
Sexualidad del AdolescenteDra.
Tamara Zubarew
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La sexualidad del adolescente es un tema que ha adquirido gran interés en las últimas décadas. La sexualidad es un proceso vital humano que no se inicia con la adolescencia, sino que es un elemento inherente al ser humano desde al nacimiento hasta la muerte. La sexualidad constituye un todo con la vida misma y es un elemento integrante fundamental de la personalidad. Es la función que más repercute y está influida por el contexto social en el que se desarrolla. La sexualidad es parte integral de nuestras vidas y debe ser considerada dentro del contexto del desarrollo humano.
La sexualidad del adolescente se expresa en sus relaciones con pares, padres, la sociedad en general y también con el adolescente mismo. Particularmente en la adolescencia cobra gran significación por los múltiples y complejos cambios físicos, cognitivos y psicosociales que ocurren en esta etapa, los que determinan significados y formas de expresión diferentes de la sexualidad. Como consecuencia, la sexualidad influye significativamente en el modo de vida de los adolescentes y repercute en la problemática de salud que puede aparecer en ese momento o en las sucesivas etapas del ciclo vital.
Resulta impostergable, por lo tanto, considerar la sexualidad en el contexto de la salud integral de los adolescentes, por la repercusión que tiene en el estilo de vida, e incorporar como estrategia de intervención la educación de la sexualidad tempranamente y en el marco de la promoción y prevención contínua de salud a través del ciclo vital.
A pesar que hay acuerdo total respecto a la conceptualización de la sexualidad en el contexto de la salud integral, hay cierta discrepancia y confusión entre distintos autores en otros términos relacionados y frecuentemente utilizados.
Se presenta a continuación definiciones de términos reconocidos internacionalmente y que favorecen una mejor comprensión de la sexualidad en el contexto de la salud integral y del proceso de desarrollo psicosexual de los adolescentes.
Sexualidad humana:
"Es el modo de ser, de relacionarse y de vivir como hombre y como mujer. Es una función normal del ser humano". Cerruti, S. 1990
"Elemento constitutivo de los seres humanos, que se expresa como un lenguaje que posibilita una comunicación plena, total y trascendente". Cerruti, S. Organización Panamericana de la Salud. 1997
Salud sexual:
"Integración de los aspectos somáticos, emocionales e intelectuales del ser sexual que enriquezca la personalidad, la comunicación y el amor". Organización Mundial de la Salud 1994.
Salud reproductiva:
"Estado general de bienestar físico, mental y social y no de mera ausencia de enfermedad o dolencia, en todos los aspectos vinculados con el sistema reproductivo y sus funciones o procesos". Organización Mundial de la Salud 1994.
Los términos Salud Sexual y Salud Reproductiva se utilizan frecuentemente como sinónimos, aunque en realidad apuntan a diferentes conceptos. El concepto de Salud Sexual enfatiza en la significación de los aspectos cualitativos para el ser humano, como son el desarrollo pleno en lo personal y en el vínculo con los otros, el valor de la afectividad, la comunicación y el placer. En cambio, el concepto de Salud Reproductiva hace referencia más específica a aspectos procreativos, enfatizando en los derechos de mujeres y varones en este aspecto y en la provisión y calidad de los servicios de concepción y anticoncepción.
Tradicionalmente el tema de la sexualidad se ha analizado desde la perspectiva de la Salud Reproductiva y se ha limitado a una visión biológica y de organización de servicios. Sin embargo, en este momento es necesario la incorporación del concepto de Salud Sexual en el contexto de la promoción y prevención continua de salud, en el marco de la salud integral de adolescentes.
Sexo:
La palabra sexo tiene diferentes connotaciones:
- sexo genético: determinado cromosómicamente
- sexo anatómico o genital: determinado por el tipo de genitales externos y caracteres sexuales secundarios
- sexo fisiológico, hormonal o gonadal: determinado por el tipo de genitales internos y la preponderancia de niveles hormonales
- sexo psicológico: determinado por la percepción individual de pertenencia a un determinado sexo
- sexo social: determinado por la percepción de otras personas de la pertenencia a un determinado sexo.
El concepto "sexo" se relaciona habitualmente a la conducta sexual. Sin embargo el sexo o la sexualidad es mucho más que la conducta o comportamiento sexual. La sexualidad también incluye: la identidad de género, el rol sexual, la orientación sexual, la identidad sexual, el conocimiento sexual, las actitudes y valores en sexualidad. Identidad sexual:
La tarea más importante a cumplir al final de la adolescencia es el logro de la identidad personal, lo que le permite integrarse a la sociedad como un ser único y diferente. La identidad sexual constituye un elemento fundamental de la identidad personal, junto con la identidad social y vocacional.
