nervio oculomotor (midriasis del lado comprometido).

    • síndrome de Horner (o de Claude-Bernard-Horner): se caracteriza porque en el lado de la cara comprometido:
      - miosis de la pupila
      - ptosis del párpado superior
      - enoftalmo (globo ocular más hundido)
      - anhidrosis (falta de sudoración) de la mitad de la frente Se produce por una lesión del simpático cervical (ej.: un cáncer bronquial que invade el plexo braquial y la inervación simpática del cuello).
      - pupila de Argyll-Robertson: se caracteriza porque es posible encontrar el reflejo de acomodación, pero se ha perdido el reflejo a la luz (ej: en algunas neurosífilis).

     

    Cámara anterior del ojo.

    Se de debe examinar:

    • que los medios (cornea y humor acuoso) estén limpios y transparentes

    • medir presión intraocular

    La tensión ocular depende de la producción de humor acuoso y de su reabsorción. Se puede apreciar la presión intraocular apoyando los dedos sobre los globos oculares, estando el paciente con los ojos cerrados (se alterna la presión que se ejerce usando los dedos anular y medio y se compara un ojo con el otro). Este no es un método muy confiable, pero puede dar una idea si la presión está elevada. Lo ideal es efectuar una medición con un tonómetro (lo normal son 12 a 22 mm de Hg).

    Algunas alteraciones:

    • glaucoma: cuando la presión intraocular está aumentada. En el glaucoma agudo se presenta dolor intenso, el ojo se ve enrojecido y la persona siente que le molesta la luz (fotofobia). El glaucoma crónico puede pasar desapercibido durante un tiempo antes de ser pesquisado.

    • hifema: es cuando existe sangre en la cámara anterior del ojo (ej.: por un golpe o hemorragia).

    • hipopion: es cuando existe pus en la cámara anterior del ojo (ej.: por una infección). Tanto en el hifema como en el hipopion las células pueden decantar en el fondo y en ese caso se ve un nivel formado por la sangre o el pus aconchado, según corresponda.

    Cristalino.

    Es otro medio transparente, pero que, al igual que la córnea, puede presentar opacidades (cataratas). Cumple una función muy importante en la agudeza visual al ayudar a enfocar las imágenes en la retina.

    Otros signos oculares:

    • exoftalmo: es una condición en la cual los globos oculares protruyen de la órbita (ej.: en un hipertiroidismo por enfermedad de Basedow-Graves).

    • enoftalmo: el globo ocular se aprecia más hundido en la órbita (ej: en deshidrataciones intensas; en el lado comprometido del síndrome de Horner).

    • signo de Graefe: ocurre en algunos hipertiroidismos y consiste en que al solicitar al paciente que siga con la vista el dedo del examinador que se desplaza de arriba abajo, el párpado superior se va quedando atrás y se alcanza a ver la esclera entre el límite superior del iris y el borde del párpado. En todo caso, es frecuente que en cuadros de hipertiroidismo ocurra una mirada más expresiva, que no es un signo de Graefe propiamente tal ni un exoftalmo, pero que refleja una tendencia del párpado superior a estar discretamente retraído.

    Visión y campo visual

    Agudeza visual

    Se evalúa:

    • visión cercana (ej: lectura)

    • visión lejana (mirar a la distancia).

    Evaluación de la visión de cerca

    Se solicita a la persona que lea textos con letras de distinto tamaño, a una distancia de unos 35 cm (existen tablas estandarizadas). Se evalúa cada ojo por separado. Si el paciente usa lentes ópticos, la prueba se puede hacer con y sin ellos, para ver el grado de corrección que se logra.

    Evaluación de la visión de lejos

    Existen tablas con letras de distinto tamaño (ej.: tabla de Snellen). Lo tradicional es que el paciente se ubique a unos 6 metros de distancia de la tabla y se examina cuáles son las letras más chicas que es capaz de leer. Cada ojo se examina por separado. Si el paciente usa lentes ópticos, la prueba se efectúa con y sin ellos. Los resultados están estandarizados. Es frecuente referir un resultado normal como 20/20, lo que significa que a 20 pies de distancia (aproximadamente 6 metros), la persona lee lo mismo que haría una persona de visión normal. Si el resultado es 20/40, significa que la visión está disminuida, ya que la persona sería capaz de leer a 20 pies lo que una persona con visión normal leería a 40 pies.

