Pontificia Universidad Católica de Chile
Escuela de Medicina - Facultad de Medicina
Departamento de Obstetricia y Ginecología

CURSO OPTATIVO DE FORMACION GENERAL
"SEXUALIDAD, FERTILIDAD Y PROCREACION"

RESPUESTA SEXUAL HUMANA

 

Dr. Francisco Montiel A
fmontiel@med.puc.cl

 

Las fases del Ciclo de Respuesta Sexual Humana descritas por Masters & Johnson, Kaplan y Levine son las siguientes:

  1. Fase de deseo,
  2. Fase de excitación,
  3. Fase de meseta,
  4. Fase de orgasmo y
  5. Fase de resolución.

Describiremos sucintamente cada una de ellas, comenzando por la fase de deseo.

 

Fase de deseo

En la fase de deseo sexual se distingue el impulso sexual (o drive en la literatura americana), sensación física de estar sexualmente necesitado, urgencia sexual, el individuo siente deseos de estar con su pareja. Este impulso está mediado por hormonas tales como la testosterona, algunos neuropéptidos y feromonas. Podría considerarse una respuesta más bien de carácter instintivo.

Este impulso se ve afectado negativamente por la dieta, el estrés, las enfermedades tanto crónicas como agudas, y por la depresión. La percepción del impulso tiene una enorme variación individual así como de género. El impulso sexual es habitualmente más pronunciado en el hombre.

El otro componente del deseo sexual es la motivación psicológica, estando condicionado por los sentimientos internos de afecto y de amor, así como por los estímulos externos, tales como los atributos físicos del individuo, su forma de comunicarse, los olores, el lenguaje corporal, etc.

Se produce expectación consciente de la manifestación sexual, pero en cierta medida modulada por las normas sociales y culturales imperantes. La motivación psicológica puede verse afectada por las respuestas emocionales como tabúes, fobias. También presenta una enorme variación individual y de género.

 

Fase de excitación

Durante la fase de excitación se produce una gran vasodilatación del área pelviana. En la mujer, principalmente del introito vaginal, erección del clítoris, engrosamiento y crecimiento de los labios mayores y menores. Esto se traduce en una lubricación importante de la vagina y del introito vaginal.

El clítoris aumenta de volumen, se produce una erección de los pezones. Luego se produce una expansión del tercio superior de la vagina, con elevación del útero. En algunas mujeres suele producirse un rubor sexual, enrojecimiento de la cara anterior del tronco.

En el hombre, la vasocongestión del área genital lleva a la erección del pene, se produce un endurecimiento y cambio del ángulo de presentación del pene, dada por el llene sanguíneo de los cuerpos cavernosos. El aumento de tamaño del glande, está dado por el llene sanguíneo del cuerpo esponjoso. También suele producirse una erección de los pezones y rubor sexual.

 

Fase de meseta

En la fase de meseta se producen algunos cambios generales tanto en el hombre como en la mujer. Estos cambios consisten en la aparición de tono parasimpático mantenido y vasocongestión máxima. También se produce miotonía con aumento del tono muscular. Hay un aumento de la presión arterial (PA), de la frecuencia respiratoria (FR) y de la frecuencia cardíaca (FC).

En la mujer, aumenta el tamaño del útero, el clítoris se retrae bajo su capuchón, produciéndose su máximo crecimiento. Hay dilatación de los músculos vaginales, produciéndose la plataforma orgásmica y se produce cambio de color de los labios. Estos cambios son indicación de un orgasmo inminente.

En el hombre, los cuerpos esponjosos llegan a su máxima plétora sanguínea, produciendo aumento considerable de volumen y rigidez del pene. Se produce secreción de las glándulas de Cowper, responsables de la lubricación. Hay elevación y crecimiento testicular.

 

Fase de orgasmo

La fase orgásmica lleva a una serie de cambios generales en el hombre y en la mujer. El tono sexual parasimpático cambia a tono simpático. Se produce el cambio máximo de la PA, FR y FC. Comienzan las contracciones rítmicas de los músculos del piso de la pelvis. Apareciendo luego sensaciones agradables, placenteras centradas en la pelvis; pero que se irradian al resto del cuerpo. Sensación de acabamiento, con gran relajación apenas ocurrido el orgasmo.

