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Dra. M Alejandra Rodríguez Ingles
Dr. Miguel Marchesse.
Septiembre de 2001
INTRODUCCION
La electricidad ha sido uno de los descubrimientos más importantes
de los últimos siglos. Ella ha conducido a grandes avances industriales
y al alcance de altos niveles de confort en el mundo moderno.
Su uso, ampliamente difundido, ha aumentado el riesgo de accidentes y
lesiones, lo que hace importante conocer los mecanismos de daño
y el tratamiento de sus complicaciones.
DEFINICIONES
Para entender el daño causado por la electricidad, es necesario
aclarar algunos conceptos básicos.
1.- Electricidad o corriente eléctrica: es el flujo de
electrones de una localización a otra, a través
de un conductor.
2.- Resistencia: es la dificultad al flujo de electrones que opone
un conductor. Se mide en Ohms.
3.- Conductor: materiales que permiten el flujo de electrones
fácilmente. Entre ellos se cuentan metales como el cobre
y el aluminio y las soluciones salinas.
4.- Aislante: material que no conduce corriente eléctrica.
5.- Tierra: conexión entre un circuito eléctrico
o cuerpo conductor con la tierra.
6.- Corriente continua o directa: es el flujo de electrones en
una sola dirección. Ej: batería automóvil;
rayo.
7.- Corriente alterna: es el flujo bidireccional de electrones
a través de un conductor, en el tiempo. El paso de electrones
en una dirección y luego en otra, constituye un ciclo.
Se mide en Hertz (Hz).
En Chile la frecuencia normal es de 50 Hz y en Estados Unidos
de Norteamérica (EE.UU.), de 60 ciclos por segundo.
8.- Intensidad: es la cantidad de flujo eléctrico a través
de un conductor. Se mide en amperios (A).
9.- Voltaje: es la fuerza fundamental o presión
que causa la electricidad al fluir a través de un conductor.
Se conoce también como diferencia de potencial y se mide
en voltios (V).
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EPIDEMIOLOGIA
En Chile no contamos con estadísticas certeras que evalúen
la morbimortalidad de las lesiones eléctricas. Sin embargo, en
países como EE.UU., se estima que el número de personas
que requieren atención en servicios de urgencia por esta causa,
es alrededor de diecisiete mil personas al año, de las cuales,
entre 1.500 a 3.000, requerirán tratamiento especial en centros
para quemados.
En 1995, en EE.UU., la electrocución no intencional alcanzó
cerca de 560 muertes (1% de las muertes accidentales). El 60% de las víctimas
fueron hombres, por la alta exposición laboral, con un promedio
de 20 a 34 años.
Se considera que la población de riesgo tiene un comportamiento
trimodal, siendo el primer peak en infantes expuestos a cordones y aparatos
eléctricos domésticos (20%); el segundo peak en adolescentes
con relación a accidentes automovilísticos y otras conductas
de riesgo (25%); y un tercer peak entre trabajadores eléctricos
y obreros de la construcción (25%), expuestos principalmente a
corriente de alto voltaje.
Si bien el tratamiento actual de la lesiones eléctricas ha logrado
reducir la mortalidad entre un 3 y un 15% según las estadísticas,
la tasa de desfiguración e invalidez permanece alta.
FISIOPATOLOGIA
Cuando la corriente fluye a través de un conductor, la energía
se deposita en el material en forma de calor. Esta energía puede
estimarse de acuerdo a la ley de Joule, donde:
E: I2 x R x tiempo
Son muchos los factores que determinan la severidad del daño
sistémico y tisular. Ellos son:
Tabla 1
FACTORES DETERMINANTES DE SEVERIDAD
* Intensidad de corriente
* Potencial eléctrico
* Tipo de corriente
* Resistencia de los tejidos
* Duración del contacto
* Área de contacto
* Vía de la corriente
* Compromiso multisistémico
* Circunstancias ambientales
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Probablemente el factor más importante del daño tisular
es la intensidad, pero en la práctica éste es desconocido,
mientras que el voltaje es un factor conocido en la exposición
eléctrica.
Para tener una idea de la correlación entre intensidad de corriente
y efectos sistémicos, observemos la siguiente tabla:
Tabla 2

Desde un punto de vista operacional, podemos dividir la corriente en bajo
y alto voltaje. El alto voltaje se define en la literatura médica
como mayor a 1.000 V, no obstante, existe evidencia que el riesgo para
injurias fatales aumenta exponencialmente sobre 600 V, que parece ser
un límite razonable actualmente.
En términos generales la corriente de alto voltaje es más
peligrosa, siendo capaz de causar mayor destrucción tisular. Sin
embargo, no podemos olvidar que el bajo voltaje es más accesible
a la población, constituyendo alrededor de un 60% de las lesiones
eléctricas y cerca del 50% de las muertes.
Tabla 3
El tipo de corriente es otro determinante de la gravedad de
la lesión porque contribuye a la duración de la exposición:
exposiciones más prolongadas provocan mayor lesión debido
a la producción de calor, quemaduras térmicas y posibilidad
de aumento de los efectos sistémicos.
En este sentido la corriente alterna es más dañina que la
corriente continua o directa.
Esta última produce una contracción compulsiva, que tiende
a expulsar a la víctima desde la fuente eléctrica. Por el
contrario, la corriente alterna produce tetania, que en circuitos de 60
Hz, se observa ya a la intensidad de 10 m A (revisar tabla 11), congelando
la mano a la fuente de corriente. La tetania, por sí misma, puede
causar fracturas escapulares y luxaciones de hombro.
La resistencia es otro factor a considerar en las lesiones eléctricas
y es muy variable dependiendo de los tejidos comprometidos y el estado
de la piel, siendo el hueso el tejido más resistente.
Tabla 4

Tabla 5

Si la resistencia superficial es baja, se producirán quemaduras
muy extensas. Por otra parte, si la resistencia es alta, gran parte de
la energía se pierde como calor, siendo los puntos más afectados,
los de entrada y salida.
La vía de la corriente a través del cuerpo también
tiene efectos en la naturaleza del daño, ya que aquella que fluye
verticalmente, tiene más probabilidades de producir injuria miocárdica
o paro respiratorio (por encontrarse dentro del circuito de depolarización).
A su vez, todos los circuitos pueden producir necrosis muscular, mioglobinuria
y sus complicaciones.
Se producirán lesiones eléctricas cuando el individuo forme
parte de un circuito eléctrico o sea dañado por los efectos
térmicos de un arco eléctrico cercano.
Los tejidos son calentados por el paso de la corriente, produciendo contracción
muscular, quemaduras térmicas y trauma contuso.
El calentamiento es capaz de conducir a destrucción neural, vasoespasmo,
trombosis vascular y mionecrosis. El paso de la corriente puede producir
depolarización neuronal generalizada, que lleva a la inconsciencia
y/o grados variables de depolarización cardíaca con la subsecuente
aparición de arritmias. En algunas oportunidades la depolarización
de los músculos respiratorios o de los centros bulbares que controlan
el ciclo respiratorio, puede producir apnea prolongada, siendo el paro
cardíaco un evento secundario a la hipoxia.
MECANISMOS DE LA LESION ELECTRICA
El daño producido por la electricidad puede ocurrir de varias
maneras.
Tabla 6
Las quemaduras por contacto se encuentran entre las más frecuentes;
en ellas el paciente hace contacto con la fuente de corriente. Se caracterizan
por su aspecto chamuscado, con un centro seco, deprimido y un halo gris-blanquecino
de necrosis.
Uno de los mecanismos indirectos más destructivos es el arco eléctrico,
en el cual se origina un flujo de electrones desde una fuente, a través
de un gas (aire), usando a la víctima como tierra potencial[1].
Genera altos voltajes, con temperaturas que alcanzan entre 500
2.500C, pudiendo producir flamas e ignición de ropas, caídas
y trauma músculo esquelético.
CLASIFICACIÓN DE LAS LESIONES
Corriente Alterna (CA) de bajo voltaje: en general es menos destructiva.
Puede haber PCR.
a)Niños que muerden cordones eléctricos con lesiones severas
de boca y cara.
b)Persona que se conecta a tierra al tocar un objeto energizado. Por ejemplo,
un refrigerador o un secador de pelo.
CA de alto voltaje: son altamente destructivas con quemaduras severas
y mioglobinuria. El PCR es menos frecuente.
a)Objeto conductor (antena o hilo curado) que toca línea de alto
voltaje y conduce a través de un individuo conectado a tierra.
b)Arco eléctrico: radio en sala de baño.
Corriente continua: se producen en víctima conectadas a tierra
que caminan por riel energizado de trenes eléctricos o que toman
contacto con baterías de autos.
