Del examen físico segmentario.
Examen del tórax y pulmones.
Caja torácica.
Anatomía. La estructura ósea de la caja torácica
está formada por la columna vertebral, 12 pares de costillas
y el esternón, además de las escápulas. Las costillas
se articulan hacia atrás con la columna dorsal y hacia delante,
las primeras siete se unen al esternón y las tres siguientes,
se van uniendo entre ellas y forman del reborde costal. Las costillas
11 y 12 son “flotantes” ya que no se unen al esternón.
El reborde costal derecho e izquierdo forman un ángulo llamado
ángulo costal. El esternón está formado
por el manubrio (parte superior), el cuerpo y el apéndice xifoides
(entre ambos rebordes costales, se palpa como una punta). Entre el
manubrio y el cuerpo existe un ángulo llamado ángulo
de Louis (o ángulo esternal), que es fácil de palpar.
La parte anterior de la segunda costilla, a cada lado, llega justo
a este nivel. Esta es una referencia anatómica que conviene
conocer ya que palpando el ángulo de Louis uno desliza los
dedos hacia el lado y palpa la segunda costilla y desde ahí
se identifica la tercera costilla hacia abajo y así sucesivamente.
Entre cada costilla se ubica un espacio intercostal que toma el nombre
de la costilla inmediatamente por arriba. Es posible palpar fácilmente
desde el segundo espacio intercostal al sexto; más abajo es
difícil porque las costillas se van juntando por delante.
En el interior de la caja torácica se encuentran los pulmones y las estructuras
del mediastino: corazón, esófago, tráquea, ganglios
linfáticos, timo, aorta, vena cava superior e inferior.
Referencias anatómicas. Líneas: (son todas paralelas a una
recta que pasa por la columna vertebral)
- por atrás: -línea vertebral: pasa por las apófisis
espinosas. -líneas escapulares (derecha e izquierda):
pasa por la punta de las escápulas
- por los lados: -línea axilar anterior: pasa por delante de la axila.
-línea axilar media pasa por la mitad de la axila.
-línea axilar posterior: pasa por detrás de
la axila.
- por delante: -línea medioesternal: pasa por la mitad del esternón.
-línea medioclavicular (derecha e izquierda): pasa
por la mitad de las
clavículas.
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Línea estemal y medio-claviculares |
Líneas Axilares |
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Línea vertebral y escapulares |
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La apófisis espinosa de la séptima vértebra cervical (C7)
es habitualmente la más prominente (se nota especialmente al
flectar el cuello). La apófisis inmediatamente más abajo
corresponde a la primera vértebra dorsal (T1) y así
sucesivamente hacia abajo. Conviene recordar que la punta de las apófisis
espinosas se ubica, por su anatomía, un poco más abajo
que el respectivo cuerpo vertebral. Para describir algo que está
en la espalda sirve de ayuda contar desde la apófisis espinosa
de C7 y hacer la relación con la línea que corresponda
(por ejemplo, describir algo a la altura de T10 con la línea
escapular de un determinado lado).
La punta de las escápulas, en una persona de pié, con los brazos
extendidos a ambos lados del tronco, llega como al séptimo
u octavo espacio intercostal.
Otra referencia anatómica que conviene tener presente es el ángulo
de Louis que ya se describió.
Pulmones.
Anatomía. Los pulmones están cubiertos por la
pleura: la pleura visceral cubre el pulmón, y la parietal cubre
la pared torácica, el diafragma y el pericardio. Entre ambas
hojas, queda un espacio virtual (cavidad pleural) que contiene una
fina capa de líquido seroso que las lubrica. La tráquea
tiene una longitud de 10 a 11 cm y un diámetro de 2 cm. El
sitio en el que se bifurca para dar origen al bronquio fuente de cada
pulmón se llama carina. Esto ocurre aproximadamente
a la altura del ángulo de Louis, por delante, y de la cuarta
vértebra dorsal (T4), por atrás.
