INTOXICACIONES
Dr. Enrique Paris M.
Director del CITUC
Pontificia Universidad Católica de Chile.

- Introduccion
- Manejo General de las Intoxicaciones.
- Terapia de Soporte
- Intoxicaciones Especificas
- Insecticidas
Insecticidas Organoclorados
- Organofosforados y Carbamatos
- Productos Utilizados en la Industria
Hidrocarburos
- Alcoholes y Glicoles
- Monoxido de Carbono
- Intoxicacion por Farmacos
Sedantes Hipnoticos
- Barbituricos
- Benzodiazepinas
- Anticolinergicos
- Antidepresivos Triciclicos
- Tranqulizantes Mayores
- Antihistaminicos
- Alcaloides de la Belladona
Tablas
Las intoxicaciones constituyen un problema frecuente en Pediatría.
Estudios efectuados en diversos lugares revelan que hasta el 7% de las consultas
de Urgencia corresponden a ingestiones e intoxicaciones, que en niños
pequeños habitualmente son el producto de un accidente. En adolescentes
y adultos, por el contrario, se deben casi siempre a la ingesta voluntaria
con fines suicidas. Según el reporte anual (1994) del Centro de Información
Toxicológica y de Medicamentos de la Universidad Católica
- CITUC - el 75 % de las Intoxicaciones son por ingestión, por lo
que el vaciamiento gástrico es una medida fundamental en el inicio
del tratamiento. El grupo etário mas comprometido es aquél
que se extiende entre los 12 meses y los 5 años de edad, con un 45
% de los casos totales. Con respecto al sexo, predominan, levemente, los
pacientes de sexo masculino. Al revisar las causas de Intoxicación,
en primer lugar están los medicamentos, con un 44%, seguidos de productos
Industriales y Químicos con un 11% y productos de Aseo y Plaguicidas
con un 10 y 8 % respectivamente. Al analizar el grupo de medicamentos, los
mas frecuentes son aquellos que comprometen el Sistema Nervioso Central
con un 53,6 %, seguidos por medicamentos para el Tracto Respiratorio y los
Antimicrobianos. Entre los que afectan el Sistema Nervioso Central predominan
las benzodiazepinas con 52,2 %,seguidas por los antidepresivos con un 13,2
%.
Los niños generalmente ingieren un solo compuesto, mientras que los
adultos y adolescentes tienden a tener ingestiones múltiples.
La historia dada por el paciente es habitualmente inadecuada. Debe interrogarse
cuidadosamente a los familiares y acompañantes acerca de la posibilidad
de acceso a fármacos y la presencia de envases de ellos en las cercanías,
los que se deben presumir originalmente llenos. Los trastornos resultantes
de una intoxicación se producen habitualmente a las cuatro horas
postingestión, pero los alimentos pueden retardar su inicio. El grado
de compromiso orgánico y el tiempo que tomen ellas en expresarse
dependerá de la forma de ingreso al organismo. La ingestión,
aspiración, contacto dérmico y otras formas de contaminación
tienen su propia dinámica. En niños las causas son diferentes
segun edad.
La evaluación clínica debe ser rápida y debe considerar,
en primer lugar el registro de signos vitales, mantenimiento de la via aérea
permeable, evaluación neurológica y la función cardiocirculatoria.
La orofaringe debe ser examinada en búsqueda de quemaduras o trozos
de material tóxico.
Al encontrarnos con un paciente Intoxicado o al diagnosticar una
Intoxicación deberemos actuar asegurándonos de mantener
con vida al paciente. Lo mas IMPORTANTE es tratar al PACIENTE y
no al tóxico.
- Control de los signos vitales: observar sobre todo si respira. Establecer
la secuencia del ABC de la reanimación, es decir :
- A. Vía Aérea Permeable. Aspiración
de Secreciones.
- B. Respiración.
- C. Circulación. Constatar la presencia o ausencia
de pulsos. Si están ausentes iniciar de inmediato la reanimación
con masaje cardíaco y respiración boca a boca.
Si el paciente está consciente y coopera se debe iniciar la secuencia
del tratamiento de la intoxicación. Identificar, en lo posible, el
tóxico y si está identificado planificar la terapia específica.
Para identificar el tóxico son muy importante la anamnesis y el examen
físico ya que los análisis de laboratorio generalmente informan
tardíamente el origen de la intoxicación. Para orientarse
en este sentido es muy útil manejar los Sindromes Tóxicos.
El ABC del tratamiento de las Intoxicaciones consiste en:
- A. Evitar la absorción del Tóxico.
- B. Favorecer la adsorción del Tóxico.
- C. Favorecer la eliminación del Tóxico.
- D. Antagonizar el Tóxico.
A. Para Evitar la Absorción del Tóxico:
1. Descontaminacion de piel y fanéreos:
Es importante esta medida en pesticidas del tipo de los organofosforados,
así como en ciertos hidrocarburos, especialmente en los aromáticos
(tolueno, xileno, benzeno y trementina) y en los derivados del petróleo
(kerosene, líquido de encendedores, éter de petróleo
y bencina blanca o bencina común). Varios de estos compuestos pueden
además producir quemaduras de primer grado, lo que aumenta la posibilidad
de su absorción.
