Capítulo 8

Hepatomegalia


INDICE

Definición
Clasificación
Enfrentamiento Clínico
Anamnesis
Examen Físico
Estudios Bioquímicos
Estudios Radiológicos
Biopsia Hepática
Tratamiento
Bibliografía


Definición

La hepatomegalia es el aumento del tamaño del hígado, por sobre los límites estimados como normales para cada grupo de edad. El hallazgo de hepatomegalia en niños es una situación que puede requerir una extensa evaluación para distinguir entre un proceso benigno y autolimitado, de una condición más seria que ponga en riesgo la vida del niño. Es importante certificar el tamaño del hígado en la evaluación clínica, ya que el crecimiento del hígado puede ser indicativo de determinadas condiciones patológicas. La presencia de un hígado palpable por el médico, no significa necesariamente que haya hepatomegalia, ya que el tamaño aparente del órgano depende en gran parte de su relación con las estructuras subyacentes.

Varios autores han estudiado el tamaño del hígado en individuos, desde el nacimiento hasta los 18 años, mediante palpación del borde hepático inferior y percusión del órgano a nivel del borde superior, especialmente a lo largo de la línea medio-clavicular (LMC). Los variados estudios al respecto han concluído que el tamaño del hígado aumenta con la edad, la estatura y el peso, y que no hay diferencias significativas entre los niños y niñas.

Una forma alternativa de evaluar la hepatomegalia, es la medición de la distancia entre el margen costal derecho y el borde hepático inferior, a nivel de la LMC, en posición supina y al final de la espiración. En general, el hígado puede ser palpado hasta 3,5 cm bajo el reborde costal en lactantes, y hasta 2,0 cm en niños mayores. Sin embargo, esta sola medición no es confiable y puede conducir a una falsa seguridad de normalidad (falso negativo) o al inicio de una extensa e innecesaria evaluación de hepatomegalia (falso positivo).

La proyección hepática es la distancia entre el borde superior del hígado, estimado por percusión al nivel de la LMC, y el borde inferior, estimado por palpación o percusión al mismo nivel, en la posición supina al final de la espiración. Una compilación de la información de los más importantes estudios sobre el tamaño hepático, se presenta en la Tabla 1. Sin embargo, la información más confiable se obtiene a través de la frequente reevaluación del niño por el mismo observador y aplicando las mismas técnicas en el examen físico.

Tabla 8.1
Tamaño Hepático por Grupo Etario

Grupo de edad

Proyección hepática
(cm +/- 2 DS)

 Recién nacidos

 7; 1

 1 año

 9 ; 1

 2 años

10; 1

 3-4 años

 12 ; 2

 5-9 años

 14 ; 2

 10-16 años

 16 ; 2

El tamaño del hígado, estimado al examen físico, debe ser registrado como proyección hepática, obtenida ya sea por el método de percusión o por percusión-palpación. Este método tiene buena correlación con la altura del hígado, ya sea determinada por cintigrafía hepática o por medición directa del hígado en autopsia.



Clasificación

Hay múltiples causas y clasificaciones de hepatomegalia en niños (Tabla 2). Aquí se presentan de acuerdo a los mecanismos fisiopatológicos predominantes. Algunos de estos mecanismos que se discuten separadamente, pueden en conjunto dar cuenta de la hepatomegalia asociada con una variedad de enfermedadaes.

Inflamación:
Es el mecanismo más importante de hepatomegalia en niños. Incluye todas las hepatitis, el síndrome de TORCH , los abscesos hepáticos, la obstrucción biliar tanto intra- como extrahepática, y algunos casos de hepatotoxicidad.

Congestión:
Es la expansión del espacio vascular y sinusoidal del hígado, que puede verse con unincremento de la presion venosa sistemica (falla cardíaca congestiva, pericarditis constrictiva) o en un bloqueo postsinusoidal (síndrome de Budd-Chiari). Este mecanismo puede participar también en la génesis de la hepatomegalia de la cirrosis. La congestión hepática debe considerarse como el mecanismo predominante de hepatomegalia en cualquier niño con antecedente de enfermedad cardiovascular.

