PROBLEMAS RESPIRATORIOS DEL RECIEN NACIDO

Dr. José Luis Tapia I.
Dr. Patricio Ventura-Juncá T.

INTRODUCCION

Los problemas respiratorios constituyen una importante causa de mortalidad y morbilidad en el recién nacido. El cambio de la respiración intrauterina por la placenta a la extrauterina pulmonar le da una característica única a estos problemas que en gran medida se producen por una alteración de la adaptación cardiopulmonar. Hay problemas respiratorios propios del prematuro (PNPr) y otros que ocurren principalmente en el recién nacido a término (RNT). En el caso del RNPr la inmadurez en los mecanismos de adaptación respiratoria se expresa en problemas específicos. En el RNT los mecanismos de adaptación son principalmente alterados por la asfixia y las malformaciones congénitas. Las infecciones perinatales ocurren tanto en el RNT como en el RNPr y son una causa frecuente de problemas respiratorios.

La conversión cardiocirculatoria que ocurre al nacer es reversible en determinadas condiciones(Capítulo 8) y debe tenerse presente en cualquier patología respiratoria del recién nacido.

Clasificación de los problemas respiratorios del recién nacido:

  1. Problemas respiratorios relacionados con la asfixia perinatal.
  2. Problemas respiratorios condicionados por la prematurez y la reabsorción del liquido pulmonar.
  3. Problemas respiratorios condicionados por trastornos de la circulación pulmonar.
  4. Infecciones respiratorias del recién nacido: neumonía
  5. Problemas respiratorios crónicos: displasia broncopulmonar

 

I. PROBLEMAS RESPIRATORIOS RELACIONADOS con la ASFIXIA PERINATAL.

1. DEPRESION CARDIO RESPIRATORIA DEL RECIEN NACIDO AL NACER.

Ésta es tratada en el Capítulo 10, Reanimación del recién nacido.

2. ASFIXIA PERINATAL Y SINDROME DE DIFICULTAD RESPIRATORIA POR ASPIRACION DE MECONIO

El síndrome de dificultad respiratoria por aspiración de meconio es una complicación frecuente y a veces grave de la asfixia perinatal. Se presenta en recién nacidos a cercano al término de la gestación, especialmente en el RN postérmino. Su prevención depende de un buen control y manejo perinatal.

Etiopatogenia. La asfixia intrauterina estimula la motilidad gastrointestinal y la relajación del esfínter anal provocando el paso de meconio al líquido amniótico. Esto es poco frecuente antes de las 37 semanas de gestación. Con menos de 34 semanas el esfínter anal no se relaja con la asfixia. La hipoxemia induce también a que el feto haga esfuerzos respiratorios profundos, produciéndose la aspiración de líquido amniótico con meconio en las vías aéreas superiores. En el momento de nacer, como consecuencia de las primeras respiraciones, es cuando se produce el mayor riesgo de aspirar líquido amniótico meconial. El meconio es aspirado a bronquios, bronquiolos y alvéolos, impactándose en diversos niveles de las vías aéreas mas fina. Esto ocurre especialmente si el meconio es espeso. El resultado es un cuadro respiratorio obstructivo con atrapamiento de aire, alteración de la estabilidad alveolar y una reacción inflamatoria de éste. El atrapamiento de aire es una de las causas de la alta incidencia de neumotórax que presenta este cuadro. En alrededor de un 50% de los casos, la insuficiencia respiratoria se asocia y complica con un grado importante de hipertensión pulmonar. La circulación vuelve a presentar cortocircuitos de derecha a izquierda a través del foramen oval y o ductus produciéndose una hipoxemia que no responde bien al aumento de la fracción inspirada de oxigeno, lo que agrava el cuadro clínico y dificulta su tratamiento. La mecánica ventilatoria se altera: hay un aumento de la resistencia de la vía aérea, aumento de la capacidad residual funcional por el atrapamiento de aire, disminución de la distensibilidad pulmonar y compromiso de la relación ventilación/perfusión. El resultado es un cuadro de dificultad respiratoria con hipoxemia e hipercapnia.

Cuadro clínico. Generalmente se trata de un recién nacido a término o post término, a veces PEG, con antecedente de asfixia perinatal certificada por los antecedentes de líquido amniótico con meconio, alteración de los latidos cardiofetales y depresión cardiorrespiratoria al nacer que ha requerido de reanimación. El recién nacido puede presentar impregnación de la piel y el cordón umbilical con meconio. Precozmente hay polipnea y signos de dificultad respiratoria: retracción costal, quejido y aleteo nasal. El tórax se aprecia abombado con aumento de su diámetro ántero-posterior. Hay cianosis marcada, que habitualmente al inicio del cuadro responde a un aumento de la fracción inspirada de oxigeno salvo que se complique de hipertensión pulmonar grave. A la auscultación puede haber disminución del murmullo vesicular y estertores húmedos. Hay que considerar y pesquisar la presencia de otras complicaciones de la asfixia que requerirán tratamiento específico como la encefalopatía hipóxico-isquémica, la insuficiencia renal, el shock cardiogénico y alteraciones de la coagulación(Capítulo 9).

El diagnóstico es generalmente claro si se consideran cuidadosamente la historia y los signos clínicos mencionados.