Acciones:
- Sacar la ropa.
- Lavar profusa y rápidamente con agua a fin de evitar el efecto
corrosivo u otro.
- Los antídotos químicos no deben usarse, ya que al liberar
calor, por las reacciones químicas pueden aumentar el daño.
2. Descontaminación de los ojos por irritantes químicos.
En el lugar en que ocurre el accidente se debe iniciar el lavado profuso,
y a presión, del ojo con solución salina, separando y levantando
los párpados. La instilación de algun anéstesico local
(dimecaína 2% ), puede facilitar la labor. A continuación
debe solicitarse el examen de un oftalmólogo.
3. Emesis y lavado gástrico:
El método mas importante para prevenir la absorción es remover
la sustancia antes que sea absorbida. Aunque la evacuación gastrointestinal
es más efectiva si se hace poco después de la ingestión,
algunas drogas pueden permanecer en el estómago hasta 48 horas después
de ella. Por eso, salvo contraindicaciones específicas, se debe efectuar
una pronta evacuación gástrica por emesis o lavado. Independientemente
del tiempo, la emesis es el procedimiento inicial de vaciamiento gástrico.
La inducción mecánica del vómito no se debe usar porque
es muy ineficiente y peligrosa. Tampoco es útil en el caso de los
cuerpos extraños.
a) Contraindicaciones absolutas:
- Compromiso de conciencia.
- Material ingerido es un poderoso cáustico (álcali o acido).
- La sustancia ingerida causa depresión neurológica en corto
tiempo.
b) Contraindicaciones relativas.
- Lactantes < 6 m ó pacientes debilitados con alto riesgo de
aspirar.
- Enfermedad respiratoria o cardíaca severa.
- Hipertensión arterial incontrolable.
Emesis:
Los hidrocarburos producen neumonitis aspirativa en un 13% de los que
vomitan espontáneamente, pero sólo en un 4,3% cuando el vómito
es inducido. Las indicaciones para la inducción del vómito
han sido revisadas y se acepta una división de estos compuestos en
tres grupos:
a) La emesis es generalmente aceptada:
- En agentes con toxicidad del SNC u otros efectos tóxicos graves.
- Hidrocarburos halogenados aromáticos (tricloroetileno, tetracloruro
de Carbono, cloruro de metileno).
- Hidrocarburos aromáticos (tolueno, xileno, benceno, trementina).
- Cualquier hidrocarburo o destilado del petróleo que tenga aditivos
peligrosos (metales pesados, insecticidas, nitrobenceno o anilina).
b) La emesis no es recomendada:
- En productos en que no hay evidencia de que sean absorbidos, pero que
tienen altas posibilidades de ser aspirados: aceite mineral para sellar
o para pulir madera, gasolina, kerosene, líquido
de encendedor, éter de petróleo, diluyente de pintura, trementina
mineral.
c) No requieren emesis:
- Los agentes no tóxicos que no producen síntomas del SNC
o tracto respiratorio, pero que podrían producir neumonias lipoídeas
de grado menor si fueran aspirados: asfalto o alquitrán, lubricantes
como aceite de transmisión y grasas gruesas, aceite mineral o petrolatum
líquido (laxantes, aceite de para bebés, aceite bronceador,
aceite para calentadores y diesel).
Los agentes usados en la producción de emesis son:
a) Jarabe de Ipeca: Provoca vómitos a los 15- 30
minutos de la ingestión.
La dosis recomendada en niños es:
* 6-12 meses: 5-10 ml (no repetir).
* 1-12 años: 15 ml (se puede repetir ).
* > 12 años: 30ml (se puede repetir ).
Es conveniente darla con líquidos (bebidas gaseosas o agua) y movilizar
al niño, lo que aumenta la respuesta.
b) Apomorfina:
Su uso es una alternativa al jarabe de Ipeca. Es un derivado de la morfina
y poderoso emético, pero puede causar depresión respiratoria.
La dosis recomendada en niños es: 0,07 mg/k SC (no repetir).
Lavado gástrico:
Debe ser considerado un medio secundario de remoción
de un tóxico. Se debe usar primariamente en pacientes que no vomitan
con el uso de Jarabe de Ipeca o en pacientes con compromiso de conciencia
que debieran estar intubados. Es de gran valor si se efectúa dentro
de las primeras 4 horas despues de la ingestión. En el paciente consciente
se debe introducir una sonda
nasogástrica gruesa (32-36 F). Con el paciente en decúbito
lateral izquierdo, la sonda se coloca por via nasal u oral. Para confirmar
su correcta ubicación se ausculta epigastrio mientras se inyecta
60 a100 ml de aire. Debe usarse 15 ml/kg/ciclo, y usar siempre solución
salina isotónica con el medio interno del paciente. Volúmenes
mayores podrían facilitar la distensión gástrica, disminuyendo
el
volumen pulmonar, produciendo colapso vascular y favoreciendo el vaciamiento
gástrico hacia el intestino, aumentando la superficie de absorción
del tóxico. No es necesario agregar aditivos al líquido de
lavados.