En la mujer se producen cambios en el cuello del útero al dilatarse el orificio cervical externo (OCE) y en la dirección del eje del canal, que se desplaza hacia posterior para sumergir el OCE en el lago seminal que se localiza en el fondo del saco vaginal posterior.

Además hay contracciones rítmicas de la plataforma orgásmica: fascículos pulocoxígeos del elevador del ano, del útero y del efínter anal externo. También se producen contracciones espasmódicas rímicas de los músculos esqueléticos y espasmo carpopedal (músculos extensores mano y pie)

En el hombre, se produce la eyaculación, contracción del conducto deferente, de la próstata y del conducto eyaculador, con expulsión de semen. Se produce la contracción de los músculos bulbocavernosos, pubeocoxígeos (piso pélvico) y del ano. También se producen contracciones espasmódicas rítmicas de los músculos esqueléticos y el espasmo carpopedal.

Para el hombre es fácil reconocer la fase orgásmica, por acompañarse de la eyaculación de semen. Sin embargo, en la mujer a veces se da la pregunta ¿cómo saber si fui orgásmica?

Se producen espasmo musculares irregulares, contracturas. Hay cambios en la expresión facial. Pueden ocurrir vocalizaciones: jadeos, gemidos, risas, llanto, maldiciones, etc. Luego de producirse un estado de relajación del ensueño sexual, el cuerpo se tensa. Puede venir un abandono de la tensión con ondas de placer localizado en la región pelviana. A veces suele ocurrir pérdida momentánea del conocimiento, con un profundo sentido de relajación, sensación de acabamiento total.

 

Fase de resolución

En la fase de resolución se presentan cambios generales que afectan al hombre y a la mujer. Todos los parámetros que se habían visto cambiar como PA, FR y FC vuelven a sus valores iniciales. Puede aparecer sudoración en la superficie corporal. Al mantenerse el tono parasimpático genital, permite volver a la fase de excitación con respuesta orgásmica múltiple. Si se restablece el tono parasimpático visceral, el cuerpo se hace insensible a la estimulación erotogénica, apareciendo el período refractario. En la fase de resolución todos los cambios ocurridos en los genitales vuelven a su condición inicial. En la mujer, existe una mayor predisposición a los orgasmos múltiples (tono parasimpático genital). Algunas mujeres presentan una vuelta al tono parasimpático visceral, por lo que presentaría un período refractario.

En el hombre, se produce la detumescencia de los cuerpos cavernosos, con pérdida de la erección del pene, hay un regreso de todas las estructuras genitales a su condición inicial. La detumescencia del cuerpo esponjoso produce una disminución del volumen, especialmente el correspondiente al glande.

Existe posibilidad de múltiples orgasmos, sólo si persiste el tono parasimpático genital y la vasocongestión se mantiene. Si no se produce esta persistencia sobreviene el período refractario, el que puede ser corto en la adolescencia (minutos); pero con el transcurso de los años se va alargando, llegando a horas o días.

Si no ocurre orgasmo previo, esto lleva a una vasocongestión pélvica crónica, con una resolución pasiva.

En el hombre se traduce en un cuadro conocido como "bolas azules"; gran congestión testicular, con aumento del paquete vascular intraescrotal. Esto produce una sensación dolorosa que tarda alrededor de 1 hora en resolverse.

En la mujer, este mismo fenómeno es mucho más frecuente que en el hombre y recibe el nombre de "labios azules", demorándose varias horas en resolverse.

En la Tabla Nº 1 se detallan los cambios generales que se producen en el hombre y en la mujer durante las diferentes fases de la respuesta sexual humana.

