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CURSO INTEGRADO DE CLINICAS MEDICO QUIRURGICAS
MEC-246 G-H
CLASE
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DAÑO HEPATICO POR
ALCOHOL
Dr. Juan Carlos
Glasinovic
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FOCALIZACION DEL TEMA
La ingesta exagerada de alcohol tiene factores
condicionantes complejos (genéticos, psicológicos,
sociales y económicos) así como también efectos
nocivos individuales y sociales. Algunos de estos efectos son
consecuencia de la ingesta aguda (accidentes, agresiones,
inasistencia, etc.) y otros se producen por la ingesta
crónica. En este último caso se afectan varios
órganos, destacándose el del hígado por su
gravedad y frecuencia.
CONTENIDOS DE LA CLASE
- El espectro clínico de la enfermedad hepática
por alcohol, desde el daño inaparente o subclínico
hasta la insuficiencia hepática descompensada.
- Descripción del metabolismo hepático del etanol
y de los mecanismos patogénicos del daño
hepático.
- Integración de aspectos clínicos,
epidemiológicos, bioquímicos e
histopatológicos que permiten conocer el origen y curso de
la enfermedad hepática por alcohol.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
- Reconocer la enfermedad hepática por alcohol,
especialmente en sus etapas más tempranas.
- Conocer los factores que determinan su origen y curso.
- Valorar la importancia de la abstinencia.
- Considerar la importancia de los factores desencadenantes o
agravantes de la enfermedad.
IMPORTANCIA DEL PROBLEMA
- 7.44 litros/persona/año: quinto lugar en
Latinoamérica y el Caribe.
- 10% de bebedores excesivos (>100 ml de etanol/día y
>1 intoxicación/mes) y 5% de alcohólicos
(+dependencia).
- Más frecuente en hombres. Inversamente proporcional al
estado socioeconómico. Iniciación a edad más
temprana que en el pasado.
- Causa directa del 7% e indirecta de 38% de las altas
hospitalarias.
- Costos directos e indirectos de US $1800 millones/año.
- La cirrosis ocupa el sexto lugar como causa de muerte.
La interacción de factores demográficos con factores
epidemiológicos permiten pronosticar que se
mantendrá en el 5-6% de la mortalidad de adultos
(±4000 en 1992; ±8000 en 2020).
EFECTOS DEL ALCOHOL SOBRE EL HIGADO
Partiendo de la observación básica que
personas que abusan del alcohol en forma prolongada pueden enfermar y
morir por el daño de su hígado, surgen interrogantes
como:
- ¿Cómo el alcohol daña el hígado?
- ¿Qué cantidad y por cuánto tiempo?
- ¿Qué factores hacen que haya mayor o menor riesgo?
- ¿Por qué las mujeres son más susceptibles?
- ¿Qué factores favorecen o aceleran el daño?
- ¿Cuál es el curso de la enfermedad y que recursos
existen para modificarlo?
- ¿Cuál es la magnitud de este problema en Chile?
- ¿Cuáles son los grupos más vulnerables o
afectados?
- ¿Qué factores generan este problema, cómo
modificarlos?
La respuesta a estas preguntas puede buscarse en tres fuentes: la
observación clínica, la investigación
biológica y la epidemiología.
En primer lugar, describiremos la enfermedad hepática por
alcohol. Luego, buscaremos las claves de su patogenia y curso.
ENFERMEDAD HEPATICA POR ALCOHOL
Postulados básicos
- Evoluciona en forma solapada y lenta hasta que aparecen los
signos del daño hepático crónico y de sus
secuelas: Importancia de su sospecha y detección oportuna.
- Posée un perfil de características
histopatológicas, clínicas y de laboratorio que va
perdiéndose en las etapas más tardías de la
enfermedad, donde predomina el cuadro más
inespecífico de daño hepático crónico.
- Su curso depende fundamentalmente de la persistencia o no de
la ingesta de alcohol. Los efectos de la intervención
(lograr la abstinencia) rinden resultados mucho más
rápidos que las intervenciones para reducir la
hipertensión, la hipercolesterolemia y el consumo de
tabaco.