4. Absorbentes:
- Carbón activado:
Constituye el principal adsorbente de materiales tóxicos. La capacidad
de disminuir la absorción de diferentes drogas parece ser mayor que
los eméticos. Actua primariamente adsorbiendo el producto tóxico
antes que deje el estómago e intestino delgado. Es útil en
intoxicaciones por barbitúricos, digitálicos, carbamazepina,
teofilina, metrotrexato, imipramina, sulfas, morfina, atropina, ácido
salicílico, amfetaminas, cianuro y otros.
La dosis recomendada es: 1-3 gr/kg. Se debe administrar mezclado con 100-200
ml de agua. Debe darse con posterioridad a la inducción de vómitos
con jarabe de Ipeca. En drogas de liberación retardada, con circulación
enterohepática marcada (tricíclicos, teofilina, carbamazepina,
digitálicos) o altamente tóxicos, se recomienda usarlo en
forma continuado cada 4 horas por 24 a 48 horas. Esto se considera una modalidad
de diálisis intestinal.
Contraindicaciones:
En general no existen salvo intoxicaciones por álcalis o acidos,
ácido bórico, cianuro, etanol, metanol, fierro. En intoxicación
por paracetamol, si es que existe la posibilidad de usar N-Acetil cisteína,
debe evitarse el uso de carbón activado.
5. Catárticos y evacuantes intestinales:
Pueden usarse para remover tóxicos no absorbidos o que pueden ser
excretados en el intestino. Existe controversia con respecto a su uso. En
niños son poco utilizados ya que pueden llevar a pérdida excesiva
de líquidos; al igual pueden provocar hiponatremia e hipocalcemia.
Se puede usar el sulfato de magnesio: 250 mg/dosis en dos o tres dosis,
o lactulosa, en niños de 6 a 12 años, a dosis de 14 gr al
día, dividido en 4 dosis, en niños de 1 a 5 años: 7
gr al día en 4 dosis y en menores de 1 año debe usarse 3,35
gr al día en cuatro dosis.
6. Eliminación renal:
El riñón constituye el principal órgano de excreción
de algunas drogas. Se puede aumentar la eliminación, por variación
del pH urinario o aumentado la filtración glomerular y el flujo urinario.
En el caso de los acidos débiles como los barbitúricos y salicilatos,
la diuresis forzada, con alcalinización ( pH>7.5) de la orina
ha sido utilizada con éxito. Se usa bicarbonato de sodio 3-5 mEq/
kg en un período de 8 horas. Debe descontarse el aporte de sodio
del bicarbonato a la terapia general del niño.
En el caso de las bases débiles, como la metadona, se puede forzar
la eliminación con acidificación de la orina (pH < 5.5
). Se logra administrando acido ascórbico 0,5 a 2 gramos endovenoso
u oral. Se debe lograr diuresis elevadas (7 -10 ml/k/h) con la administración
de 20 a 30 ml/k/h, junto con el uso de diurético como furosemida
o manitol. La dopamina es útil en provocar diuresis en pacientes
en los cuales la administración de volumen y diuréticos es
insuficiente.
7. Diálisis peritoneal (DP) y hemodiálisis:
La DP es de limitada efectividad en la remoción de drogas. Para la
mayoría de los tóxicos no constituye una ventaja adicional
respecto de la diuresis forzada con manipulación acido-básica.
La HD es util en ciertas intoxicaciones: litio, salicílicos, etanol,
metanol; sin embargo es inferior a la hemoperfusión. La hemoperfusion
que utiliza filtros capaces de adsorber moléculas liposolubles, es
útil en intoxicaciones por barbitúricos y teofilina aunque
en esto también es efectivo el carbón activado en dosis continuas
cada 4 o cada 6 horas durante 24 ó 48 hrs.
1. Respiratorio:
- Protección de la via aérea.
- Mantenimiento de la funcion respiratoria.
- Considerar intubación traqueal en pacientes con compromiso de
conciencia por el alto riesgo de aspiración.
- Considerar que un alto numero de intoxicados con compromiso de conciencia
hipoventilan; de allí que deben asistirse primero con ambú
y luego con VM.
2. Cardiovascular:
El apoyo hemodinámico es básico en pacientes con una gran
variedad de intoxicaciones (barbitúricos, narcóticos, tranquilizantes,
antidepresivos tricíclicos, digitálicos). En ellos la hipotensión
es frecuente por aumento de la capacitancia venosa y la disminución
del retorno venoso, o por falla miocárdica. De no corregirse este
factor, el pronóstico empeora. Un apoyo hemodinámico adecuado
consiste en el uso de soluciones I.V. y drogas cardio y vasoactivas. Inicialmente
se usará suero fisiológico, y, si no hay respuesta: catecolaminas
(dopamina o noradrenalina ).
