| Del Examen Físico Segmentario:
EXAMEN DEL CORAZÓN
Conceptos de anatomía y fisiología.
El corazón, formado por dos aurículas y dos ventrículos,
se ubica en la parte central del tórax (mediastino), entre
los dos pulmones. Se encuentra inclinado (de derecha a izquierda y
de atrás hacia delante) y un poco rotado (el ventrículo
derecho queda adelante y la aurícula izquierda, atrás).
Visto así, impresiona como una pirámide invertida, con
una "base" (donde se ubican las válvulas aórtica y pulmonar,
a nivel del segundo espacio intercostal), y una punta o "ápex"
(donde se ubica la punta del ventrículo izquierdo, en el quinto
espacio intercostal, por fuera de la línea medio clavicular
izquierda).
El detalle de la anatomía del corazón se puede encontrar en otros
textos. Para esta revisión, conviene tener presente:
- las estructuras que forman las cavidades derechas: aurícula, válvula
tricúspide, ventrículo y válvula pulmonar.
- las estructuras que forman las cavidades izquierdas: aurícula, válvula
mitral, ventrículo, válvula aórtica.
- las hojas que cubren el corazón (pericardio)
- el flujo que sigue la sangre: desde las venas cavas a las cavidades derechas,
luego al circuito pulmonar (arteria pulmonar, pulmones, venas pulmonares),
las cavidades izquierdas, la aorta y la circulación sistémica.
En relación a aspectos fisiopatológicos, conviene
tener presente:
- débito cardiaco: volumen de
sangre que expulsa el corazón por minuto; depende de:
- el débito sistólico: volumen de sangre que
eyecta el ventrículo en cada contracción
- la frecuencia cardiaca
- precarga: presión con la que se llenan los ventrículos
(por ejemplo, la presión venosa central)
- poscarga: resistencia que se opone al
vaciamiento de los ventrículos (por ejemplo, hipertensión
arterial)
- conceptos de estimulación eléctrica del corazón:
el estímulo normalmente se genera en el nódulo
sinusal (en la parte más alta de la aurícula derecha),
se propaga por las aurículas y llega al nódulo
aurículo-ventricular (ubicado en la parte baja del tabique
interauricular), luego pasa al has de His, ramas derechas
e izquierdas, fibras de Purkinje y finalmente
se estimula todo el miocardio. La rama izquierda del haz de His
tiene una división anterior y otra posterior.
Este sistema de conducción (desde el has de His a las fibras
de Purkinje), transmite el impulso eléctrico más rápido
que las mismas fibras del miocardio.
- conceptos sobre irrigación del corazón: se efectúa
a través de las arterias coronarias derecha e izquierda,
que nacen de la aorta, en la proximidad de la válvula aórtica.
La arteria coronaria izquierda se divide en una arteria descendente
anterior y en una rama lateral, llamada circunfleja. Todas estas
arterias, a su vez, generan otras divisiones durante su recorrido.
Ciclo cardíaco:
-
sístole: etapa en la que se contraen los ventrículos
y expulsan la sangre a la arteria correspondiente (aorta y pulmonar).
Visto este proceso en más detalle, destaca:
- se comienza a contraer el ventrículo y aumenta la presión
en su interior
- se cierran las válvulas aurículo
- ventriculares: mitral y tricúspide
- se abren las válvulas aórtica y pulmonar cuando
la presión dentro del ventrículo supera la presión
de la aorta y la arteria pulmonar, respectivamente
- sale la sangre (débito sistólico)
- durante todo el sístole, a nivel de las aurículas
ha seguido llegando sangre gracias al retorno venoso (en preparación
del diástole)
-
el diástole: etapa de relajación de los ventrículos
para llenarse nuevamente de sangre proveniente de las aurículas.
Visto este proceso en más detalle:
- terminado el sístole, se relajan los ventrículos
y cae la presión en su interior
- se cierran las válvulas aórtica y pulmonar (cuando
la presión dentro de los ventrículos cae por debajo
de la presión de la aorta y la arteria pulmonar)
- se abren las válvulas mitral y tricúspide (cuando
la presión dentro de los ventrículos cae por debajo
de la presión en las aurículas, que en ese momento
están llenas de sangre)
- entra sangre a los ventrículos (al principio es sólo
por el gradiente de presión, pero al final del diástole
se contraen las aurículas con lo que se efectúa un
"relleno").