LESIONES PRODUCIDAS POR EL ALCOHOL EN EL HIGADO
- Existen tres tipos de lesiones, que pueden encontrarse en
forma aislada, pero que generalmente se encuentran coexistiendo en
diversas combinaciones:
- esteatosis
- hepatitis alcohólica
- fibrosis/cirrosis
- Suele haber una secuencia (y superposición)
hepatitis-fibrosis-cirrosis. La esteatosis puede también,
con menor frecuencia, progresar hacia la cirrosis.
- Las lesiones histológicas de hepatitis
alcohólica son las únicas propias de la enfermedad
hepática por alcohol y también las que tienen mayor
significado para el pronóstico.
- Hepatitis alcohólica (histológica):
- Daño de hepatocitos: hinchados, cuerpos
hialinos de Mallory, mitocondrias gigantes, esteatosis.
- Infiltrado inflamatorio: pmn alrededor hepatocitos
lesionados.
- Fibrosis: pericelular, colgenización del Disse,
perivenular central.
- Utilidad de la biopsia hepática: como elemento de
diagnóstico y de pronóstico. En su indicación
debe considerarse cuidadosamente el factor riesgo/beneficio.
CLINICA DE LA ENFERMEDAD HEPATICA POR ALCOHOL
- Las manifestaciones precoces, en las que predomina la
hepatitis alcohólica tienen un rango de presentación
que va del caso inaparente a aquél que progresa rapidamente
a la muerte. En la mayoría de los casos los síntomas
y signos son escasos e inespecíficos.
- La detección precoz depende de una adecuada sospecha y
búsqueda de elementos confirmatorios en dos tipos de
pacientes:
- el bebedor exagerado conocido;
- en el paciente que consulta por otra causa, o con
síntomas vagos, en los cuales hay datos
anamnésticos y/o hallazgos del examen físico y de
los tests habituales de laboratorio.
- En los estadíos más avanzados el cuadro es
florido, con la superposición de elementos propios y los
que resultan del daño hepático crónico.
Detección precoz de manifestaciones inespecíficas
- Hallazgos clínicos: hipertensión arterial leve,
infecciones a repetición, arritmias, dispepsia, hipertrofia
parotídea, hepatomegalia.
- Hallazgos de laboratorio: aumento de volumen corpuscular
medio, del ácido úrico, de los triglicéridos,
del C-HDL, de las transaminasas.
Hepatitis alcohólica (clínica)
- Fatiga, anorexia, nauseas, baja de peso, molestia o dolor en
HD, fiebre inexplicada. PA baja, circulación
hiperdinámica, hepatomegalia, arañas vasculares,
ictericia, leucocitosis. Frecuentes infecciones intercurrentes.
- En algunos casos hay insuficiencia hepática grave, que
puede ser mortal.
Daño hepático crónico descompensado
- Aparecen manifestaciones de insuficiencia hepática
descompensada y de hipertensión portal. Suelen persistir
signos asociados a la hepatitis alcohólica.
El laboratorio en el daño hepático por alcohol
Marcadores de ingesta exagerada crónica
- Exámenes rutinarios: aumento de triglicéridos,
uricemia, colesterol HDL.
- Macrocitosis
- VCM aumentada: fácil de determinar,
inespecífica.
- otras causas: déficit vit B12 y ác.
fólico enfermedad hepática,
antiepilépticos, cigarrillo, menopausia.
- poco específicos, pero de uso habitual;
permiten sospechar ingesta exagerada
- GGT (gamma-glutamil-transferasa)
- aumenta con consumo crónico, antes del desarrollo de
daño hepático
- no aumenta con la ingesta aguda
- no aumenta en todos los bebedores exagerados
- no hay correlación con cantidad de ETOH
- vida media de descenso en abstinencia: 26 días
- también aumenta en la obstrucción biliar y
otras alteraciones hepática
- puede aumentar con drogas antiepilépticas,
anticoagulantes y barbitúricos
- el mejor marcador disponible para el segumiento del
paciente con daño hepático por alcohol.
- Transferrina decarboxilada.
- buena sensibilidad y excelente especificidad para ingesta
exagerada (>60g).