Enfermedades de Depósito:
Éstas son hepatomegalias que se detectan en niños aparentemente sanos y que son, en general, causadas por la acumulación intracelular de sustratos no degradables, que producen una distorsión difusa de la arquitectura hepática. Este grupo incluye: glicogenosis, lipoidosis, mucopolisacaridosis, gangliosidosis, amiloidosis, deficiencia de alfa-1-antitripsina, depósito de cobre y hierro, hígado graso y algunos casos de hépatotoxicidad. En niños, una causa común de acumulación grasa en el hepatocito es la malnutrición proteica debido a la síntesis defectuosa de lipoproteinas y a una anormal secreción de triglicéridos. Otras condiciones que también pueden resultar en esteatosis (hígado graso) se enlistan en la tabla 2.

Infiltración Celular:
Es la etiología de la hépatomegalia en un grupo de enfermedades que son generalmente malignas, tales como leucemias, linfomas, histiocitosis y tumores metastásicos. Este incremento en la masa hepática es especialmente prominente en el tracto portal y zonas periportales. En la eritroblastosis fetal, se produce una marcada distensión en los espacios sinusoidales. La mayor parte de las causas metastásicas de infiltración hepática provienen del tumor de Wilms, del neuroblastoma y de los tumores gonadales.

Hiperplasia del Sistema Reticulo-Endotelial:
Ésta es una reacción proliferativa hiperplástica de las células de Küpffer (macrófagos tisulares situados en los sinusoides hepáticos) que puede contribuir al desarrollo de hepatomegalia en múltiples enfermedades infecciosas, septicemias, hepatitis granulomatosas, tumores e hipervitaminosis A, o en cualquier respuesta inflamatoria celular ante la destrucción de parénquima hepático. Las células de Küpffer comprenden alrededor del 10 % de la masa celular total del hígado y constituyen el mayor componente del sistema reticuloendotelial en el organismo.

Tumores:
Ésta es una causa poco común de hepatomegalia en niños. Los más comunes son tumores intrínsecos: hepatoblastoma (maligno) and hamartomas (benignos). También incluye muchas clases diferentes de quistes. La infiltración del tumor puede ser difusa pero a menudo resulta en hepatomegalia focal o asimétrica.

Fibrosis:
Este mecanismo es coadyuvante en la hepatomegalia, debido a que no representa una etiología aislada. Es importante en la cirrosis hepatica de diversas etiologías, en la enfermedad hepática poliquística y en la fibrosis hepática congénita.

Tabla 8.2
Causas de Hepatomegalia

MECANISMO

CONDICION

 

 Inflamación

Hepatitis viral
Síndrome de Torch
Hepatitis neonatal
Absceso Hepático
Colestasia intrahepática
Colestasia extrahepática
Drogas (Ioniazida, metildopa, sulfonamidas, propiltiouracilo, etc.)

 Congestión

Falla cardíaca congestiva
Taponamiento pericárdico
Síndrome de Budd-Chiari
Obstrucción de la vena cava
Enfermedad Veno-oclusiva

 Enfermedades de depósito

Glicogenosis (Pompe, von Gierke, etc)
Lipoidosis (Gaucher, Neimann-Pick, etc)
Mucopolisacaridosis
Gangliosidosis
Amiloidosis
Deficiencia de alfa-1-antitripsina
Enfermedad de Wilson
Depósito de hierro
Hígado graso secundario a desnutrición, obesidad, fibrosis quística, diabetes mellitus, galactosemia, síndrome de Reye, drogas (etanol, esteroides, tetraciclina, ácido valproico, antineoplásicos, etc.)

 Infiltración celular

Leucemias
Linfomas
Histiocitosis
Metástasis
Eritroblastosis fetal

Hiperplasia del sistema retículo-endotelial

 

Infección extrínseca del hígado
Septicemia
Hepatitis granulomatosas (sarcoidosis, tuberculosis, etc)
Tumores extrínsecos
Hipervitaminosis A

 Tumores intrínsecos del hígado

Hemangioblastoma
Hamartomas
Hepatoblastoma

 Fibrosis

 Cirrosis (infecciosa, drogas, idiopática)
 Enfermedad hepática poliquística
 Fibrosis hepática congénita

Enfrentamiento Clínico

El estudio de un niño con hepatomegalia debe abarcar elementos de la anamnesis, examen físico, estudios bioquímicos, radiológicos y ocasionalmente histológicos a traves de una biopsia hepática.

