PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DE CHILE - ESCUELA DE MEDICINA

Apuntes de Semiología

 

Examen Físico General:
Piel y anexos de la piel


  1. Posición y decúbito.
  2. Marcha o deambulación.
  3. Facie y expresión de fisonomía.
  4. Conciencia y estado psíquico: Examen mental
  5. Constitución y estado nutritivo. Peso y talla.
  6. Piel y anexos.
  7. Sistema linfático.
  8. Pulso arterial.
  9. Respiración.
  10. Temperatura.
  11. Presión arterial.


Capítulo desarrollado con la colaboración de la Dra. Monserrat Molgó Novell.

La piel es el órgano que cubre toda la superficie corporal y al examinarla se deben evaluar los siguientes aspectos:

  1. Color.
  2. Humedad y untuosidad.
  3. Turgor y elasticidad.
  4. Temperatura.
  5. Lesiones (primarias y secundarias).
  6. Anexos de la piel: pelos y uñas.

A continuación se entrega una breve mención de las características mencionadas.

135. Turgor (pliegue en el antebrazo)

136. Turgor (pliegue en la región infraclavicular)

  1. Color. La coloración de la piel depende de varias característica.
    1. Cantidad de pigmento melánico (melanina). Esto depende de la raza, la herencia y la exposición al sol. Es normal que en ciertas zonas del cuerpo exista una mayor pigmentación, como en pezones, genitales externos o alrededor de orificios naturales.
    2. Riqueza de capilares sanguíneos, perfusión tisular, cantidad de hemoglobina, oxigenación y grosor de la piel. Según esto se puede observar un tono rosado, rubicundo, pálido, cianótico. Esto se notará mejor en personas de raza blanca (caucásicos). Una buena perfusión tisular junto a niveles adecuados de glóbulos rojos oxigenados, produce una coloración rosada; en anemia, se aprecia palidez (especialmente en mucosas, lengua, conjuntiva palpebral, palma de manos, lechos subungueales); en poliglobulias (gran cantidad de glóbulos rojos) existe un aspecto rubicundo; una oxigenación defectuosa, con mayor cantidad de niveles de hemoglobina reducida, se asocia a cianosis (lechos ungueales, orejas, labios, lengua, mucosas en general); estados de shock (colapso circulatorio), con vasoconstricción cutánea, se asocian a palidez y frialdad (que se palpa mejor en manos, pies, orejas, punta de la nariz).
    3. La presencia de otros pigmentos. Estos pueden ser de distinta naturaleza. El aumento de bilirrubina sobre 2 mg/dL se traduce en ictericia; el aumento de carotenos, tal como ocurre en bebés con alta ingesta de zanahorias, da lugar a una coloración amarillenta.
    4. Varias enfermedades se asocian a cambios en la coloración de la piel. En hemocromatosis (depósitos aumentados de fierro), insuficiencia suprarrenal (enfermedad de Addison), cirrosis hepática, insuficiencia renal crónica, la piel se oscurece.
    5. Como resultado de fenómenos físicos, como ocurre en zonas del cuerpo que se hiperpigmentan por efecto de roces (p.ej.: en el cuello) o por traumatismos repetidos. Personas que pasan mucho tiempo frente a braceros adquieren en las zonas más expuestas al calor una pigmentación reticulada.
    6. Cambios localizados de coloración. En el embarazo, y, a veces, por estrógenos, puede aparecer una mayor coloración en la cara, especialmente en las mejillas, que se conoce como cloasma gravídico; pacientes con lupus eritematoso también pueden presentar eritema en las mejillas (por la distribución que adopta, se conoce como "mariposa lúpica").
    Lo opuesto a lo anterior sucede cuando falta el pigmento melánico, tal como ocurre en el albinismo, que es una condición generalizada, de base genética; el vitiligo, que es una alteración localizada por desplazamiento del pigmento; o zonas de descoloración, como ocurre en las cicatrices.
  2. Humedad y untuosidad.
    1. Humedad. Es una cualidad que depende de la hidratación, la acción de las glándulas sudoríparas, el calor ambiental y el estado neurovegetativo.
    2. Untuosidad. Es la condición oleosa que puede adquirir la piel por efecto de las glándulas sebáceas.
  3. Turgor y elasticidad.
    1. Turgor. Es la resistencia que se aprecia al efectuar un pliegue en la piel (p.ej.: en el antebrazo, en el área bajo la clavícula). Se relaciona con la hidratación de la persona. El turgor disminuye en personas deshidratadas.
    2. Elasticidad. Se refleja en la rapidez del pliegue en desaparecer al separar los dedos. Depende de la cantidad de tejido elástico. En los ancianos, disminuye.
  4. Temperatura. Puede estar normal, aumentada o disminuida. Está aumentada en condiciones que afectan a todo el organismo (p.ej.: fiebre) o ser un signo localizado en una zona determinada (p.ej.: celulitis). Está difusamente disminuida en casos de hipotermia generalizada, reacción al frío ambiental (vasoconstricción) o por mala perfusión (p.ej.: isquemia de una extremidad).
  5. Lesiones cutáneas.
Al examinar las lesiones o alteraciones de la piel es necesario fijarse en aspectos como los siguientes:
  1. Las características de las lesiones más elementales (p.ej.: si son máculas, ronchas, pápulas, etc.).
  2. Cómo han evolucionado desde su aparición.
  3. Su ubicación en el cuerpo. En este sentido conviene fijarse si son: (a) únicas o múltiples; (b) simétricas o asimétricas; (c) localizadas o generalizadas; (c) de distribución centrípeta (tronco y abdomen) o centrífuga (de extremidades); (d) ubicación preferente (p.ej.: zonas expuestas al sol); (e) su distribución en el cuerpo (p.ej: siguiendo un dermátomo en el herpes zóster).
  4. Si las lesiones tiende a confluir.
  5. Los síntomas a los que se asocian (p.ej.: dolor, prurito, sensación de quemazón).
  6. Las circunstancias en las que aparecen (p.ej.: con relación a un determinada enfermedad o por uso de medicamentos).
  7. En ocasiones es necesario precisar si el paciente ha viajado, sus condiciones sociales, contacto con personas que tengan lesiones similares, contacto con animales, actividad laboral, etc.