El bronquio fuente derecho es más grueso, corto y vertical; por lo mismo,
está más expuesto a la aspiración de cuerpos
extraños. Los bronquios se dividen en bronquios secundarios
y después de sucesivas diviciones se llega a los bronquíolos
y los alvéolos. Es a nivel del los sacos alveolares donde ocurre
el intercambio gaseoso (se capta oxígeno que viene del aire
exterior y se libera el anhídrido carbónico que se ha
ido acumulando en la sangre venosa).
Proyección de lospulmones
por delante |
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El pulmón derecho tiene tres lóbulos: superior, medio e inferior.
El pulmón izquierdo tiene dos lóbulos: superior e inferior.
Una fisura oblícua, divide el lóbulo inferior de los
otros. Además, en el pulmón derecho, una fisura horizontal
separa el lóbulo superior del medio.
Por la inclinación de las fisuras que dividen los distintos lóbulos
pulmonares, el lóbulo superior se proyecta, por atrás,
en la región más alta de los pulmones (vértices
pulmonares) y por delante, por la cara anterior del tórax.
En el lado derecho, el lóbulo medio se proyecta hacia adelante,
desde la cuarta costilla hacia abajo y un poco por el costado. Los
lóbulos inferiores se proyectan ocupando prácticamente
toda la espalda (desde la tercera vértebra dorsal, hacia abajo).
Proyección Pulmón
Derecho - Proyección Pulmón Izquierdo |
Proyección Pulmónes
por Atrás |
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Respiración. Las etapas del ciclo respiratorio, son:
- inspiración: etapa de expanción del tórax por acción
de los músculos respiratorios (diafragma e intercostales)
y entrada de aire a los pulmones (se crea una presión negativa
intratorácica). Los
- músculos escalenos, esternocleidomastoídeos y trapecio pueden participar
de los movimientos respiratorios como músculos accesorios
(especialmente durante ejercicios o en insuficiencia respiratoria).
Cuando el diafragma se contrae, empuja las vísceras abdominales
y el abdomen protruye.
- espiración: normalmente es un movimiento pasivo en que la misma
elasticidad de los pulmones y de la caja torácica hace salir
el aire. Esta fase también puede ser facilitada por acción
muscular (intercostales y musculatura abdominal).
Examen de tórax.
Forma del tórax: normalmente el diámetro anteroposterior
es menor que el transversal y la columna vertebral presenta la curvatura
normal, sin desviaciones a los lados. Algunas alteraciones que se
pueden encontrar, son:
- tórax en tonel: se caracteriza porque el diámetro anteroposterior
ha aumentado haciéndose prácticamente igual que el
transversal. Se observa en pacientes enfisematosos.
- cifosis: corresponde a una acentuación de la curvatura normal de
la columna, de modo que el paciente queda encorvado.
- escoliosis: es la desviación de la columna vertebral hacia los
lados.
- cifoscoliosis: es la combinación de los anteriores.
- pectus carinatum: cuando el esternón presenta una prominencia como
quilla de barco
- pectus escavatum: cuando el esternón se presenta hundido
Examen de la respiración y los pulmones.
Inspección.
Es importante fijarse en la forma cómo el paciente respira:
- si se aprecia respirando tranquilo o se nota afligido, como si le faltara el
aire (disnea)
- la frecuencia respiratoria (ej: pacientes febriles pueden presentar taquipnea)
- la expasión torácica (ej.: si es una respiración de amplitud
normal, aumentada o superficial)
- la ritmicidad (ej.: lo normal es que sea regular, pero podría ocurrir
que un paciente presente variaciones con se ve en la respiración
de Cheyne-Stokes)
- la relación entre la inspiración y la espiración (ej: pacientes
con obstrucción bronquial presentan una espiración
prolongada)
- si presenta cianosis (ej: en los labios, la lengua, las mucosas, los lechos ungueales,
etc.)
- tiraje: se presenta en pacientes con una obstrucción de la vía
aérea alta (ej.: estrechez a nivel de las cuerdas vocales).
Por la dificultad que existe para que el aire entre al tórax,
es necesario hacer más fuerza con lo que se genera una
presión intratorácica negativa mayor y se observa
una retracción a nivel de los espacios supraesternales,
intercostales y regiones subcostales.