Tabla Nº1. Cambios generales producidos durante la respuesta sexual humana

HOMBRE

FASE

MUJER

  • Erección del pezón (30%)

EXCITACION
  • Erección del pezón (consistente)
  • Rubor sexual (25%)
  • Espasmo carpopedal
  • Tensión general del sistema músculo esquelético
  • Hiperventilación
  • Taquicardia (100-160 x minuto)

MESETA
  • Rubor sexual (75%)
  • Espasmo carpopedal
  • Tensión general del sistema músculo esquelético
  • Hiperventilación
  • Taquicardia (100-160 x minuto)
  • Contracción específica del sistema músculo esquelético
  • Hiperventilación
  • Taquicardia (100-180 x minuto)

ORGASMO
  • Contracción específica del sistema músculo esquelético
  • Hiperventilación
  • Taquicardia (100-180 x minuto)
  • Sudoración (30-40%)
  • Hiperventilación
  • Taquicardia (150-80 x minuto)

RESOLUCION
  • Sudoración (30-40%)
  • Hiperventilación
  • Taquicardia (150-80 x minuto)

Complejidades de la respuesta sexual humana

 

¿QUE CAUSA LOS PROBLEMAS SEXUALES?

Analfabetismo sexual: Falta de conocimientos y de experiencia

Masters y Johnson en 1966 revelan las diferencias en el tiempo de respuesta sexual entre hombres y mujeres, datos que aún no llegan a la totalidad del público. Aproximadamente el 20 % de las mujeres no saben reconocer su anatomía genital. Los problemas sexuales y la ignorancia en estos temas son muy democráticos, sobrepasan los límites de la religión, raza, educación, clase socioeconómica y edad.

La terapia sexual tiene más de educación, la que debió impartirse de niños. La que adquieren de niños es imprecisa, no confiable; la mayoría de los hechos que aprenden son incorrectos y perduran por años. Si los padres no les hablan de sexo, los niños no aprenderán de la responsabilidad personal acerca de ellos, el derecho a rehusar, la privacidad, el significado de afecto, ternura, caricias y compromiso.

 

Inhibición sexual: No mires, no toques

La inhibición sexual está cercanamente relacionada al inadecuado conocimiento sexual. Se extiende desde mal designar a los genitales como sucios, pecaminosos o falta de aceptación de la sexualidad durante la formación de la persona. La capacidad de recibir placer es algo difícil de aceptar en nuestra cultura.

Hemos sido sometidos a un lavado cerebral con negaciones de la sexualidad, que más tarde pueden causar graves inhibiciones. Mirar, tocar o hablar acerca de nuestra sexualidad se hace impensable, por lo que lo suprimimos o evitamos.

 

Fatiga: "Estamos demasiado cansados para hacer el amor"

La fatiga es un mensaje del cuerpo a la mente diciéndole: "Por favor descansa".

Dos compañeros cansados dificultosamente pueden pensar en el deseo físico o emocional de un encuentro sexual. El sueño se hace prioritario.

 

Conflictos interpersonales: No puedes hacer el amor hasta no hacer las paces

Algunas parejas muestran un esquema de conflictos destructivos que se manifiestan por sí mismos, ya sea como una pelea abierta o una ansiedad. En cualquier caso, la pelea llega a ser el centro de su relación emocional. Puede reemplazar el preludio amoroso o el hacerse el amor.

 

Aburrimiento: El encanto se ha ido

Como cepillarse los dientes o poner la alarma, el sexo puede llegar a ser un evento tan predecible como la caída de la noche. Un sexo rutinario antes de dormirse, a menudo se hace exagerado hasta el punto de la monotonía, cuando es precedido por pistas verbales sobreusadas como "¿Esta noche?" o "¿Estás lista?" murmuradas sin ternura o humor.

 

Imagen corporal distorsionada: Haciendo las paces con su cuerpo

Es increíble como mucha gente está insatisfecha con la forma en que luce su cuerpo. "No soy suficientemente alta". "Mis muslos son gruesos". "Tengo celulitis". "¿Quién podría querer mi pobre piel?". Muchos hombres se lamentan del tamaño de sus penes. Muchas mujeres están preocupadas porque los senos son muy grandes o muy pequeños.

 

Ansiedad de desempeño: Cuestionar su propia sexualidad

Nuestra cultura tiene una exagerada conducta acerca de la competencia, logros y velocidad. A menudo acarreamos estas preocupaciones al dormitorio. Mucha gente tiende a "observarse" a sí misma su conducta durante el sexo, en lugar de relajarse y gozar el momento sexual. Esta "expectación" puede generar ansiedad e impedir la respuesta física relajada necesaria para la erección peneana. Los hombres, en particular, experimentan problemas de erección a causa de esta ansiedad de desempeño. "¿Tendré mi erección?". "¿Qué pasará si eyaculo muy pronto?". Mientras más se concentra el hombre en lograr su erección, menos erección logrará su pene.