Examen cardiaco:
El examen cardiaco, debiera ser, en realidad, un examen cardiovascular ya
que además de efectuar el examen del corazón, también
es importante captar lo que ocurre en los pulsos arteriales y venosos,
y, por supuesto, constatar el resultado de la función principal
del corazón, cual es, bombear sangre y permitir una adecuada
perfusión de los tejidos.
De este examen será posible sacar conclusiones tales como:
- si la función del corazón y la perfusión de los tejidos
es adecuada
- si existen elementos que permitan plantear una insuficiencia cardiaca
- si existe una arritmia
- si se puede postular que el paciente tiene una falla de una válvula, ya
sea porque está estrecha (estenosis) o insuficiente (sus
velos no cierran bien y permiten que la sangre refluya). En ocasiones
una válvula puede tener una estenosis y, a la vez, una insuficiencia
(en estos casos se habla de una "enfermedad" de la válvula;
por ejemplo: enfermedad mitral o enfermedad de la válvula
aórtica).
Para efectuar el examen conviene tener un método, seguir una rutina, y
de esa forma, no se escaparán aspectos importantes.
Inspección: Conviene fijarse en lo siguiente:
-
observe la forma cómo la persona respira (si es una respiración
tranquila o la persona está disneica), cómo tiene
sus yugulares (ingurgitadas o planas), el color de la piel y las
mucosas (si está rosado, cianótico o pálido),
el estado nutritivo (cardiopatías avanzadas pueden comprometerlo)
-
mirando el tórax, reconozca la presencia de latidos: del ventrículo
derecho y el choque de la punta del corazón (que habitualmente
corresponde al ventrículo izquierdo). No siempre se distinguen
estos latidos, especialmente en personas obesas.
-
Palpación:
Mediante la palpación se trata de identificar:
-
palpación del choque de la punta del ventrículo izquierdo. Lo
normal es que se ubique en el quinto espacio intercostal izquierdo
por fuera de la línea medio clavicular. Cuando existe
una cardiomegalia, se desplaza hacia abajo y hacia lateral.
El palpar el choque de la punta muy desplazado, permite plantear
que existe una cardiomegalia.
-
palpación del ventrículo derecho. Normalmente es un latido discreto.
Cuando existe una hipertrofia, el latido es más prominente.
Se pone la mano sobre el esternón. A veces, este latido
se nota mejor en la parte alta del epigastrio. ocasionalmente
se palpan frémitos (es la palpación de
un soplo intenso).
-
la percusión rinde poco para delimitar al área que ocupa
el corazón ya que, en alguna medida, se interpone pulmón.
-
finalmente se efectúa la auscultación, y en esta parte nos
detendremos con más detalle.
Cómo auscultar:
Se ausculta toda el área precordial. El paciente puede estar sentado,
de pie o acostado. Poner al paciente en un decúbito lateral
izquierdo ayuda para auscultar ruidos del ventrículo izquierdo
al ponerse más en contacto con la pared torácica. Otra
posición que puede ayudar para escuchar ruidos como frotes
pericárdicos es que el paciente se siente y se incline hacia
adelante; mejor aún si bota el aire y sostiene la respiración
un rato.
La mayoría de las veces la auscultación se efectúa con la
membrana del estetoscopio; la campana se usa para buscar algunos ruidos
de baja tonalidad. Por supuesto, el ambiente debe estar silencioso.
Conviene que la membrana o la campana queden bien aplicadas sobre
la piel del paciente de modo que no se filtren ruidos externos.
Al auscultar, conviene:
-
tener un método para concentrarse en ir reconociendo distintos aspectos
del ciclo cardiaco:
- reconocer el ritmo
- reconocer el primer y el segundo ruido (distinguir su intensidad,
dónde se escuchan mejor, etc)
- reconocer ruidos que puedan escucharse en el sístole (soplos
eyectivos, soplos de regurgitación, dónde se escuchan
mejor, qué intensidad tienen, etc.) -reconocer ruidos que
pueden escucharse en el diástole (soplos, otros ruidos, qué
forma tiene el soplo que se ausculta, de qué intensidad es,
etc).
- al recorrer el área precordeal, conviene detenerse especialmente en algunos
focos que se presentan a continuación.
