PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DE CHILE - ESCUELA DE MEDICINA

PARASITOLOGIA

 

APUNTES


PARASITOSIS PRODUCIDAS POR ARTROPODOS

Dra. Marisa Torres H.

Arañas:

Artrópodos terrestres, depredatorios, quelicerados pertenecientes al orden Aracneida que capturan sus presas mediante telas o paralizándolas con una ponzoña. Todas las arañas poseen veneno, pero sólo el de algunas especies afectan al hombre. En Chile hay dos especies peligrosas, que incluso pueden causar la muerte del paciente: Latrodectus mactans y Loxosceles laeta.

Morfología:

Características generales de las arañas:

su tamaño varía desde algunos milímetros hasta 15 cm. Su cuerpo está dividido en cefalotórax y abdomen separado por una pronunciada cintura, poseen cuatro pares de patas. En la boca tienen unos órganos quitinosos finos y huecos denominados quelíceros, a través de los cuales inyectan el veneno proveniente de glándulas venenosas.

Características diferenciales:

Latrodectus mactans mide entre 1,5 a 3 cm, presenta un abdomen globuloso, negro aterciopelado con manchas de color rojo en su extremo póstero-dorsal semejante en su forma a un reloj de arena. Los ejemplares machos y los juveniles presentan manchas de color amarillento. Los machos son más pequeños.

Loxosceles laeta mide alrededor de 1cm siendo la hembra más grande que el macho. Es de color café pardusco con el cefalotórax más claro que el abdomen. Está cubierta por abundante pilosidad. El cefalotórax es piriforme y en su extremo anterior se ubican tres pares de ojos simples en una disposición característica: dos pares laterales y un par anterior formando un triángulo.

Ecología y biología:

Latrodectus mactans, araña del trigo, del lino o del rastrojo, capulinas, viuda negra o araña de abdomen colorado vive en regiones áridas silvestres y en campos sembrados de trigo, lino, alfalfa. Teje sus redes en hoyos del suelo o entre ramas de plantas. A veces invade el peridomicilio; se le suele encontrar en las gavillas de trigo. Es de hábitos diurnos y su actividad es mayor en el verano. La hembra coloca 100 a 500 huevos de una vez y en pocos minutos en un capullo blanquecino u ooteca, del tamaño de una cereza, tejido previamente. A las 3 semanas emergen ninfas, transparentes, las que permanecen 8 meses en la ooteca, período en el cual se van pigmentando. Son caníbales por lo que sobreviven las más fuertes. Abandonan el capullo en estado de ninfas, al cabo de 1 mes mudan y se transforman en adultos.

Loxosceles laeta, araña asesina o araña de los rincones, vive dentro de la vivienda, teje una tela laxa, algodonosa y sucia en rincones altos y sombríos de habitaciones y bodegas, detrás de cuadros y muebles, en entretechos y guardarropas. Es de hábitos nocturnos, si durante la caza la sorprende la luz se refugia en cualquier lugar sombrío que incluye ropas colgadas en las murallas. Protegida de las variaciones de temperatura se mantiene activa todo el año. La hembra coloca 200 o más huevos en una ooteca redondeada, de tejido laxo y desordenado, blanquizco sucio. Las ninfas que emergen también son caníbales. Las que sobreviven salen a las proximidades donde cada una forma su vivienda. Este período de huevo a adultos suele demorar de 9 meses a 1 año.

Epidemiología:

El género Latrodectus está ampliamente distribuido en el mundo. En América Latina la especie más común es Latrodectus mactans describiéndose otras que no existen en Chile.

Se alimentan de insectos, por lo que el ataque al hombre es accidental, sólo lo agrede como mecanismo de defensa. El accidente o Latrodectismo, por los hábitos y la biología de la araña, ocurre fuera de la vivienda, en el día, durante la faena campesina, afectando en forma más frecuente a hombres jóvenes y en época de verano.

El género Loxosceles existe también en diversas partes del mundo. En América Latina la más difundida es Loxosceles laeta. Muerde en forma accidental al hombre cuando es casualmente molestada o comprimida contra la piel desnuda. El accidente o Loxoscelismo, ocurre dentro de la vivienda en horas de la noche, durante el sueño o en el momento de vestirse. La localización intradomiciliaria propicia que intervengan en el accidente factores como: camas adosadas a las murallas, ropas colgadas en las mismas. Se produce con mayor frecuencia en dueñas de casa y niños, en todas las épocas del año, aunque con mayor frecuencia en verano.

