MANUAL DE PATOLOGIA GENERAL

Capítulo 5. Alteraciones del Crecimiento y Desarrollo

TEJIDO GRANULATORIO


 

El tejido granulatorio es un tejido de neoformación de carácter reabsortivo y reparativo. Macroscópicamente aparece formado por gránulos rojizos o grisáceos en cada uno de los cuales se arborizan vasos neoformados. Estos vasos se forman de capilares preexistentes a manera de evaginaciones en que se mantiene continua la membrana basal y el endotelio prolifera por medio de mitosis (figura 5.2).

 

Figura 5.2.

A la izquierda, tejido granulatorio joven con abundantes vasos de neoformación y escasas fibras colágenas (lineas negras).
A la derecha, en etapa avanzada con escasos vasos y abundantes fibras colágenas.
Abajo: cuatro aspectos del proceso de neoformación vascular.
(Modificado de Rubin y Farber, 1988)

Los vasos muy jóvenes neoformados aparecen como yemas endoteliales sólidas a la microscopía de luz, después aparece un pequeño lumen rodeado de endotelio prominente. El aspecto histológico del tejido granulatorio es variable según el momento de desarrollo en que se examina. Aparece alrededor de una semana después de ocurrida la lesión desencadenante. Al comienzo está formado principalmente por células libres: macrófagos, leucocitos, plasmocitos, linfocitos, eritrocitos; además, plasma, fibrina, una fina red fibrilar, escasos vasos neoformados jóvenes (con pequeño lumen o yemas vasculares) y escasos fibroblastos. A medida que avanza su desarrollo, van disminuyendo las células libres y aumentando los vasos de neoformación, los fibroblastos y las fibras colágenas. A la tercera semana está formado por vasos de neoformación dilatados y una trama fibrilar edematosa con regular cantidad de células libres, principalmente linfocitos, plasmocitos y macrófagos, que suelen contener hemosiderina. Al mes ya hay una cicatriz joven, prácticamente sin células libres y con algunos vasos de neoformación, que pueden persistir mucho tiempo, otros han involucionado.

El tejido granulatorio se desarrolla en la reparación y en la organización, y puede presentarse también en la inflamación. En la inflamación el tejido granulatorio puede representar una reparación debido a la destrucción de tejidos producida como parte de fenómeno inflamatorio; fuera de esto, puede desarrollarse tejido granulatorio propio de la inflamación misma. En este caso la génesis del tejido granulatorio se realiza a partir de masas de macrófagos cuyo trofismo no puede realizarse por simple osmosis, por lo que surgen vasos de neoformación entre los acúmulos celulares. Este tejido granulatorio cumple, al igual que los macrófagos, una función principalmente reabsortiva.