Las lesiones cutáneas pueden ser elementales, si es la primera manifestación (p.ej.: pápulas, vesículas), o secundarias, si son consecuencia de otra lesión que apareció primero (p.ej.: costras, cicatrices).

A continuación se describen distintas lesiones que es posible encontrar:

1501. Eritema.

1505. Eritema por exposición solar.

 

 

 

 

 

 

1506. Mácula en la cara.

 

 

 

 

 

1509. Pápula (es un fibroma).

 

 

 

 

 

 

1519. Nódulo (es un eritema nodoso).

 

 

 

 

 

 

1538. Tumor en la nariz.

1535. Tumor ulcerado.

1537. Tumor pigmentado.

 

 

 

 

 

 

 

 

1513. Vesículas.

 

 

 

 

 

 

1516. Ampollas o bulas (Stevens-Johnson por fenitoína).

 

 

 

 

 

 

1521. Pústula.

 

 

 

 

 

 

 

1517. Placa.

 

 

 

 

 

 

1522. Escamas (Psoriasis).

 

 

 

 

 

 

 

 

1525. Erosión.

 

 

 

 

 

 

1526. Ulceración (úlcera varicosa)

 

 

 

 

 

 

 

1532. Costra (resultó de una úlcera necrótica por mordida de araña de los rincones).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1534. Cicatriz de una quemadura.

 

 

 

 

 

 

 

 

1541. Roncha (cuadro de urticaria).

 

 

 

 

 

 

 

1539. Liquenificación (fijarse en la piel del cuello).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otras alteraciones de la piel que se pueden encontrar son: