EXAMEN FÍSICO DEL OÍDO


Inspección a ojo desnudo:

Examinar implantación, forma, tamaño, color, existencia de tumores o nevos en el pabellón auricular. En la región pre-auricular buscar la presencia de fístulas y papilomas. Certificar la existencia de conducto auditivo externo.

No se debe olvidar que como parte del examen físico del oído se debe inspeccionar la región mastoidea en búsqueda de eritema, edema o aumento de volumen.

Palpación:

Palpar el pabellón auricular buscando dolor a la movilización, tumoraciones, y en la región pre-auricular descartar adenopatías. Buscar mediante la palpación de la mastoides, posibles complicaciones inflamatorias como adenopatías y zonas fluctuantes.

Otoscopía:

Es la inspección del conducto auditivo externo y del tímpano.

Esta puede realizarse de tres maneras:

  1. Otoscopio: es un instrumento que posee una fuente de luz, un lente con aumento y un dispositivo donde insertar espéculos auditivos (conos) de diferentes tamaños.

 

Para realizar una otoscopía con otoscopio se tracciona, el pabellón auricular hacia atrás y hacia arriba en el adulto,

 

y hacia atrás y hacia abajo en el niño.

 

Con la otra mano de toma el otoscopio y se inserta el cono siguiendo bajo visión directa la dirección anatómica del conducto auditivo externo. De este forma se puede observar este conducto y la membrana timpánica.

 

b) Espejo frontal y espéculo auditivo (cono): en este caso el espejo actúa como fuente de luz, reflejándola desde una lámpara. La luz es dirigida por el espejo hacia el cono de examen.

 

  1. Microscopio y espéculo: se realiza para obtener un mayor aumento de las estructuras, aspirar, extraer cuerpos extraños, etc.

    Es necesario hacer notar que tanto con la otoscopía con espejo frontal como con microscopio, se obtiene visión tridimensional, ya que se realiza con visión binocular.

Consideraciones al realizar una otoscopía:

 

Hallazgos al realizar una otoscopía