    Alteraciones de la visión

    • astigmatismo: es una condición en la cual la córnea del ojo está curvada asimétricamente, ocasionando una visión desenfocada. Los ejes de los medios refringentes no son equivalentes y se forma una imagen borrosa en la retina. Se corrige con lentes que compensan las diferencias de curvatura.

    • hipermetropía: el globo ocular es muy corto y la imagen se forma por detrás de la retina. El paciente tiende a compensar alejando el texto. Se compensa con lentes convergentes (positivos).

    • miopía: el globo ocular es demasiado largo y la imagen se forma por delante de la retina. El paciente tiende a acercar los textos y tiene dificultad para distinguir objetos distantes. Se compensa con lentes divergentes (negativos).

    • presbicia: se debe a la incapacidad del cristalino para enfocar la imagen en la retina por menor capacidad de convergencia. Se parece a la hipermetropía en que el paciente tiende a alejar los textos para ver mejor y se corrige con lentes convergentes.

    • amaurosis: es la ceguera de un ojo sin lesión aparente (ej.: por daño de la retina, del nervio óptico o en la corteza visual del cerebro).

    Campo visual.

    El campo visual normal tiene en condiciones normales la siguiente amplitud, a partir de la línea media de los ojos:

    • hacia arriba: 50
    • hacia abajo: 70
    • en sentido nasal: 60
    • en sentido temporal: 90

    Los campos visuales de cada ojo se sobreponen y permiten una visión binocular. Hacia las regiones más laterales, la visión es monocular.

    La zona de la mácula en la retina es la que permite la visión más nítida. Se ubica un poco lateral a la entrada del nervio óptico. Si la mácula se enferma, la visión se compromete.

    Conocer la extensión del campo visual es importante ya que puede reflejar trastornos neurológicos que determinan compromisos como las hemianopsias.

    Evaluación del campo visual por confrontación

    Se basa en que el campo visual del examinador sirve como referencia de normalidad. Este se coloca frente al paciente, a un metro de distancia, con los brazos separados y le pide que lo mire a los ojos y le indique el momento en que mueve los dedos y a qué lado lo hace. Si existe compromiso de la mitad del campo visual de un lado, el paciente no va a distinguir los movimientos en el lado comprometido.

    Otra forma más minuciosa de hacer lo mismo, es examinando cada ojo por separado. En este caso el paciente se tapa un ojo y con el otro mira el ojo contrario del examinador (ej.: el ojo derecho del paciente mira el ojo izquierdo del examinador). El examen debe recorrer el campo visual en toda la periferia.

    Para mediciones más finas, se solicita una campimetría.

    Alteraciones del campo visual.

    Las alteraciones del campo visual se definen según el lado comprometido (y no por el lado de la retina comprometida): acordarse que las imágenes se invierten, de modo que si el lado nasal de la retina de un ojo está comprometido, el déficit de visión es en el hemicampo lateral.

    Entre las alteraciones, destacan:

    • hemianopsia homónima de un lado: en cada ojo se compromete la visión del hemicampo del mismo lado (ej.: hemianopsia homónima izquierda o derecha). Este hallazgo apunta a una lesión en el hemisferio opuesto al hemicampo comprometido (ej.: lesión en la radiación óptica o en la corteza occipital, contralateral al hemicampo comprometido).

    • hemianopsia bitemporal: existe un compromiso de ambos hemicampos temporales. Esto sugiere una lesión en la decusación de fibras a nivel del quiasma óptico (ej.: un tumor de la hipófisis que ha crecido hacia arriba).

    • cuadrantopsia homónima: en cada ojo se compromete la visión en el mismo lado en ambos ojos, pero parcialmente (abarcando una porción del hemicampo o un “cuadrante”). La explicación es parecida al caso de la hemianopsia homónima, pero con una lesión de menor extensión.

    • si la lesión afecta al nervio óptico, se producirá una amaurosis de ese ojo.

    Movimientos de los ojos, estrabismos y nistagmo.

    Movimientos.

    Al examinar al paciente se le pide que mire en distintas direcciones o que siga con su mirada el dedo índice del examinador mientras éste lo desplaza en forma vertical, lateral u oblicua.