Focos de auscultación:
Se distinguen algunos focos específicos que son los siguientes:
foco mitral: en el ápex del corazón,
en el 5ß espacio intercostal izquierdo, ligeramente por fuera de
la línea medio clavicular. Permite formarse una idea global
del funcionamiento del corazón. Permite reconocer bien el
primer y segundo ruido. También es de elección para
reconocer el funcionamiento de la válvula mitral. Esta auscultación
puede mejorar si se gira al paciente a un decúbito lateral
izquierdo.
- foco tricuspídeo: a la misma altura del foco mitral, pero más
en contacto con el esternón, ya sea por el lado izquierdo
o el derecho. Este foco permite identificar mejor ruidos que se
generan en relación a la válvula tricúspide.
- foco aórtico: en el 2ß espacio intercostal, inmediatamente a la
derecha del esternón. Permite identificar las características
de los ruidos que se generan en relación a la válvula
aórtica.
-
foco pulmonar: en el 2ß espacio intercostal, inmediatamente a la izquierda
del esternón. Permite identificar las características
de los ruidos que se generan en relación a la válvula
pulmonar.
Al efectuar un examen completo, debe ser posible describir cada ruido
y soplo presente, en qué etapa del ciclo cardiaco se ausculta,
qué características presentan estos ruidos y en qué
foco se escuchan más nítidamente. En forma más detallada,
efectúe lo siguiente:
- parta el foco mitral
- identifique el primer y segundo ruido
- reconozca y diferencie el sístole del diástole (si
es necesario, palpe el pulso de una arteria)
- concéntrece en reconocer los ruidos y soplos que se puedan
existir durante el sístole
- concéntrece en reconocer los ruidos y soplos que se puedan
existir durante el diástole
- repita lo anterior en cada uno de los focos de auscultación,
y en general, cubra toda el área precordial
- integre al información (por ejemplo, lo que es propio de
una estenosis mitral o de una insuficiencia aórtica)
Ruidos cardiacos.
Los ruidos cardiacos son sonidos cortos, bien definidos. Entre ellos,
destacan especialmente el primer y segundo ruido:
-
primer ruido (R1): corresponde a un sonido que se produce al cerrarse
las válvulas mitral y tricúspide. El cierre de ambas
válvulas tiende a ser al unísono, pero ocasionalmente
se puede escuchar este ruido desdoblado (por ejemplo, en un bloqueo
completo de rama derecha). El primer ruido se escucha mejor hacia
el ápex, aunque, por su intensidad, normalmente se escucha
en toda el área precordial. Cuando existe dificultad para
reconocer el primer ruido, conviene tomar el pulso de una arteria
ya que el primer ruido ocurre al comienzo del latido (sístole).
-
segundo ruido (R2): corresponde al sonido que se genera cuando se cierran
las válvulas aórtica y pulmonar. Estos ruidos normalmente
se desplazan un poco con la respiración: al final de la espiración
tienden a escucharse al unísono, pero en una inspiración
profunda, en relación al mayor retorno venoso al tórax,
el cierre de la válvula pulmonar de retrasa (desdoblamiento
fisiológico del segundo ruido). El segundo ruido se ausculta
con más claridad en la base del corazón (foco pulmonar
y aórtico). La intensidad del ruido aumenta si existe hipertensión
arterial o pulmonar. En cambio disminuye cuando no cierran bien
los velos de las válvulas (insuficiencia valvular).
Otros ruidos que se pueden escuchar, aunque con mucho menos frecuencia y en condiciones
que no son necesariamente normales, son:
- tercer ruido (R3): ocurre al comienzo del diástole, después
del segundo ruido, en la fase de llenado rápido determinado
por el gradiente de presión. Tendría relación
con vibraciones del músculo ventricular y el aparato valvular.
Se escucha en algunas insuficiencia cardiacas, aunque se puede encontrar
en condiciones fisiológicas en muchos niños, en adultos
jóvenes y en el tercer trimestre de un embarazo.. Ocasionalmente,
la secuencia del primer, segundo y tercer ruido producen una cadencia
parecida al galope de un caballo: se conoce como galope ventricular,
y se presenta en algunas insuficiencias cardiacas.