 

Culpa: Ganar perspectiva, luego dejarse ir

Culpa difiere de pena, que es el desagrado que se siente cuando se ha dejado algo sin hacer, o se ha hecho algo inferior a lo esperado. Culpa también es diferente a irritabilidad, ansiedad, depresión, agitación y baja estima aunque la culpa puede a veces producir alguna de estas sensaciones. Culpa es un sentimiento negativo, interno, privado de mal hacer, en que se dice, "Estoy molesto conmigo mismo por lo que he hecho".

 

Trauma sexual: Curando las cicatrices emocionales

Algunas personas con problemas sexuales, han experimentado traumas sexuales; abuso sexual o violación cuando niño, joven o adulto. Los traumas sexuales pueden producir una serie de problemas sexuales, incluido el temor a la intimidad o tacto, falta de interés en el sexo, incapacidad de lograr el orgasmo, o vaginismo. La mayoría de las víctimas son mujeres; pero los hombres también pueden ser objeto de asalto sexual. La incidencia nacional de abuso sexual en el niño es desconocida. En una reciente investigación hecha en Estados Unidos, el 27 % de las mujeres y el 16 % de los varones reportaron haber experimentado abuso sexual durante su niñez.

 

DISFUNCIONES SEXUALES

Fase del deseo

Deseo sexual hipoactivo (DSH)

Aunque estrictamente hablando el DSH no corresponde a una disfunción sexual, se presenta tanto en el hombre como en la mujer y se manifiesta por la disminución o la pérdida, total o parcial, del interés o el deseo por la actividad sexual (masturbación, coito). Es un trastorno que perfectamente puede distorsionar gravemente la relación de pareja. Según H.S. Kaplan, es una pérdida del apetito sexual. Según Schover, el DSH está presente si coexisten una frecuencia baja de actividad sexual y una falta de deseo por la misma. Masters aclara diciendo que se habla de DSH cuando la carencia de interés sexual es motivo de trastornos personales o de deterioro de la relación de pareja, y no una elección voluntaria. El énfasis se sitúa en que es el efecto que tiene la carencia de interés sexual sobre la relación lo relevante para definir el DSH. También es importante destacar que el deseo sexual difiere en cada individuo y que estas diferencias no necesariamente indican la presencia de DSH.

El DSM IV describe el DSH, como: "Disminución (o ausencia de fantasías y deseos de actividad sexual) de forma persistente o recurrente, que provoca malestar acusado y dificultades en la relación interpersonal.

El juicio de deficiencia o ausencia es establecido por el clínico, tomando en cuenta los factores que afectan el funcionamiento sexual, tales como edad, sexo, y el contexto de la vida de la persona".

El problema con la anterior definición es la falta de un contexto relacional, por lo que la Asociación Americana de Psiquiatría agrega en el DSM IV el Trastorno de Aversión Sexual (TAS), definido como: "Aversión extrema persistente o recidivante hacia, y con evitación de todos (o prácticamente todos) los contactos sexuales genitales con una pareja sexual, que provoca malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales".

Tanto los factores físicos como psicológicos contribuyen al DSH. Las causas físicas incluyen: deficiencias hormonales; depresión; estrés; alcoholismo; insuficiencia renal; enfermedades crónicas. Las causas psicológicas incluyen: problemas relacionales, ej. lucha de poder, conflictos, hostilidad, trauma sexual (violación, incesto), cambios vitales mayores (muerte de un familiar, nacimiento, reubicación geográfica) y mezcla de recuerdos negativos con la interacción sexual. Las personas que están enrabiadas, temerosas o distraídas generalmente no están deseosas de la intimidad sexual.