Anamnesis:
Es importante obtener una detallada historia médica personal, incluyendo antecedentes pasados que puedan sugerir alguna de las etiologías ya mencionadas. Específicamente debe preguntarse por uso de drogas, enfermedades previas, antecedentes nutricionales, historia familiar y antecedentes geográficos. En recién nacidos las etiologías más comunes son infecciones congénitas, enfermedades metabólicas, septicemia, y falla cardíaca congestiva. En lactantes la infiltración grasa secundaria, la hepatitis viral, las enfermedades de depósito y la infiltración celular, son las causas más comunes. Finalmente la hepatitis viral y las enfermedades con infiltración celular del hígado son las causas más frecuentes de hepatomegalia en adolescentes.

Examen Físico:
Un detallado examen físico puede proporcionar información relevante en relación a la etiología. Se debe prestar especial atención a los siguientes 4 elementos.

1) Características físicas de la hepatomegalia: la consistencia y el carácter de la superficie hepática y su borde inferior son índices habitualmente más útiles que la simple medición del tamaño hepático como indicador de una enfermedad subyacente. El borde inferior normalmente es agudo, suave e indoloro a la palpación. Las siguientes anormalidades pueden ser observadas:

 

2) Esplenomegalia: hasta la edad de 2 años el bazo puede ser palpado a 2 cms. bajo el reborde costal izquierdo. Después de los dos años de edad, es habitual palpar solamente el polo inferior del bazo durante la espiración, dependiendo de la contextura física del paciente. La presencia de esplenomegalia y hepatomegalia sugiere 4 mecanismos de visceromegalia:

3) Compromiso del Sistema Nervioso Central (SNC): su presencia sugiere causas específicas de hepatomegalia dependiendo del momento de inicio de los sintomas.

4) Ictericia: la aparición de ictericia en conjunto con la hepatomegalia apunta a inflamación o a enfermedad crónica descompensada. La elevación de la fracción conjugada (directa) de la bilirrubina pone al niño en un grupo aparte de desórdenes que son mejor evaluados en el diagnóstico diferencial de la ictericia que en el de hepatomegalia. Sin embargo, en el largo plazo, la ictericia puede estar presente en casi cualquier causa de hepatomegalia.

Estudios Bioquímicos:
Los estudios bioquímicos entregan información sobre aspectos específicos de la función hepática, pero sólo el conjunto de ellos permite tener una visión global del proceso fisiopatológico. La mayoría de las así llamadas "pruebas hepáticas" son una combinación de algunas pruebas específicas que corresponden a diferentes funciones que desempeña el hígado (Tabla 3).

Tabla 8.3
Pruebas de Función Hepática

 Función /Indice

 Prueba Específica

Marcadores de necrosis celular

  • aspartato aminotransferasa o "transaminasa glutámico oxaloacética" (SGOT)
  • alanino aminotransferasa o "transaminasa glutámico pirúvica" (SGPT)
  • deshidrogenasa láctica (LDH)

 Marcadores de colestasia

  • fosfatasas alcalinas
  • gama-glutamil transferasa (GGT)
  • 5' nucleotidasa

 Marcadores de transporte de iones orgánicos

  • Bilirrubina
  • Acidos biliares

 Marcadores de síntesis proteica

  • albúmina sérica
  • lipoproteínas
  • factores de coagulación

 Marcadores de otras funciones metabólicas

  • glucosa
  • amonio
  • colesterol

Ninguna de estas pruebas da información sobre la etiología de la hepatomegalia; más bien aportan información sobre funciones específicas del hígado. Sin embargo, la combinación de estos tests pueden sugerir algunos patrones fisiopatológicos. La presencia de fosfatasas alcalinas elevadas por sobre 3 veces el valor normal, con transaminasas sobre las 500 ui/dl, GGT y colesterol muy elevados, con mejoría del tiempo de protrombina después de la administración de vitamina K parenteral, sugiere un proceso obstructivo. Por otra parte, la presencia de elevación moderada de las fosfatasas alcalinas (< 3 veces el valor normal), pero con transaminasas sobre las 1000 ui/dl, con GGT normal o moderadamente elevada, colesterol bajo, y tiempo de protrombina persistentemente prolongado a pesar de terapia con vitamina K, sugiere la presencia de un proceso hépatocelular.