- cuarto ruido (R4): se escucha inmediatamente antes del primer ruido, en
el momento de la contracción de las aurículas. Tendría
relación con vibraciones del miocardio y el aparato valvular
durante la fase de llene activo del ventrículo debido a la
contracción auricular. Se puede escuchar en pacientes con
hipertensión arterial o insuficiencia cardiaca. Ocasionalmente
se puede escuchar en condiciones normales en atletas o en personas
mayores. Si existe una fibrilación auricular, no puede haber
cuarto ruido. También se puede producir una cadencia de galope
entre el primer, cuarto y segundo ruido (galope auricular).
Otros ruidos:
- chasquido de apertura: es un ruido que se escucha en estenosis mitral
en el momento que se abre la válvula al comienzo del diástole.
Conviene recordar que primero se ausculta el segundo ruido (cierre
de las válvulas aórtica y pulmonar) y luego vendría
el chasquido de apertura (al abrirse al abrirse una válvula
mitral estenosada y engrosada).
- existen otros ruidos pero en la práctica es difícil escucharlos,
como por ejemplo: clic de apertura aórtico (momento
en el cual se abren los velos de una válvula aórtica
habitualmente estenosada y con velos gruesos); clic mesosistólico
(puede corresponder a un prolapso de la mitral: en algún
momento del sístole los velos de la válvula se vuelven
insuficientes y se produce el "clic"; luego sigue un soplo de regurgitación)
- en las pericarditis, debido al roce de las hojas inflamadas del pericardio, es
posible escuchar un ruido que se conoce como frote pericárdico.
Puede escucharse en el sístole, o el diástole, o en
ambas fases. Para escucharlo podría convenir cambiar al paciente
de posición, o sentarlo inclinado hacia adelante.
Soplos:
Corresponde a un ruido que se escucha por flujos turbulentos de la sangre. Habitualmente
ocurren porque una válvula está estrecha (estenótica),
ofreciendo resistencia al paso de la sangre, o porque permite que
refluya la sangre al no cerrar bien sus velos (se habla de una insuficiencia
valvular). Estos soplos pueden encontrarse en el sístole o
en el diástole y la forma que adquieran va a depender del mecanismo
por el cual ocurren.
Algunas nomenclaturas que se usan para expresar algunos soplos son las siguientes:
- soplo mesosistólico o mesodiastólico: si es más intenso
en la mitad del sístole o la diástole
- soplo protosistólico o protodiastólico: si es más intenso
al comienzo del sístole o la diástole
- soplo telesistólico y telediastólico: si es más intenso
al final del sístole o la diástole
- soplos holosistólico o pansistólico: si es parejo durante todo
el sístole
- soplos en crecendo: si aumentan de cero a máximo
- soplos en decrecendo: si disminuyen de máximo a cero
- soplos eyectivos: si tienen una forma de "rombo" (aumentan hasta un máximo
y luego disminuyen)
La intensidad de estos soplos se expresa de acuerdo a una escala:
-
grado I: cuando es difícil de escuchar en una sala silenciosa (incluso,
es posible que no todos los examinadores lo escuchen).
- grado II: es un soplo débil, pero, en general,
todos los examinadores lo auscultan.
-
grado III: es claramente audible.
-
grado IV: soplo fuerte; a este nivel es posible llegar a palpar sobre
la zona donde se ausculta el soplo una "vibración"
que se conoce como frémito.
-
grado V: es muy fuerte y se palpa frémito.
-
grado VI: es muy fuerte, a tal punto que se escucha incluso sin apoyar
la membrana del estetoscopio en la superficie del tórax;
se acompaña de frémit
soplos
eyectivos: habitualmente se relacionan a una estenosis de la válvula
aórtica o pulmonar, o una estrechez del tracto de salida, o un
flujo aumentado (como ocurre en estados hiperdinámicos). Estos
soplos aumentan y disminuyen, presentando la máxima intensidad
como en la mitad del sístole. Se habla de soplos "mesosistólicos".
No siempre implican un daño valvular y entonces se habla de soplos
funcionales o "inocentes" (por ejemplo, a veces en niños están
presentes y con los años desaparecen; lo mismo puede ocurrir
en relación a una anemia, fiebre, embarazo, etc.). Con alguna
frecuencia, los soplos aórticos se irradian a la base del cuello.
soplos
de regurgitación (mitral o tricúspide): en estos casos
los velos de la válvula no cierran bien y permiten que refluya
sangre. Se habla de una insuficiencia mitral o tricúspide. Estos
soplos tienden a mantener su intensidad durante todo el sístole,
extendiéndose, incluso, hasta el segundo ruido. Se habla de soplos
holosistólicos o pansistólicos.