 

Fase de excitación

Trastorno de la excitación sexual en la mujer (TESM)

Esta disfunción consiste en la inhibición en el aspecto general de la respuesta de excitación. La mujer con TESM no se lubrica, su vagina no se expande y no se produce la formación de la plataforma orgásmica. Tampoco percibe las sensaciones eróticas. Puede encontrar repulsivo el contacto físico, puede no tener sentimientos con respecto al hombre, o puede gozarlo hasta un cierto punto. Es poco frecuente que el TESM se presente aislado, más bien acompaña a la anorgasmia. Como todas las disfunciones, el TESM puede ser de toda la vida o adquirido. De toda la vida, significa que la mujer nunca ha respondido a la estimulación sexual. Adquirido, significa que tuvo respuesta a la estimulación, pero que en algún momento ha dejado de hacerlo. Puede, a su vez, ser situacional o generalizado. Situacional se refiere a cuando ocurre en determinadas circunstancias y no en otras. Generalizado se refiere a que el trastorno ocurre independiente de la situación.

El DSM IV describe el TESM como: "Incapacidad persistente o recurrente, para obtener o mantener la respuesta de lubricación propia de la fase de excitación, hasta la terminación de la actividad sexual, causando un malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales".

Entre las causas más frecuentes de esta disfunción están la culpa y la hostilidad. La culpa, generalmente comprende un conflicto interno entre el deseo de gozar la interacción sexual y un temor inconsciente de hacerlo. La hostilidad con frecuencia es contra su propia pareja.

 

Trastorno de la erección en el hombre (TEH)

Esta disfunción consiste en la incapacidad del hombre para obtener o mantener la erección peneana para así lograr una relación sexual. Al igual que en las otras disfunciones puede ser de toda la vida o adquirida, situacional o generalizada. La disfunción de toda la vida es cuando el hombre nunca ha tenido una erección. Adquirida se refiere a que el hombre tuvo en el pasado erecciones, pero ya no es capaz de alcanzar y/o mantenerla, ya sea, en situaciones específicas o en todas las circunstancias. Como una disfunción situacional, la TEH es muy común, casi universal. Alguna vez en su vida, el hombre no será capaz de tener una erección, aunque sea suficientemente estimulado.

En su forma situacional, se puede presentar de varias maneras. Para algunos hombres, es la incapacidad de tener la erección durante el juego amoroso, mientras para otros la dificultad está al intentar el coito. En otros hombres, la dificultad se presenta con compañeras específicas y no con otras.

El DSM IV define TEH como: "Incapacidad persistente o recurrente para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual, causando un malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales".

A diferencia con las otras disfunciones, en la TEH es más frecuente que exista una causa física desencadenante. No es infrecuente que después de unos tragos de alcohol (que deprime el sistema nervioso central) el hombre encuentre dificultades para mantener la erección o bien presente una TEH.

El sujeto, a raíz de esta experiencia, se siente muy preocupado si en la próxima oportunidad irá a tener o no la erección. Esta ansiedad inhibe el reflejo erectivo y el hombre será incapaz de lograr una erección, aún cuando en esta oportunidad no haya consumido alcohol.

De acuerdo a H.S. Kaplan, el 85 % de las TEH tienen un origen psicógeno. La ansiedad pareciera ser la causa psicológica más frecuente. Como dice H.S. Kaplan, "los reflejos vasculares autonómicos, que dirigen la erección son delicados y objeto de alteraciones por las emociones y conflictos inconscientes; ej. ansiedad y temor".

 

Fase de orgasmo

Trastorno orgásmico femenino (TOF)

El TOF es la inhibición del componente orgásmico de la respuesta sexual humana, es decir, la falta de orgasmo o la ausencia del clímax en la relación sexual. Es importante separarlo del TESM. Con el TOF la mujer puede encontrarse sexualmente muy excitada; pero no es capaz de llegar al orgasmo.

La mujer suele describirlo como "es llegar a un cierto punto y no poder continuar más allá, quedarme estancada". El TOF puede ser de toda la vida o adquirida, situacional o generalizada. El TOF de toda la vida (a veces llamado anorgástico o preorgástico) es cuando la mujer nunca ha tenido un orgasmo, ya sea por la autoestimulación o con su pareja. El TOF adquirido es cuando la mujer ha tenido orgasmos en algún momento en el pasado; pero actualmente es incapaz de experimentar uno.

