Principales síndromes clínicos.
Así como en un capítulo anterior se revisaron síntomas frecuentes de ver en la práctica clínica, se presentan a continuación una selección de síntomas y signos que conforman síndromes clínicos.
Conocer los distintos síndromes sirve para orientarse en el diagnóstico de un paciente ya que son formas de presentación de distintas enfermedades. Por ejemplo, un enfermo con un síndrome anémico podrá tener fatigabilidad y estar pálido. La causa de su anemia se puede deber a pérdidas de sangre, hemólisis o falla medular en la producción de elementos hematopoyéticos. Al plantear el síndrome anémico se abre un abanico de posibilidades para explicar la anemia y el paso siguiente es investigar cada una de ellas.
A continuación se presentan algunos síndromes, sin pretender hacer una revisión exhaustiva.
Relacionados con el Sistema cardiovascular:
- Síndrome anginoso: se caracteriza por un dolor retroesternal,
de carácter opresivo, que se irradia hacia la mandíbula, hombros,
extremidad superior izquierda (borde cubital), espalda, de pocos minutos de
duración, que se desencadena o aumenta con esfuerzos físicos,
emociones, frío, y que se alivia con el reposo.
- Insuficiencia cardíaca: se caracteriza por disnea en relación
a esfuerzos físicos, disnea paroxística nocturna, ortopnea,
nicturia. También tos, intranquilidad, fatiga o debilidad muscular.
En el examen físico se encuentra taquipnea, taquicardia, pulso débil,
sudoración, ingurgitación yugular, cardiomegalia, soplos cardíacos,
3er o 4º ruido, cadencia de galope, derrames pleurales, crepitaciones
en pulmones, hepatomegalia, edema de extremidades inferiores.
Relacionados con el Sistema respiratorio:
- Insuficiencia respiratoria: Entre los síntomas destacan disnea,
fatigabilidad, anorexia. Al examen físico se puede encontrar polipnea,
cianosis, compromiso de conciencia, sudoración, taquicardia, respiración
dificultosa, un examen pulmonar alterado. Puede haber asterixis. En los exámenes
de laboratorio se puede encontrar hipoxemia, hipercarbia, poliglobulia.
Relacionados con el Sistema endocrino
- Síndrome hipertiroídeo: el paciente puede experimentar
sensación excesiva de calor, baja de peso, apetito conservado o aumentado,
polidefecación, palpitaciones, fatigabilidad. También nerviosismo,
intranquilidad (en cambio los ancianos tienden a presentar apatía).
En las mujeres se presentan alteraciones de las menstruaciones (oligomenorrea,
amenorrea). En el examen físico se puede encontrar taquicardia (y en
los ancianos, fibrilación auricular), piel caliente, suave, húmeda,
temblor fino en las manos. En el cuello puede haber un bocio difuso o nódulos
tiroídeos, y en los ojos puede haber exoftalmo y una retracción
del párpado superior que facilita ver la esclera sobre el iris al mirar
hacia abajo (signo de Graefe). La determinación de la tiroxina plasmática
está elevada.
- Síndrome hipotiroídeo: los síntomas que lo sugieren
son sensibilidad al frío, fatiga, disminución del apetito, somnolencia,
falta de concentración, apatía, constipación, alza de
peso y en las mujeres menstruaciones abundantes y duraderas (menorragias).
En el examen físico puede presentarse una facie poco expresiva, algo
vultuosa, con ojos rasgados; a veces se pierden los bordes laterales de las
cejas. La lengua es grande (macroglosia). La piel es seca y áspera,
e impresiona infiltrada (mixedema). El paciente se nota pálido.
El pelo es ralo y seco y tiende a caerse; las uñas son quebradizas.
El pensamiento es lento (bradipsiquia). La voz es ronca. Los reflejos osteotendíneos
presentan una fase de relajación lenta. El pulso es lento (bradicardia).
Puede presentarse galactorrea. Al efectuar exámenes de laboratorio
se encuentran niveles bajos de hormona tiroídea, hipercolesterolemia,
hiponatremia y anemia.
- Síndrome de Cushing (por exceso de glucocorticoides): los
pacientes pueden presentar astenia intensa, debilidad muscular (especialmente
proximal). En las mujeres puede ocurrir una alteración de sus menstruaciones,
con amenorrea u oligomenorrea. En el examen físico destaca una tendencia
a la obesidad faciotroncular, de modo que la cara se ve redonda (cara de "luna
llena"), y en el tungo se acumula grasa ("giba de búfalo").