Patogenia y cuadro clínico:

Latrodectus mactans produce el cuadro tóxico llamado Latrodectismo. El veneno de esta araña es neurotóxico, acción que ejerce particularmente en los centros neurovegetativos. El cuadro se caracteriza por fenómenos dolorosos, secretorios y espasmódicos. Predominan los síntomas locales sobre los generales, aunque no se observa reacción local a la mordedura. Después de un período de latencia de 10 a 60 minutos aparece dolor que se irradia desde el sitio de la mordedura a todo el cuerpo. El paciente siente sensación de angustia, dolor generalizado, espasmos musculares, aumento de secreciones (sudoral, lagrimal, nasal y salival). Este cuadro alcanza su máxima intensidad en el curso de las 24 horas y luego declina hasta desaparecer al cabo de 1 semana.

Loxosceles laeta produce el cuadro tóxico llamado Loxoscelismo. El veneno posee un poderoso efecto necrotóxico y un violento poder hemolítico. El cuadro se caracteriza por presentar siempre una lesión local en la mordedura y con menor frecuencia por un compromiso general debido a una hemólisis masiva intravascular. Estas manifestaciones reciben respectivamente el nombre de Loxoscelismo cutáneo y Loxoscelismo cutáneo visceral. Tanto el Loxoscelismo cutáneo como el cutáneo visceral tienen un comienzo similar caracterizado por sensación de clavadura urente en el sitio de la mordedura. En el Loxoscelismo cutáneo necrótico aparece en el curso de 24 a 48 horas una placa violácea (placa livedoide) rodeada por un fuerte halo eritematoso y edematoso, muy dolorosa, asentada en una base dura producto de la infiltración inflamatoria, evolucionando a la gangrena seca que termina por desprenderse en un lapso de 15 días o más. El Loxoscelismo cutáneo edematoso se caracteriza por un edema de dimensiones extraordinarias con menor componente de necrosis y eritema. Este cuadro es el de mejor pronóstico. En el Loxoscelismo cutáneo los síntomas generales son poco frecuentes y de escasa importancia.

El Loxoscelismo cutáneo visceral ocurre aproximadamente en el 10% del total de casos. Es un cuadro grave y de alta letalidad. Durante las primeras 24 a 48 hrs. de ocurrido el accidente aparece fiebre alta y sostenida, anemia violenta y progresiva, hematuria y hemoglobinuria que puede llegar a producir insuficiencia renal aguda por la intensa hemólisis intravascular. Sin tratamiento adecuado su evolución puede ser fatal.

Diagnóstico:

En ambos casos el diagnóstico es eminentemente clínico. Cuando se captura la araña, la observación de ésta o sus restos puede ayudar a confirmar el diagnóstico. Frente a un accidente de este tipo, en que el paciente relate haber visualizado o capturado una araña, la actitud debe ser darle curso urgente a la consulta médica de urgencia para su diagnóstico oportuno y tratamiento precoz.

Prevención

Se basa preferentemente en el control de las arañas, medidas de higiene y de educación a la población.

  1. Control de Latrodectus mactans: inundar o quemar las malezas y restos de cultivos invadidos. Rociamiento aéreo con insecticidas en campos infestados.
  2. Profilaxis del Latrodectismo: por existir un riesgo ocupacional, los obreros del campo deberían usar calzado cerrado, guantes y protectores en hombro y cuello donde cargan las gavillas. Abstenerse de circular o de tenderse en el pasto donde se sabe la existencia de la araña.
  3. Control de Loxosceles laeta: aseo de la vivienda, como para efectuar una mudanza, a fin de eliminar telas y refugios detrás de cuadros, muebles y rincones oscuros. Los insecticidas tienen eficacia relativa, sólo son recomendables cuando se les aplica directamente en los escondrijos y no por dispersión en el aire.
  4. Profilaxis del Loxoscelismo: mantener las camas separadas a lo menos 10 cms. de las murallas. Evitar colgar ropas en las murallas, sacudir ropas y zapatos antes de ponérselos. Evitar que los niños urguen en cajas con trastos o juguetes que han permanecido por mucho tiempo en bodegas o desvanes.