- aumenta con ingesta reciente (no detectable después
de 3 semanas de abstinencia).
- valor predictivo negativo muy alto en pacientes con
daño hepático (para descartar origen
alcohólico).
- aún no está disponible para uso rutinario.
- el mejor marcador de ingesta exagerada reciente.
Marcadores de daño hepático por alcohol
- ASAT/ALAT (SGOT/SGPT)
- relación > 2 sugiere daño hepático
por ETOH.
- SGOT debe ser menor de 300 mU/ml.
- marcador poco sensible, pero bastante específico
de hepatitis alcohólica.
PATOGENIA DEL DAÑO HEPATICO POR ALCOHOL
Postulados básicos
- La toxicidad hepática del etanol está ligada en
parte a su metabolización en los hepatocitos y en parte a
un desbalance de las interrelaciones entre los distintos grupos
celulares del hígado.
- Existen otros factores que colaboran a la generación y
progreso del daño hepático por alcohol.
METABOLISMO HEPATICO DEL ETANOL.
El hepatocito posee tres vías
metabólicas para el etanol, cada una de ellas localizada
en un distinto compartimento subcelular (ver esquema):
- ADH (alcohol dehidrogenasa), en el citosol
- sistema oxidativo microsomal, en el retículo
endoplásmico liso.
- catalasa, en los peroxisomas.
El producto metabólico de cada una de estas vías es
el mismo: el acetaldehido. En cada vía, el receptor de las
moléculas de hidrógeno es diferente, así como
también las consecuencias metabólicas.
El acetaldehido es oxidado a acetato en las mitocondrias del
hepatocito. El acetato difunde a la sangre y es metabolizado en los
tejidos perifericos a CO2 y agua.
Vías Metabólicas Oxidativas del Etanol
1. Vía ADH.
Características
- Su función es metabolizar la pequeña cantidad de
alcohol que se ingiere en alimentos fermentados o por
fermentación en el intestino.
- Tiene alta afinidad, pero baja capacidad: metaboliza la mayor
parte del alcohol, cuando su concentración sanguínea
es baja.
- No es inducible: no hay adaptación.
- Mayor concentración en la periferia del acino.
- También existe en el estómago y el
riñón.
- La oxidación mediada por ADH produce acetaldehido,
transfiriendo hidrógenos al cofactor NAD, que es convertido
a su forma reducida NADH.
ADH gástrica: importantes implicancias.
- Alto Km: es efectiva a alta concentración de alcohol;
influyen la graduación del alcohol y su dilución con
alimentos.
- Disminuye la biodisponibilidad del alcohol: barrera protectora
en bebedores moderados.
- Efecto del ayuno: vaciamiento gástrico rápido,
con menor efecto protector de la enzima gástrica.
- Disminuye en gastrectomía, alcohólicos,
medicamentos (aspirina, bloqueadores H2,) y con la edad.
Efectos metabólicos del exceso de NADH (ver esquema):
- La gran cantidad de equivalentes reductores sobrepara la
capacidad del hepatocito para mantener la homeostasis redox y se
producen numerosas alteraciones metabólicas:
- hiperlacticidemia: contribuye a la acidosis y reduce la
capacidad del riñón para excretar ácido
úrico.
- hiperuricemia: a lo anterior se suma el aumento de la
síntesis de purinas.
- hipoglicemia: bloqueo de la neoglucogénesis por
substracción del piruvato.
- aumento de la síntesis de triglicéridos:
- aumento del ¶-glicerofosfato y
- aumento de la síntesis de ácidos grasos.
- ketosis: aumento de ketonas en la mitocondria por exceso de
ácidos grasos y depresión del ciclo
cítrico por déficit de NAD.
- aumento del consumo de oxígeno por la
mitocondria: los H2 en exceso provenientes del alcohol son
transferidos a la cadena de transporte de electrones.
2. Vía sistema oxidativo microsomal
Características
- Es el sistema de oxidación del alcohol que posée
capacidad adaptativa: el consumo prolongado de etanol determina la
inducción de una P450 (CYP2E1) específica (5-10
veces).