3. Temperatura:
La hipertermia puede complicar algunas intoxicaciones (salicílicos,
anticolinérgicos), requiriéndose medidas para disminuírlas.
El uso de medios físicos, como paños frios y baños
de esponja puede bastar. La hipotermia se ve en intoxicaciones por barbitúricos,
fenotiazinas y carbamazepina. En este caso se aplicarán frazadas
calientes y eventualmente diálisis con líquidos calientes.
Entre los organoclorados, el DDT (clorofenotano) parece ser uno de los mas
tóxicos, pudiendo provocar la muerte. Actúa en el cerebelo
y corteza motora del SNC, provocando hiperexcitabilidad, temblor, debilidad
muscular y convulsiones. Los IO sensibilizan el miocardio a las catecolaminas.
Su eliminación es muy lenta, sólo un 1% por día, y
son liposolubles. Utilizan como solventes a los hidrocarburos, por lo que
esta mezcla puede hacer aún mas grave la intoxicación.
a) Hallazgos clínicos:
La ingestión de 5 gr o mas de DDT provoca vómitos en 0,5 a
1 hora, debilidad muscular, excitación psicomotora y diarrea. Si
se ingiere mas de 20 grs. se presenta temblor muscular marcado, que comienza
en la cabeza y cuello y luego compromete el cuerpo llevando a convulsiones
clónicas y luego bradipnea.
b) Tratamiento:
- Inducción de emesis con jarabe de Ipeca, lavado gátrico,
carbón activado en forma repetida, lavado de piel con agua y jabón,
si existe exposicion cutánea. Si es necesario, ventilación
mecánica con O2.
- Anticonvulsivantes: Diazepam y fenobarbital en esquema de crisis convulsiva.
c) Pronóstico:
Ocurre recuperación en la mayoría de los casos. Otros insecticidas
organoclorados son: Hexaclorociclohexano (lindano), Clordano, Aldrin, Dieldrin,
Endrin, Mirex. Los síntomas que provocan son similares al DDT y el
tratamiento es igual.
Se caracterizan porque contienen inhibidores de la colinesterasa. Constituyen
dos grupos genéricos diferentes: organo-fosforados y carbamatos.
Algunas sustancias del grupo organo-fosforado son el Malathion, Parathion,
TEPP (Tetraetilipirofosfato). Dosis de 2 mg de Parathion en niños
pueden ser fatales. Los carbamatos son menos tóxicos y, a dosis similares,
causan síntomas leves y reversibles. Su principal diferencia con
los anteriores es que la duración del cuadro clínico puede
ser fugaz, y la unión a la acetilcolinoesterasa es reversible en
forma espontánea.
a) Hallazgos clínicos:
Las manifestaciones principales de intoxicación son: disturbios visuales,
dificultad respiratoria e hiperexcitabilidad gastrointestinal. Los signos
y síntomas en orden de aparición son los siguientes:
- Anorexia, cefalea, debilidad, temblor de la lengua y párpados,
alteración de la agudeza visual.
- Náuseas, vómitos, salivación, lagrimeo profuso,
cólicos abdominales sudoración profusa, bradicardia, fasciculaciones
musculares.
- Diarrea importante, pupilas mióticas y no reactivas, dificultad
respiratoria, edema pulmonar, cianosis, relajación de esfínteres,
convulsiones, coma y trastornos de la conducción cardíaca
(bloqueo A-V).
b) Tratamiento:
- Via aérea permeable
- Respiración artificial y O2:
- Ventilación boca a boca o con ambú, intubación
y ventilacion mecánica.
- Atropina en dosis elevadas:
Un esquema práctico es dar una dosis inicial, en niños, de
0.02 mg/kg, e.v. lo que sirve como diagnóstico. De no tratarse de
una intoxicación por OF aparecerán signos de acción
atropínica (taquicardia, dilatación pupilar). Si esto no ocurre,
se confirma el diagnóstico. Se seguirá entonces con 1 mg e.v.
repitiendo la dosis cada 3 - 5 minutos hasta la aparición de signos
de intoxicación atropínica: enrojecimiento facial, boca seca,
pulso rápido y midriasis. Posteriormente se espaciará esta
droga tratando de mantener estos síntomas en grado moderado.
- Eliminación del tóxico:
Lavar la piel con agua y jabón, si existe exposición cutánea.
Emesis y lavado gástrico si la ingestión es reciente.
- Antídoto:
Sólo en el caso de O.F. Pralidoxima (Protopam, 2, PAM ) 25 a 50 mg/kg
diluído, en niños, en forma lenta. Se puede repetir después
de una a dos horas y se puede mantener el tratamiento por 24 horas en el
caso de intoxicaciones severas. No dar pralidoxima en caso de intoxicación
por carbamatos. Otro antídoto es el Toxogonin, cuya dosis es de 4
a 8 mg/kg. Si se observa mejoría, se puede repetir a las 2 horas
por una o dos veces. Ambos antídotos se pueden utilizar por vía
endovenosa continua en casos severos.
c) Pronóstico:
Los primeros 4 - 6 dias son los mas críticos. Si existe mejoría
después de iniciado el tratamiento, el pronóstico es bueno.
