|
|
MANUAL DE PATOLOGIA GENERAL
|
Capítulo 6. Técnicas Diagnósticas
de Histopatología
CITODIAGNOSTICO
|
El citodiagnóstico, también llamado examen
citológico o simplemente citología, es el
diagnóstico morfológico basado en los caracteres
microscópicos de células y componentes extracelulares,
desprendidos de los órganos espontáneamente u obtenidos
por procedimientos que, en general, son menos invasivos que la
biopsia.
OBJETIVOS DEL CITODIAGNOSTICO
- Colaboración en el diagnóstico y
tipificación de neoplasias malignas, mediante la
evaluación de las alteraciones de la morfología del
núcleo, del citoplasma y de las relaciones entre las
células.
- Diagnóstico específico de algunas lesiones
benignas, por ejemplo: tumores benignos, hiperplasias, ciertas
infecciones virales o micóticas.
- Elección de pacientes que deben ser estudiados
más profundamente en grupos de alto riesgo para un tipo
específico de cáncer.
- En hematología, examen cualitativo y cuantitativo de
los elementos figurados de la sangre periférica (hemograma)
y de la médula ósea (mielograma).
METODOS DE OBTENCION DE LA MUESTRA
- Citología exfoliativa
Se recoge material desprendido espontáneamente o en forma
inducida de las superficies de los órganos. En la
mayoría de los casos, la toma de la muestra se hace
recogiendo material de un área amplia, sin visión
directa de una zona sospechosa, como se aprecia en los siguientes
ejemplos.
- Muestra de mucosa cérvico-vaginal, por raspado
con espátula de madera. Este es el examen
citológico más usado. Se aplica en programas de
detección de cáncer del cuello uterino,
examinando mujeres asintomáticas ("examen de
Papanicolaou"). Las mujeres cuyo frotis contiene células
atípicas son luego sometidas a examen clínico
dirigido del cuello y biopsia, para confirmar si se trata de
lesiones preneoplásicas o carcinoma infiltrante.
- Muestra de líquido de una serosa aspirado con
aguja, en caso de derrame (acumulación anormal de
líquido) peritoneal, pleural o pericárdico.
Se utiliza para el diagnóstico diferencial entre
inflamación y tumor maligno. Los tumores malignos
generalmente son metástasis de carcinoma en la serosa.
El recuento de los diferentes tipos de células en el
líquido de las serosas y en el
céfalorraquídeo es importante también para
el diagnóstico diferencial entre procesos
patológicos benignos, por ejemplo: leucocitos
polinucleares neutrófilos, eosinófilos,
monocitos, linfocitos.
- Muestra de superficie del peritoneo por lavado en una
intervención quirúrgica para detectar
metástasis.
- Muestra de esputo, espontáneo o inducido, o de
lavado broncoalveolar. Se utiliza para detectar carcinoma
bronquial o bien infecciones específicas en pacientes
inmunodeprimidos (Pneumocystis carinii, hongos, alteraciones
citopáticas virales)
- Muestra de orina obtenida por micción
espontánea. Se usa como método complementario
para el dianóstico de cáncer de la vejiga, en
particular el tipo plano, o para el control después del
tratamiento.
En otros casos, la toma de muestra se hace con ayuda de un
instrumento que permite ver una zona sospechosa, de la que se
recoge material mediante cepillado o lavado. Se practica al
paciente una endoscopía, del árbol bronquial o
del tubo digestivo. Al encontrar una zona sospechosa de la
mucosa, el médico puede introducir un cepillo y obtener
material para hacer un frotis. También puede lanzar un
chorro de suero a la lesión y aspirar el líquido
que contiene células desprendidas. Con frecuencia el
endoscopista también puede introducir una pinza y tomar
una pequeña biopsia; en estos casos el examen
citológico es complementario de la biopsia.
- Citología por aspiración con aguja
fina
Se introduce en la lesión una aguja más fina que las
empleadas para biopsia. El corte por el filo de la aguja y la
aspiración por la presión negativa que se produce
dentro de ella desprenden un líquido sanguinolento que
contiene grupos de células; con este líquido se
prepara el frotis.
Se pueden distinguir dos tipos de muestras por punción
aspirativa con aguja fina:
- Punción directa de lesiones
superficiales palpables. Generalmente la practica un
médico en el consultorio con una aguja fina corriente.