Soplos diastólicos:
soplos por reflujo debido a una insuficiencia de la válvula aórtica
o pulmonar:
son
de baja intensidad y, por lo tanto, es fácil que al examinador
se les escapen. Muchas veces se habla de soplos "aspirativos", ya
que en algo se parece al ruido que se produce cuando uno aspira aire
por la boca. Estos soplos comienzan intensos en relación al
mayor gradiente de presión que existe al comenzar el diástole
entre al arteria y la cavidad ventricular y van disminuyendo su intensidad
hasta desaparecer una vez que las presiones se igualan (se habla de
soplos "en decrescendo"). Se va a escuchar más claramente en
la base del corazón sobre el foco aórtico o pulmonar,
según corresponda, y se puede seguir su irradiación
hacia el mesocardio o el borde izquierdo del esternón.
soplos por estenosis, especialmente de la mitral: en
este caso el paso de la sangre de la aurícula al ventrículo
está dificultado por la estrechez valvular. Como ya se mencionó,
es frecuente que después del segundo ruido, al abrirse la válvula,
se escuche un ruido, que se llama chasquido de apertura. Inmediatamente
a continuación, y debido al gradiente de presiones entre la
aurícula y el ventrículo se escucha un soplo "en decrescendo".
Un poco antes de terminar el diástole, en pacientes que están
en ritmo sinusal, ocurre la contracción de la aurícula
que impulsa una cantidad adicional del sangre al ventrículo
y es capaz de producir un nuevo soplo, pero que esta vez va en aumento
(en crecendo) hasta terminar con el primer ruido. Por supuesto, esto
no va a ocurrir si la persona está en fibrilación auricular.
Otros soplos y anomalías:
Existen otros soplos, pero que puede ser más difícil reconocerlos:
- ductus arterial persistente: es una comunicación
entre la aorta y la arteria pulmonar. Se escucha un soplo continuo,
que abarca todo el sístole y gran parte del diástole
(soplo en maquinaria). Es más intenso hacia el segundo
ruido y hasta lo puede ocultar. Se ausculta en el 2° espacio
intercostal izquierdo, debajo de la clavícula y puede acompañarse
de frémito.
- comunicación interauricular (CIA): habitualmente
se asocia a un cortocircuito de izquierda a derecha (salvo en etapas
avanzadas que por desarrollo de hipertensión pulmonar podría
revertirse). En el sístole se puede auscultar un soplo sistólico
de eyección pulmonar (2ß espacio intercostal izquierdo en
el borde esternal) y en el diástole, una rodada por el aumento
de flujo a través de la válvula tricúspide
(3ß ó 4ß espacio intercostal izquierdo en el borde esternal).
El segundo ruido se podría escuchar con un desdoblamiento
fijo (o sea, que no varía con la respiración). El
paso de sangre por la comunicación interauricular en general
no produce ruidos.
- comunicación interventricular (CIV): las manifestaciones
dependen del tamaño de la comunicación. Con un cortocircuito
de izquierda a derecha, se puede auscultar un soplo holosistólico,
de alta intensidad, asociado a frémito. Se ausculta mejor
en el 3ß, 4ß y 5ß espacio intercostal en el borde esternal, pero
tiene una amplia irradiación. En el diástole, se puede
escuchar un tercer ruido o un soplo en decrescendo.
- prolapso de un velo de la válvula mitral: el prolapso
tiende a ocurrir en algún momento del sístole y por
lo tanto se podría llegar a escuchar:
- un clic mesosistólico (en el momento del prolapso), seguido
por,
- un soplo telesistólico (o sea, que ocurre en la segunda
mitad del sístole). Todo esto es difícil de auscultar.
- manifestaciones de una hipertensión pulmonar: una
de las cosas más características es la acentuación
del segundo ruido, especialmente del cierre de la pulmonar (auscultar
en el segundo espacio intercostal izquierdo, en el borde esternal).
También podría haber un desdoblamiento del segundo
ruido. Si se escucha un soplo sistólico originado en la válvula
pulmonar, en general, no se irradia al cuello. También podría
haber un soplo diastólico aspirativo por dilatación
de la válvula pulmonar. El ventrículo derecho con frecuencia es palpable (en la zona
baja del esternón). A nivel de las venas yugulares podría
haber una onda "v" gigante si por dilatación del ventrículo
derecho se ha dilatado la válvula tricúspide.