2.1. Acohol metílico (metanol)
Se usa en descongelantes y como alcohol desnaturalizado. La intoxicación
puede ocurrir por ingestión o inhalación.
a) Hallazgos clínicos:
Las manifestaciones principales son trastornos visuales y acidosis. Los
síntomas, ya sea por ingestión, inhalación o cutánea,
son en orden de aparición: fatiga, cefalea, náuseas, visión
borrosa, mareos, vómitos y compromiso de conciencia. Aparece ceguera
temporal o permanente 2-6 dias después. Si la intoxicación
es grave, aparecen polipnea por acidosis, cianosis, hipotensión,
midriasis. La muerte ocurre por falla respiratoria. La dosis letal es 1mg/k.
b) Tratamiento:
- Emesis con jarabe de Ipeca.
- Lavado gástrico con agua con bicarbonato de sodio.
- Antídoto: alcohol etílico 50% 1-5 ml/kg en solución
acuosa al 5% por vía oral, continuar con 0,5 ml/kg c/2 h oralmente
o EV, por 4 dias.
- Acidosis: Tratar con bicarbonato de sodio.
- Delirio: Administrar diazepam.
- Casos graves: hemodiálisis.
c) Pronóstico:
Si la intoxicacion es grave existe una alta mortalidad. Suele dejar como
secuela, ceguera.
2.2. Alcohol etílico:
Es usado como solvente, antiséptico o bebida. Sus efectos mayores
son sobre el SNC.
a) Hallazgos clínicos: Depresión respiratoria, compromiso
de conciencia, hipotensión, bradicardia, enfriamiento, coma .
b) Tratamiento:
- Emesis y lavado gástrico
- Tratamiento del compromiso de conciencia.
- Via aérea permeable
- Mantener temperatura corporal
- Alcalinizar orina con bicarbonato de sodio
- Hipoglicemia: aportar glucosa segun glicemias seriadas
- Hemodiálisis en casos graves.
c) Pronóstico:
Si el paciente sobrevive las primeras 24 hrs. hay recuperación total.
2.3. Alcohol Isopropílico:
Es depresor del SNC, aún más potente que el etanol. Se encuentra
en solventes industriales, lociones faciales, limpiavidrios. Puede ser ingerido
como sustituto del etanol y con fines suicidas. Una dosis de 200 a 250 ml
puede ser fatal. El isopropil alcohol se absorbe rapidamente y los niveles
más altos se alcanzan a la hora después de la ingestión.
La inhalación de vapores también pueden intoxicar a un niño.
Este compuesto se metaboliza en el hígado y cerca del 20% al 50%
se excreta por riñón. Pueden aparecer signos de intoxicación
al ingerir 20 ml.
Hallazgos clínicos:
Son muy frecuentes la taquicardia y la hipotensión, debido a vasodilatación.
Son frecuentes las náuseas, los vómitos, el dolor abdominal,
y, ocasionalmente la hematemesis y el compromiso de conciencia, que va desde
sopor a coma. Pueden existir: hipotermia, alteraciones cardiovasculares,
miopatía, insuficiencia renal aguda y raramente anemia hemolítica.
Laboratorio:
BUN, SGOT elevadas, anemia, cetonemia, cetonuria, hipoglicemia.
Tratamiento:
Como en todas las intoxicaciones, lo mas importante es el ABC de la reanimación.
La emesis está contraindicada debido a que el isopropil se absorbe
rápidamente y compromete el SNC. El lavado gástrico es importante
en las primeras dos horas siguientes a la ingestión. Sin embargo,
como el compromiso de conciencia es rápido, hay que considerar la
posibilidad de proteger la vía aérea e intubar al paciente
antes del lavado gástrico. Si existe hipotensión, debe aportarse
solución de NaCl al 9 %o a volúmenes de 20 cc/k/iv y repetir
la dosis si fuese necesario. Si no hay respuesta al aporte de volumen, deben
usarse drogas vasoactivas (dopamina, noradrenalina o adrenalina). Debe asegurarse
un buen aporte de volumen y de glucosa.
Aunque el alcohol isopropílico no es bien absorbido por el carbón
activado, éste puede usarse en dosis de 500 mg por 1 gr de alcohol
isopropílico. La hemodiálisis está indicada cuando
las concentraciones sanguíneas exceden los 400 mg/dl o en casos de
hipotensión severa y coma. En 5 horas de hemodiálisis los
niveles pueden descender hasta 4 veces.
Pronóstico:
Los pacientes que sobreviven 48-72 hrs. se recuperan.
El monóxido de carbono es producido por la combustión incompleta
del carbón. También se produce por la combustión incompleta
del gas usado en calefactores de agua, sobre todo cuando éstos están
ubicados en el interior de baños mal ventilados. El gas de balón
no contiene CO; en cambio el gas de "cañería" contiene
un 18% de CO2 y un 11% de CO. Ésta es una de las intoxicaciones mas
frecuentes y con mayor mortalidad en el pais.
