ABORTO RECURRENTE
Definición :
Historia de 3 o más abortos espontáneos consecutivos
antes de las 20 semanas de gestación. Se dividen en primarios
si la paciente sólo ha tenido abortos, y secundarios si al
menos ha habido un embarazo viable previo.
Incidencia:
0.4%-1% de parejas en edad reproductiva.
Factores asociados:
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Desconocido o sin causa aparente
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50%
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Defecto de fase lútea
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15%
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Malformación uterina
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10%
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Incompetencia cervical
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10%
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Inmunológico (A.C. antifosfolípidos)
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10%
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Cromosómicos
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5%
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Evolución y pronóstico:
Depende del factor asociado y su susceptibilidad a ser tratado.
Existe gran dificultad para evaluar correctamente una determinada
terapia, ya que el 50% de las parejas no tratadas conciben un hijo
normal en el siguiente embarazo. El riesgo relativo de presentar un
aborto espontáneo en la población general es de
aproximadamente 14%. Este asciende a 23% cuando ha existido un aborto
previo, 29% con 2 abortos previos y 49% con 3 abortos previos. Las
pacientes abortadoras secundarias, que han logrado tener al menos un
hijo vivo, tienen un riesgo global de repetir un aborto de 30%,
independientemente del número de abortos previos. Los casos de
defecto de fase lútea tratados son los con mejor
pronóstico, seguidos por las malformaciones uterinas
corregidas y la incompetencia cervical tratada. El pronóstico
es reservado en los casos de trastornos inmunológicos y pobre
en los defectos cromosómicos.
Evaluación:
- Historia obstétrica detallada, con especial
énfasis en el número y tipo de abortos previos, la
presencia o ausencia de embrión y de vitalidad embrionaria
demostrada. También debe considerarse la historia familiar
de abortos que orientaría a una alteración
inmunológica o cromosómica.
- Examen físico acucioso para descartar patologías
sistémicas como enfermedades del colágeno y
endocrinopatías.
- Estudio de ciclo con biopsia endometrial y niveles de
progesterona plasmáticos para descartar defectos de fase
lútea o patología endometrial (endometritis). La
biopsia debe efectuarse 8 a 10 días post ovulación,
siendo necesario para su diagnóstico un desfase de
más de 2 días entre el informe histológico y
lo esperado para ese día cronológico. En
teoría se requieren 2 biopsias desfasadas en distintos
ciclos para hacer el diagnóstico de defecto de fase
lútea, ya que 1/3 de las veces la anomalía se
corrige espontáneamente en el ciclo siguiente. En la
práctica se prefiere tratar a una paciente cuya biopsia
resultó alterada y eventualmente repetir la biopsia en un
ciclo tratado para obsevar si el defecto fue corregido. La
determinación de progesterona es una buena
aproximación, pero una muestra aislada no permite hacer
diagnóstico, ya que los niveles plasmáticos no son
estables sino ondulantes. Un valor inferior a 10 ng/ml en la fase
lútea media (día +7, +8) es sospechoso, pero la suma
de 3 valores de fase lútea media menores a 30 ng/ml es
bastante más sensible para diagnosticar fase lútea
insuficiente.
- Histerosalpingografía para descartar malformaciones
uterinas congénitas o adquiridas (sinequias post
legrado).
- Cariotipo de ambos miembros de la pareja para identificar
alteraciones no expresadas en el fenotipo, especialmente
translocaciones balanceadas.
- Evaluación de competencia cervical si procede, es
decir, si existe historia de abortos de fin de primer trimestre, o
más frecuentemente, de segundo trimestre, generalmente en
bloque, asociados a escasa o ninguna sintomatología de
trabajo de parto prematuro. Esto es mucho más probable si
hay antecedentes de traumatismo cervical (cirugía,
legrados, conización). Para su diagnóstico se
requiere probar durante un ciclo basal, el máximo calibre
de dilatador que logra permear el orificio cervical interno sin
esfuerzo. Un calibre de Hegar igual o superior a 8 se considera
positivo.
- Determinación de anticuerpos anticardiolipina y
anticoagulante lúpico.
- De utilidad discutible o en fase experimental:
- Estudio de HLA clase I (A,B y C) y II (DP, DQ y DR)
- VDRL
- Cultivo mixto de linfocitos
- Detección de anticuerpos anti linfocitos paternos
(Cross match).
- Estudio citogenético del material abortado
- Detección de anticuerpos antitiroídeos.
Tratamiento:
- Inducción de ovulación con citrato de clomifeno
(50-100 mg/día del 3 al 7 ) para corregir defecto de fase
lútea, o bien, apoyar fase lútea con progesterona
natural 50 mg i.m. diarios o cada 48 hrs. hasta la 10 semana de
amenorrea. Como alternativa en casos de intolerancia a la
progesterona puede utilizarse gonadotrofina coriónica
humana 2500 U.I. i.m. cada 4 días por 2-3 veces durante la
fase lútea.
- Corrección anatómica de defectos uterinos
mediante resectoscopía o microcirugía, según
proceda.
- Cerclaje cervical en casos de incompetencia cervical
demostrada.
- Acido acetil salicílico 75 mg/día desde el ciclo
concepcional en adelante, en aquellos casos con anticuerpos
antifosfolípidos positivos. Ocasionalmente es necesario
recurrir al uso de heparina 10.000 U s.c. c/12 y/o adicionar
prednisona en altas dosis (20 a 80 mg/día).
- Apoyo emocional en parejas sin causa aparente, luchando contra
los sentimientos de culpa y frustración y reforzando la
alta probabilidad de concebir un hijo normal en el futuro.
Inmunización materna con linfocitos paternos o
gamaglobulina en parejas con cross match negativo, hasta
positivizar el test. De esta manera se induciría la
formación de anticuerpos bloqueadores que
protegerían al embrión del sistema inmune materno.
Esta modalidad de terapia está en fase experimental, aunque
resultados preliminares aparecen muy alentadores, con cifras que
promedian el 80% de éxito en embarazos siguientes.
- Tratamiento de enfermedades sistémicas como lupus
eritematoso, artritis reumatoídea e hipotiroidismo, sobre
todo el de origen autoinmune.
Independientemente del factor asociado al aborto recurrente y del
tratamiento indicado, toda paciente expuesta a un nuevo embarazo
requiere una vigilancia estrecha con títulos seriados de
ß-hGC y ecografías transvaginales precoces.
Eventualmente, niveles plasmáticos de progesterona en fase
lútea media pueden identificar a pacientes que se
beneficiarían con apoyo de fase lútea, iniciando la
terapia en el momento óptimo (preimplantacional).
LECTURAS SELECCIONADAS:
Goodman SB: Recurrent spontaneous abortion. Postgraduate
Obstetrics and Gynecology, 13 (24): 1-7,1993.
Carp HJ, Toder V, Mashiach S, Nebel L, Serr DM: Recurrent
miscarriage: A review of current concepts, immune mechanisms, and
results of treatment. Obstetrical and Gynecological Survey, 45 (10):
657-69, 1990.
Kwak JY, Gilman-Sachs A, Beaman KD, Beer AE: Reproductive outcome in
women with recurrent spontaneous abortions of alloimmune and
autoimmune causes: Preconception versus postconception treatment.
American Journal of Obstetrics and Gynecology, 166: 1787-98,
1992.
Pratt DE, Kaberlein G, Dudkiewicz A, Karande V, Gleicher N: The
association of antithyroid antibodies in euthyroid nonpregnant women
with recurrent first trimester abortions in the next pregnanciy.
Fertility and Sterility, 60 (6): 1001-5, 1993.
Mazzoli A, Kortebani G: Inmunología del aborto recurrente.
Actualizaciones en Ginecología y Obstetricia, 6 (4): 237-48,
1994.
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