- aleteo nasal: es una apertura mayor de las alas de la nariz con cada inspiración;
es un signo de insuficiencia respiratoria que se observa con más
frecuencia en niños pequeños.
Percusión.
La percusión de los pulmones se efectúa principalmente con el método
indirecto, o sea, usando el dedo medio de una mano como plexímetro
y el dedo índice o medio de la otra mano como percutor (para
revisar cómo hacerlo vea el capítulo sobre Técnicas
de Exploración). El método directo, o sea, percutiendo
con los dedos directamente sobre el tórax, ocasionalmente
se usa (por ejemplo, en pacientes con tórax hiperinsuflados).
Se recomienda percutir desde las zonas de mayor sonoridad hacia aquellas con
sonido mate. Por ejemplo, si desea delimitar las bases de los pulmones,
conviene percutir desde el área ventiladas de los pulmones
en dirección al abdomen. Cuando el ruido cambia de sonoro
a mate, se estaría pasando de un tejido que contiene aire
a otro que no lo contiene. Normalmente, la base derecha es más
alta que la izquierda (por la ubicación del hígado).
El desplazamiento del diafragma se evalúa percutiendo las bases pulmonares
mientras el paciente respira normal, y luego, repitiendo la maniobra
después de haberle solicitado que respire profundo. Lo habitual
es un desplazamiento de 4 a 6 cm.
Cuando existe una condensación pulmonar o un derrame pleural se escucha
un sonido mate en la zona comprometida.
Si al percutir la base pulmonar de un lado se encuentra una matidez (estando
el paciente sentado o de pié), puede ocurrir:
- si se trata de un derrame pleural: la matidez tiende a ascender hacia el costado,
formando lo que se ha llamado la curva de Damoiseau. Además,
muchas veces tiene un carácter más duro por lo que
se ha llamado matidez hídrica (es una característica
difícil de constatar). Una maniobra que puede ayudar a
ratificar que se trata de un derrame pleural es poner al paciente
sobre un costado y volver a percutir: se debería desplazar
el líquido hacia el mediastino y, debido a esto, áreas
que antes se percutían mate, ahora se percuten sonoras
(esto es válido siempre que el derrame no esté tabicado).
- si se trata de una condensación pulmonar del lóbulo inferior (ej.:
neumonía o atelectasia extensa): se encuentra una matidez
que no describe la curva de Damoiseau.
- • si se trata de un ascenso del diafragma (porque una masa intraabdominal
lo empuja hacia arriba o porque está paralizado): también
se encuentra una matidez, pero no va a ser posible constatar el
desplazamiento del diafragma con la respiración.
- si se trata de un pneumotórax: la percusión será sonora,
e incluso, en la medida que el aire en el espacio pleural esté
a tensión, puede encontrarse hipersonoridad o timpanismo.
- "si se trata de un pulmón con más cantidad de aire, como ocurre
en pacientes enfisematosos o cursando una crisis asmática:
se encuentra un ruido sonoro a la percusión. Además
las bases pulmonares tienden a estar descendidas.
Palpación.
Al poner la mano sobre el tórax mientras el paciente habla, se siente
un discreto cosquilleo en la mano. Esto se debe a vibraciones que
se general al interior del tórax. Para hacer más nítida
esta sensación, habitualmente se le pide al paciente que
diga algunas palabras, como treinta y tres, tinguiririca, etc. La
mano se aplica especialmente sobre las zonas más cercanas
a los pulmones (espalda, costados, cara anterior) y se apoya abierta
en toda su extensión o se “ahueca” (como formando
una concha acústica), apoyando el borde externo o cubital.
Es de mucha utilidad comparar las vibraciones vocales, que
es el término que habitualmente se usa, de uno y otro lado.
La facilidad con que se palpen estas vibraciones vocales va a depender de varios
aspectos:
- el tono de la voz
- la fuerza con que la persona habla
- la zona que se palpa (por ejemplo, cerca de la tráquea se siente más
nítido)
- el grosor de la pared torácica (que depende fundamentalmente de la grasa
subcutánea)
- la integridad del tejido pulmonar (por ejemplo, en los enfisemas, el parénquima
pulmonar está diminuido, existe más aire “atrapado”,
y las vibraciones se sienten más débiles)
- elementos que se interponen entre los grandes bronquios y la pared del tórax
(por ejemplo, en condensaciones, como ocurre con las neumonías,
se transmiten mejor las vibraciones vocales; en cambio, cuando
existe líquido, como ocurre en los derrames pleurales,
o cuando se interpone aire, como ocurre en los pneumotórax,
las vibraciones vocales se palpan menos o simplemente, no se palpan.
Ocasionalmente, en algunos pacientes sometidos a procedimientos (ej.: instalación
de un tubo pleural), filtra aire al tejido subcutáneo y al
palpar la pared se palpan unas crepitaciones. Esto se llama enfisema
subcutáneo (tenga presente que no tiene relación
con el llamado enfisema pulmonar, que es un daño de
los pulmones; y respeco a las “crepitaciones” que se
palpan, no tienen relación con unos ruidos pulmonares que
llevan el mismo nombre y que se describen más adelante).
Información que se obtiene al complementar la información
obtenida con la percusión y la palpación:
- en el caso de los derrames pleurales: se encuentra matidez a la percusión
(eventualmente con curva de Damoiseau) con disminución
de las vibraciones vocales a la palpación.
- en el caso de condensaciones pulmonares: se encuentra matidez en la percusión
con aumento de la transmisión de las vibraciones vocales
en la palpación.
- en el caso de una atelectasia: se comporta parecido a un derrame pleural (pero
no se da una curva de Damoiseau)
- en el caso de un hemidiafragma ascendido: matidez de la base, falta de desplazamiento
con la respiración, ausencia de transmisión de
vibraciones vocales en esa zona.
•en el caso de un pulmón enfisematoso, una crisis asmática,
o un pneumotórax: sonoridad o hipersonoridad a la percusión
y disminución o ausencia de transmisión de vibraciones
vocales.
Fíjese que incluso antes de practicar la auscultación, mediante
la percusión y la palpación ya se tiene información
valiosa respecto a lo que está ocurriendo en los pulmones.
De toda formas, no se sienta frustrado(a) si las diferenciaciones
no son tan claras (por ejemplo, muchas veces se encuentran condensaciones
pulmonares asociadas a derrames pleurales, y los hallazgos al
examen físico no son tan nítidos).
Auscultación.
Consiste en escuchar los ruidos que se generan en los pulmones bajo las siguientes
condiciones:
- con la respiración
- al emitir palabras
Los ruidos pulmonares se originan debido al paso de aire por las vías
aéreas en la medida que se generen flujos turbulentos, como
ocurre en la laringe y en la bifurcación de bronquios grandes
y medianos. A medida que los bronquios se dividen, el área
de sección va aumentando, y como consecuencia, la velocidad
del flujo disminuye. Cerca de los alvéolos el flujo es laminar
y no genera ruidos.
De acuerdo a diferentes estudios, los ruidos que se auscultan en la superficie
de la pared torácica se generan en los bronquios mayores,
principalmente lobares y segmentarios. Los ruidos que llegan a la
periferia son de baja frecuencia, ya que el pulmón sirve
de filtro para los sonidos de alta frecuencia.
Al auscultar los pulmones se deben cubrir todos los sectores, sin olvidar de
auscultar debajo de las axilas. Tal como debe ocurrir con la palpación
y la percusión, con la auscultación también
se deben comparar los hallazgos de un lado con los del otro lado.
Habitualmente se ausculta con la membrana del estetoscopio y se le solicita al
paciente que respire por la boca y más profundo. Esto permite
escuchar los ruidos en forma más nítida. En todo caso,
es necesario saber adaptarse a ciertas condiciones que presentan
algunos enfermos: pacientes con sus facultades mentales comprometidas
que no colaboran, el caso de los niños pequeños, personas
que generan ruidos a nivel de la garganta cuando respiran, etc.