"La identidad sexual es aquella parte de la identidad de las personas que les permite reconocerse, aceptarse, asumirse y actuar como ser sexuado y sexual". (Cerruti, S. 1997)
La identidad sexual comienza a construirse desde el nacimiento, pero se define al final de la adolescencia. Contribuyen a su logro diferentes elementos que se definen a continuación: identidad de género, rol de género, orientación sexual, valores y actitudes, conducta sexual, conocimiento sexual.
"La identidad sexual corresponde al rótulo que nosotros mismos nos ponemos de acuerdo a nuestra orientación sexual. Este rótulo viene generalmente después de la aparición de sentimientos internos poderosos y de por lo menos algún comportamiento sexual".(Pawlowsy, W.1992)
Identidad de género:
"Es la convicción íntima y profunda que tiene cada persona acerca de su pertenencia al sexo femenino o masculino, independiente de sus características cromosómicas o somáticas" (Cerruti, S. 1997)
La identidad de género es el aspecto más básico de nuestra identidad , y está relacionado con nuestro reconocimiento y aceptación de nosotros mismos como varón o mujer.
El género viene asignado desde la concepción, en que hay diferenciación hacia genitales externos masculinos si hay dotación genética XY y femeninos en caso de XX (salvo excepciones en casos de ambigüedad sexual). Desde muy temprano los niños desarrollan conciencia de ser "niñas" o "niños" y aprenden los roles de acuerdo a su género.
Rol sexual:
"Es la expresión de femineidad o de masculinidad que presenta una persona, de acuerdo con las normas de su grupo y sociedad" (Cerruti, S. 1997)
Es la forma como nos comportamos como varones o mujeres. Desde el nacimiento y de acuerdo al "paquete" o "rótulo" de mujer o hombre que se le ha entregado al niño, recibe mensajes sobre la conducta que debe tener de acuerdo a este rótulo. Además incorpora información de acuerdo a lo que observa en el comportamiento de otras personas con el mismo "rótulo". El medio ambiente, familia, escuela, medios de comunicación, entregan mensajes sobre las conductas adecuadas e inadecuadas de acuerdo al sexo. Hay grandes discrepancias entre generaciones, comunidades y familias, respecto al tipo de roles a enseñar a niños y adolescentes. (roles sexuales "tradicionales" v/s "nuevos")
Orientación sexual:
Es el sentimiento de atracción sexual y emocional persistente hacia varones o mujeres. Aparece en forma espontánea durante la niñez y se hace evidente durante la adolescencia inicial. No es una decisión conciente. Es el sentirse atraído o exitado por un hombre o una mujer, lo que es provocado por los cambios hormonales puberales. La mayor parte de los seres humanos sienten esta atracción por el sexo opuesto, pero en algunos casos ocurre hacia el mismo sexo, o hacia ambos sexos.
Durante la adolescencia puede existir un período de duda en relación a la orientación sexual, que debe resolverse al final de esta etapa. Remafedi (Minnesota, Estados Unidos) demuestra en un estudio realizado en 1992 a adolescentes entre 12 y 17 años: Un 10,7% se considera inseguro de su orientación sexual, 88,2% se considera heterosexual, 1,1% refiere orientación sexual homosexual.
La orientación sexual no determina por si sola la identidad sexual ni la conducta sexual. De este modo puede haber orientación sexual homosexual y conducta sexual heterosexual y vice-versa. En estos casos la definición de la identidad sexual se torna difícil. (por ejemplo una mujer con orientación sexual homosexual que elige casarse con un hombre y tener hijos, para no ser rechazada socialmente)
Valores y actitudes en sexualidad:
Las actitudes y valores acerca de nuestro comportamiento sexual, nuestro rol sexual y nuestra orientación sexual es un aspecto de gran importancia en el desarrollo y vivencia de nuestra sexualidad y, por lo tanto, en nuestro rol como educadores en sexualidad. Nuestras actitudes y valores están determinados por las expectativas de nuestras familias y la sociedad en que estamos insertos. Existen innumerables mitos y tabúes en sexualidad que los niños absorben desde muy temprana edad y ya en la adolescencia están profundamente arraigados como actitudes y valores, que se reflejan en su conducta sexual.
Conducta sexual:
No se refiere solamente a la relación sexual coital. Es una gama completa de comportamientos en sexualidad: besos, caricias, masturbación.
Conocimiento sexual:
Información acerca de sexualidad. Es un componente fundamental y determinante del desarrollo de una sexualidad sana.