Exámenes de laboratorio. Los exámenes de laboratorios tienen por objeto corroborar el diagnóstico de aspiración de meconio, evaluar la existencia de otras complicaciones de la asfixia y controlar los efectos del tratamiento. Se deben practicar los siguientes exámenes:

  • Radiografía de tórax ántero-posterior y lateral. Ésta muestra opacificaciones irregulares de aspecto nodular o cordonal que siguen la distribución del árbol bronquial junto a zonas de hiperinsuflación. Los diafragmas están a veces aplanados. Es importante descartar la presencia de neumotórax.
  • Gases arteriales. Los gases arteriales evidenciarán el grado de insuficiencia respiratoria. El control seriado de ellos c/4-8 hrs según necesidad, es clave para proporcionar oportunamente el tratamiento adecuado, evaluar su eficacia y la evolución de la enfermedad.
  • Hemograma completo. Es importante para tener valores de hematocrito y pesquisar una posible infección. El meconio es un buen caldo de cultivo.

Otros exámenes que deberán practicarse según los problemas adicionales y la evolución que presente un paciente con asfixia y aspiración de meconio son:

  • Glicemia y calcemia.
  • Isoenzimas cardíacas y cerebrales
  • Cultivo de sangre y secreción bronquial
  • Pruebas de coagulación
  • Ecografía cerebral.
  • Ecocardiografía si se sospecha una hipertensión pulmonar importante.

Prevención y Tratamiento.

La prevención considera dos aspectos:

  • El buen control del embarazo y parto, que incluye todos los métodos para detectar y tratar oportunamente la asfixia perinatal. Se debe evitar el embarazo prolongado. Éstas medidas han demostrado disminuir la incidencia de aspiración de meconio.
    La buena integración perinatal es clave para el buen manejo de este problema. El servicio de Obstetricia debe avisar oportunamente al de Neonatología para que se implemente con anticipación la atención oportuna y especializada que requieren estos niños al nacer. En especial alguien con entrenamiento en reanimación con intubación endotraqueal.
  • La buena atención del recién nacido al nacer. La aspiración oportuna del meconio al nacer debe efectuarse de acuerdo a las pautas establecidas en el Capítulo 10. Ésta, en muchos casos previene o atenúa la dificultad e insuficiencia respiratoria por aspiración de meconio.
    Los recién nacidos con este problema deben ser derivados a una Unidad de Cuidados Intensivos. El ideal es que nazcan en un Centro perinatal que cuente con estas facilidades. En caso contrario deben ser trasladados precozmente antes de que se descompense la insuficiencia respiratoria o se produzcan complicaciones. Mientras se espera el traslado, el niño debe quedar en un ambiente térmico neutral con régimen 0 y oxigenoterapia y soporte ventilatorio según la gravedad que presenta. El tratamiento oportuno de la hipoxemia y la acidosis son importantes para evitar el agravamiento de una posible hipertensión pulmonar.

 

II. PROBLEMAS RESPIRATORIOS CONDICIONADOS por la PREMATUREZ y la REABSORCION DEL LIQUIDO PULMONAR.

1. ENFERMEDAD DE MEMBRANA HIALINA (E.M.H)

Concepto, incidencia y etiopatogenia Se denomina EMH a un cuadro de dificultad respiratoria propio de los RNPr que es la principal causa de morbilidad y mortalidad de origen respiratorio. Su incidencia se estima en alrededor de un 5 - 10% de los RNPr. Ésta aumenta significativamente a menor edad gestacional.

La enfermedad se produce por falta de surfactante pulmonar, sustancia que tiene como función reducir las fuerzas de tensión superficial de los alvéolos y así mantener la estabilidad y volumen de los pulmones en la espiración. Como resultado de la deficiencia de surfactante hay una tendencia al colapso alveolar, lo que produce una atelectasia progresiva con un corto circuito circulatorio intrapulmonar que lleva a una hipoxemia creciente. Las alteraciones funcionales características de la EMH son: disminución de la distensibilidad pulmonar y de la capacidad residual funcional con alteración de la relación ventilación-perfusión. Estas alteraciones de la mecánica pulmonar llevan a una insuficiencia respiratoria global con hipoxemia e hipercapnia acrecentada también por la fatiga de los músculos respiratorios. La hipoxemia y acidosis aumentan la resistencia vascular pulmonar, lo que agrava más el cuadro.

Entre los factores que aumentan el riesgo de presentar EMH, se han comunicado los siguientes: menor edad gestacional, cesárea sin trabajo de parto, antecedentes de EMH en niño anterior, hemorragia materna previa al parto, asfixia perinatal, hijo de madre diabética, eritroblastosis fetal, sexo masculino, segundo gemelar. Factores que se han asociado a una disminución del riesgo de EMH son: mayor edad gestacional, parto vaginal, antecedente de prematuros sin EMH, enfermedad hipertensiva del embarazo , desnutrición intrauterina, rotura prolongada de membranas, adicción a heroína, de B miméticos, estrógenos y prolactina. El uso de corticoides prenatales ha demostrado disminuir significativamente la incidencia de la EMH.