Rayo: Es la causa más frecuente de daño por fenómenos
naturales y se asocia a una alta mortalidad (20 30%) y morbilidad
con secuelas permanentes entre los sobrevivientes (75%).
El rayo es una descarga instantánea de corriente directa de voltaje
extremadamente alto (tres a 200 millones de V).
Los principales mecanismos de golpe por rayo son:
a) La persona es atravesada por la saeta de un rayo formando
parte del circuito eléctrico (es el objeto más alto).
Es la forma más grave de daño y el riesgo aumenta
si la víctima transporta o usa algún objeto metálico.
b)La persona se encuentra cerca de un objeto más alto (casa
o árbol) que es alcanzado por un rayo y el circuito eléctrico
se extiende hacia ella.
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CLINICA
a)Anamnesis:
El diagnóstico se basa fundamentalmente en la historia de
exposición, que en algunos casos es evidente y puede ser relatada
por el mismo paciente.
En otras ocasiones la anamnesis es poco clara y el paciente ha sufrido
PCR, inconciencia o amnesia, siendo indispensable el aporte de testigos
o el personal de rescate.
Operacionalmente siempre es bueno considerar la posibilidad de que individuos
con muerte súbita hayan sido víctimas de un shock eléctrico.
La existencia de morbilidad concomitante debe ser siempre interrogada.
b) Características clínicas: síntomas y signos.
La electricidad puede afectar prácticamente todos los sistemas,
siendo sus manifestaciones de diferente gravedad y de acuerdo a los factores
ya discutidos.
Manifestaciones Cardiovasculares
El paro cardíaco es, sin duda, la principal causa de muerte
por electrocución y dependerá tanto de la intensidad (predicha
por el voltaje) como del tipo de corriente.
En términos generales, la fibrilación ventricular es observada
más frecuentemente en víctimas expuestas a corriente alterna
de bajo voltaje, mientras que la CA de alto voltaje tiende a producir
más asistolia, al igual que la CC.
Las arritmias pueden ser vistas hasta en el 20 a 30% de los pacientes
expuestos a alto voltaje y la más común de ellas es la taquicardia
sinusal, pudiendo, sin embargo, encontrarse cualquier alteración
del ritmo (extrasístoles supra o ventriculares, FA, etc.).
El IAM es una complicación infrecuente, y se verá en aquellas
personas en que el circuito eléctrico es transtoráxico.
Manifestaciones Neurológicas
Es el compromiso sistémico más frecuente, alcanzando
hasta el 50% de los individuos lesionados por corriente de alto voltaje.
Las manifestaciones principales son: inconciencia transitoria (común),
amnesia, agitación, confusión e incluso coma prolongado
que en general es recuperable.
Puede haber compromiso de SNC que incluye cefalea, hemiparesia, cuadriplejia
y disturbios visuales (fotopsias).
Cuando el paso de corriente se produce a través del cráneo,
especialmente de alto voltaje, pueden producirse hematomas epi y subdurales
y hemorragia intraventricular.
También pueden presentarse lesiones medulares, ya sea por trauma
directo o como complicación retardada y progresiva, (más
frecuente que en nervio periférico), asumiendo forma de esclerosis,
parálisis ascendente, mielitis transversas, ELA, etc..
Se piensa que las lesiones tardías medulares y de nervio periférico
son causadas por alteraciones de perfusión, secundarias a trombosis
vascular y hemorragias. Esto conduce a isquemia, con fibrosis posterior
de las estructuras perineurales. Estas lesiones pueden observarse en plazos
que van entre dos semanas a dos años del accidente y usualmente
son irreversibles.
Los nervios ulnar y mediano son los más comprometidos, probablemente,
por el contacto de la corriente con la superficie palmar de la muñeca.
Podemos observar también lesiones de plexo, especialmente braquial
y síndromes de atrapamiento (túnel carpiano, túnel
de Guyon, atrapamiento de N. Peroneal, etc.).
Existen también desórdenes autonómicos secundarios
a shock eléctrico, siendo los más vistos, la causalgia y
la distrofia simpática refleja.
Manifestaciones en la Piel
El contacto con la corriente eléctrica suele producir quemaduras
en los puntos de entrada y salida (puntos de entrada frecuentes: extremidades
superiores y cráneo; puntos de salida: pies). En general, son poco
dolorosas, amarillo grisáceas.