Hallazgos clínicos:
Los síntomas iniciales son cefalea y polipnea leve, a lo que posteriormente
se agregan: náuseas, irritabilidad, aumento de la cefalea y polipnea
intensa, dolor torácico, confusión y cianosis.
La exposición prolongada y en concentraciones elevadas causa inconsciencia,
insuficiencia respiratoria y muerte si la exposición dura mas de
1 hora. (> 1000 ppm o 0,1%).
Laboratorio:
- - Niveles de carboxihemoglobina en sangre elevados, leucocitosis, alteraciones
al ECG.
- - Puede existir edema pulmonar a la Rx de tórax.
Tratamiento:
Siempre recordar el ABC de la reanimación.
- a) Remover a la víctima de la zona de exposición.
- b) Cámara hiperbárica.
Debe enviarse a cámara hiperbárica, aunque no se haya cuantificado
la carboxihemoglobina, a todo paciente que presente convulsiones, coma o
compromiso grave de conciencia. Los niños son extremadamente sensibles
a los efectos tóxicos del CO y el feto - cuando la madre embarazada
ha estado expuesta al gas - lo es aún más. Una indicación
relativa son los niveles de 30 a 35 % de carboxihemoglobina sanguínea
(de todos modos son muy importantes las condiciones clínicas y patologías
agregadas) e indicación absoluta son los niveles sobre 40%.
- c) O2 al 100% en mascarilla.
- d) Si existe compromiso de conciencia :intubar y ventilar con O2 al
100%.
- e) Si existe falla respiratoria : intubar y ventilar con O2 al 100%
y conección a ventilación mecánica.
- Medidas generales:
- Mantener temperatura corporal normal.
- Mantener presión arterial.
- Si existe fiebre, colocar paños frios.
- Control de niveles de carboxi-hemoglobina
- Tratamiento del edema cerebral.
- Mantener en reposo 2- 4 semanas para minimizar las complicaciones neurológicas.
- Tratar convulsiones con diazepam y /o fenobarbital.
Pronóstico:
Si hay recuperación precoz, los síntomas regresan gradualmente.
Si la intoxicación ha persistido por horas, existe daño cerebral
irreversible.
En niños, en Chile, la principal causa de Intoxicaciones son los
medicamentos y entre éstos los que ocupan los primeros lugares son
los sedantes e hipnóticos, destacando con mucha preponderancia las
benzodiazepinas. Analizaremos la sobredosis de barbitúricos y benzodiazepinas.
Todos ellos producen depresión importante del SNC.
Una dosis 10 veces mayor que la terapéutica llevará a una
intoxicación grave. Esta intoxicación afecta especialmente
al sistema nervioso central y al cardiovascular.
Hallazgos clínicos:
- Existe compromiso de conciencia hasta el coma profundo y compromiso respiratorio
que puede llegar a la apnea. La hipotermia es común y puede agravar
el coma. Hay compromiso hemodinámico, con hipotensión e hipoperfusión
tisular debido a compromiso medular y a toxicidad vascular y miocárdica.
Ocasionalmente ocurre insuficiencia renal secundaria a la hipoperfusión.
Se han descrito lesiones cutáneas de aspecto buloso en intoxicaciones
graves.
Tratamiento:
Es solamente de soporte, destinado a preservar las funciones vitales y eliminar
la droga. El paciente con compromiso de conciencia importante debe ser intubado
y asistido en su ventilación. Posteriormente se ventilará
mecanicamente mientras dure la depresión. Se apoyará el sistema
cardiovacular con drogas vaso y cardioactivas. Si el paciente ha ingerido
recientemente la droga, se inducirá emesis o se practicará
lavado gástrico. Además, debe usarse carbón activado
en dosis repetidas, cada 6 u 8 horas por SNG para crear una gradiente entre
circulación enteral y lumen intestinal. El carbón activado
debe acompañarse de administración de lactulosa. Se forzará
la diuresis y se alcalinizará la orina cuando la ingestión
haya sido de barbital o fenobarbital. Para forzar la diuresis en niños,
se usará aportes de volumen de 1 y 1/2 a 2 veces los requerimientos
o lo que sea necesario para obtener una excelente diuresis. Si no logra
hacerse orinar al niño debe indicarse dopamina o incluso un diurético
si existe una volemia adecuada y una presión arterial estable. Además
debe alcalinizarse la orina con bicarbonato de sodio, en dosis de 2 a 4
mEq/ kg /día hasta obtener un pH urinario superior a 7. Si con estas
medidas no existe recuperación, se debe derivar el paciente para
practicar hemodiálisis o hemoperfusión para eliminar la droga.
Raramente producen toxicidad importante y casi nunca se observa que una
sobredosis provoque la muerte del paciente. Inducen una depresión
menor del SNC, con poco efecto sobre otros órganos. Pocos pacientes
pediátricos llegan al coma y la depresión respiratoria es
muy rara.