Diagnóstico. La EMH se caracteriza por una dificultad respiratoria progresiva de aparición precoz, habitualmente desde el nacimiento o en las primeras 6 horas de vida. Ésta se presenta con quejido respiratorio habitualmente audible, aleteo nasal, retracción, polipnea y requerimientos de la FiO2 que van en rápido aumento. El murmullo vesicular suele auscultarse disminuido. El diámetro anteroposterior del tórax está disminuido. En los caso graves, la respiración puede hacerse paradojal, o sea en la inspiración se hunde el tórax y sobresale el abdomen. Generalmente existe edema y la diuresis está disminuida. La historia natural de la enfermedad tenía un curso característico. Se producía una agravación progresiva llegando a un máximo hacia el tercer día de vida, en que ocurrían la mayoría de las muertes. Pasadas las 72 a 96 horas el cuadro comenzaba a mejorar paulatinamente, a menos que surgieran complicaciones.

El conocimiento de la fisiopatología de la EMH ha permitido el desarrollo de tratamientos apropiados como la presión positiva continua, la ventilación mecánica y la administración de surfactante exógeno. Con esto se ha cambiado el curso natural de la enfermedad y mejorado significativamente la sobrevida.

El estudio de madurez pulmonar fetal en líquido amniótico es de valor para predecir el riesgo de que un prematuro haga la enfermedad. Los exámenes más comúnmente empleados son el de Clements o Shake test, el índice de lecitina/esfingomielina, y la determinación de fosfatidilglicerol. Todos ellos reflejan la presencia de surfactante en el líquido amniótico, la cual se correlaciona con el grado de madurez pulmonar del feto.

La radiografía de tórax es esencial en el diagnóstico. La imagen radiológica característica pero no patognomónica, muestra un aumento de la densidad pulmonar homogénea, descrita como en vidrio esmerilado sobre la cual contrastan imágenes de broncograma aéreo.

Los gases en la sangre demuestran requerimientos de oxígeno que rápidamente necesitan una fracción inspirada de oxígeno(FiO2) sobre 30-40%. Dependiendo de la gravedad del caso puede haber acidosis respiratoria y/o metabólica.

El diagnóstico diferencial más importante y difícil es con la neumonía connatal producida por el Estreptococo grupo B. El cuadro clínico y radiológico puede ser idéntico. Ayudan a diferenciarlos, los antecedentes perinatales y la evolución más rápidamente progresiva y con mayor tendencia al compromiso cardiovascular en el caso de la neumonía. En las primeras horas también puede ser difícil la diferenciación con taquipnea neonatal transitoria. El curso benigno y con buen volumen pulmonar de este último cuadro permiten diferenciarlos.

Prevención: La EMH es de manejo eminentemente perinatal. El siguiente esquema de referencia es útil.

Prenatal

  • Derivación de embarazos de riesgos a centros especializados.
  • Prevención y manejo del trabajo de parto prematuro.
  • Determinación de madurez pulmonar fetal según caso.
  • Aceleración de la madurez pulmonar fetal según caso.

Desde el estudio pionero de Liggins y Howie en 1972, numerosos estudios han comprobado que el empleo de corticoides prenatales se asocia a una disminución significativa de la incidencia de EMH.

Las recomendaciones actuales son las siguientes:

  • Los beneficios del uso prenatal de corticoides en fetos en riesgo de parto prematuro claramente sobrepasan sus riesgos potenciales. Estos beneficios incluyen no solo una reducción en el riesgo de EMH sino de mortalidad y de hemorragia intraventricular.
  • Todos los fetos entre 24 y 34 semanas en riesgo de parto prematuro son candidatos a requerir terapia con corticoides antenatal.
  • Dado que el tratamiento con corticoides aún por menos de 24 h está asociado con reducción significativa en la mortalidad neonatal, EMH y HIV, deben administrarse siempre al menos que se anticipe un parto inmediato.
  • En la rotura prematura prolongada de membranas, en los fetos con menos de 30 a 32 semanas en la ausencia de corioamnionitis clínica, el corticoide antenatal se recomienda por el gran riesgo de HIV a esas edades de gestación.
  • En embarazos complicados en que el parto antes de las 34 semanas de gestación es probable, se recomienda el corticoide prenatal, al menos que exista evidencia que pueden tener un efecto adverso o el parto sea inminente.
  • La decisión de usarlos no debe estar influenciada por el sexo o raza del feto, ni por disponer de surfactante exógeno.
  • Los pacientes elegibles para uso de tocolíticos también deben serlo para corticoide antenatal.
  • El tratamiento consistente en un curso de 2 dosis de 12 mg de betametasona IM 24 h aparte o 4 dosis de 6 mg de dexametasona IM 12 h aparte. Los beneficios óptimos comienzan 24 h después de iniciar la terapia y hasta 7 días después.

Conclusiones:

  • La terapia con corticoide antenatal está indicada para mujeres en riesgo de parto prematuro, con pocas excepciones, y significa una disminución sustancial en morbilidad y mortalidad, como también sustanciales ahorro en el costo de la salud. El empleo de corticoides prenatal para la maduración fetal es un raro ejemplo de una tecnología que ofrece un sustancial ahorro en costos sumado a la mejoría de la salud.-
  • Si bien nadie objeta estas recomendaciones, lo que actualmente está en discusión es cuántos cursos de corticoide prenatal deben indicarse si el parto no se produce luego de 7-10 días de administrarse. Existe preocupación por datos recientes que revelan un menor crecimiento craneano luego de repetidas cursos de corticoide prenatal en animales, y no se ha demostrado la utilidad de emplear más de 1 curso de tratamiento. Esto nos exige cautela con el empleo de más de un curso de esta terapia.