Es importante el concepto que la aplicación de las reglas para
calcular el porcentaje de superficie corporal usada en quemaduras térmicas,
puede subestimar el daño tisular subyacente y, por ende, el manejo
local, la reposición de fluidos y la morbimortalidad. Esto es especialmente
válido en quemaduras por alto voltaje.
Manifestaciones Vasculares
La corriente eléctrica puede causar vasoespasmo, trombosis
arterial o formación de aneurismas, estas dos en forma más
tardía. Este extenso daño vascular es capaz de ocasionar
síndromes compartimentales, con mionecrosis masiva. El grado de
daño muscular profundo es variable y no siempre clínicamente
evidente. Los pulsos arteriales pueden no ser palpados por el edema bajo
escaras y fascias.
Los síndromes compartimentales e insuficiencia arterial, deben
sospecharse en pacientes con mioglobinuria, dolor desproporcionado
al tamaño de la lesión, eritema , cianosis distal o ausencia
de pulsos o sensibilidad.
Esto puede ser difícil en piel que ha perdido sensibilidad secundariamente
a la quemadura. Por esta razón, la medición de presión
intracompartimental, será usualmente necesaria para decidir una
fasciotomía oportuna.
La trombosis arterial tardía, puede aumentar el área de
tejido lesionado que requiera remoción, por lo cual es una práctica
común retardar amputaciones hasta que sea clara la cantidad de
tejido viable, que puede ser modificado en el transcurso de los días
y con intervenciones como fasciotomías.
Es importante tener claro que la necrosis de tejidos puede ser origen
de infecciones por clostridium, incluyendo tétanos y gangrena gaseosa.
Manifestaciones Respiratorias
El shock eléctrico puede ser causa de paro respiratorio por
contracción tetánica de los músculos respiratorios
(bajo voltaje) o por depolarización de centros respiratorios a
nivel central (alto voltaje por rayo). Esta situación puede llevar
secundariamente a PCR y favoreciendo neumonías aspirativas, en
el contexto de un paciente con pérdida de conciencia.
Es infrecuente que se produzca edema de la vía aérea superior,
pero puede haber quemaduras térmicas y lesiones por inhalación,
asociadas a accidentes con electricidad, e incluso edema pulmonar por
químicos como PBC que existen en aislantes y transformadores eléctricos
u ozono que es producido por coronas y arcos.
Manifestaciones Renales
La mioglobinuria y hemoglobinuria (ésta menos frecuente),
pueden conducir a insuficiencia renal aguda, complicación que debe
ser siempre investigada, especialmente en lesiones de alto voltaje.
Manifestaciones Gastrointestinales
Lesiones intraabdominales deben sospecharse cada vez que un paciente
presente quemaduras de la pared abdominal, ya que muchas veces, la misma
quemadura limita el examen físico. También la historia de
caídas o trauma contuso puede asociarse a lesión intraabdominal.
El íleo puede ocurrir secundario a lesión neurológica
por fractura lumbar o en el contexto de quemaduras corporales extensas
y debe plantearse compromiso intraabdominal si tarda más de 48
horas en resolverse.
Las lesiones reportadas por accidentes eléctricos, van desde necrosis
de vesícula biliar, estómago, intestino delgado, colon hasta
pancreatitis aguda. El diagnóstico, en general ha sido tardío
(dos semanas) o necrópsico, lo que obliga a un alto grado de sospecha.
Manifestaciones Músculo - Esqueléticas
Las lesiones osteomusculartes, pueden ser una complicación
frecuente de víctimas de electricidad, debido a caídas por
pérdida de conciencia o equilibrio, que conduce a trauma de diversa
índole, como al efecto mismo de corriente de alto voltaje
que puede llevar, incluso, a la amputación de miembros por quemaduras.
La contracción tetánica observada en corriente alterna de
bajo voltaje, puede originar fracturas por compresión de la columna
toráxica, fractura de huesos largos y luxaciones de hombro (frecuentemente
posteriores).
Manifestaciones Oftalmológicas
La más frecuente complicación ocular por electricidad
es la catarata, que ocurre hasta seis meses después de la injuria;
esta suele ser unilateral en quemaduras térmicas y bilateral por
rayo. No es necesario el paso de corriente directamente a través
de los ojos o cráneo. Se piensa que podría deberse al calentamiento
de los lentes oculares por energía radiante (arco eléctrico).