Ruidos pulmonares:
Ruidos normales que ocurren durante la respiración:
- ruido traqueal: es el sonido normal que se escucha al poner el estetoscopio
en el cuello, por delante de la tráquea. Se ausculta durante
la inspiración y la espiración.
- ruido traqueobronquial: es parecido al ruido traqueal, pero menos intenso,
ya que se ausculta a nivel de los grandes bronquios: primer y segundo
espacio intercostal, por delante del tórax, y en la región
interescapular, en la espalda.
- murmullo pulmonar (antiguamente se le llamaba murmullo vesicular): es
un ruido de baja intensidad y corresponde al sonido que logra llegar
a la pared torácica después del filtro que ejerce
el pulmón. Es suave y se ausculta durante la inspiración
en el área que ocupan los pulmones, tanto por delante, por
los costados y en la espalda (se excluyen las zonas en las que se
auscultan el ruido traqueal y el traquiobronquial).
Existen condiciones que hacen que el murmullo pulmonar se escuche más
atenuado o simplemente no se escuche. Algunas de estas condiciones
son:
- por obstrucción de grandes bronquios
- por destrucción del parénquima pulmonar (por ejemplo, en un enfisema)
- por estar ocupado los espaciones alveolares (por ejemplo, por una neumonía)
- por aire en el espacio pleural (pneumotórax)
- por un extenso derrame pleural
- por un panículo adiposo muy grueso
Transmisión de la voz:
Cuando el paciente emite palabras, lo normal es que al aplicar la
membrana del estetoscopio en el cuello, sobre la traquea, se distinga
nítidamente lo que el paciente dice. Esta nitidez se va perdiendo
a medida que la auscultación se efectúa más alejado
de la traquea y los grandes bronquios, debido al efecto de filtro
que ejercen los pulmones. Cuando se ausculta en la pared costal, en
las zonas más periféricas, se logra distinguir en forma
más ténue lo que el paciente pronuncia.
Ruidos que se escuchan en afecciones pulmonares:
-
• crepitaciones: son ruidos de poca intensidad, que se parecen un
poco al sonido que ocurre al frotar un mechón de pelo o
despegar un velcro. Se auscultan durante el ciclo respiratorio,
pero especialmente, durante la inspiración. Distintas situaciones
patológicas que afecten el pulmón pueden dar estos
ruidos crepitantes o crepitaciones. Entre ellas se distinguen:
-áreas mal ventiladas como ocurre en las bases pulmonares
de un paciente que hipoventila: las crepitaciones ocurren hacia
el final de la inspiración, en el momento que el pulmón
se expande al máximo y entra aire a pequeñas vías
aéreas que estaban cerradas. Es como un estallido de finos
ruidos. Estos crépitos muchas veces desaparecen si se le
pide a la persona toser varias veces, y por lo tanto, expandir
bien los pulmones (estos crépitos que desaparecen se llaman
distelectásicos).
-áreas inflamadas como ocurre en una neumonía: en estos casos las
crepitaciones también ocurren de preferencia durante
la inspiración, y si la neumonía está recién
comenzando, se escucha como un estallido al final de la inspiración.
-pulmones alterados en su anatomía, con fibrosis pulmonar: en estos casos
las crepitaciones tienden a escucharse tanto en la inspiración
y en la espiración, y son de una tonalidad más
gruesa y seca. Antiguamente se les llamaba “crujidos pulmonares”.
(Nota: los humanos se caracterizan por cambiar las clasificaciones
cada cierto tiempo).
-procesos inflamatorios bronquiales, especialmente de vías medianas y
pequeñas: también es posible escuchar en estas
condiciones ruidos crepitantes, tanto en inspiración
como en espiración. Es posible en en algunos casos den
la impresión de ser ruidos más húmedos,
y pueden variar con la tos. Antiguamente se llamaban “estertores
de pequeña burbuja”, pero este término ha
caido en descrédito.
Como se puede ver, bajo el término de “crepitaciones” se reunen
sonidos que se pueden escuchar en distintas afecciones pulmonares.