H.S. Kaplan, describe el rango de orgasmos femeninos de la siguiente manera:

En un extremo del rango están las mujeres que nunca han tenido un orgasmo. Luego siguen aquellas que responden frente a una intensa estimulación clitorídea cuando se encuentran solas y no son "perturbadas" por su pareja. Las mujeres que necesitan estimulación clitorídea directa, pero que son capaces de tener clímax con su pareja, pertenecen al rango medio. También, cerca del término medio, se sitúan las mujeres capaces de tener orgasmos durante el coito, pero sólo después de una larga y vigorosa estimulación. Cercanas al otro extremo del rango están aquellas mujeres que son orgásmicas después de una breve penetración. También en el otro extremo se encuentran aquellas mujeres que les bastan la fantasía y/o la estimulación de los pechos para llegar al orgasmo.

El DSM IV da la siguiente definición para el TOF: "Ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo tras una fase de excitación sexual normal. Esta dificultad puede darse en todas las situaciones o sólo en algunas específicas, y provoca malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales. Este diagnóstico no se considera apropiado si la dificultad para conseguir el orgasmo se debe a que la estimulación sexual no es la adecuada en cuanto a objeto, intensidad y duración".

Las mujeres presentan una amplia variedad en el tipo o intensidad de la estimulación necesaria para producir el orgasmo. El diagnóstico de TOF se basa en el juicio del clínico, de sí la capacidad orgásmica es inferior a lo esperado para su edad, experiencia sexual y estimulación sexual recibida.

Todavía persiste la creencia de que el orgasmo vaginal es el orgasmo de la edad madura y que el orgasmo clitorídeo es inmaduro y neurótico, por lo que sí una mujer no es capaz de ser orgásmica durante la relación coital, lo ve como un problema. A menudo se lleva a interpretar esta situación como un TOF.

Una de las causas más frecuentes de TOF es cuando se piensa como modelo que sexo = coito. Este modelo establece como únicos objetivos de la relación sexual al orgasmo y al coito. Teniendo en mente estos objetivos como la meta de la relación sexual, se produce una presión psicológica que bloquea a la mujer de su respuesta orgásmica.

La hostilidad hacia la pareja también puede actuar como factor inhibitorio de la respuesta orgásmica. Si la mujer se siente enrabiada con su pareja ella puede usar el "bloqueo" de su orgasmo como desquite en contra de su pareja.

Otra causa frecuente de TOF es el desconocimiento de una buena técnica sexual. A veces la mujer no es bien estimulada, por desconocimiento de la anatomía y/o fisiología por parte de su pareja.

El "hacer el amor" no es algo que simplemente sepamos, sino es algo que tenemos que aprender. A veces las enseñanzas familiares/religiosas de la sexualidad conducen a evitar u oponerse a una estimulación sexual efectiva.

Es prudente, cuando se habla de anorgasmia, no dejar de lado la relación con el hombre, ya que en muchas ocasiones no estamos en presencia de una mujer anorgásmica, sino ante un hombre con eyaculación precoz.

 

Trastorno orgásmico masculino (TOM)

El TOM es la inhibición involuntaria del componente orgásmico de la respuesta sexual humana en el hombre. Como en otras disfunciones el TOM puede ser de toda la vida o adquirida, situacional o generalizada. El TOM de toda la vida es controversial. Masters lo define como "no habiendo sido nunca capaz de eyacular dentro de la vagina". H.S. Kaplan, da una definición muy parecida.

Según H.S. Kaplan, es raro el hombre que nunca ha eyaculado, ni aún con la autoestimulación. Esta situación es afortunada ya que estos casos son difíciles de tratar. En su forma leve, el retardo eyaculatorio (o incompetencia eyaculatoria) es relativamente frecuente y tiene un excelente pronóstico con la terapia sexual. En la forma moderada de este trastorno el hombre sólo puede eyacular con la masturbación y cuando está solo. Estos hombres pueden tener orgasmo en presencia de su pareja sólo bajo la estimulación manual y/u oral; pero no pueden eyacular dentro de la vagina. Algunas manifestaciones más leves son sólo situacionales y algunas requieren de un coito excesivamente largo y vigoroso para eyacular. La forma adquirida de TOM es bastante rara. De hecho, el hombre que puede contenerse o "durar toda la noche" es envidiable. El mito es que es capaz de satisfacer a todas las mujeres y por lo tanto buscado por ellas. El hombre que es considerado con su pareja, en realidad busca una satisfacción mutua más que una relación en que alarga su coito indefinidamente.