    Los ojos se mueven en distintas direcciones gracias a seis músculos extraoculares, que son:

    • recto interno
    • recto externo
    • recto superior
    • recto inferior

    • oblicuo superior (por las inserciones que tiene, produce una tracción de hace girar el globo ocular hacia abajo en dirección nasal). Este músculo facilita mirar al bajar una escalera o leer enfocando hacia abajo.
    • •oblicuo inferior (por las inserciones que tiene, produce una tracción de hace girar el globo ocular hacia arriba en dirección nasal)

    Estos músculos son invervados por los siguientes nervios craneanos:

    • III par (nervio oculomotor o motor ocular común): inerva los músculos:

      - recto interno
      - recto superior
      - recto inferior
      - oblicuo inferior

    • IV par (nervio troclear o patético): inerva el músculo oblicuo superior.
    • VI par (nervio abducente o motor ocular externo): inerva el músculo recto externo

    Resumen sobre los movimientos de los ojos:

    • El ojo se desvía hacia nasal: músculo recto interno; nervio oculomotor (3er. par)
    • El ojo se desvía hacia lateral: músculo recto externo; nervio abducente o motor ocular externo (6º par)
    • El ojo se desvía hacia arriba: músculo recto superior; nervio oculomotor (3er. par)
    • El ojo se desvía hacia abajo: músculo recto inferior; nervio oculomotor (3er. par)
    • El ojo se desvía hacia abajo y nasal: músculo oblicuo superior; nervio troclear (4º par).
    • El ojo se desvía hacia arriba y nasal: músculo oblicuo inferior; nervio oculomotor (3er. par)

    ¿Qué músculos actúan principalmente cuando un alumno copia al compañero sentado a su derecha? Respuesta: en el ojo derecho participa el músculo recto inferior y en el ojo izquierdo, el músculo oblicuo superior.

    ¿Qué músculos actúan principalmente al mirar a la izquierda? Respuesta: en el ojo izquierdo participa el músculo recto externo y en el ojo derecho, el músculo recto interno.

    Estrabismos.

    Consiste en una falta de congruencia de los ejes de los globos oculares de modo que la imagen que se produce en la retina de un ojo no es en el lugar equivalente del otro ojo. Esto puede dar lugar a una visión doble que se conoce como diplopia.

    Estrabismos paralíticos.

    Se deben a una parálisis o paresia de uno o más músculos extraoculares. Al examinar al paciente, se ve que cuando trata de mirar en una determinada dirección, aparece un estrabismo, debido a que la acción de un músculo no es normal, seguramente por defecto del nervio que lo inerva. Al mirar en otras direcciones no se aprecia el estrabismo. Ejemplos:

    • por parálisis del VI par craneal (nervio abducente): el ojo del lado comprometido no logra incursionar más allá de la línea media cuando el paciente trata de mirar hacia el lado. Si se trata sólo de una paresia, la diferencia será menos acentuada.

    • por parálisis del IV par craneal (nervio troclear): el ojo afectado no se desplaza bien cuando el paciente requiere moverlo hacia abajo y medial.

    • por parálisis del III par craneal (oculomotor): el ojo afectado presenta una ptosis palpebral (debido a que también se compromete el nervio elevador del párpado), algo de midriasis (por el compromiso del simpático-parasimpático que viaja junto al III par) y el globo ocular tiende a estar, en condiciones de reposo, desplazado hacia lateral (por el predominio del recto lateral inervado por el nervio abducente). Cuando se le pide al paciente que mire con ese ojo hacia el lado de la nariz, no logra hacerlo (por la parálisis de III par, propiamente tal).

    Estrabismos no paralíticos.

    Se deben a un desbalance o defecto de inserción de los músculos extraoculares de los ojos. En condiciones basales los ejes de cada ojo no coinciden: un ojo mira, en mayor o menor medida, en otra dirección. El paciente puede enfocar indistintamente con uno u otro ojo, pero no con ambos en forma simultánea. A veces, a lo largo del tiempo ha usado predominantemente uno de los ojos, y cuando quiere enfocar con el otro, no distingue tan claramente.