La conducta sexual de los adolescentes ha cambiado en forma significativa a lo largo de este último siglo. Actualmente los adolescentes adquieren la maduración física antes y se casan más tarde. La edad promedio de la menarquia se ha adelantado desde 14,8 años en 1890 a 12,6 años en 1990. Además, el intervalo entre la menarquia y la edad promedio de matrimonio ha aumentado desde 7,2 años en 1890 a 11,8 años en 1990. Esto determina un largo período de tiempo en que los adolescentes ya han adquirido capacidad reproductiva y aún no logran el cumplimiento de las tareas psicosociales de la adolescencia como son el logro de una independencia afectiva y económica de su familia de origen. Durante este período los adolescentes están biológicamente preparados y culturalmente motivados para iniciar una vida sexual activa, pero son incapaces de analizar las consecuencias de su conducta sexual y tomar decisiones en forma responsable, ya que no han logrado el nivel de desarrollo cognitivo y emocional necesario para establecer una conducta sexual responsable.
Lo anterior explica el aumento observado a nivel nacional e internacional de la conducta sexual precoz y desprotegida en adolescentes y sus consecuencias como el embarazo no deseado, las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA.
En Chile, el estudio del Instituto Nacional de la Juventud, realizado en una muestra representativa de adolescentes y jóvenes de 15 a 25 años de la población nacional el año 1997, demuestra una edad promedio de inicio de actividad sexual de 18.8 años en las mujeres y 16 años en los varones. En promedio el grupo de encuestados entre 15 y 19 años en 1997 refiere una edad de inicio de actividad sexual de 16 años. (Tabla 1)
Tabla 1. Inicio de relaciones sexuales
Porcentaje de adolescentes chilenos
Año Total por sexo Encuestados
15 a 19 añosHombres Mujeres Antes de 14 años
1994
25,0
9,0
32,0
1997
24,0
7,0
25,0
Entre 15 y 19 años
1994
66,0
61,0
68,0
1997
69,0
68,0
75,0
Edad promedio
(años)1994
16,0
18,0
15 años
1997
16,0
18,8
16 años
Fuente: INJUV 1997
La Tabla 2 muestra la edad de inicio de relaciones sexuales en adolescentes en Estados Unidos, país que tiene las tasas de embarazo y aborto adolescente más altas del mundo occidental industrializado.
Tabla 2
Edad de inicio de relaciones sexuales en adolescentes urbanos y rurales. 1989. Minnesota. Estados Unidos.
Edad (años)
Mujeres
Hombres
10 -11
6,4%
14,5%
12 - 13
17,0%
22,0%
14 - 15
42,8%
37,6%
16 - 17
33,2%
25,0%
Edad promedio
(años)14,6
14
Fuente: Adaptado de Blum RW. The state of adolescent health in Minnesota. Minneapolis: University of Minnesota; 1989.
Un estudio de conocimientos y actitudes en jóvenes chilenos realizado por FUNACS (Bernal 1996), en que se encuestó a 2259 jóvenes de 15 a 20 años representativos de la población nacional, se demostró que:
- 45,4% de los jóvenes ha tenido relaciones sexuales
- 31,7% ha tenido más de una pareja los últimos 12 meses
- 39,4% usó preservativos en la última relación sexual al margen de su pareja
- la gran mayoría conocen las formas de transmisión y prevención del SIDA
- existe autopercepción de alto riesgo de SIDA en sólo un 7,3% de los jóvenes
El Gráfico 1 muestra el incremento de casos notificados de SIDA en adolescentes y jóvenes chilenos, desde la descripción del primer caso hasta el año 1999. (El descenso después del año 1997 se debe a un retraso de la notificación de casos)
Gráfico1
Casos de SIDA por año diagnóstico y edad - Chile 1984 - 1999
Fuente: CONASIDA
El tema ha sido ampliamente abordado en una lección previa. En esta oportunidad sólo se enumerarán eventos importantes del desarrollo psicosocial y psicosexual de cada una de las etapas de la adolescencia.
Adolescencia media (13 a 17 años)
Adolescencia tardía (17-21 años)
Por largo tiempo se ha polemizado respecto al significado de la actividad sexual durante a adolescencia:
- ¿Es una conducta esperada o normativa en esta etapa del desarrollo?
- ¿Es una conducta transitoria de esta etapa del desarrollo?
- ¿Es una conducta de riesgo?
En resumen, son adolescentes que tienen menores expectativas académicas, menor comunicación con sus padres, mayor influencia de su grupo de pares y con frecuencia tienen otras conductas de riesgo.
