"Imaginate incapaz de abrazar fuertemente a tu hijo, pues dicha manifestación de cariño le produciria dolor, lagrimas y ampollas, imagínate que tu hijo no puede correr, saltar ni siquiera jugar futbol porque el golpe del balón le rompería la piel y sangraría fácilmente, imaginate que el comer le ocasiona dolor y se ampolla la lengua...esta es la vida de un niño de cristal"

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