- Una vez inducido, el sistema oxidativo microsomal constituye
la vía metabólica principal cuando la
concentración sanguínea de alcohol es alta: si bien
el etanol tiene una mayor afinidad por la ADH, ésta se
satura rapidamente.
- La oxidación de alcohol en el sistema microsomal
produce acetaldehido, mediante la transferencia hidrógenos
al cofactor NADP, que es convertido a su forma reducida NADPH.
- La proliferación del retículo
endoplásmico liso por consumo prolongado de alcohol es
mayor en la periferia del acino.
Interacción del alcohol con otros substratos del sistema
microsomal:
- La inducción microsomal por consumo prolongado de
alcohol no sólo aumenta la oxidación del alcohol,
sino también aumenta el metabolismo de muchos otros
susbstratos microsomales, particularmente medicamentos.
- Esto determina una menor efectividad de la dosis habitual
de los medicamentos (cumarínicos, fenitoína,
tolbutamida, benzodiazepinas, propranolol, rifampicina, etc.),
efecto que se prolonga días o semanas después de
la suspensión de la ingesta de alcohol.
- En contraste, la ingesta aguda de alcohol inhibe el
metabolismo hepático de los medicamentos, por competencia
en un proceso común con el citocromo P450.
- Así, por ejemplo, la combinación de alcohol y
tranquilizantes produce una aumento de la concentración
sanguínea de la droga.
Aumento de la toxicidad y potencialidad carcinogénica de
los xenobióticos:
- El alcohol potencia la capacidad del sistema microsomal de
generar moléculas intermediarias del oxígeno con
capacidad reactiva, tal como los radicales superóxidos.
- Favorece también la activación de
xenobióticos a metabolitos tóxicos, aumentando la
toxicidad de substancias tales como el tetracloruro de carbono y
el benceno y de drogas tales como el halotano, el paracetamol, la
isoniacida, etc.
- Existe asociación entre el abuso del alcohol y una
mayor incidencia de cánceres de las vías
respiratoria y digestiva altas, sitios de entrada del tabaco y
carcinógenos de la dieta.
- Un efecto carcinogenético adicional es la
depresión de los niveles de vitamina A, por
aceleración de su degradación a nivel microsomal.
3. Vía Catalasas
- Genera H2O2. Su efecto fisiológico es insignificante.
MECANISMOS PATOGENICOS DEL DAñO HEPATICO.
Postulados básicos
- Existe un umbral de ingesta, por encima del cual la
posibilidad de desarrollar daño hepático aumenta en
forma progresiva (60 ml/día en hombres y 20 ml/día
en mujeres).
- La etiología es multifactorial. Los principales
mecanismos derivan del metabolismo del alcohol en el
hígado. La importancia relativa de cada uno de ellos no
está clara aún. Hay otros factores secundarios:
virus, drogas, nutrición, etc.
- El conocimiento actual de la patogenia ha sido posible gracias
a la integración de datos anatómicos,
bioquímicos, clínicos y epidemiológicos.
Mecanismos involucrados
Acetaldehido:
- El acetaldehido es el producto de la oxidación del
alcohol por las tres vías. Su ulterior
metabolización a acetato en la mitocondria puede
disminuír por efecto de la ingesta crónica de
alcohol, generándose así un exceso de acetaldehido.
- El acetaldehido es una molécula altamente reactiva con
aminas y otras moléculas. Establece enlaces covalentes con
proteínas del hepatocito (membranas, citoesqueleto,
enzimas, etc.). El daño puede generarse por la unión
misma o por la generación de una respuesta
inmunológica (autoanticuerpos) a estos compuestos
(aductos).
Radicales hidroxietil:
- Producidos por la oxidación del etanol a través
de la acción del CYP2E1.
- Comparte los mismos mecanismos patogénicos del
acetaldehido.
Peroxidación de lípidos:
- El acetaldehido y los radicales libres del oxígeno
pueden promover la producción de peróxidos, que
atacan los ácidos insaturados y por consiguiente, la
integridad de la membranas.
- La depleción de GSH por efecto del acetaldehido y de
los radicales libres generados por hiperactividad del sistema de
oxidación microsomal, reduce las defensas a la
peroxidación.