 

Sarna (Sarcoptes scabiei)

Sarna o escabiosis es la enfermedad producida por la presencia en la piel del hombre del ectoparásito Sarcoptes scabiei. Aún cuando existen variedades de esta misma especie que atacan a los animales domésticos (variedad cati, canis, suis, equis y otros), la variedad hominis es la única que afecta al hombre en forma permanente.

Morfología del parásito:

Sarcoptes scabiei es un arácnido del orden Acarino. Presenta cefalotórax y abdomen unido, sin segmentación externa. Es de contorno oval, no tiene ojos y su tegumento es blando y delgado. En su parte anterior sobresale el capítulo o aparato bucal semejando una falsa cabeza. En su cara dorsal presenta espinas y pelos dirigidos hacia atrás que determinan que el parásito no pueda retroceder en su caminar. La cara ventral soporta cuatro pares de patas. Tanto en hembras como en machos los dos pares anteriores presentan ventosas y uñas, las dos posteriores terminan en cerdas, salvo el 4º par del macho que también presenta ventosas. La hembra mide de 330 a 450 micrones de largo y el macho de 200 a 240 micrones. Es un organismo aerobio, intercambia gases a través del exoesqueleto. Su aparato bucal posee fuertes quelíceros que le permiten masticar el estrato córneo y alimentarse de estas células.

Ciclo biológico:

El ciclo completo se realiza en la piel del huésped humano en un plazo de 1 a 3 semanas. Se desarrolla por metamorfosis gradual que contempla tres estadios ninfales: ninfas hexápodas, ninfas de 1er y 2º estadio octopodal. El macho es más pequeño porque sólo pasa la primera fase octopodal. La fecundación se produce en la superficie de la piel. Después de ser fecundada, la hembra empieza a horadar la piel excavando túneles en el estrato córneo, avanzando 2 a 3 mm. diarios y activada de preferencia por el calor de la piel cuando el huésped duerme. En estos túneles deposita los huevos y bolos fecales muriendo en las galerías. Pone 1 ó 2 huevos diariamente, 50 a 80 en todo su período de vida, que es de 30 a 45 días. A los 3 a 4 días de puestos, los huevos eclosionan saliendo las ninfas hexápodas que rompen los techos de las galerías y salen a la superficie de la piel. A los 2 a 3 días empiezan la muda pasando por el 1er y 2º estadio octopodal. 12 a 16 días después de haberse puesto los huevos, hay machos y hembras adultas que se aparean e inician de nuevo el proceso.

Epidemiología:

En 1987, 30 de cada 1000 habitantes fueron tratados por esta afección. El problema demandó mayor número de tratamientos en las IX, X y XI Regiones. En 1985 se encontró infestación por Sarcoptes sacbiei en el 7,3% de los escolares de la Región Metropolitana. La proporción más alta se ha observado entre 15 a 17 años (30,4%). Se ha encontrado correlación entre hacinamiento, promiscuidad y malas condiciones de aseo personal y la prevalencia de sarna.

Patogenia:

El parásito provoca dos tipos de lesiones:

  1. Lesión directa, provocada por el parásito mismo. Constituye el surco acarino y corresponde a las galerías que cavan los ácaros en la piel y la reacción local que se produce por este daño. En un corte histológico de estas lesiones se observa engrosamiento de la capa córnea (hiperqueratosis), aumento en el número y profundidad de las papilas dérmicas (acantosis), infiltración inflamatoria rica en eosinófilos y edema. Hay vacuolas serosas que pueden adquirir tamaño visible, son las vesículas portadoras de Bazin.
  2. Lesiones indirectas o prúrigo acarino, que son manifestaciones de sensibilización secundaria a la presencia de surcos acarinos. Se caracteriza por la aparición de una erupción micropapulosa que abarca grandes extensiones de piel. Estas reacciones pueden deberse a restos de tegumentos, bolos fecales y jugos digestivos presentes en la profundidad de los surcos. Aparece prurito intenso que lleva al rasquido enérgico lo que puede causar erosión de la piel e infección piógena secundaria, generalmente por Streptococcus b hemolítico grupo A, que puede desencadenar en algunas personas una glomerulonefritis aguda.