Tratamiento:
Basicamente es de sostén. Generalmente no se requiere ventilación
mecánica ni drogas vasopresoras. La hemodiálisis o hemoperfusión
no se indica practicamente nunca. Existe un antídoto, el flumazenil
(Lanexate®) cuya dosis intravenosa es de 0,3 mg hasta un máximo
de 1mg. Actua en forma competitiva, desplazando a las benzodiazepinas de
los receptores.
Existe una gran cantidad de sustancias con efecto anticolinérgico.
El mayor grupo de drogas incluye:
- Antidepresivos tricíclicos
- Fenotiazínicos
- Butirofenonas
- Antihistamínicos
- Alcaloides de la belladona
- Extractos de una gran variedad de plantas (Chamico, por ejemplo)
Hallazgos clínicos:
Ansiedad, desorientación, alucinaciones, delirios, hiperquinesia,
movimientos coreoatetósicos, disartria, convulsiones. Puede llegarse
al coma, insuficiencia cardiorrespiratoria y eventualmente la muerte.
Examen físico:
Midriasis, taquicardia, vasodilatación, retención urinaria,
fiebre, sequedad de la piel y mucosas, secreciones bronquiales adherentes
y constipación importante.
Tratamiento.
En éste tipo de intoxicaciones debe mantenerse la terapia básica
del "ABC de la reanimación" y seguir con medidas para evitar
la absorción (vaciar el estómago), favorecer la adsorción
(carbón activado) y favorecer la eliminación. En el caso de
las fenotiazinas puede usarse un antídoto en el caso de que los signos
extrapiramidales sean intensos y dolorosos. Debe usarse en estos casos benzatropina
(Congetin®) por vía endovenosa, a dosis de 1 a 2 mg IV lento.
La intoxicación por Antidepresivos Tricíclicos (ATC)
es extraordinariamente grave en niños. A pesar de ser poco frecuente
es una intoxicación que causa mortalidad debido a que su problema
mayor es la aparición de transtornos del ritmo cardíaco. Teóricamente,
los ATC actúan inhibiendo la recuperación de epinefrina y
serotonina por lo que se produce un aumento de estas aminas neurotransmisoras,
aumentando así la transmisión nerviosa. Los ATC se metabolizan
principalmente en el hígado y tienen un gran coeficiente de distribución
(20 a 40 l/kg).Generalmente la dosis se correlaciona con la toxicidad, como
por ejemplo es el caso de la imipramina, en que la dosis terapeútica
es de 1 a 3 mg /k produciéndose intoxicaciones moderadas a severas
con dosis de 10 a 20 mg/k. Las dosis del orden de 30 a 40 mg/k son fatales.
Hallazgos Clínicos:
Neurológicos: coma, alucinaciones, coreoatetosis, mioclonías,
convulsiones y depresión respiratoria. Cardiovasculares: hipotensión
postural, taquicardia, fibrilación auricular, trastornos del ECG:
cambios del ST, prolongación del P-R bloqueo A-V, extrasistolía
ventricular y taquicardia ventricular, insuficiencia cardíaca congestiva.
Las complicaciones aparecen durante las primeras 24 horas.
Tratamiento:
Apoyo de sistemas vitales:
1. Recordar siempre el ABC de la reanimación. Mantener vía
aérea permeable y función ventilatoria, intubación
traqueal si es necesaria e hiperventilación para producir alcalosis.
La hiperventilación con producción de alcalosis ha demostrado
ser el mecanismo MAS EFECTIVO para tratar los transtornos cardíacos.
2. Soluciones salinas intravenosas para el manejo de la hipotensión:
20 cc /k, dosis que puede ser repetida, o bien, usar expansores del plasma
en las mismas dosis. Si no existe respuesta, usar de preferencia alfa-agonistas,
como noradrenalina o dopamina en dosis altas para obtener efectos alfa.
3. Alcalinizar con bicarbonato de sodio: 2-4mEq/kg EV en bolo o en forma
continua para mantener pH sanguíneo en cifras de 7.4-7.5.
4. Trastornos de conducción: para todos los transtornos del ritmo
lo primordial es mantener la alcalosis del paciente ( pH 7.4 a 7.5) y evitar
la hipoxia y la hipercarbia. Por lo tanto está indicado intubar y
ventilar precozmente al paciente. Las arritmias ventriculares se pueden
tratar con lidocaína y en caso de que no haya respuesta, con fenitoína.
En el caso de presentarse bradicardia, no usar atropina (no hay respuesta).
En este caso, debe usarse noradrenalina o isuprel. En el caso de que se
presente una taquicardia supraventricular, hay que descartar: fiebre, agitación,
otras drogas o hipoxia. Se debe aportar volumen en forma señalada
y si no hay respuesta a esto, se debe usar propranolol o labetolol endovenoso,
precaviéndose de la hipotensión. Eventual uso de marcapaso.
5. Disminución de absorción: lavado gástrico y luego
adsorber con carbón activado: 1 a 3 gr por kilo, en forma repetida
por SNG, cada 4 horas, por 24 o 48 hrs., asociado a catárticos o
a lactulosa. La diuresis forzada no sirve, ya que sólo el 5 % de
la droga se elimina por el riñón; tampoco son útiles
la hemodiálisis o la peritoneodiális.