- Las células de Küpffer activadas por las
endotoxinas general radicales libres del oxígeno.
Hipoxia:
- El metabolismo del alcohol produce un aumento del consumo de
oxígeno, con aumento del potencial redox en la mitocondria.
- Este efecto es potenciado por citoquinas provenientes de las
células Küpffer activadas por las endotoxinas.
- El normal gradiente de O2 a lo largo del sinusoide expone a la
hipoxia a los hepatocitos más periféricos
(área 3 del acino).
- La falla de los mecanismos de compensación (aumento del
flujo sanguíneo) o la presencia de factores intercurrentes
que favorecen la hipoxia (anemia, hipertiroidismo, etc.), pueden
desencadenar o mantener el daño de los hepatocitos.
Endotoxinas y activación de las células de
Küpffer:
- La ingesta exagerada de alcohol favorece el aumento de la
flora intestinal gram-.
- La ingesta de alcohol y la hipertensión portal
favorecen la traslocación bacteriana y de endotoxinas desde
el lumen intestinal a la sangre.
- Las endotoxinas activan a las células de Küpffer y
otras células no parenquimatosas. De ello resulta la
producción de citoquinas, eicosanoides y radicales del
oxígeno, los cuales participan en en la generación
de necrosis, apoptosis, inflamación y fibrosis.
Factores constitucionales:
- Sexo: En la mujer, mayor susceptibilidad al daño
y progresión más rápida.
- Herencia: Hay factores, aún no bien precisados,
que aumentan la susceptibilidad o la resistencia al daño
hepático.
TRATAMIENTO
- Abstinencia: esencial, pero a menudo difícil de lograr.
- Mejoría del estado nutritivo.
- Corrección de factores agravantes: anemia, etc.
- Bloqueo del estado hipermetabólico: propiltiuracilo.
DAÑO HEPÁTICO POR ALCOHOL: VISIÓN INTEGRADA
- La cirrosis hepática por alcohol es la sexta causa de
muerte en Chile y constituye una de las más altas tasas
mundiales de mortalidad por cirrosis. Puesto que en su etapa
terminal la cirrosis se manifiesta en un cuadro clínico muy
característico, la mortalidad por cirrosis es un marcador
fiable del consumo exagerado de alcohol en la población.
- Hasta ahora ha prevalecido el concepto de que la cirrosis es
la etapa final de la enfermedad hepática alcohólica:
en esta visión se supone que, como secuela de la necrosis e
inflamación producidas por los episodios de hepatitis
alcohólica, se produce una alteración
anatómica que a través de la insuficiencia funcional
y la hipertensión portal, conduce a la muerte;
ocasionalmente, la hepatitis alcohólica misma llega a ser
mortal.
- Existen, sin embargo, observaciones recientes que
desvirtúan este concepto tradicional. En efecto, en
estudios efectuados para evaluar los elementos de
pronóstico de la enfermedad hepática
alcohólica, se observa que hepatitis y cirrosis coexisten
en un alto porcentaje de los casos y que la presencia de hepatitis
es el factor determinante del mal pronóstico. Se hace
necesario entonces someter a crítica la
interpretación de la historia natural de la enfermedad, en
el sentido de la mayor importancia que tienen los episodios de
hepatitis alcohólica respecto al de las secuelas
anatómicas.
- En efecto, si el factor determinante de la mortalidad es la
hepatitis alcohólica, la ingesta reciente debería
pesar más sobre el curso de la enfermedad, haciendo posible
una intervención efectiva a través de la abstinencia
y de la interferencia en los mecanismos patogénicos del
alcohol.
- Existen antecedentes de tipo epidemiológico que apoyan
la importancia de la ingesta reciente en la descompensación
y la muerte:
- la ingesta de alcohol en los años
más recientes tiene un peso relativamente mayor al de
toda la historia previa del bebedor;
- siempre había llamado la atención la estrecha
secuencia temporal entre las variaciones del consumo (cosechas,
precios, prohibiciones) y las variaciones de la mortalidad.