Las mejillas presentan un color rojizo. La piel se aprecia atrófica
y frágil, las vénulas y capilares se transparentan, y existe
fragilidad capilar con tendencia a desarrollar petequias y equímosis
(púrpura); en la pared abdominal se desarrollan estrías rojo-vinosas.
Es frecuente que se desarrolle acné e hirsutismo. Las masas musculares
tienden a estar disminuidas. Las cifras de presión arterial se registran
elevadas (hipertensión arterial). Las determinaciones de laboratorio
muestran niveles elevados de cortisol, intolerancia a la glucosa e hipopotasemia.
En los huesos se desarrolla osteoporosis.
Relacionados con el Sistema digestivo:
- Síndrome ulceroso: se caracteriza por dolor en el epigastrio
de carácter urente, que se alivia con los alimentos o antiácidos
(presenta ritmo). Habitualmente se debe a una úlcera péptica
(gástrica o duodenal). Es más frecuente que se reactive en la
primavera.
- Síndrome pilórico: se debe a una obstrucción
del canal pilórico y se caracteriza por vómitos en los que se
reconocen alimentos ingeridos varias horas antes. También se presentan
náuseas y dolor en la mitad superior del abdomen. Si los vómitos
son biliosos significaría que la obstrucción es más abajo
que la desembocadura del colédoco. Al examen físico se puede
auscultar bazuqueo en la región del epigastrio, al sacudir al paciente.
- Síndrome disentérico: se caracteriza porque el paciente
tiene diarrea acompañada de mucosidades y sangre. También se
presenta dolor abdominal de tipo cólico, pujo y tenesmo rectal; puede
haber fiebre.
- Síndrome de malabsorción: en su presentación
más frecuente el enfermo baja de peso y presenta deposiciones con aumento
de su contenido líquido (diarrea o deposiciones blandas), con alimentos
no digeridos (lientería) y aumento de la cantidad de grasa (esteatorrea).
Frecuentemente se asocia a distensión abdominal.
- Síndrome de insuficiencia hepática: se puede llegar
a esta condición por distintas causas. Es frecuente que el paciente
sienta anorexia, náuseas, vómitos, y astenia. Dependiendo de
la enfermedad de base las manifestaciones podrán variar. En cuadros
colestásicos es frecuente que exista prurito. En otros puede ocurrir
baja de peso y dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen. En el examen
físico se puede encontrar ictericia, asterixis, palma hepática,
hipertrofia parotídea, disminución del vello corporal, telangiectasias
aracneiformes ("arañas vasculares"), ascitis, circulación colateral
aumentada en la pared abdominal (eventualmente de tipo porto-cava), cambios
en el tamaño y consistencia del hígado, esplenomegalia, fétor
hepático, equímosis, ginecomastia, disminución de las
masas musculares. La orina puede ser colúrica y las deposiciones acólicas.
Habiendo hipoalbuminuria es frecuente encontrar ascitis y edema, especialmente
en las extremidades inferiores. Si se desarrolla encefalopatía hepática
puede haber compromiso de conciencia. Los exámenes de laboratorio mostrarán
las pruebas hepáticas y de coagulación alteradas. Los niveles
de amonio en la sangre y de glutamina en el líquido cefaloraquídeo
pueden estar elevados.
Relacionados con los riñones:
- Síndrome nefrítico agudo: es frecuente que exista un
antecedente de infección estreptocócica y que una vez que se
ha instalado el cuadro se presente hematuria y oliguria. En el examen físico
el paciente presenta una facie vultuosa, edema (de párpados, manos
y pies) e hipertensión arterial. Los exámenes de laboratorio
pueden mostrar un sedimento de orina con proteinuria, hematuria y cilindros
hemáticos. Se pueden encontrar cifras de nitrógeno ureico y
creatinina algo elevadas.
- Síndrome nefrótico: las características principales
son el desarrollo de un cuadro edematoso que puede llegar a la anasarca.
En los exámenes de laboratorio la alteración principal es una
proteinuria en orina de 24 horas que alcanza cifras superiores a los
3,5 gramos. Esto lleva a una hipoalbuminemia, con valores inferiores
a los 3,0 g/dl. También se encuentra hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia.