6. En casos graves podría usarse la hemoperfusión pero no
ha sido suficientemente estudiada.
7. El tratamiento con fisostigmina es controvertido en niños. Es
preferible el diazepam para tratar las convulsiones, según esquema
habitual. Tampoco deben usarse las fenotiazinas ya que potencian el efecto
tóxico de los ATC al agravar el efecto anticolinérgico.
8. Mantener la monitorización cardiovascular durante 2 - 4 dias,
en la Unidad de Cuidados Intensivos o Cuidados Intermedios.
Pronóstico.
Los pacientes pueden fallecer inclusive después de 72 hrs de la ingestión.
Las fenotiazinas, ioxantenos y butirofenonas son llamados tranquilizantes
mayores y se usan para el manejo de pacientes psicóticos. La intoxicación
por tranquilizantes mayores provoca compromiso del SNC y del sistema cardiovascular,
pero ésta es habitualmente menor que con antidepresivos tricíclicos.
Hallazgos clínicos:
- Neurológicos extrapiramidales: Crisis oculogiras, tortícolis,
opistótono, espasmos de musculatura abdominal, acatisia, temblor
de reposo, movimientos involuntarios de labios boca y cara, coreoatetosis
de tronco y extremidades, pseudo Parkinson.
- Cardiovasculares: hipotensión ortostática. Los trastornos
de conducción son muy raros en esta intoxicación.
Tratamiento:
- Apoyo de sistemas básicos. ABC de la reanimación.
- Favorecer la disminución de la absorción (emesis, lavado
gástrico, carbón activado que puede ser administrado en forma
continua, catárticos). Las fenotiazinas son radioopacas y una Rx.
simple de abdomen puede ayudar a detectarlas en el tracto intestinal.
- No son útiles ni la diálisis peritoneal ni la hemodiálisis.
Tampoco es útil forzar diuresis ya que el 70% de las fenotiazinas
se metabolizan en hígado y son excretadas por la bilis. Por ello,
es mucho mas importante el uso continuo de carbón activado.
- Compromiso hemodinámico: Solución de NaCl al 9 %o: 20
cc/kg que puede repetirse. También pueden usarse expandidores de
volumen.
- Vasopresores: Dopamina o Noradrenalina si no hay respuesta a un buen
aporte de volumen.
- Compromiso neurológico: la fisostigmina es la droga de elección
para tratar los efectos tóxicos derivados del efecto anticolinérgico.
Sin embargo debe ser usada con mucha precaución y no debe usarse
de rutina; su uso debe ser reservado para pacientes hemodinámicamente
muy inestables o con taquicardia supraventricular que no responde a las
medidas habituales.
La intoxicación por antihistamínicos es similar a la de los
tranquilizantes mayores. Pero sus efectos son mucho mas atenuados. Existe
compromiso neurológico con alucinaciones, ataxia, incoordinación,
movimientos coreoatetósicos, convulsiones, bochornos y fiebre. En
casos muy graves y extremadamente raros puede existir coma, colapso cardiorespiratorio
y muerte.
Tratamiento.
Se insiste en el soporte general de sistemas básicos (respiratorio
y cardiovascular). Poner en práctica el ABC de la reanimación.
Insistir en el vaciamiento gástrico y en el uso contínuo de
carbón activado además de lactulosa o magnesio. En caso de
convulsiones, usar benzodiazepinas o barbitúricos.
Los más conocidos son la atropina y la escopolamina. Están
presentes en medicamentos tranquilizantes, antidiarreicos y colirios. En
Chile también están presentes en una planta, el Chamico. Su
sobredosis produce compromiso neurológico con compromiso de conciencia,
alucinaciones y delirio. Puede ocurrir coma y muerte en el caso de niños
pequeños o en sujetos que han recibido dosis extremadamente altas.
Los efectos periféricos son: midriasis, taquicardia, sequedad de
piel y mucosas, disminución de la motilidad intestinal.
Tratamiento.
El punto principal es el ABC de la reanimación, seguido por el ABC
del tratamiento toxicológico. Se debe evitar la absorción,
usando ipeca si el paciente está conciente o bien, practicar un lavado
gástrico con vía aérea protegida si está inconciente.
Luego debe iniciarse carbón activado por SNG y luego darlo en forma
continua, cada 4 o cada 6 horas, seguido de lactulosa.
La fisostigmina debe usarse en casos graves y a dosis de 1-2 mg EV. Puede
repetirse cada 1- 2 hrs. con precauciones para no provocar intoxicación
colinérgica.
Dr. Enrique Paris M.
CONSULTAS POR INTOXICACIONES:
EN TODO CASO DE INTOXICACION ES CONVENIENTE SOLICITAR INFORMACION TELEFONICA
A: Centro de Información Toxicológica de la Pontificia
Universidad Católica de Chile (CITUC). Fono: 6353800