ANATOMIA DEL OÍDO


OIDO EXTERNO

 

El oído externo puede ser definido como un aparato de transmisión, ya que recoge las ondas sonoras del ambiente y las conduce al oído interno.

Está formado por el pabellón auricular y el conducto auditivo externo.

Figura 3.2:
Esquema oído externo

El pabellón auricular está compuesto por cartílago y piel. En la cara anterior y lateral la piel está firmemente adherida al pericondrio. Esto permite explicar que en algunas lesiones traumáticas se produzcan otohematomas por desprendimiento del pericondrio.

En el pabellón se pueden distinguir las siguientes estructuras anatómicas:

El conducto auditivo externo (CAE) es la continuación del pabellón auricular y se relaciona hacia medial con el tímpano. Es de forma tubular con una longitud de 30 a 35 mm y un diámetro de 8 a 12 mm. Su dirección es de lateral a medial, de caudal a cefálico y de posterior a anterior, esto explicaría la necesidad de traccionar hacia atrás y arriba el pabellón en los adultos, para poder examinar el tímpano. Su pared está conformada por una porción cartilaginosa (móvil) y una ósea. La primera es continuación de la estructura cartilaginosa del pabellón auricular, la zona ósea está constituida por el hueso timpanal y la región escamosa del hueso temporal.

La parte cartilaginosa del CAE está cubierta por piel con folículos pilosos, glándulas ceruminosas y sebáceas. Presenta hendiduras que, en caso de infección, permiten la diseminación de ésta a la parótida, fosa infratemporal e incluso a la base de cráneo. Esta porción es de mayor longitud que la ósea.

La piel que recubre la región ósea de CAE es muy delgada y no posee anexos. Se encuentra íntimamente adherida al periostio lo que permite entender que las inflamaciones del CAE sean tan dolorosas.

El pH de la superficie del conducto oscila normalmente entre 5 y 6,8. El drenaje linfático es abundante y se dirige a los ganglios parotídeos, retroauriculares, infraauriculares y cervicales profundos superiores. La inervación sensitiva depende del Trigémino (V par), del Vago (X par) y de fibras sensitivas del Facial (VII par) y algunas fibras del glosofaríngeo (IX).

Figura 3.4:
Relaciones anatómicas del CAE

Las relaciones anatómicas del CAE son: