Tanto el médico general como el alumno durante sus prácticas se encontrará inevitablemente con un paciente que consulta por algún motivo oftalmológico. El objetivo de este manual es entregar los conocimientos básicos que le permitirán efectuar una decisión de tratamiento en base a un diagnóstico o bien efectuar la desición de referir en forma correcta y oportuna a un paciente que consulta por un motivo oftalmológico. De esta manera se facilitará el tratamiento adecuado y oportuno de los pacientes y se evitará la referencia innecesaria de los pacientes reservando al especialista para resolver aquellos casos graves. Para hacer este manual más interactivo se ha decidido exponer la información en forma de preguntas y respuestas de tal manera que haya una primera etapa en que podamos medir nuestros conocimientos, y luego corregirlos y complementarlos con las respuestas expuestas aquí.

 

 

Ø        El médico debe estar capacitado para realizar un examen oftalmológico básico. Consta de 5 puntos y no se requieren instrumentos específicos fuera del alcance de médicos no especialistas.

Estos corresponden a una tabla de Snellen, una linterna para iluminar el ojo, cintas de fluoresceína para teñir el film lagrimal y un oftalmoscopio para examinar el fondo de ojo.

                    1. Anamnesis

                    2. Agudeza Visual Evaluada con una tabla de Snellen

                    3. Examen externo de los anexos oculares para lo cual se usa la linterna

                    4. Examen de la motilidad ocular también sirve la linterna

                    5. Examen de Fondo de Ojo para lo cual se usa el oftalmoscopio

 

Ø        Diagnóstico y manejo de afecciones oculares tratables por el médico general(conjuntivitis, blefaritis, chalazión, heridas perioculares) para las cuales debe tener un esquema dianóstico y naturalmente el esquema terapéutico correspondiente en caso de estar capacitado para resolverlo.

 

Ø        Diagnóstico y manejo de afecciones oculares graves mediante criterios de referencia al especialista. Desde el punto de vista oftalmológico una afección ocular es grave cuando existe riesgo de perder la visión.