Dryfoos (1990) ha descrito las consecuencias de la conducta sexual precoz y de los embarazos tempranos: Mientras más temprano la adolescente comienza su vida sexual, es más probable que tenga consecuencias negativas: mayor número de parejas, mayor probabilidad de Enfermedades de Transmisión sexual y sus consecuencias, consecuencias ligadas al embarazo y parto: complicaciones obstétricas y perinatales, consecuencias ligadas a la crianza del niño: deserción escolar, menores posibilidades laborales, matrimonios menos estables, menores ingresos, riesgo de futuros embarazos no deseados, mayor frecuencia de problemas emocionales.
El análisis de los factores asociados al inicio precoz de la actividad sexual y de sus consecuencias demuestran claramente que la conducta sexual temprana aumenta el riesgo de múltiples consecuencias nocivas para la salud integral de la adolescente.
La frecuencia de inicio precoz de actividad sexual se correlaciona con el antecedente de embarazo adolescente de la madre, divorcios y nuevos matrimonios de la madre
Algunos de los mensajes entregados por los medios son los siguientes:
Es función de las familias y del personal de salud enseñar a descifrar estos mensajes y redireccionarlos para entregar una adecuada educación en sexualidad.
Durante el primer contacto con el adolescente, en toda consulta de supervisión de salud, se le debe asegurar que la atención será confidencial, a menos que peligre su vida o la de otros.
Educación de la sexualidad se denomina "al proceso educativo continuo vinculado profundamente a la formación integral de niños y jóvenes que les aporte información científica y elementos de esclarecimiento y reflexión para incorporar la sexualidad de forma plena, enriquecedora y saludable en los distintos momentos y situaciones de la vida". Cerruti, 1997.
Cerruti plantea que los objetivos de todo programa de educación sexual deben ser:
- Lograr el desarrollo de un pensamiento crítico que posibilite l adquisición de actitudes positivas hacia la sexualidad entendida como elemento inherente al ser humano.
- Favorecer el proceso a través del cual es posible reconocerse, identificarse y aceptarse como ser sexual y sexuado durante el transcurso de su vida, sin temores, angustias ni sentimientos de culpa.
- Favorecer el desarrollo de roles sexuales que propicie relaciones de respeto y equidad entre las personas, superando discriminaciones de género.
- Revalorizar la importancia del componente afectivo en la vida de los seres humanos y en sus relaciones entre sí.
- Favorecer un mayor conocimiento y relación con el propio cuerpo, como elemento de autoestima y de sustento del autocuidado de salud
- Favorecer el desarrollo de conductas sexuales concientes y responsables hacia uno mismo y los demás.
- Propiciar la comunicación de la pareja y en la vida familiar
- Proveer criterios equitativos y conductas de responsabilidad compartida en la pareja
La educación en sexualidad debe comenzar lo más temprano posible, idealmente desde la concepción y continuar progresivamente a lo largo de toda la vida.
La educación sexual informal, que se desarrolla a nivel de los mecanismos espontáneos de socialización, repercute significativamente en niños y adolescentes. Se produce en forma continua en distintos niveles: familia, grupos de amigos, comunidad y medios de comunicación.
La educación sexual formal se encuentra incorporada a los currículum de los establecimientos educacionales y se basa principalmente en los aspectos biológico-reproductivos. Es necesario mayor énfasis en el desarrollo y formación de los adolescentes, aportando elementos para favorecer su autoestima, elaboración del pensamiento crítico y la promoción de valores como el respeto y la solidaridad entre las personas.
En Estados Unidos se han estudiado los programas de educación sexual y se han identificado 10 estrategias que son comunes a los programas que han demostrado ser exitosos:
- Enfocados en la reducción de una o más conductas de riesgo de embarazo o enfermedades de transmisión sexual.
- Basados en marcos teóricos que han demostrado ser eficaces en lograr cambios de conducta en adolescentes: teoría del aprendizaje social, teoría cognitivo-conductual, etc.
- Entrega de mensajes claros a través de sesiones de refuerzos continuos
- Proveer información básica en relación al riesgo de la actividad sexual desprotegida y los métodos de protección.
- Incluyen actividades que analizan la presión social en la conducta sexual
- Proveen modelaje y práctica de habilidades de comunicación, negociación y habilidades para decir "No"
- Incluyen diversos métodos de enseñanza que incentiven a los alumnos.
- Incorporan objetivos conductuales a lograr, metodologías de enseñanza y materiales apropiados a edad, experiencia sexual y cultura de los estudiantes.
- Deben tener la duración suficiente para lograr los objetivos planteados.
- Los instructores adultos y pares deben estar altamente motivados y capacitados.
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