Recopilación de los hallazgos al examen físico de algunas valvulopatías:
-
estenosis mitral:
Los hallazgos se concentran en el diástole:
- después del 2ß ruido se ausculta un chasquido de apertura
(momento en que se abre la válvula mitral)
- luego viene un soplo en decrescendo ("rodada mitral"): corresponde
a la fase de llenado rápido
- a continuación, en pacientes en ritmo sinusal se puede escuchar
un refuerzo presistólico, que es un soplo en crescendo y
que se escucha inmediatamente antes del primer ruido (se debe a la
contracción de las aurículas).
- el primer ruido, tiende a ser de ayor intensidad (la explicación
sería que cuando se comienzan a contraer los ventrículos
al comienzo del sístole, los velos de la válvula mitral
se encuentran en su máxima separación ya que la aurícula
estaba recién contrayéndose, y esto, unido a las características
de los velos, haría que el primer ruido sea más intenso;
sería equivalente a un "portazo").
Estos ruidos y soplos se auscultan mejor en el ápex. La auscultación
puede resultar más nítida si se pone a la persona en decúbito
semilateral izquierdo y se le pide que bote el aire y se mantenga un
rato sin respirar. Convendría auscultar tanto con la membrana
como con la campana del estetoscopio.
Si la estenosis mitral ha generado hipertensión pulmonar secundaria, el
cierre de la válvula pulmonar (P2) es más intenso y el
segundo ruido se ausculta desdoblado porque se retrasa el cierre de
la válvula pulmonar. También puede ocurrir que el ventrículo
derecho se hipertrofie y sea palpable.
Cuando el soplo de "estenosis mitral" se debe a la inflamación de los
velos por una enfermedad reumática activa recibe la denominación
de soplo de Carey-Coombs.
-
insuficiencia aórtica: Las manifestaciones al examen físico
son en el corazón, pero también a nivel periférico.
En la auscultación cardiaca, destaca:
- el segundo ruido tiende a estar disminuido de intensidad (al no
cerrar bien los velos)
- luego viene un soplo suave, de baja intensidad, en decrescendo.
Muchas veces se habla de un soplos de carácter "aspirativo".
Para escucharlo conviene partir auscultando a nivel del foco aórtico
y luego ir bajando por el lado izquierdo del esternón.
- con alguna frecuencia, y debido al estado hiperdinámico que
se asocia a esta condición, se ausculta un soplo mesosistólico
de tipo eyectivo.
Otras manifestaciones son:
- el pulso arterial es amplio (pulso céler)
- al tomar el brazo de la persona y levantarlo sobre la horizontal,
el latido aumenta de intensidad (pulso en martillo de agua);
para notarlo uno tiene que poner los dedos cruzando la cara anterior
del antebrazo
- a nivel del lecho ungueal, aplicando una discreta presión
sobre la uña, se nota un latido en la base
- en el cuello, el latido de las arterias carótidas es amplio
(danza arterial).
- la cabeza podría presentar una leve oscilación que
sigue el ritmo del pulso.
- la presión arterial diferencial está aumentada (es
la diferencia entre la presión sistólica y la diastólica):
por aumento de la presión sistólica y disminución
de la diastólica
- en la región inguinal se podría escuchar un doble
soplo femoral (sistodiastólico)
Si el reflujo de sangre de la insuficiencia aórtica es masivo, puede producir
un ascenso de uno de los velos de la válvula mitral, a tal punto
que llega a generar una estenosis funcional capaz de dar un soplo como
rodada mitral (soplo de Austin Flint). Se ausculta mejor en el
ápex y hacia la axila, estando la persona en decúbito
semilateral izquierdo. En estos casos, no habrá chasquido de
apertura y el primer ruido podría estar disminuido ya que el
reflujo tiende a mantener los velos más cerrados.
- estenosis aórtica: se ausculta un soplo eyectivo (en forma de rombo,
de preferencia mesosistólico) en el foco aórtico y,
con frecuencia, se irradia al cuello. No es tan raro que también
se ausculte irradiado hacia la punta del corazón. En algunos
casos (audible sólo para personas con oído muy agudo)
se puede escuchar la apertura de la válvula aórtica
(clic aórtico).