    Este estrabismo no paralítico puede ser:

    - convergente: cuando el ojo desviado mira hacia el lado nasal

    - divergente: cuando el ojo desviado mira hacia el lado temporal

    Estrabismos leves se descubren iluminando las pupilas con una linterna desde una cierta distancia y mirando el punto dónde se refleja la luz (en condiciones normales deberían ser puntos equivalentes). Otra maniobra es cubrir y descubrir cada ojo en forma alternante, fijándose si en cada movimiento existe un desplazamiento del ojo que pasa a enfocar.

    Nistagmo.

    Son sacudidas repetidas de los ojos, con una fase lenta en una dirección y otra rápida, en la dirección opuesta. La dirección del nistagmo se define según la fase rápida. Puede ser hacia los lados, vertical, rotatorio o mixto. Se encuentra en afecciones del cerebelo y del sistema vestibular. Con frecuencia se acompaña de vértigo, náuseas y vómitos. En el examen se tratan de evitar miradas laterales muy extremas por la posibilidad que aparezca nistagmo por paresia muscular.

    EXAMEN DEL FONDO DEL OJO

    Consiste en mirar el ojo por dentro aprovechando la transparencia de los medios. Se trata de distinguir:

    • los vasos sanguíneos (arterias y venas), y los cruces que ocurren al azar entre ellos
    • la entrada del nervio óptico (que se conoce como papila óptica)
    • las características de la retina (color, presencia de exudados o hemorragias)
    • la mácula lútea

    Para esto se usa un oftalmoscopio que es un instrumento provisto de una fuente de luz y un juego de lentes con distintas dioptrías que sirven para enfocar la retina.

    El examen se efectúa en un ambiente oscuro. Si es posible, conviene dilatar las pupilas con un colirio midriático.

    Para efectuar el examen la cabeza del examinador y del paciente deben estar a la misma altura. La persona que es examinada debe mirar hacia adelante y no mover sus ojos. Se trata primero ver el “rojo del ojo” que es el reflejo de la luz en la retina e indica que los medios refráctiles están transparentes. Luego se enfoca la retina y se van identificando las distintas estructuras:

    • disco óptico o papila óptica: corresponde a la entrada del nervio óptico y se ve como una formación redonda, amarilla o rosado-crema, de bordes nítidos (especialmente en el lado temporal). Ocasionalmente es posible encontrar algún grado de pigmentación en el borde. En cuadros de hipertensión endocraneana los bordes tienden a perderse (“disco de bordes difuminados”).

    • arterias, venas y cruces arterio-venosos: los vasos sanguíneos se dirigen desde la papila óptica, hacia la periferia, en los cuatro cuadrantes. Las arterias son de un rojo más intenso y algo más delgadas que las venas (que son más gruesas y más oscuras por la sangre desaturada). En los cruces arterio-venosos se logra distinguir cada vaso por transparencia, sin estrecheces. En cuadros de hipertensión arterial importante las arterias se ven más delgadas (y cambia la relación de grosor entre arterias y venas) y los cruces arterio-venosos se estrechan.

    • retina: normalmente es de color rosada o amarillenta, sin exudados ni hemorragias. En enfermedades como la diabetes mellitus, con frecuencia aparecen alteraciones como microaneurismas, exudados, hemorragias, vasos de neoformación.

    • mácula lútea: se busca hacia el lado temporal del disco óptico (cuesta ver ya que el paciente se encandila con la luz).

    Glosario: limbo corneal, blefaritis, chalazion, ectropion, entropion, lagoftalmo, orzuelo, ptosis palpebral, xantelasmas, arco senil, cataratas, conjuntivitis, dacrocistitis, epicanto, epiescleritis, epífora, pinguécula, pterigion, xeroftalmia, anisocoria, miosis, midriásis, discoria, enoftalmo, exoftalmo, glaucoma, hifema, hipopion, astigmatismo, hipermetropía, miopía, presbicia, amaurosis, hemianopsia homónima, hemianopsia bitemporal, estrabismo, diplopia, nistagmo.

    Preguntas:

    1. ¿Cómo examina el segmento anterior del ojo?
    2. ¿Cómo se examinan las pupilas?
    3. ¿Cómo examina el campo visual?
    4. ¿Cómo examina la visión de cerca y de lejos?
    5. ¿Qué músculos y qué nervios participan en el movimiento de los ojos?
    6. ¿Cómo efectúa el fondo de ojo?

     

    Actualizada por el Dr. Ricardo Gazitúa, Septiembre 2007.