También puede encontrarse desprendimiento de retina, quemaduras
corneales, hemorragia intraocular y trombosis intraocular secundaria a
alto voltaje.
Manifestaciones Auditivas
Si el oído o las estructuras cercanas se encuentran en el
circuito eléctrico, pueden ser dañadas. Se ve con frecuencia
en lesiones por rayo.
Puede ocurrir hemorragia en el tímpano, oído medio, cóclea
y aparato vestibular.
La perdida de audición es generalmente transitoria, pero puede
observarse en forma tardía como resultado de complicaciones (muchas
de ellas infecciosas).
Manifestaciones Bucales y en Mucosas
Pueden lesionarse con frecuencia en infantes que muerden cordones
de aparatos eléctricos. El arco de corriente produce temperaturas
de hasta 2.500 C. Generalmente son unilaterales y comprometen la comisura
labial, lengua y el arco alveolar. La complicación más temida
es la hemorragia tardía de la arteria labial, que ocurre más
o menos cinco días después del accidente, cuando se produce
la caída de la escara de la quemadura.
Es importante conocer estas lesiones dado que pueden conducir a importante
deformidad facial y mandibular, alteración del crecimiento dentario
y trastornos del habla.
Manifestaciones en el Embarazo
Es controvertido el hecho de que un shock eléctrico pueda
conducir a muerte fetal o daño, ya que el líquido amniótico
es un excelente conductor de electricidad.
Los primeros casos publicados, reportaron una incidencia alta de muerte
fetal (11/15), lo que no ha sido repetido en estudios prospectivos posteriores
(estudio posterior de 31 embarazadas víctimas de electricidad,
comunicó que 28 habrían tenido nacimientos de niños
normales, comunicándose un solo aborto).
Así, si bien el riesgo parece ser bajo, sería recomendable
observar al menos 24 horas a una embarazada y a su hijo después
de haber sufrido una lesión eléctrica.
Manejo de Lesiones por Electricidad: Tratamiento y Exámenes de
Laboratorio
1. Manejo PrehospitalarioSiempre debe considerarse que el elemento más
importante es la seguridad, especialmente del personal de rescate y testigos.
Se recomienda romper el contacto entre la víctima y la fuente de
electricidad, ya sea desconectando el dispositivo de la toma de corriente
o realizando un corto circuito para activar el fusible. Estas medidas
deben ser implementadas por personal entrenado para evitar nuevos accidentes.
Idealmente el rescatista debe aislarse de tierra y usar un material aislante
para liberar a la víctima: en casos de siniestros por alto voltaje,
no debe intentarse el rescate, hasta que la fuente no haya sido desconectada.
Una vez logrado el objetivo de liberar al paciente, se inicia la resucitación,
con el consabido ABC.
a. Paro respiratorio: lo recomendable es asegurar vía aérea
rápidamente, de preferencia con intubación y ventilación
asistida. En el caso de quemaduras térmicas o existencia de tóxicos
inhalatorios, se debe suponer la posibilidad de obstrucción de
vía aérea y debe realizarse inmovilización cervical,
ante la sospecha de trauma espinal (caídas, inconciencia).Se aconseja
suplementar O2 en alta concentración en lesiones supracervicales.
b. Paro cardíaco o arritmia: una vez demostrado, se instaura
resucitación de acuerdo a pautas de manejo básico o avanzado.
(Según implementación de rescatistas.) La reanimación
debe ser prolongada y se preconiza monitorización de todos los
pacientes con PCR recuperado, víctimas de alto voltaje, pacientes
sintomáticos y todos aquellos expuestos a corriente de bajo voltaje,
con alto riesgo de arritmias.
Tabla 6
Exposición de Alto Riesgo con Corriente de Bajo Voltaje
* Piel Mojada
* Tetania
* Circuito transtoráxico
* Corriente alterna (220 V)
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2.Manejo en Servicio de Urgencia
El objetivo es completar la reanimación y estabilización
de pacientes para traslado a centro de quemados o alta según las
circunstancias.
a.Hidratación: en general los requerimientos de fluidos
en quemaduras o lesionados eléctricos, son mayores que en víctimas
de quemaduras térmicas. Se aconseja el uso de suero fisiológico
o Ringer Lactato, idealmente a través de líneas venosas
gruesas, evitando su colocación en extremidades comprometidas.