 

Estudios Radiológicos:
Una buena comunicación entre el médico tratante y el radiólogo es esencial en el estudio de un paciente con hepatomegalia. La cantidad y calidad de información que ellos entregan es muy heterogénea por lo que la elección debe estar basada en la patología sospechada en base al paciente individual. Los estudios más importantes son la radiografía de abdomen, el ultrasonido, la tomografía computada, la resonancia nuclear magnética, la angiografía y la cintigrafía hepatobiliar.

1) Radiografía de abdomen: el hígado normalmente exhibe una densidad de tejido blando similar al de la pared abdominal que lo circunscribe. Este examen tiene limitado valor en el diagnóstico diferencial de hepatomegalia, excepto en 3 situaciones:

2) Ultrasonido: ésta es la modalidad más importante en la evaluación inicial de un niño con hepatomegalia. Existen tablas, estandarizadas por edades, que indican el tamaño normal del hígado, aunque el radiólogo también puede basarse en su experiencia personal. El ultrasonido es especialmente útil en la investigación inicial de lesiones focales (los quistes son fácilmente diferenciados de las masas sólidas), enfermedad hepática difusa, patología de la vias biliares y en la hipertensión portal.

3) Tomografía Computada (TC): es especialmente útil en la evaluación de niños con masas focales o en la hepatomegalia asociada con trauma. Las lesiones focales son fácilmente visibles y el uso de medio de contraste intravenoso puede incrementar aún más la resolución de lesiones vasculares y de la pared de algunos abcesos. Algunas limitaciones en niños son la mayor dosis de radiación requerida, la necesidad de sedación en los más pequeños, y poca resolución en la evaluación de enfermedades hepáticas difusas.

4) Resonancia Nuclear Magnética: tiene una mejor sensibilidad en la detección de un amplio rango de tumores, lesiones obstructivas, infecciones y enfermedades metabólicas hepáticas. Es particularmente útil en tumores y en la detección de metástasis hepáticas. También entrega información sobre la vascularización del órgano, pero a diferencia de la TC no detecta lesiones menores de las vias biliares. Requiere de un largo tiempo de exposición para procesar la imagen, por lo que los movimientos respiratorios introducen artefactos importantes.

5) Angiografía: su única indicación en la evaluación de hepatomegalia en niños, es el estudio de la naturaleza y extensión de masas sólidas junto con la anatomía vascular del hígado, antes de la cirugía, específicamente en tumores hepáticos.

6) Cintigrafía Hepatobiliar: este test entrega información anatómica y funcional sobre el hígado y la vias biliares. Las indicaciones en el estudio de hepatomegalia en niños incluyen el diagnóstico diferencial entre atresia de las vias biliares (buena captación pero no excreción del radiofármaco) y otras causas de colestasia neonatal (captación variable y presencia de excreción del radiofármaco). También es de utilidad en el diagnóstico de quistes de colédoco y dilataciones de los ductos biliares intrahepáticos.

 

Biopsia Hepática:
La hepatomegalia de causa desconocida es una de las indicaciones más comunes de biopsia hepática percutánea. Es extraordinariamente útil en enfermedades difusas del hígado, pero con el uso de biopsia percutánea guiada con ultrasonido o TC, ha sido posible también diagnosticar lesiones focales. El material obtenido puede ser usado para tinciones rutinarias, microscopía electrónica, análisis enzimático, análisis de metales pesados, hibridización de DNA in situ, y reacción de polimerasa en cadena para deteción de elementos virales específicos. Su uso está excluído en la sospecha de lesiones hemangiomatosas o sépticas.



Tratamiento

El tratamiento específico de cada una de las enfermedades subyacentes que pueden presentarse clínicamente como hepatomegalia está fuera de los objetivos de este capítulo.



Bibliografía

Mowat AP. Liver disorders in childhood. Tercera edición, 1993, Heinneman-Butherworths.

Suchy FJ. Ed. Liver disease in children. Mosby Year Book Inc., St. Louis, 1994.