- insuficiencia mitral: Los hallazgos se concentran en el sístole:
-el primer ruido tiende a estar disminuido (al no cerrar bien lo velos)
- durante todo el sístole se ausculta un soplo de regurgitación
mitral de tipo holosistólico o pansistólico, que se
extiende desde el primer ruido hasta el segundo ruido. Se ausculta
mejor en el ápex y se irradia hacia la axila. En decúbito
lateral izquierdo se podría escuchar mejor. No aumenta con
la inspiración (a diferencia del soplo de insuficiencia tricúspide).
- con frecuencia es posible escuchar un tercer ruido en el diástole.
-
insuficiencia tricúspide: Van a haber varias similitudes con la
insuficiencia mitral, pero conviene tener presente aspectos que
sirven para diferenciarlas, especialmente cuando ambas están
presentes. En la insuficiencia tricúspide:
- se ausculta un soplo holosistólico, especialmente en el
borde esternal derecho o izquierdo, que aumenta con la inspiración
profunda (por el mayor retorno venoso)
- en el pulso venoso yugular se observa una onda "v" gigante
(por el reflujo de sangre desde el ventrículo derecho)
En resumen, en qué fijarse:
- el ritmo cardiaco
- los tonos cardíacos (primer y segundo ruido)
- la intensidad de los ruidos cardíacos (por ejemplo, en una hipertensión
arterial o pulmonar el cierre del segundo ruido puede estar acentuado)
-
si existen soplos, fijándose:
- si se auscultan en el sístole o en el diástole
- en qué foco son más claros de escuchar -hacia dónde
se irradian
- que forma tienen (por ejemplo, forma de rombo, holosistólico,
aspirativo o en decrecendo, etc)
- la ubicación en el sístole o el diástole
(proto..., meso..., tele...)
- el carácter o tonalidad del ruido (por ejemplo, el soplo
de la insuficiencia aórtica es suave)
- la relación con otros ruidos (por ejemplo, el soplo diastólico
de la estenosis mitral comienza inmediatamente después del
chasquido de apertura)
- la posibilidad de otros ruidos: tercer o cuarto ruido, cadencias
de galope, chasquido de apertura mitral, etc.
De acuerdo a lo anterior, lo hallazgos se pueden referir en la siguiente
forma:
- el caso de un corazón normal: ritmo regular, en dos tiempos,
tonos timbrados, sin soplos.
- en una estenosis mitral en ritmo sinusal: ritmo regular; primer ruido
acentuado; en el diástole se ausculta un chasquido de apertura
seguido por una rodada mitral, de intensidad III/VI, con un refuerzo
presistólico.
- en una insuficiencia aórtica en ritmo sinusal: ritmo regular;
segundo ruido disminuido de intensidad; soplo diastólico en decrecendo,
grado II/VI, que se ausculta en el foco aórtico y borde paraesternal
izquierdo. Soplo mesosistólico grado II/VI en el foco aórtico
que se irradia a la base del cuello. (Esto último no siempre
está presente. Recuerde también de mencionar los otros
hallazgos donde corresponda: pulso céler, etc.).
Glosario de términos: débito cardíaco, débito
sistólico, dextrocardia, hipertrofia, precarga y poscarga de
los ventrículos, presión arterial diferencial, situs inverso.
Preguntas:
- ¿Dónde se palpa el choque del ápex cardíaco?
- ¿Dónde se auscultan mejor los ruidos de la válvula mitral,
tricúspide, aórtica y pulmonar?
- ¿Cómo se gradúa la intensidad de los soplos?
- ¿Qué variaciones se pueden encontrar en el segundo ruido con la
respiración?
- ¿Qué soplos son predominantemente sistólicos?
- ¿Qué soplos son diastólicos?
- ¿Qué se encuentra en una estenosis mitral?
- ¿Qué se encuentra en una insuficiencia mitral?
- ¿Qué se encuentra en una insuficiencia aórtica?
- ¿Que se encuentra en una estenosis aórtica?
- ¿Cómo diferencia una insuficiencia tricuspídea de una insuficiencia
mitral?
- ¿Qué se encuentra en una hipertensión pulmonar?
Actualizada
por el Dr. Ricardo Gazitúa,
Septiembre 2007. |