Se recomienda iniciar infusión con bolo de 20 40 ml/kg en
la primera hora, para luego continuar según la condición
hemodinámica del paciente, monitorizando con CVC o catéter
de arteria pulmonar si fuera necesario.
b.Rabdomiolisis: la aparición de mioglobinuria es una complicación
no infrecuente en electrocución, que puede conducir a IRA.
De ahí la importancia de la sospecha y diagnóstico oportuno,
para instaurar las medidas adecuadas. Es fundamental mantener una euvolemia.
Se debe iniciar precozmente la alcalinización de la orina, adicionando
44-50 meq de bicarbonato de Na+ por litro de solución infundida,
para conseguir pH arterial de 7,45 7,5. El objetivo es lograr diuresis
de al menos 1,5 2,0 ml/kg/hora.
El uso de manitol puede considerarse para mantener flujos urinarios aceptables,
en dosis de 25gr. Iniciales en adultos y 0,5gr. 1 gr./kg en niños,
con el cuidado de no incurrir en hipovolemia, que pueda acentuar el daño
renal.
3.Exámenes de Laboratorio
Se debe realizar ECG a todos los pacientes expuestos a corriente
de alto voltaje o corriente de bajo voltaje que estén sintomáticos
o que hayan sufrido alteraciones como inconciencia, amnesia, confusión,
palpitaciones, dolor toráxico o pulso irregular. Las mismas consideraciones
valen para decidir su monitorización posterior.
Los pacientes que han sido víctimas de alto voltaje, quemaduras
cutáneas extensas o lesiones sistémicas, deben contar con
hemograma y determinación de ELP, calcio, BUN, CK, y niveles plasmáticos
de mioglobina, así como orina completa para detectar mioglobinuria.
En pacientes en los cuales se sospechan lesiones intraabdominales, se
recomienda la realización de pruebas hepáticas y amilasas.
En cuanto a los estudios de imágenes, éstos deben llevarse
a cabo en todos quienes hayan sufrido caídas, cambios en el nivel
de conciencia, déficit neurológico y dolor cervical (Rx.
Columna cervical o columna total según el caso. TAC cerebral
se aconseja a todo paciente con alteración de conciencia.
4.Cuidado de Heridas
Se realizará aseo con suero fisiológico, aplicándose
sulfadiazina de plata a heridas menores. En quemaduras más profundas,
es mejor el uso de acetato de mafenide por su buena penetración
en escaras, vigilando la aparición de dolor o acidosis metabólica
que puede verse como efecto colateral a su empleo.
Se aconseja el uso de toxoide antitetánico o vacuna según
norma.
La administración de antibióticos profilácticos (penicilina
en altas dosis), es controvertida y carece de evidencia que la sostenga.
Una vez evaluado el paciente debe decidirse su hospitalización
o eventual alta, teniendo en cuenta su estado, comorbilidad, complicaciones
y naturaleza de la lesión.
Tabla siete
Es recomendable siempre realizar una ficha médica detallada, documentando
la presencia o no de quemadura eléctrica y complicaciones, dadas
sus implicancias médico legales, por tratarse en muchos casos de
accidentes laborales u otros que pueden comprometer compañías
y seguros.
PRONOSTICO
Si no existe pérdida de conciencia o si ésta es transitoria,
el pronóstico es bueno, aun en pacientes con PCR recuperados.
Las estadísticas demuestran que la sobrevida global de lesiones
por electricidad, continúa mejorando, en gran parte por los avances
en tratamiento y la existencia de unidades móviles de rescate.
Sin embargo, el porcentaje de mutilación, desfiguración
e invalidez persiste alto.
PREVENCION
Dado que se trata de situaciones accidentales, en su mayoría
previsibles, ésta continúa siendo la mejor estrategia contra
las lesiones eléctricas, lo que debe ser difundido desde los programas
escolares, control de niño sano (orientado a los padres) y prevención
de riesgos en la población laboral.
Así mismo, debe insistirse en la mantención de aparatos
eléctricos en buen estado, asegurar la conexión a tierra
de los circuitos y exigir el uso de diferenciales en la construcción
de viviendas e industrias.
BIBLIOGRAFIA
Libros
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Stapczynski. Cap. 196 197.
2.Internal Medicine. Kelley. Cap. 23, Second edition.
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Articulos
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2.Carlo L. Rosen, Jonathan N. Adler et al. Early predictors of myoglobinuria
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