Se usa frecuentemente en casos de quistes y nódulos
mamarios o tiroideos, para el diagnóstico diferencial
entre lesión benigna y cáncer. Otro ejemplo es la
punción de ganglios linfáticos superficiales
(linfoadenopatías), como parte del diagnóstico
diferencial entre inflamación, hiperplasia, linfoma o
metástasis.
- Punción de lesiones profundas no palpables,
dirigida por imágenes. Es realizada por
médico radiólogo en paciente hospitalizado,
utilizando agujas finas largas, de diseños especiales.
La punción se practica bajo control de imágenes
ecográficas o de tomografía computada. Se emplea
en masas hepáticas, pancreáticas, pulmonares,
mediastínicas o retroperitoneales, para el
diagnóstico diferencial entre lesiones benignas y
malignas.
PREPARACION Y EXAMEN DE LA MUESTRA
El material obtenido por raspado, cepillado o
punción aspirativa se extiende sobre un portaobjeto en forma
de una delgada capa y se fija inmediatamente en alcohol de 96º.
Los líquidos (orina, ascitis, material de lavado) se fijan
con un volumen igual de alcohol de 50%; a continuación se
centrifugan. Parte del sedimento se extiende sobre un portaobjeto.
Los frotis o extendidos así preparados se colorean con el
método de Papanicolaou o con hematoxilina-eosina. En
hematología los frotis se secan al aire y se tiñen el
método de May-Grünwald- Giemsa y se examinan al
microscopio.
En los laboratorios que procesan muchos exámenes, un
citotecnólogo hace un examen preliminar y marca las zonas del
extendido que contienen células sospechosas (screening); luego
el patólogo examina dichos elementos y formula el
diagnóstico citológico.
Se pueden guardar extendidos adicionales por si es necesario
practicar métodos auxiliares de tinción para
identificar elementos específicos como bacterias, hongos, o
practicar reacciones de inmunocitquímica.
Se recomienda incluir en parafina los grumos de material o
sedimento sobrantes, para hacer cortes histológicos que
completan el examen citológico ("blocks celulares").
EJEMPLOS DE DIAGNOSTICOS CITOLOGICOS
- Examen citológico negativo para células
neoplásicas malignas
(Se observan elementos celulares compatibles con fibroadenoma)
(Se observan estructuras micóticas del género
Candida)
(Se observa abundante exudado purulento compatible con peritonitis
aguda)
- Examen citológico no concluyente
(Se observan atipias celulares sospechosas, pero no
diagnósticas, de carcinoma; se sugiere practicar biopsia)
- Examen citológico positivo para células
neoplásicas malignas
(Alteraciones compatibles con carcinoma espinocelular)
(Alteraciones compatibles con metástasis de melanoma)
(Alteraciones compatibles con tumor maligno indiferenciado)
- Muestra insuficiente para examen citológico
VENTAJAS DEL EXAMEN CITOLOGICO
En comparación con la biopsia, la toma de
muestra citológica es más fácil, más
económica y menos cruenta. El procesamiento es también
más sencillo y el resultado se puede obtener con más
rapidez. La muestra citológica en general, abarca un
área mucho más amplia que la de una biopsia. En muchos
casos permite detectar lesiones no visibles a ojo desnudo (Ejemplos:
lavado peritoneal, examen de Papanicolaou).
LIMITACIONES DEL EXAMEN CITOLOGICO
Para el diagnóstico de tumores malignos, se
basa fundamentalmente en los caracteres celulares de malignidad
(heterotipía); el extendido no permite ver directamente la
distorsión de la microarquitectura ni la invasión. En
algunos casos es difícil distinguir entre caracteres
citológicos de cáncer y anaplasia de
regeneración. La aplicación de técnicas de
inmunohistoquímica es más dificultosa que en los cortes
histológicos. Finalmente, es necesario destacar que un
diagnóstico negativo para cáncer no descarta la
existencia de un tumor maligno, especialmente cuando ese
diagnóstico no demuestra una lesión benigna
específica (tumor benigno, agente etiológico de un
proceso infeccioso). Esta aseveración es válida para
todos los métodos de diagnóstico.