Pericarditis

 

38. Pericarditis fibrinosa. La fibrina, depositada en el epicardio en finos grumos, da a la superficie un aspecto velloso.

39. Pericarditis purulenta. Hacia la punta del corazón se observan algunos abscesos miocárdicos que hacen protrusión en la superficie.

40. Fragmentos de pericardio en una pericarditis hemorrágica (viral benigna).

41. Fragmentos de pericardio en una pericarditis constrictiva. Las láminas pericardíacas se hallan calcificadas.