Tratamiento

Estos niños deben ser tratados en una Unidad de Cuidados Intensivos. El ideal es que nazcan en un centro perinatal especializado o en su defecto que sean trasladados precozmente a un centro neonatal terciario.

El tratamiento considera todas las recomendaciones para el manejo y evaluación del recién nacido de muy bajo. La asistencia respiratoria se efectúa concordante con la fisiopatología de la enfermedad. Incluye el aumento de la FiO2, el uso de presión positiva continua y ventilación mecánica según el caso. La terapia con instilación de surfactante exógeno, es sin duda el avance terapéutico más significativo de la última década, en relación a la EMH. Hay surfactantes naturales y artificiales. Los primeros son extraídos de extractos de líquido amniótico de animales y los segundos son sintetizados incluyendo fundamentalmente los fosfolípidos del surfactante pero no sus proteínas. Diversos estudios han demostrado que tanto el uso de surfactante exógeno natural como artificial han resultado en una disminución significativa en la morbilidad y mortalidad de esta enfermedad. Lo mas efectivo es usarlo en los paciente con alta sospecha de EMH en las primeras 2 hrs de vida. En metaanalísis de diversos estudios el surfactante natural se asoció con mejor sobrevida y menor incidencia de ruptura alveolar.

Patologías asociadas a la EMH. Existe una variedad de patologías agudas y crónica que se han asociado a la EMH. Entre las agudas cabe mencionar: ruptura alveolar, infección, ductus arterioso persistente, hemorragia intraventricular, hipertensión pulmonar Es posible que con la prevención o tratamiento adecuado de la membrana hialina, ellas se puedan prevenir o atenuar.

La patología crónica que se asocia con más frecuencia a la EMH es la displasia broncopulmonar, que se verá más adelante. A pesar de la mejoría del pronóstico de la EMH luego de la introducción del cuidado intensivo neonatal, ésta sigue siendo una de las principales causas de mortalidad neonatal En el largo plazo, los recién nacidos sobrevivientes a la EMH, parecen tener una mayor frecuencia de enfermedades respiratorias durante los primeros años de vida.

2. APNEA DEL RECIEN NACIDO

Concepto e incidencia. Se denomina apnea del recién nacido a la ausencia de flujo aéreo en la vía respiratoria durante un período de al menos 20 segundos, o menor si éste se acompaña de bradicardia y/o cianosis.

Se entiende por respiración periódica un patrón irregular de respiración en el que se alternan pausas cortas con períodos de ventilación regular. Ésta no produce hipoxemia ni bradicardia y es un hecho normal en el RN.

La apnea neonatal compromete especialmente al recién nacido prematuro y se presenta en aproximadamente en el 50% de los menores de 32 semanas de edad gestacional.

Etiología y clasificación De acuerdo a su etiología se clasifican en:

- Apnea primaria o idiopática del prematuro. Se caracteriza por no ser causado por otra patología, y es la forma más frecuente. Se postula que es consecuencia de una inmadurez en los mecanismos centrales del control de la respiración.

- Apnea secundaria a otra patología. Se puede presentar en el recién nacidos prematuro y de término. En estos caso la apnea se presenta en relación a otras patologías del recién nacido. Las más frecuentes son : problemas metabólicos (hipoglicemia, hipocalcemia, hiponatremia), alteraciones neurológicas, (hemorragia intracraneana, asfixia, convulsiones), infecciones, cuadros de dificultad respiratoria, displasia broncopulmonar, ductus arterioso persistente, hipotermia, infecciones y anemia.

Es necesario tener presente que la hipoxemia en el RN, especialmente en el prematuro tiene un efecto depresor del centro respiratorio.

De acuerdo a su forma de presentación, se clasifican en :

- Apnea central . Ausencia de flujo aéreo y cese de movimientos respiratorios.

- Apnea obstructiva. Existen movimientos respiratorios, pero no hay flujo aéreo.

- Apnea mixta . Durante un mismo episodio se combinan ambas formas; por lo general se presenta como una apnea central prolongada, en la que al final se agregan esfuerzos respiratorios sin flujo aéreo.

La apnea idiopática del prematuro se generalmente al 2do o 3er día de vida en un prematuro sin hallazgos patológicos que la expliquen. El niño se encuentra en buenas condiciones, con examen físico normal, entre las crisis. Es raro que se presente por primera vez pasado las dos o tres semanas de edad. Si no se presentan estas características o si el recién nacido es de término , debe sospecharse que se trata de una apnea secundaria.

Se recomienda monitorizar rutinariamente a todo recién nacido menor de 34 semanas, dado el alto riesgo de apnea, con el objeto de diagnosticarlas precozmente.

Hay que tener presente que la apnea de tipo obstructiva no es detectada por el monitor respiratorio. El diagnóstico debe sospecharse en los recién nacidos que presentan crisis de bradicardia y/o cianosis sin etiología aparente.

Tratamiento. Cuando la apnea es secundaria a otra patología, es primordial tratar la causa originaria.

Cuando se establece el diagnóstico de apnea idiopática del prematuro, se deben tomar las siguientes medidas terapéuticas:

- Monitor cardiorrespiratorio y de saturación de O2 permanente .

- Mantener cuello en posición neutra y aspirar secreciones.

- Mantener la temperatura corporal lo más estable posible, cercana al rango más bajo de termoneutralidad.

- Corregir la hipoxemia

- Teofilina. Ésta estimula el centro respiratorio y mejora la contractibilidad del diafragma. Es el tratamiento más usado y con mejores resultados para la apnea del prematuro.

Como alternativa al tratamiento con teofilina, se puede usar la cafeína.

- También se han empleado otros medios en el tratamiento de las apneas, como ser estímulos propioceptivos.

En aquellos casos de apnea grave que no responden a las medidas anteriores y que, por su frecuencia y/o intensidad producen un deterioro importante del niño, se debe puede usar de presión positiva continua. De no haber resultado se debe iniciar ventilación mecánica.

En general, la apnea idiopática del prematuro desaparece cuando el prematuro alcanza las 35 a 37 semanas de edad gestacional.

3. TAQUIPNEA TRANSITORIA NEONATAL (T.T.N)

Concepto. Este cuadro clínico resulta de una alteración transitoria en la adaptación respiratoria neonatal. Se presenta como un cuadro de dificultad respiratoria caracterizado fundamentalmente por taquipnea, habitualmente de curso corto benigno y autolimitado Es más frecuente en los recién nacidos de término o cercanos a término y nacidos por cesárea.

Etiopatogenia. Se piensa que esta enfermedad se debe a una demora en la reabsorción del líquido pulmonar normalmente presente en la vida fetal. La asociación a cesárea especialmente electiva, es porque durante el trabajo de parto se estimularía la reabsorción del líquido pulmonar, probablemente mediado por la secreción de catecolaminas.

Diagnóstico. Si bien existen hechos clínicos y radiológicos que caracterizan a la TTN, éste debe ser un diagnóstico de exclusión. El diagnóstico diferencial es principalmente con enfermedad de membrana hialina, neumonía, cuadros post asfixia y cardiovasculares.

En el cuadro clínico de dificultad respiratoria destaca primordialmente la taquipnea. Los requerimientos de oxígeno son habitualmente bajos y son especialmente importantes para el diagnóstico diferencial. Cuando estos superan una FiO2 de 0.4 se debe dudar del diagnóstico. Éste es un elemento fundamental para su diferenciación con una membrana hialina. El tórax presenta un diámetro ánteroposterior normal o aumentado. La auscultación puede ser normal o bien el murmullo vesicular está algo disminuido. La evolución es habitualmente hacia la mejoría dentro de las primeras 24 a 48 horas pudiendo en algunos casos tener una evolución algo mas prolongada.

La radiología puede ser normal o mostrar congestión vascular y líquido en las fisuras y a veces en espacio pleural. (pulmón húmedo).

Tratamiento. Se administra oxígeno para mantener una PaO2 normal según los requerimientos determinados por los gases en sangre. Se deja en régimen cero por boca mientras la FiO2 esté cercana a 0,40 y la frecuencia respiratoria por sobre 70 por minuto.

 

III PROBLEMAS RESPIRATORIOS CONDICIONADOS por TRASTORNOS de la CIRCULACION PULMONAR.

Los dos problemas mas relevantes que alteran la circulación pulmonar son la Hipertensión Pulmonar Persistente y el Ductus Arterioso Persistente.

1. HIPERTENSION PULMONAR PERSISTENTE (HPP).

Concepto. Se caracteriza por una alteración en el paso de la circulación fetal a la neonatal. La presión de la arteria pulmonar y la resistencia vascular pulmonar se mantienen alta como ocurre en el periodo fetal, lo que se traduce en hipoperfusión pulmonar y cortocircuitos de derecha a izquierda a través del ductus y foramen oval. Clínicamente esto se manifiesta por cianosis e hipoxemia que no responden al aumento de la fracción inspirada de oxígeno. Este cuadro puede presentarse como condición aislada(HPP idiomática), pero lo mas frecuente es que se asocie a otras patologías, especialmente a la asfixia y aspiración de meconio.

Etiopatogenia. El rol central en la conversión de la circulación fetal a neonatal, está dado por el descenso de la resistencia y presión de la arteria pulmonar en las horas inmediatas al nacimiento(Capítulo 8).

Factores que predisponen a esta situación son:

  • Hipoxia crónica y aguda.
  • Acidosis e hipercapnia
  • Uso prenatal de inhibidores de las prostaglandinas en la madre para frenar el parto prematuro
  • Falta de desarrollo anatómico en casos de hipoplasia pulmonar de diversas etimologías: Hernia diafragmática, S. de Potter.
  • Síndromes de dificultad respiratoria, especialmente por aspiración de meconio.

En la anatomía patológica de niños con HPP se ha encontrado un aumento de la capa media muscular de las arteriolas pulmonares, y una extensión anormal de la capa muscular en las arterias intraacinares. Este hecho se ha aducido como explicación a la gran sensibilidad y labilidad de la vasculatura pulmonar que tienen estos niños frente a la hipoxia, acidosis y factores que actúa sobre ella. Leves episodios de hipoxemia se traducen en cambios importantes en la presión de la arteria pulmonar y en los requerimientos de oxígeno.

Diagnóstico.

- Cuadro clínico. En la mayoría de los casos se trata de un Recién Nacido a Término con antecedente de asfixia perinatal y aspiración de meconio. También puede presentarse como entidad aislada en RNT. En estos casos se ha encontrado una asociación con antecedentes de hipoxia crónica fetal o ingestión de antiprostaglandínicos por la madre. Se presenta también asociada a hipoplasia pulmonar, a neumonía connatal y a membrana hialina. Por último en algunos casos se presenta como consecuencia de una falla cardíaca resultado de una injuria isquémica.