Sarcoptes scabiei es un ectoparásito que presenta en su ciclo biológico estados de importancia epidemiológica diferente. Mientras la población de hembras grávidas que se introduce en el estrato córneo provoca el daño, la población superficial de ninfas es la responsable de la diseminación de la enfermedad, constituyéndose en los elementos infectantes. La vía de infestación es cutánea, siendo el mecanismo de contagio el contacto estrecho y prolongado de piel sana con piel enferma.

Manifestaciones clínicas:

El síntoma principal es el prurito de carácter nocturno.

Antecedentes epidemiológicos: la presencia de prurito en otros miembros de la familia es un dato importante y es frecuente entre los que comparten la misma cama sin que por ello el contacto entre madre e hijo y entre hermanos no sea relevante. Si no hay indicios en el grupo familiar se debe requerir información acerca de compañeros residentes en instituciones (escuelas, hospitales, regimientos, refugios veraniegos, invernales),.

Ubicación topográfica y características de las lesiones: el surco acarino es la lesión patognomónica, se le puede encontrar tiñéndolo con tinta, eliminando el excedente con un algodón con alcohol. El 80% de las lesiones afecta manos y pies. El prúrigo respeta cara, palma de manos y planta de pies excepto en los lactantes en que éste está presente.

Los lugares más afectados son: los surcos interdigitales de la cara dorsal de las manos, la cara dorsal de los pies, la región inguino-genital, la cara interna de las muñecas y región axilar, el surco submamario, la región periumbilical y la región glútea.

Diagnóstico de laboratorio:

Se basa en la búsqueda del parásito en las lesiones, esto se puede lograr:

  1. Abriendo el surco con un estilete estéril, extrayendo el contenido que hay en él y poniéndolo en un porta-objetos
  2. Raspando el o los surcos con una cucharilla, poniendo el material obtenido en un portaobjetos
  3. Rescatando las escamas córneas con un trozo de papel engomado (scotch) que se pega en laminillas previamente desengrasadas (ácaro test).

Cualquiera sea el método, las laminillas se observan al microscopio.

Tratamiento:

El tratamiento de elección es lindano en solución al 1%, aplicado en forma tópica desde el mentón hasta los pies dejando que se impregne la ropa interior con la piel aún húmeda y manteniéndola durante 4 días sin realizar baño. Al 5º día el paciente puede bañarse y cambiarse ropa. Se recomienda repetir el tratamiento a los 7 días para atacar la población de ninfas que puedan aparecer ya que el medicamento no es ovicida.

En los estados fisiológicos de embarazadas, nodrizas o lactantes se ha cambiado el uso del lindano por Crotamitón loción o crema o por vaselina azufrada al 6%.

Profilaxis:

Se basa fundamentalmente en el diagnóstico oportuno de los casos y el tratamiento simultáneo del caso índice y sus contactos.

 

Pediculosis y Ftiriasis:

Se llama pediculosis a la infestación del cuero cabelludo producida por Pediculus humanus variedad capitis y la infestación del cuerpo producida por Pediculus humanus variedad vestimentis o corporis. Se llama ftiriasis a la infestación de la región púbica por Phthirus pubis.

Morfología:

Características generales:

Son insectos ápteros, de cuerpo aplanados en sentido dorso ventral, con patas aptas para la aprehensión más que para la locomoción. La cabeza es pequeña y cuadrangular, con antenas cortas y un par de ojos simples laterales. Aparato bucal complejo, oculto durante el reposo sólo se evagina para picar. Forma un tubo cilíndrico corto y grueso con dentículos en su extremo que se evierten para fijar al insecto a la piel facilitando la introducción de estiletes que perforan la piel, depositando saliva con sustancias anticoagulantes que permiten absorber la sangre o jugos hísticos.

El tórax soporta 3 pares de patas robustas, con poderosas garras prensiles o pinzas que en su extremo poseen un gancho articulado como tenaza que le permite asirse al pelo o fibra de la ropa. El segmento posterior del abdomen tiene forma de V invertida en la hembra y redondeada en el macho.