El TOM adquirido está definido por Masters como "hombres que han perdido su capacidad de eyacular intravaginalmente o que lo hacen infrecuentemente después de una historia de eyaculación coital normal". El foco se centra en el coito y en la vagina. Es mejor ver el TOM como un hombre con historia de función eyaculatoria "normal", al que se le ha producido una inhibición de su reflejo eyaculatorio. Esta disfunción no es tan infrecuente.

El DSM IV da la siguiente definición para el TOM: "Ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo tras una fase de excitación sexual normal. Esta dificultad puede darse en todas las situaciones o sólo en algunas específicas, y provoca malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales. Este diagnóstico no se considera apropiado si la dificultad para conseguir el orgasmo se debe a que la estimulación sexual no es la adecuada en cuanto a objeto, intensidad y duración".

La causa de esta disfunción habitualmente es psicógena. Debe separársela de la eyaculación retrógrada, cuando el hombre eyacula dentro de su vejiga en lugar de hacerlo a través de la uretra hacia el exterior. A menudo se debe a una experiencia sexual traumática, una estricta formación religiosa, hostilidad hacia la pareja, autocontrol exagerado o falta de confianza.

Ejemplo:

La mujer se queja de molestias vaginales después del coito. Se había producido un cambio en las relaciones interpersonales dos años antes, después de una aventura amorosa de la mujer con otro hombre.

Aunque el hombre decidió mantenerse dentro del matrimonio, nunca expresó su rabia y falta de confianza hacia ella. Básicamente no quería premiarla con su eyaculación. Él podía mantener la erección por bastante tiempo; pero nunca le dio el gusto de sentirse gratificado con un orgasmo. Su hostilidad hacia ella le llevó al TOM.

 

Eyaculación precoz (EP)

Eyaculación precoz también es un término controversial, no está totalmente claro qué la constituye. Según Masters "un hombre es EP si su pareja no ha alcanzado el orgasmo al menos en el 50 % de los episodios coitales".

El DSM IV define EP como "Eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración, antes de que la persona lo desee, causando malestar acusado y dificultades en las relaciones interpersonales".

El clínico deberá tomar en cuenta los factores que afectan la duración de la fase de excitación, tales como la edad, novedad que le proporciona la pareja sexual, situación y frecuencia de la actividad sexual.

Lo que falta en la definición anterior es la pérdida de percepción de la sensación erótica. Otra definición que se podría intentar dar es "la incapacidad de ejercer un razonable control voluntario sobre la respuesta eyaculatoria, una vez que el hombre alcanza cierto grado de excitación y no está consciente de las sensaciones eróticas que le llevan al "punto de inevitabilidad".

Raras veces se da por factores físicos; pero ocasionalmente puede existir una sensibilidad nerviosa exagerada en relación con el frenillo y glande del pene que lleve a la EP. Algunas infecciones de la uretra y próstata, o un prepucio muy ajustado se han visto como causas de la EP. Generalmente el hombre no ha aprendido a poner atención a las sensaciones que anuncian a la eyaculación. Ha aprendido a no percibir las sensaciones eróticas. Con frecuencia el hombre trata de buscar una distracción durante el coito con el afán de prolongarlo. Está convencido de que si se preocupa de lo que está sucediendo no durará lo suficiente. Otra causa que se ha invocado en la producción de la EP es el acondicionamiento; los hombres a menudo se entrenan para eyacular lo más pronto posible por temor a ser descubiertos. Es frecuente la práctica de la autoestimulación en corto tiempo, lo que ayuda a este acondicionamiento, y que se perpetúa en el tiempo.