El signo clínico cardinal es la cianosis que no mejora significativamente a la administración de oxígeno. Hay una gran labilidad de la PaO2 aún sin variar significativamente la FiO2. Pequeñas disminuciones de ésta, pueden producir a veces bajas muy grandes en la PaO2 difíciles de recuperar. Si se asocia a patología pulmonar se encontrarán los signos propios de ésta. Pueden también existir signos de falla cardíaca.

La signología no es específica, y puede ser difícil evaluar cuando hay una patología pulmonar asociada. En algunos casos, especialmente en la forma idiopática, es indispensable hacer el diagnóstico diferencial con una cardiopatía congénita.

- Exámenes de laboratorio. Para precisar diagnóstico, ayudan los siguientes exámenes:

- PaO2 inferior a 100-150 mm. de Hg respirando 100% de Oxígeno.

- PaO2 o TcPO2 pre-ductal más baja que la post-ductal.

- Radiografía de tórax. Cuando hay patología pulmonar, mostrará los signos particulares de la enfermedad asociada. En la forma idiopática mostrará campos pulmonares libres y más oscuros por la disminución del flujo pulmonar. En los casos de falla ventricular izquierda hay congestión venosa pulmonar.

- La Ecocardiografía con Doppler es el examen más importante para el diagnóstico. Muestra los cortocircuitos de derecha a izquierda a través del ductus y foramen oval y excluirá en la mayoría de los casos la presencia de alteraciones estructurales del corazón que es el diagnóstico diferencial mas importante.

- Cateterismo cardíaco. Está indicado cuando se sospecha una cardiopatía congénita que no se ha podido descartar con la ecocardiografía.

Prevención. Deben tenerse en cuenta todos los factores que aumentan de la resistencia y la presión de la circulación pulmonar pre y post natales:

- Buen cuidado prenatal para evitar o tratar la hipoxia fetal. No usar antiprostaglandínicos en síntomas de parto prematuro.

- En el período postnatal debe cuidarse de los siguientes aspectos: si hay asfixia, efectuar una buena reanimación al nacer y prevenir la aspiración de meconio en la forma indicada en el Capítulo 10. . Evitar la hipoxemia y la acidosis. Identificar y corregir las siguientes alteraciones: hipoglicemia, hipocalcemia y poliglobulia. Mantener un ambiente térmico neutral. Estas medidas tienen un carácter tanto preventivo pero una vez instalado el cuadro de HPP deben estar consideradas como parte del tratamiento.

Tratamiento:

Éste está orientado a evitar o corregir los factores que aumenten la RVP y a cuidar de mantener una buena presión arterial sistémica. Además se usan medidas que produzcan vasodilatación pulmonar.

  • Corrección de factores que aumentan la presión en la circulación pulmonar. Mantener una PaO2 ne el rango alto del margen normal y un Ph en los alrededores de 7.40. Considerar todo los factores ya mencionados que pueden aumentar la presión de la arteria pulmonar. Mencionamos especialmente el frío, y evitar la manipulación frecuente del niño.
  • Ventilación Mecánica y Oxido Nítrico. Hay diversas técnicas de ventilación mecánica que se han usado con cierto éxito. Actualmente éstas han sido reemplazadas por el uso de Oxido Nítrico (NO) inhalatorio que produce vasodilatación selectiva del territorio vascular pulmonar. Se usa con ventilación mecánica convencional, y cuando ésta no resulta, combinado con ventilación de alta frecuencia. Hay estudios concluyentes respecto al éxito de esta terapia. Éste es variable según la patología asociada.
  • Parálisis muscular y sedación. Han demostrado ser de gran ayuda para estabilizar la oxigenación. En estos niños, tanto la lucha contra el ventilador como los estímulos dolorosos afectan mucho más la oxigenación que en otras patología.
  • Evitar o corregir la hipotensión sistémica. Según sea la causa se administrará volumen o drogas del tipo de la Dopamina o Dobutamina. La Dopamina tiene efectos diferentes según la dosis.
  • Uso de membrana de oxigenación extracorpórea. Con esto se deja a los pulmones en reposo por algunos días y permite una buena oxigenación hasta que se recuperen. Es un procedimiento de alta complejidad costo y riesgos que se realiza actualmente en algunos centros de Cuidado Intensivo Neonatal en USA. Con la introducción del NO inhalatorio son menos los RN que requieren de esta terapia.

 

2. PERSISTENCIA del DUCTUS ARTERIOSO (PDA)

Concepto y fisiopatología. El ductus arterioso es un vaso sanguíneo propio de la circulación fetal que comunica el tronco de la arteria pulmonar con la aorta descendente. Durante la vida fetal, permite que la mayor parte del débito del ventrículo derecho, se dirija a la aorta, ya que la presión de la arteria pulmonar es mayor que la de ésta última. Esta función es normal e indispensable para la circulación fetal.

Histológicamente, el ductus es un vaso con características únicas distintas a las demás arterias. Tiene una túnica media pobre en fibras elásticas y rica en fibras musculares lisas dispuestas en forma helicoidal, que le permiten contraerse y dilatarse.

La permeabilidad del ductus en la etapa fetal, está condicionada por la baja presión parcial de oxígeno y un alto nivel de prostaglandinas vasodilatadoras del tipo E.