La razón de esta agrupación sería fundamentalmente
la dificultad de distinguir entre una afección y otra, por
lo menos basado en el sonido propiamente tal. Ayudado por la clínica,
es más factible formarse una mejor idea de lo que pueda estar
ocurriendo.
En obstrucciones bronquiales:
- sibilancias: son ruidos continuos, de alta frecuencia, como silbidos.
Se producen cuando existe obstrucción de las vías
aéreas. Son frecuentes de escuchar en pacientes asmáticos
descompensados, tanto en la inspiración como en la espiración
(son verdadesros “pitos”). También en personas
con enfermedades bronquiales crónicas de tipo obstructivas,
que presentan una espiración prolongada y en ese momento
se escuchan abundantes sibilancias y, eventualmente, roncus. Muchas
veces, los mismos pacientes los escuchan. En pacientes que tienen
escasas sibilancias, es más factible escucharlas al acostarlos
y auscultar sobre la pared anterior del tórax.
- roncus: son de más baja frecuencia que las sibilancias y se producen
en situaciones parecidas. Suenan como “ronquidos”.
Frecuentemente reflejan la presencia de secreciones en los bronquios.
Pueden generar vibraciones palpables en la pared torácica
(frémitos).
En pacientes con neumonías:
-
•respiración soplante o soplo tubario: es lo que se escucha
al auscultar sobre un foco de neumonía extenso. La condensación
sirve para transmitir mejor el ruido traquiobronquial a la pared
torácica. El murmullo pulmonar seguramente va a estar ausente
debido a que los alveolos van a estar llenos de secreciones y
en la auscultación va a destacar la respiración
soplante o soplo tubario.
En estas condiciones también se puede llegar a encontrar
lo siguiente:
-broncofonía o pectoriloquia (“pecho
que habla”): la transmisión de la voz también
está facilitada por lo que al aplicar el estetoscopio en
la pared torácica se distingue muy nítidamente cada
sílaba de las palabras que el paciente emite.
-pectoriloquia áfona: es lo mismo que lo anterior,
pero se refiere a la capacidad de distinguir las palabras sobre
la pared costal cuando el enfermo las pronuncia en forma susurrada
o cuchicheada.
En inflamación de las pleuras:
-
frotes pleurales: son ruidos discontinuos, ásperos, que se deben
al roce de la hojas pleurales, cuando están inflamadas.
El sonido sería parecido al roce de dos cueros. Para que
se produzca es necesario que las pleuras estén en contacto
ya que al desarrollarse un derrame, terminan separándose.
En pacientes con derrames pleurales extensos (que colapsan parte del parénquima
pulmonar vecino): a veces, especialmente en la zona más
superior del derrame, podría ocurrir:
- soplo pleurítico: viene a ser como una respiración soplante,
habitualmente más suave (seguramente el líquido
comprime parénquima pulmonar y esto facilita la generación
del soplo).
- egofonía o pectoriloquia caprina: es la posibilidad de distinguir
la transmisión de la voz al pronunciar palabras, pero con
una alteración de modo que se transmiten sólo algunos
tonos (de preferencia los más altos) y lo que se termina
auscultando son sonidos intermitentes como el balido de una cabra
(en la práctica es poco frecuente de escuchar)
En estrecheces a la vía aérea alta:
-
•cornaje o estridor: es un ruido de alta frecuencia, que se
debe a una obstrucción a nivel de la laringe (especialmente
por compromiso de las cuerdas vocales que se cierran) o una estenosis
de un segmento la tráquea. Es un ruido fuerte que se escucha
a la distancia. Se ha comparado con el ruido que se genera al
soplar un cuerno.
En pacientes incapaces de toser bien, frecuentemente comprometidos de conciencia:
-
•estertor traqueal: es un ruido húmedo que se escucha a distancia
en pacientes con secreciones en grandes bronquios y traquea. Se
tiende a encontrar en personas graves, comprometidas de conciencia,
que no son capaces de toser y despejar esas secreciones.
