DIENCEFALO
Se desarrolla a partir de la porción media del prosencéfalo
y consta de placas del techo y alares pero carece de placas basales y del
pisoFoto 4. El mesénquima vascularizado
de los ependimocitos de la placa del techo origina el plexo coroideo
del tercer ventrículo. La porción caudal de la placa
del techo forma un divertículo ubicado anteriormente al mesencéfalo
que hacia la séptima semana ya forma un órgano macizo con
forma de cono: el cuerpo pineal (epífisis). El calcio
acumulado en la epífisis durante la adultez la hace un importante
punto de referencia en imagenología. Tiene importantes funciones
sexuales (secreción de melatonina que estimula la secreción
de gonadotropinas) y es posible que forme un nexus entre los ciclos de
luz solar y endocrinos (ritmos circadianos) y de la conducta.
En las paredes laterales del Tercer ventrículo (placas alares
del diencéfalo) aparecen tres prominencias que posteriormente formarán
el hipotálamo tálamo y epitálamo (Foto
5,Foto 6). El surco hipotalámico
divide las placas alares en una porción ventral (hipotálamo)
y una dorsal (tálamo). Este surco no es la continuación
del surco limitante, como se creia antiguamente, y no divide porciones
sensitivas y motoras.
La notable proliferación ocurrida en el tálamo hace que
éste protruya hacia el III ventrículo de modo que las regiones
talámicas derecha e izquierda se fusionan en la línea media
formando la adhesión intertalámica (presente
en un 70 a 80% de los cerebros).
El hipotálamo (porción inferior de la placa alar) se
diferencia en varios grupos nucleares que constituyen centros reguladores
de variadas funciones del organismo (temperatura corporal, emociones, hambre,
saciedad, sueño, etc.). Uno de estos núcleos, los cuerpos
mamilares, sobresalen en la superficie ventral del hipotálamo
a cada lado de la línea media.
El techo y la parte dorsal de la pared lateral del diencéfalo
formarán el epitálamo.
Desarrollo de la Hipófisis (glándula pituitaria):
La hipófisis se origina totalmente del ectodermo (cuarta semana).
Se desarrolla a partir de dos porciones: (1) Una evaginación diencefálica
hacia caudal (Infundíbulo). (2) Una evaginación
ectodérmica del estomodeo (cavidad bucal primitiva) anterior a la
membrana bucofaríngea (Bolsa de Rathke). Este doble
origen explica la diferencia de tejidos hipofisiariosFoto
7. En la tercera semana, la bolsa de Rathke crece dorsalmente hacia
el infundíbulo. Al final del segundo mes, pierde contacto con la
cavidad bucal y se contacta íntimamente con el infundíbulo.
Posteriormente, la multiplicación de las células de la pared
anterior de la bolsa de Rathke originan el lóbulo anterior de
la hipófisis (Adenohipófisis). La adenohipófisis
consta de tres partes: (1) Una prolongación de este lóbulo
que crece rodeando el tallo del infundíbulo: la pars tuberalis.
(2) la pars distalis que constituye el lóbulo anterior
propiamente tal. (3) la pared posterior de la bolsa de Rathke no prolifera
y forma la pars intermedia, de poca importancia en el humano.
La evaginación diencefálica origina la eminencia media,
el tallo infundibular y la pars nerviosa que en conjunto
se les denomina Neurohipófisis (lóbulo posterior).
El extremo distal del neuroepitelio del infundíbulo experimenta
una proliferación que origina los pituicitos, las células
de sostén de la neurohipófisis.
La proliferación de la pared anterior de la bolsa de Rathke
reduce su luz hasta formar una pequeña hendidura (ella es un posible
sitio de quistes, por ello, es importante conocerla).
TELENCEFALO
Es la vesícula encefálica más rostral. Consta
en 2 evaginaciones laterales (hemisferios cerebrales) y una porción
media (lámina terminal). Sus cavidades (ventrículos
laterales) comunican con el III ventrículo a través de
los agujeros interventriculares.
Los Hemisferios Cerebrales: Entre la 5º y12º semana,
las evaginaciones bilaterales de la pared lateral del telencéfalo
originan los hemisferios cerebrales. La expansión anterior forma
los lóbulos frontales mientras la superolateral origina los
lóbulos parietales; finalmente, la expansión posteroinferior
forma los lóbulos temporales y occipitales. El proceso
continúa con un aplanamiento medial de los hemisferios cerebrales.
El mesénquima de la fisura longitudinal del cerebro origina
la hoz del cerebro (falx cerebri). La pared medial de los hemisferios,
donde se unen al techo diencefálico, es delgada y sólo consta
de una capa de células ependimarias cubierta de mesénquima
vascularizado: el plexo coroideo del tercer ventrículo.
Durante la 6º semana, la parte basal de los hemisferios aumenta
de tamaño y sobresale hacia el ventrículo lateral dando origen
al Cuerpo estriado. Esta región de la pared hemisférica
se expande en dirección posterior y se divide en 2 partes: (1) núcleo
caudado, dorsomedialmente (2) núcleo lenticular,
ventrolateralmente. La fusión de la pared medial del hemisferio
y la pared lateral del diencéfalo permite el contacto entre el núcleo
caudado y tálamo. Tractos ascendentes y descendentes de la corteza
cerebral pasan entre tálamo y núcleo caudado medialmente
y núcleo lentiforme lateralmente formando la cápsula
interna. La pared del prosencéfalo se engrosa formando una
estructura longitudinal que protruye al ventrículo lateral: el hipocampo.
La zona suprayacente al núcleo lentiforme crece lentamente y
queda ocultada entre los lóbulos temporal y occipital (lóbulo
de la ínsula)Foto 8. Al
final de la vida fetal, la superficie hemisférica crece tan rápido
que se forman giros (circunvoluciones) separados por surcos
y cisuras. Estos surcos y giros permiten un aumento considerable de la
superficie cerebral y, por ende, un aumento de la superficie cortical sin
sobrepasar el volumen del cráneo.
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