El ductus arterioso se cierra normalmente en la mayoría de los RNT entre la 24 y 48 hrs de vida, y a las 72 hrs de vida lo habitual es que esté funcionalmente cerrado en todos los niños de término normales. En los prematuros éste es mas tardío especialmente cuando presenta patología pulmonar. Este proceso está comandado por los cambios hemodinámicos neonatales y más específicamente por la acción constrictora del oxigeno y el descenso de las prostaglandinas tipo E. Este cierre es funcional, pudiendo reabrirse en condiciones de hipoxia y acidosis. El cierre anatómico se completa entre las 2 y 8 semanas de vida en la mayoría de los casos.

Incidencia La persistencia del ductus está relacionada fundamentalmente con la prematurez, aumentando en proporción inversa a la edad gestacional. La sensibilidad del ductus para contraerse frente a la PaO2 es menor a menor edad gestacional, así como es mayor para vasodilatarse con las prostaglandinas E. La mejoría en la sobrevida de los niños de muy bajo peso ha aumentado el número de casos con ductus persistente, haciendo más relevante el problema. El uso de la ecocardiografía bidimensional con Doppler ha permitido diagnosticar casos en que no se ausculta soplo.

El hallazgo de PDA en un RNT, está generalmente asociado a un defecto anatómico del Ductus o de otras partes del corazón.

Otros factores que influyen en la persistencia del ductus en los prematuros, son la presencia de enfermedades respiratorias agudas, especialmente la enfermedad de membrana hialina, la excesiva administración de líquidos y la altura sobre el nivel del mar. En poblaciones que viven a más de 4500 mts la persistencia del ductus aumenta 30 veces.

La persistencia del ductus altera la mecánica pulmonar y el intercambio gaseoso como resultado de una insuficiencia cardíaca izquierda.

Cuadro Clínico. La historia habitual, es la de un prematuro de muy bajo peso que con frecuencia tiene una membrana hialina, por lo cual está en ventilación mecánica y que en el curso de los primeros 3 días de vida presenta un soplo sistólico de eyección, menos frecuente continuo, que se ausculta mejor en la región infraclavicular izquierda y borde paraesternal superior izquierdo y que con frecuencia se irradia al dorso. Su intensidad puede variar en poco tiempo, de un día a otro. La aparición del Ductus puede ir acompañado de los siguientes signos :

  • Precordio hiperactivo. El latido cardíaco se aprecia por el movimiento de la región precordial en forma muy característica .
  • Taquicardia de más de 170/min.
  • Pulsos saltones en la región postductal. El pulso es fácil de auscultar en distintas arterias. A veces se siente el latido cardíaco en la palma de la mano del RN.
  • Taquipnea de más de 60/min
  • Apnea.
  • Agravamiento de un prematuro en ventilación mecánica que estaba en mejoría. Aparecen retención de CO2 y aumento de los requerimientos de O2 y de los parámetros ventilatorios.

La radiografía de tórax puede mostrar cardiomegalia y signos de congestión pulmonar. La ecocardiografía bidimensional con Doppler confirma el diagnóstico y permite apreciar la magnitud del flujo a través del PDA.

La presencia de signos asociados, en especial el requerimiento de ventilación mecánica, indica el grado de significación hemodinámica del ductus. En los prematuros de menos de 1.000g, en nuestra experiencia éste siempre adquiere significancia hemodinámica.

Tratamiento

Medidas generales:

  • Adecuada oxigenación y apoyo ventilatorio.
  • Mantener un hematocrito entre 40 y 45%
  • Restricción de líquidos. Ésta es una medida que debe considerarse en todos los prematuros de muy bajo peso en los primeros días de vida.

Medidas específicas:

Indometacina. La eficacia del cierre farmacológico del PDA con inhibidores de las prostaglandinas ha sido comprobado en numerosos estudios. El mas utilizado es la Indometacina.

 

IV. INFECCIONES RESPIRATORIAS del RECIEN NACIDO: NEUMONÍA

1. NEUMONÍA NEONATAL

Incidencia y etiopatogenia. El pulmón es el órgano que con mayor frecuencia se compromete en infecciones que se desarrollan en las primeras 24 horas de vida. El 90% de las infecciones fatales están acompañadas de compromiso respiratorio. La vía de infección connatal es habitualmente ascendente, asociada a ruptura de membranas , pero puede ocurrir con membranas intactas al contaminarse el recién nacido con la flora genital y/o anal materna durante su paso por el canal del parto. La otra forma frecuente de infecciones de la vía respiratoria es la nosocomial en recién nacidos hospitalizados, especialmente prematuros.

El recién nacido tiene gran susceptibilidad a desarrollar infecciones pulmonares por sus características anatómicas y limitaciones en la inmunidad.

Los agentes microbianos más frecuentes son:

- En las infecciones connatales bacterianas: el Streptococcus grupo B, la E. coli, y la Listeria.

En las infecciones connatales virales: el Herpes simplex, Citomegalovirus, Rubéola, virus de la Influenza, Adenovirus y Echovirus.

Después de los primeros días aparecen gérmenes nosocomiales como: Klebsiella, Pseudomona, Enterococcus, Staphylococcus y E. coli. También el Citomegalovirus, el Herpes tipo II, el Ureaplasma y el Pneumocystis Carinii, han sido identificados como agentes causales en neumopatías tardías, que pueden dar cuadros similares a la displasia broncopulmonar.

