PRIMERA SECCION. PATOLOGIA TRAUMATICA
Capítulo Primero. Fracturas. Fracturas del Miembro Inferior.
FRACTURAS DE LA PELVIS
CONCEPTO ANATOMO-CLINICO
La pelvis se encuentra constituida por:
- Dos huesos ilíacos, planos, delgados, que constituyen
la pared anterior y laterales del anillo pelviano. Todos
están cubiertos por grandes masas musculares, tanto por su
cara interna y externa, que encuentran en ellos sólidos y
firmes puntos de inserción mientras el anillo pelviano
esté intacto y estable; cuando segmentos óseos
quedan liberados del anillo (fracturas), son objeto de la
acción contracturante de las masas musculares que en esos
segmentos se insertan, provocando desplazamientos a veces de gran
magnitud y de muy difícil o imposible reducción o
contensión.
Por otra parte, la masa muscular que tapiza las paredes endo y
exopelvianas, proveen al hueso ilíaco de una
riquísima vascularización; los procesos de
consolidación se producen en plazos extraordinariamente
breves.
- El sacro y el coxis cierran por atrás el semi-anillo
formado por la disposición de ambos huesos
ilíacos.
Así dispuestas estas tres piezas óseas, conforman un
anillo o cinturón, que posee ciertas características
importantes desde el punto de vista traumatológico:
- Es elástico; las articulaciones sacro ilíacas
y la sínfisis pubiana, le permiten un cierto grado de
flexibilidad para soportar presiones antero-posteriores o
laterales. Traspasados los límites de tolerancia dados
por la flexibilidad del anillo y por la resistencia
ósea, el cinturón pelviano se fractura.
- El anillo pelviano así conformado, presenta zonas de
menor resistencia a las fuerzas compresivas:
- Los dos agujeros obturadores delimitados por
pilares óseos delgados, como son las ramas pubiana e
isquiática, se constituyen en las áreas
más frágiles en la constitución del
anillo óseo.
- La sínfisis pubiana: los cuerpos pubianos se unen
por un disco fibrocartilaginoso que ofrece débil
resistencia a las fuerzas de distracción o
presión antero posterior. Por ello son frecuentes las
diástasis a este nivel.
- Las articulaciones sacro-ilíacas, encajadas una
contra la otra y unidas por masas de ligamentos
extraordinariamente fuertes, especialmente por los
ligamentos sacro ilíacos posteriores, ofrecen una
sólida resistencia ante las presiones laterales.
Cuando el traumatismo ejercido logra romper la estabilidad de la
articulación sacro-ilíaca (disyunción), debe
considerarse que la violencia ejercida sobre la pelvis ha sido
extrema.
Relaciones importantes del anillo pelviano: La estructura
ósea, sólida y resistente, se constituye en un
continente protector de órganos y vísceras ubicados en
su interior; pero la íntima relación entre el
continente óseo y el contenido visceral se transforma en una
amenaza inminente, cuando fragmentos óseos producidos en una
fractura irrumpen dentro de la cavidad pelviana.
En esta situación se encuentran:
- La vejiga urinaria, ubicada inmediatamente detrás del
pubis; la relación entre ellos es íntima, en caso de
vejiga llena de orina.
- Uretra membranosa, que atraviesa ambas hojas de la aponeurosis
perineal. El desplazamiento de los huesos pubianos arrastra el
diafragma aponeurótico, que es fuerte y tenso; con
facilidad secciona a la uretra, como si fuese una guillotina.
- Vasos arteriales y venosos, de apreciable calibre, que se
deslizan directamente aplicados a la superficie ósea
endo-pelviana de los huesos ilíacos: arterias y venas
ilíacas, arteria obturatriz, etc. Su ruptura genera
hemorragias violentas e incoercibles. La sangre extravasada se
vierte libremente en el espacio pelvi-rectal, retroperitoneal y
allí fácilmente se acumulan uno o más litros
de sangre, constituyendo uno de los más graves problemas
clínicos en este tipo de fractura.
El shock hipovolémico, anemia aguda, pseudo-abdomen agudo,
son las consecuencias directas de esta situación.
CLASIFICACION
Las lesiones traumáticas que comprometen el
anillo pelviano se pueden dividir en tres grupos (Figura 40).
I. Fracturas por
arrancamiento, provocadas por contractura muscular violenta.
II. Fracturas o luxofracturas del
anillo pelviano, debidas a aplastamiento.
III. Fracturas del sacro y coxis.
|
|
Figura 40. Fracturas de la pelvis.
(a) Fractura del ala ilíaca posterior y ramas ilio
e isquio pubianas derechas.
(b) Fractura del ala del sacro y ramas ilio e isquipubianas
derechas.
(c) Fracturas de las ramas ilio e isquio pubianas derecha e
izquierda.
d) Fractura del anillo pelviano anterior. Ramas ilio e
isquiopubiana, derecha e izquierda.
|