El síndrome nefrótico se considera impuro cuando se presenta
con hematuria, hipertensión arterial e insuficiencia renal (cuando
es puro estas manifestaciones no están).
- Síndrome urémico: se asocia a insuficiencia renal.
Los pacientes presentan anorexia, astenia, náuseas, vómitos,
baja de peso, oliguria, prurito, somnolencia. En el examen físico se
puede encontrar palidez, edema, una facie vultuosa. La piel tiende a hiperpigmentarse
y se presenta seca y con finas escamas ("escarcha urémica"). En las
extremidades se puede encontrar asterixis y en casos avanzados se encuentran
mioclonías. El aliento tiene un aroma especial (fétor urémico).
La respiración es de tipo acidótica. Existe tendencia a las
equímosis. En los exámenes de laboratorio destaca la elevación
del nitrógeno ureico y de la creatinina, acidosis metabólica,
hiperpotasemia y anemia.
Relacionado con la micción:
- Síndrome prostático: se caracteriza por disuria
de esfuerzo, poliaquiuria, disminución del calibre y de la fuerza del
chorro miccional, goteo terminal o micción en dos o más tiempos,
sensación de micción incompleta. En el examen físico
se puede palpar una próstata grande y en casos avanzados, un "globo"
vesical.
Relacionados con el sistema hematológico:
- Síndrome anémico: puede manifestarse con disnea de
esfuerzos, palpitaciones, cefalea, fatigabilidad fácil. En casos intensos
puede desencadenar angina de pecho o insuficiencia cardíaca. Estas
manifestaciones dependen mucho de la velocidad de instalación de la
anemia, de la magnitud de ella y de las condiciones basales del paciente.
En el examen físico destaca la palidez de la piel y de las mucosas,
taquicardia, pulso amplio, un soplo sistólico de ejección de
tipo funcional y, eventualmente, edema periférico. En los exámenes
de laboratorio destacan niveles de hematócrito y hemoglobina disminuidos.
- Síndrome hemorragíparo: se presentan equímosis
y petequias en la piel y mucosas (púrpura). También existe
tendencia a sangramientos como epistaxis, gingivorragia, melena, hematuria,
metrorragia, y formación de hematomas. En los exámenes de laboratorio
se pueden encontrar alteradas las pruebas de coagulación (tiempo de
protrombina, de tromboplastina, de sangría, el recuento de las plaquetas
y otras más específicas).
Relacionados con el Sistema Neurológico:
- Síndrome meníngeo: se caracteriza porque el paciente
presenta cefalea, fiebre, náuseas, vómitos (que pueden ser explosivos),
dolor en la espalda, la región lumbar o el cuello. En general, el paciente
está decaído y puede estar comprometido de conciencia. En el
examen físico los signos más específicos son la rigidez
de nuca y los signos de Brudzinsky y de Kernig. El diagnóstico se confirma
con el estudio del líquido cefaloraquídeo que está alterado.
- Síndrome de hipertensión endocraneana: el enfermo presenta
cefalea, vómitos explosivos y compromiso de conciencia. En el examen
físico se puede encontrar edema de la papila en el fondo de ojo. También
es frecuente encontrar bradicardia.
Definiciones incorporadas al glosario de términos:
acolia, anasarca, bocio, equímosis, mioclonías, púrpura
Púrpura: afección caracterizada por la aparición de
pequeñas extravasaciones sanguíneas en la piel con formación
de petequias y equímosis.
Equímosis: extravasación e infiltración de sangre en
el tejido celular subcutáneo; comúnmente se le conoce como moretón.
Mioclonías: contracciones bruscas, breves e involuntarias de un fascículo
muscular, un músculo o un grupo de músculos.
Anasarca: edema generalizado del cuerpo.
Preguntas:
- ¿Cuáles son las manifestaciones de la insuficiencia cardíaca?
- ¿Cuáles son las manifestaciones del síndrome urémico?
- ¿Cuáles son las manifestaciones del síndrome hipertiroídeo
e hipotiroídeo?
- ¿Cuáles son los signos más característicos del
síndrome meníngeo?
Actualizada por el
Dr. Ricardo Gazitúa,
Agosto 2004. |