La Candida albicans complica a prematuros que reciben alimentación parenteral y antibióticos de amplio espectro o que han sido sometidos a cirugía intestinal.

La Chlamydia trachomatis, un organismo que frecuentemente produce conjuntivitis neonatal, puede causar una neumopatía de aparición tardía. (2 a 12 semanas de vida), a pesar de su adquisición perinatal

Diagnóstico. Los síntomas fundamentales son polipnea, quejido y cianosis, que se agravan rápidamente en ausencia de tratamiento. Las apneas precoces son sugerentes de infección connatal. Los crépitos y disminución del murmullo vesicular, característicos del lactante, no son frecuentes de encontrar en el recién nacido. La presencia de acidosis metabólica sin una etiología clara y la tendencia al shock también son sugerentes de una infección.

La radiografía de tórax, puede revelar áreas de infiltración pulmonar, condensaciones y/o derrames pleurales. Sin embargo, con frecuencia se ven de atelectasia y broncograma aéreo indistinguibles de una enfermedad de membrana hialina.

Los cultivos de secreciones de vías aéreas orientan sobre el agente etiológico cuando se efectúan mediante aspiración traqueal precoz, (en las primeras horas de vida). Los hemocultivos positivos en presencia de una radiografía alterada confirman el diagnóstico. El hemograma puede mostrar leucocitosis o leucopenia y desviación a la izquierda. Estos cambios pueden también aparecer en casos de asfixia perinatal o en otras situaciones de stress. Más allá de la primera semana de vida, los cambios en el hemograma son más específicos de infección.

Tratamiento Estos niños requieren ser tratados en Unidades de Cuidado Intensivo. Su tratamiento incluye: medidas generales de control de sus signos vitales y estabilidad del medio interno(gases en sangre, glicemia, calcemia, hematocrito). Muchos de ellos requieren soporte ventilatorio y hemodinámico con drogas vasoactivas. El tratamiento específico debe ser orientado según el agente causal.

En la sospecha de infección connatal bacteriana se debe iniciar precozmente el tratamiento antibiótico previo toma de cultivos. En caso de ser referido a una unidad especializada debe iniciarse previo tomas de cultivos antes del traslado a ésta. El esquema usado de acuerdo a los gérmenes mas frecuentes es ampicilina y un aminoglicósido los cuales se modificarán si es necesario al identificar el germen o según la respuesta clínica.

 

V. PROBLEMAS RESPIRATORIOS CRONICOS: DISPLASIA BRONCOPULMONAR.

Concepto e incidencia. Es un cuadro caracterizado por alteraciones crónicas de la función pulmonar, en niños que han requerido ventilación mecánica y oxigenoterapia en la edad neonatal. Hoy se emplean indistintamente los término (DBP) displasia broncopulmonar y (EPC) enfermedad pulmonar crónica.

Este cuadro es expresión del compromiso grave que se produce en la morfología pulmonar; la arquitectura alveolar se ve muy alterada por fibrosis, con zonas atelectásicas y enfisematosas. Las vías aéreas tienen disminuido su calibre con metaplasia escamosa, hipertrofia muscular, junto a edema y fibrosis. Existe importante edema intersticial y los linfáticos están dilatados y tortuosos. Pueden encontrarse evidencias de compromiso cardiovascular.

La incidencia es variables en las distintas unidades. La mayoría de las revisiones comunican una frecuencia que oscila entre un 10 a 20% de los recién nacidos prematuros que requieren de ventilación mecánica. En nuestra unidad la incidencia es de 9,5% de los RN ventilados en el período 1983-1987. La incidencia aumenta significativamente al aumentar la sobrevida de los recién nacidos de muy bajo peso. Así en los recién nacidos de <1500g al nacer la presenta alrededor de un 25% de los sobrevivientes.

Etiopatogenia. Su fisiopatología es multifactorial . Los factores más importantes asociados a ella además de la inmadurez son: el barotrauma y volutrauma de la ventilación mecánica y la toxicidad del uso de altas concentraciones de oxigeno. Crecientemente, se ha relacionado la DBP con factores inflamatorios.

Diagnóstico. Los criterios diagnósticos más frecuentemente empleados (de acuerdo a Bancalari y col.) son:

Prevención y tratamiento. En la prevención son importantes las siguientes medidas:

En el tratamiento neonatal son importantes: el uso apropiado de la ventilación mecánica y del oxigeno; el uso de surfactante y la restricción hídrica. La buena nutrición es importante para superar el problema al permitir el buen desarrollo de la vía aérea. Una vez que se ha superado el período agudo del problema respiratorio, lo que mas ayuda en la mejoría de la enfermedad son una buena oxigenación y nutrición. Es frecuente que durante el primer año de vida tengan infecciones respiratorias graves por lo que es importante su prevención y tratamiento oportuno. Otros tratamientos incluyen el uso de broncodilatadores, kinesioterapia, estimulación y diuréticos, lo cual se determina caso a caso. También se ha empleado corticoide como anti-inflamatorio: sus efectos agudos son favorables en la prevención y evolución de la DBP, sin embargo sus efectos adversos en especial a largo plazo (puede producir daño neurológico) no lo hacen recomendable salvo casos excepcionales. Mayores detalles ver en referencias.

 

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