- En la enfermedad hepática alcohólica la muerte
es la consecuencia de la insuficiencia hepática y de la
hipertensión portal. Es necesario, de acuerdo a esta
visión, relacionar las lesiones histopatológicas de
la hepatitis alcohólica a la producción de estas
complicaciones.
- La lesión relevante de la hepatitis alcohólica
es la necrosis de los hepatocitos en el área más
periférica del acino. Esta necrosis es un factor
determinante de insuficiencia funcional por reducción de
masa hepática.
- Otras alteraciones anatómicas colaboran a la
producción de la insuficiencia y también a la
generación de la hipertensión portal: la
desfenestración de los sinusoides, la colagenización
del espacio de Disse, el aumento de volumen de los hepatocitos y
la obstrucción de los vasos.
- Los sinusoides presentas normalmente abundantes
fenestraciones, las que son necesarias para que exista un
amplio contacto de la sangre con la superficie del hepatocito.
En la hepatitis alcohólica estas fenestraciones
disminuyen, reduciendo la capacidad de oxigenación y
nutrición de la célula hepática.
- Existe además una ocupación del espacio de
Disse por fibras de colágeno, producidas in situ, que
aislan aún más al hepatocito respecto a su
irrigación. Esta colagenización del espacio de
Disse se traduce además en una pérdida de
elasticidad del lecho sinusoidal, que lo incapacita para
adaptarse al flujo hepático, lo cual es un factor que
favorece la hipertensión portal.
- El aumento de volumen de los hepatocitos, determinado
fundamentalmente por un mayor contenido de agua, se traduce en
una reducción del lecho sinusoidal, lo que favorece el
desarrollo de hipertensión portal y dificulta la
irrigación y con ello la oxigenación de los
hepatocitos, factor que facilita la necrosis.
- Existe flebitis con obliteración vascular y
reducción del flujo.
- La patogenia de la enfermedad hepática
alcohólica es multifactorial. Entre los factores
involucrados están la producción de acetaldehido.
radicales hidroxietil y radicales libres del oxígeno,
derivados de la metabolización del alcohol en los
hepatocitos y de la activación de las células de
Küpffer, que producen lesiones por su capacidad
química reactiva con las proteínas estructurales, la
peroxidación de los ácidos grasos de las membranas y
el desencadenamiento de recciones inmunitarias.
- Destaca también la importancia de la hipoxia El
metabolismo del alcohol produce un aumento del consumo de
oxígeno. Como la organización circulatoria del
hígado determina que a lo largo del sinusoide se establezca
normalmente un gradiente de presión del oxígeno, el
aumento del consumo por los hepatocitos proximales reduce el
aporte a los más distales; cuando este aporte baja a un
nivel crítico, se produce necrosis.
- Las alteraciones de los sinusoides, la obliteración por
flebitis y el aumento de volumen de los hepatocitos dificultan la
irrigación y la difusión del oxígeno,
favoreciendo así el desarrollo de la hipoxia. Por esta
razón, cuando ya existen estas alteraciones
anatómicas, cantidades cada vez menores de alcohol son
progresivamente más dañinas.
- También en estos pacientes la concomitancia de otros
factores como la anemia, la fiebre, el esfuerzo físico, el
hipertiroidismo y la insuficiencia cardíaca y respiratoria,
puede constituir un factor desencadenante o agravante de la
hipoxia.
- Existen además factores constitucionales que determinan
tanto la magnitud del estado hipermetabólico como la
posibilidad de compensación circulatoria y explican por
qué no todos los bebedores exagerados desarrollan
enfermedad hepática alcohólica.
En resumen, el consumo exagerado de alcohol tiene una
repercusión inmediata en el curso de la enfermedad
hepática a través de la producción de hepatitis
alcohólica, cuyas lesiones explican en buena parte la
insuficiencia hepática y la hipertensión portal que
determinan la mortalidad de estos pacientes.
En base a estos conceptos, adquieren especial relieve la
abstinencia y la eliminación de los factores precipitantes. El
hecho que exista una cirrosis no indica necesariamente un curso
fatal. La regresión de la hepatitis alcohólica abre la
posibilidad de una significativa mejoría del
pronóstico.