Características diferenciales:

Tamaño: Pediculus spp mide entre 2 a 4 mm de longitud en tanto Phthirus pubis mide 1,2 a 2 mm.

Forma: Pediculus spp es más alargado, siendo P. vestimentis más delgado. Phthirus pubis es tan largo como ancho, su tórax se continúa casi en línea con el abdomen, con mayor desarrollo de sus patas, semejando un cangrejo.

Color: en Pediculus spp, sobre todo variedad P. capitis, depende del color de la piel: blanco en personas de tez clara y grisáceo en personas morenas. Phthirus pubis es casi transparente.

Ciclo biológico: el ciclo se desarrolla por metamorfosis gradual, desde huevos a adultos en el mismo huésped, por lo que se les considera ectoparásitos permanentes. Los piojos son altamente específicos, pues están adaptados al microclima que le brinda la temperatura y humedad de su huésped. Tienen poca tolerancia al ayuno por lo que viven poco fuera del huésped.

Cada una de las especies tienen una localización específica donde desarrollan su ciclo de vida: el piojo de la cabeza coloca sus huevos en los cabellos, el del cuerpo en las fibras de la ropa en contacto con el cuerpo y el del pubis en los pelos de la región génito abdominal. Los huevos o liendres son fuertemente adheridos a los pelos o fibras por una sustancia cementante secretada por la hembra. Son de color blanco amarillento y poseen en su extemo libre un opérculo mamelonado que permite la respiración del embrión. Miden entre 0,6 a 0,8 mm y son identificables a ojo desnudo.

La incubación demora en Pediculus entre 5 a 10 días y en Phthirus 6 a 8 días dependiendo de la temperatura. De los huevos eclosionan las ninfas que son casi inmediatamente hematófagas. El insecto pasa por 3 estados ninfales para llegar a adulto, lo que demora 3 semanas en Pediculus spp y 2 semanas en Phthirus pubis, a contar desde la ovipostura. A los dos días después de la adultez, la hembra puede quedar fecundada e iniciar el ciclo. El adulto vive aproximadamente 30 días poniendo en promedio, en ese lapso, 300 huevos en el caso de Pediculus spp y 50 huevos en Phthirus pubis.

Patogenia:

Los piojos producen daño de dos maneras:

  1. Como vector de gérmenes patógenos: específicamente el Pediculus humanus variedad vestimentis puede transmitir el agente de 3 enfermedades:
    • Rickettsia prowazeki: agente causal del tifus exantemático epidémico, que sale al exterior por las deposiciones del piojo infectado. Estas, al secarse y volatilizarse, entran en contacto con otro huespéd por inhalación o por contacto con piel escoriada o conjuntiva ocular.
    • Bartonella quintana: agente etiológico de la Fiebre de las trincheras, transmitida por el piojo en la misma forma que la anterior.
    • Borrelia recurrentis: causante de la Fiebre recurrente epidémica que se transmite por aplastamiento del piojo ya que este agente invade toda la hemolinfa del insecto.
  2. Como agentes parasitarios en sí mismos: al picar, el piojo introduce saliva que produce irritación en la zona afectada, la que se manifiesta con pápulas o ronchas como signo de alergia y en caso de infestación masiva como dermatitis micro y macronodular extensamente pruriginosa. Esta reacción dérmica induce rasquido enérgico (gratage) que puede llegar a escoriaciones de la piel, fácil puerta de entrada para infecciones piógenas secundarias (Streptococcus b hemolítico grupo A conducente a enfermedades como glomérulonefritis aguda).

Diagnóstico:

Se basa fundamentalmente en 2 aspectos.

  1. Anamnesis:
    1. Sintomatología referida: el síntoma precoz es el prurito que al comienzo puede ser localizado y luego generalizado.
    2. Antecedentes epidemiológicos: Pediculus capitis es más frecuente en niños, especialmente en preescolares, con mayor prevalencia en las mujeres. Pediculus vestimentis afecta de preferencia a adultos de ambos sexos con mala higiene corporal, especialmente si no cambian vestimenta para dormir, o que viven en situación de extrema pobreza. Phtihirus pubis es más frecuente en adultos jóvenes con vida sexual activa y preferentemente promiscua.
  2. Examen físico: debe realizarse con buena luz y ayudado con lupa en el caso de Phthirus pubis que por su transparencia puede pasar inadvertido. Las picaduras se observan como una mácula de 3 a 4 mm con un punto central rojo. Cuando la infestación es antigua se aprecian más bien escoriaciones de grataje o manchas pigmentadas o acrómicas lineales correspondientes a las cicatrices del rascado.