 

Incompetencia eyaculatoria parcial

Esta disfunción es una variación de la anterior; consiste en que la respuesta eyaculatoria es parcialmente inhibida. Sí se presenta la eyaculación, pero con la ausencia de las contracciones placenteras (0,8 segundos de intervalo) de la uretra peneana y de los músculos bulbares y perianales. Las personas que se encuentran en este caso sienten la emisión de su líquido seminal de un modo incompleto, y no perciben las auténticas sensaciones del orgasmo.

 

Otras condiciones que afectan el ciclo de la respuesta sexual

Existen otras condiciones que afectan la relación sexual de la pareja, y que no están relacionadas con ninguna de las fases de la respuesta sexual humana. Se las podría describir asociadas a los trastornos dolorosos, según clasificación del DSM IV. Estas afecciones son: el vaginismo, que sólo se presenta en la mujer; la dispareunia que se presenta tanto en hombres como en mujeres y las algias pelvianas; trastorno más bien de carácter psicosomático.

Vaginismo (V)

Es la contracción involuntaria del músculo elevador del ano y en menor grado de los músculos del perineo superficial anterior haciendo imposible el coito. Se produce cuando la mujer anticipa la penetración del pene o durante la misma.

Sarrel extiende la definición de vaginismo, incluyendo dentro de ella la penetración dificultosa o molesta, debida a la contracción vaginal involuntaria.

El DSM IV define V como "Aparición persistente o recurrente de espasmos involuntarios de la musculatura del tercio externo de la vagina, que interfiere con el coito, causando malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales".

 

El espasmo involuntario es una respuesta condicionada por la asociación de estímulos aversivos: dolor, temor, daño por los intentos de penetración vaginal o incluso con fantasías desagradables. Algunos de estímulos aversivos más frecuentes son asalto sexual traumático, coito doloroso, examen pelviano traumático. Otras causas que se describen son enfermedades pelvianas y temores y/o culpas inconscientes.

 

Dispareunia (D)

Consiste en sentir dolor durante el coito.

En la mujer este dolor puede presentarse en el momento de la introducción, durante la fricción, en algunas posiciones específicas o con determinados movimientos.

El DSM IV define la D como: "Dolor genital recurrente o persistente asociado a la relación sexual, tanto en hombres como en mujeres, antes, durante o después del coito, causando malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales".

En el hombre, la dispareunia tiene su origen en causas como las siguientes: la estrechez del prepucio, la enfermedad de Peyronie, una inflamación o constricción de la uretra, o una hipertrofia prostática.

 

Relaciones entre las disfunciones masculinas y femeninas

Trastorno de la Erección en el Varón / Trastorno de la Excitación Sexual Femenina

Ambas condiciones son causadas por la inhibición de la fase congestiva de la respuesta sexual. En ambas se produce una falla en la respuesta a la estimulación erótica. El hombre no alcanza la erección y la mujer no se lubrica. En ambos es posible experimentar la disfunción sin afectar la respuesta orgásmica.

 

Trastorno Orgásmico Masculino / Trastorno Orgásmico Femenino

En ambos se produce una inhibición específica de la fase orgásmica de la respuesta sexual. En ambos es posible experimentar la disfunción sin afectar la fase de excitación de la respuesta sexual.

Eyaculación Precoz /

No existe contrapartida de la EP en la mujer. Sin embargo, Steven Lipsius piensa que hay mujeres que de hecho responden prematuramente y sugiere el uso de la técnica de compresión, al igual que en el hombre. En realidad si una mujer llegara al orgasmo en forma rápida a pocos se les ocurriría presentar esto como problema. Si ella es orgásmica antes de que el compañero alcance el suyo, sólo bastaría que el hombre continuase la relación, lo peor que podría suceder es que ella tuviera otro u otros orgasmos más.

Vaginismo /

El V no tiene tampoco contrapartida en el hombre.

Dispareunia Masculina / Dispareunia Femenina

Ambas disfunciones tienen más frecuentemente causas orgánicas que psicógenas, siendo las más frecuentes las de carácter inflamatorio o infeccioso.

Cómo ayudar a los que padecen problemas sexuales

 

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BIBLIOGRAFIA

  1. Barbach, L. For Each Other. Anchor Books, New York, 1982.
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