Resumen que integra los principales hallazgos del examen físico en
distintos cuadros clínicos:
- lo normal: respiración tranquila, con una percusión sonora,
vibraciones vocales palpables, murmullo pulmonar presente y sin
otros ruidos agregados (Nota: como se puede apreciar, implícitamente
se describe lo que se captó mediante la inspección,
percusión, palpación y auscultación, sin tener
que decirlo).
- neumonía extensa, condensante: podría observarse alguna
alteración de la respiración, habrá matidez
en la zona de la neumonía, aumento de la transmisión
de las vibraciones vocales, abolición del murmullo pulmonar,
auscultación de crepitaciones (especialmente en la inspiración),
respiración soplante o soplo tubario y broncofonía.
- derrame pleural extenso: la respiración podría estar bastante
normal o presentar alguna alteración, habrá matidez
en la base pulmonar comprometida, que puede tener la modalidad de
matidez hídrica y un ascenso hacia lateral (curva de Damoiseau),
con disminución o abolición de las vibraciones vocales,
disminución o abolición del murmullo pulmonar. Respecto
a ruidos agregados, podría no haberlos, o escuchar unos pocos
crépitos, y en unos pocos pacientes se podría llegar
a escuchar en la parte más alta del derrame un soplo pleurítico
y, quizás, una egofonía. Una maniobra que puede ayudar
a constatar que se trata de un derrame sería cambiar al paciente
de posición y ver si la matidez se desplaza (lo que rara
vez es necesario efectuar).
-
crisis asmática o paciente con obstrucción bronquial
por otros motivos: es frecuente ver que el paciente respira
con dificultad, puede verse afligido, haciendo uso de la musculatura
intercostal
y supraclavicular para respirar mejor. Es frecuente que el paciente
tenga una respiración “ruidosa” (término
que se usa cuando la respiración se escucha a la distancia).
Muchas veces, especialmente en enfermos crónicos con
mucha obstrucción bronquial, la espiración está
muy prolongada por la dificultad que tienen para exhalar el
aire. El tórax se aprecia hiperinsuflado; la percusión
es sonora o hipersonora; la transmisión de las vibraciones
vocales está disminuida; el murmullo pulmonar también
se aprecia disminuido, pero presente. Como ruidos agregados
lo que más destaca son las sibilancias y los roncus,
que pueden ser inspiratorios y/o espiratorios; podrían
haber algunas crepitaciones.
-
pneumotórax extenso de un lado: a la inspección podría
no notarse mucho, pero en la percusión podría
haber más sonoridad en el lado comprometido y lo que
más va a llamar la atención es que en ese lado
las transmisión de las vibraciones vocales y el murmullo
pulmonar van a estar muy disminuidos.
- enfisema: es un cuadro caracterizado por la destrucción del parénquima
pulmonar y la hiperinsuflación de los pulmones. Es frecuente
encontrar que el paciente está disneico, respira con dificultad,
podría estar cianótico; tienen un tórax hiperinflado
(o en tonel), va a estar hipersonoro y con un murmullo pulmonar
muy disminuido, casi ausente. La espiración tiende a estar
prolongada. Podrían haber algunos roncus y sibilancias y,
quizás, algunas crepitaciones.
Definiciones incorporadas al glosario de términos: broncofonía,
cifosis, cornaje, crepitaciones, curva de Damoiseau, estridor traqueal,
frotes pleurales, egofonía, frémito, pectoriloquia,
pneumotórax, roncus, sibilancias, soplo tubario o respiración
soplante, tiraje.
Preguntas:
- ¿Cuál es el punto de referencia para comenzar a contar las vértebras
dorsales?
- ¿Cuáles son los ruidos normales del pulmón?
- ¿Qué son las crepitaciones y en qué casos se auscultan?
- ¿Qué es la respiración soplante?
- ¿Qué son las sibilancias y los roncus?
- ¿Cómo es el examen pulmonar en una neumonía?
- ¿Cómo es el examen pulmonar en un derrame pleural extenso?
- ¿Cómo es el examen pulmonar en una crisis asmática?
Actualizada por el
Dr. Ricardo Gazitúa,
Septiembre 2007. |