En el caso de los piojos de los cabellos se puede calcular el tiempo de infestación midiendo la distancia que tiene la liendre respecto del cuero cabelludo. Como el piojo coloca los huevos entre el ángulo del pelo y el cuero cabelludo, a medida que crece el pelo (0,5 mm día) las liendres o sus restos quedan adheridos a éste lo que indica infestación reciente o antigua. Los huevos recientes son de color amarillento, los vacíos son blancos y rojos o negros si contienen embriones muertos.

Las zonas en las que debe acentuarse la búsqueda del parásito son la región occipital y retroauricular en P. capitis (en infestaciones masivas puede observarse aglutinación de pelos llenos de parásitos como una coraza llamada "plica palónica"); costuras y pliegues de ropas en contacto con el cuerpo en P. vestimentis, región dorsal e interescapular, axilas, pliegue submamario y cintura, en infestaciones prolongadas la piel puede adquirir una pigmentación oscura: melanodermia pediculósica; zona pilosa púbica genital y perigenital en P. pubis, en infestaciones intensas puede invadir pelos de muslos, pecho, axilas y aún cejas y pestañas.

Epidemiología:

La pediculosis es una infestación cosmopolita, que puede afectar a personas de todas las edades y sexos. Se estima la infestación mundial en un 10%. En Santiago de Chile, en los más afectados son los niños de edad (10-30%).

La incidencia de Phthiriasis es fluctuante y su medición es difícil porque las personas afectadas tienden a mantener en reserva su enfermedad. El elemento infestante es la hembra grávida o macho y hembra aptos para fecundarse. El mecanismo de infestación es directo, por contacto estrecho y prolongado y mantenido entre una persona infestada y otras sanas. En algunos casos pueden intervenir vehículos como gorros, peines, peinetas.

Tratamiento:

Es fundamental que el tratamiento sea familiar y simultáneo, si esto no ocurre, la infestación persiste. El medicamento de mayor uso sigue siendo lindano en solución al 1% para P.capitis y Phthirus pubis y en polvo al 1% para P.vestimentis. Debe permanecer por 24 horas, después de los cuales la persona se asea. Se repite la medicación en la misma forma a los 7 días, ya que el insecticida no es ovicida.

Existen además, otros insecticidas alternativos en base a crotamitón, decametrina y piretrina, que se presentan en loción o shampoo, y cuya aplicación ha dado buenos resultados.

Profilaxis:

Radica en el tratamiento adecuado, familiar y simultáneo, aseo riguroso del cuero cabelludo y del cuerpo, cambio de ropa para dormir y educación sexual para revertir conductas promiscuas.

 

Pulgas

Insectos hematófagos del orden Siphonaptera, considerados ectoparásitos ambientales, ápteros y con patas adaptadas para el salto.

Morfología:

Son insectos ápteros con el cuerpo aplanado lateralmente que miden de 1,5 a 4 mm. Su aparato bucal es picador, corto y fuerte que emerge del borde inferior de la cabeza. Poseen 3 pares de patas siendo los últimos muy desarrollados, aptos para el salto. En su extremo presentan fuertes uñas que le permiten fijarse al huésped. El abdomen es grande conteniendo un aparato digestivo y reproductor muy desarrollado.

Las características del aparato digestivo adquieren relevancia en la transmisión de algunas enfermedades. En la unión de esófago y estómago se encuentra el proventrículo, un ensanchamiento bulboso en el interior del cual hay una estructura formada por especies de espinas quitinosas dispuestas en forma radial que actúan como elemento filtrador en el momento de la alimentación. Cuando el insecto ingiere algunos agentes patógenos éstos se filtran en el proventrículo, se forma un trombo que lleva al reflujo sanguíneo por lo que inocula los gérmenes a un nuevo huésped en el momento de picar.

Características diferenciales: en el margen posterior del primer segmento torácico o encima de la parte bucal, algunas especies presentan unos peines quitinosos llamados ctenidios. El aparato reproductor es complejo, adopta diferentes formas según la especie de que se trate. Ambas características se usan con fines toxonómicos, identificación también de importancia epidemiológica en algunas epidemias en donde interviene este insecto.

Ciclo biológico:

El proceso de desarrollo se produce por metamorfosis completa. Su biología presenta características de gran importancia para la epidemiología de las enfermedades que puede transmitir. Son insectos ambientales pues viven y desarrollan todo su ciclo evolutivo en el ambiente, sólo acuden al huésped cuando necesitan alimentarse, por lo tanto son ectoparásitos temporales. Además son inespecíficos dado que en su necesidad de alimentarse pueden picar a cualquier huésped aún cuando para cada hospedero haya una especie diferente.

Los huevos son pequeños, de 0,5 a 1 mm de longitud, de color blanquecino, alargados y cilíndricos. La hembra los pone en lugares oscuros, protegidos, templados y húmedos, próximos a los lugares en que pernoctan sus huéspedes habituales. En los alrededores de los sitios de ovipostura la hembra deja gotas fecales como alimento para las larvas. 4 a 10 días después eclosionan dejando al descubierto las larvas vermiformes, activas y móviles con un aparato bucal masticador que les permite comer restos orgánicos que encuentran a su alrededor (excrementos de perros, gatos, ratas). A los 7 a 40 días, según la temperatura y humedad ambiental, la larva madura hasta llegar a pupa. Estas pupas son desnudas y se van cubriendo de polvo al movilizarse hasta quedar mimetizadas con el ambiente en un capullo. Allí permanecen por un período variable entre 5 días a 6 meses, lapso en el que aparecen los imagos. Los cambios bruscos de temperatura o presión atmosférica del ambiente pueden hacer emerger cientos de pulgas de sus capullos.

Patogenia:

Las pulgas pueden producir daño al hombre de 3 maneras:

  1. Como ectopárasito: produciendo pulicosis o ataque hematofágico temporal que las pulgas realizan sobre el hombre y que incluye las lesiones derivadas de esta picadura. Esta acción parasítica puede ser producida por las especies que con mayor frecuencia están en contacto con el hombre y que son: Pulex irritans o pulga del hombre, Xenopsylla cheopis o pulga de la rata, Ctenocephalides canis o pulga del perro y Ctenocephalides felis o pulga del gato.
    La lesión es producida por la penetración de las piezas bucales y suele persistir por varios días. Se traduce en una pápula eritematosa centrada por una petequia. Se acompaña de prurito, a veces muy intenso, o con manifestaciones urticariales locales o a distancia.
  2. Como vector biológico en la transmisión de algunos agentes infecciosos bacterianos:
    • Yersinia pestis: bacilo productor de la peste negra, infección natural de las ratas y que por la inespecificidad de las pulgas pueden hacerla llegar al hombre a través de su picadura, en la que refluye el gérmen desde el proventrículo.
    • Rickettsia typhi: agente biológico del tifus murino, enfermedad natural de las ratas que Xenopsylla cheopis transmite al hombre a través de sus deposiciones las que al secarse pueden penetrar a través de erosiones de la piel, a través de las mucosas o por inhalación.
  3. Como huésped intermediario de Hymenolepis diminuta, Hymenolepis nana y Dipylidium caninum que pueden desarrollarse en el hombre (sobre todo en niños) si accidentalmente una pulga infestada es deglutida.

Diagnóstico:

En el huésped humano se observa la lesión papular en la piel con una mancha roja al centro, petequia que persiste aunque la pápula desaparezca. Al examinar las ropas en ellas quedan restros hemorrágicos.

En el ambiente se les encuentra especialmente en los lugares donde pernoctan los huéspedes; pueden ser evidentess sólo los imagos o los rastros hemorrágicos en ropa y cobertores.

Tratamiento y profilaxis:

Radica en el control de las pulgas actuando en el ambiente, aseando rigurosamente las habitaciones y especialmente los lugares donde duermen los huéspedes. Lucha contra las ratas usando rodenticidas, con la precaución de rociar con insecticida previamente, dado que las pulgas abandonan huéspedes muertos. Uso complementario de insecticidas en los lugares donde pernoctan los huéspedes.