Control prenatal es el conjunto de acciones y procedimientos sistemáticos
y periódicos, destinados a la prevención, diagnóstico
y tratamiento de los factores que puedan condicionar morbimortalidad materna
y perinatal.
Mediante el control prenatal, podemos vigilar la evolución del
embarazo y preparar a la madre para el parto y la crianza de su hijo.
De esa forma, se podrá controlar el momento de mayor morbimortalidad
en la vida del ser humano, como es el período perinatal y la principal
causa de muerte de la mujer joven como es la mortalidad materna. En Chile
en 1993 la mortalidad perinatal fue de 12,8 por 1.000 nacidos vivos y
la mortalidad materna de 3,62 por 10.000 nacidos vivos, cifras excelentes
para el medio Latinoamericano, pero lejos aún de los países
denominados desarrollados, constituyéndose aún en un importante
problema de salud pública para el país.
El control prenatal debe ser eficaz y eficiente. Esto significa que la
cobertura deber ser máxima (sobre el 90% de la población
obstétrica) y que el equipo de salud entienda la importancia de
su labor.
Aproximadamente el 70% de la población obstétrica no tiene
factores de riesgo, su control es simple, y no requiere de infraestructura
de alto costo. El equipamiento básico consiste en un lugar físico
con iluminación y climatización adecuada, camilla o mesa
ginecológica, esfingomanómetro, balanza con cartabón,
huinchas de medir flexibles, estetoscopio de Pinard, guantes de examen
ginecológico, espéculos vaginales, sistema de registro clínico
(carné prenatal) y equipo humano de salud.
Con la infraestructura señalada podemos perfectamente lograr los
objetivos generales del control prenatal que son:
- Identificar factores de riesgo
- Diagnosticar la edad gestacional
- Diagnosticar la condición fetal
- Diagnosticar la condición materna
- Educar a la madre
Identificación de Factores de riesgo
Factor de riesgo es la característica o atributo biológico,
ambiental o social que cuando está presente se asocia con un aumento
de la posibilidad de sufrir un daño la madre, el feto o ambos.
Desde el punto de vista perinatal los problemas que con mayor frecuencia
se asocian a morbimortalidad son la prematurez, la asfixia perinatal,
las malformaciones congénitas y las infecciones. De ahí
que las estrategias del control prenatal están orientadas a la
prevención, diagnóstico oportuno y tratamiento de las patologías
que condicionan los problemas anteriormente enunciados.
Los problemas que se asocian a morbimortalidad materna son la hemorragia
obstétrica, las infecciones, el síndrome hipertensivo del
embarazo y las enfermedades maternas pregestacionales.
Se han diseñado múltiples listados con factores de riesgo
a los cuales se les asigna un puntaje, los que sumados, indicarían
la necesidad de que esa gestación se controle en el nivel primario
(policlínico general), secundario (policlínico de especialidad)
o terciario (intrahospitalario) de atención prenatal.
El Ministerio de Salud Pública de
Chile utiliza el instrumento que se presenta en la Tabla
I. La interpretación y la acción que se deberá
seguir es la siguiente:
|
Puntaje 0
|
Control en nivel primario
|
|
Puntaje 1 o 2
|
Control en nivel secundario
|
|
Puntaje 3 o más
|
Control en nivel terciario
|
|
TABLA I
FACTORES DE ALTO RIESGO OBSTETRICO PERINATAL
(MINISTERIO DE SALUD DE CHILE)
|
|
Factor
|
Puntaje
|
|
ANTECEDENTES OBSTETRICOS
|
|
|
- Primípara precoz (< 17 años)
|
2
|
|
- Primípara tardía (> 35 años)
|
2
|
|
- Gran multípara
|
1
|
|
- Mayor de 40 años
|
1
|
HISTORIA OBSTETRICIA
|
|
|
- Infertilidad
|
2
|
|
- Aborto provocado
|
2
|
|
- Aborto habitual
|
3
|
|
- Mortalidad perinatal
|
3
|
|
- Malformaciones congénitas
|
2
|
|
- Bajo peso de nacimiento
|
3
|
SOCIOECONOMICAS
|
|
|
- Extrema pobreza
|
2
|
|
- Analfabetismo
|
1
|
|
- Consumo de alcohol, tabaco y drogas
|
2
|
|
- Actividad laboral inadecuada
|
1
|
|
- Ruralidad
|
1
|
NUTRICIONALES
|
|
|
- Desnutrición materna
|
3
|
|
- Obesidad
|
2
|
PATOLOGIA PELVICO-GENITAL
|
|
|
- Cicatriz uterina previa
|
2
|
|
- Pelvis estrecha
|
2
|
|
- Patología genital
|
3
|
PATOLOGIA MEDICA-OBSTETRICA
|
|
|
- Síndrome hipertensivo
|
3
|
|
- Colestasia intrahepática
|
3
|
|
- Rh negativa sensibilizada
|
3
|
|
- Hemorragia primera mitad del embarazo
|
2
|
|
- Hemorragia segunda mitad del embarazo
|
3
|
|
- Edad gestacional dudosa
|
2
|
|
- Embarazo prolongado
|
3
|
|
- Rotura de membranas ovulares
|
3
|
|
- Gemelar
|
2
|
|
- Macrosomía
|
2
|
|
- Diabetes
|
3
|
|
- Cardiopatías
|
3
|
|
- Anemia
|
2
|
|
- Amenaza parto prematuro
|
3
|
|
- Enfermedades neuropsiquiátricas
|
2
|
Diagnóstico de la edad gestacional
Los elementos clínicos que se utilizan para el cálculo
de la edad gestacional, son el tiempo de amenorrea a partir del primer
día de la última menstruación y el tamaño
uterino. Para que estos elementos tengan importancia en su utilidad práctica,
el control prenatal debe ser precoz, para evitar el olvido de información
por parte de la embarazada, y, porque la relación volumen uterino/edad
gestacional es adecuada, siempre que el examen obstétrico se efectúe
antes del quinto mes.
En niveles de atención prenatal de baja complejidad, y con embarazadas
de bajo riesgo, los elementos clínicos enunciados pueden ser suficientes
para fijar la edad gestacional y proceder en consecuencia. Idealmente,
si se cuenta con el recurso ultrasonográfico, se debe practicar
ese procedimiento para certificar la edad gestacional, teniendo en cuenta
que su efectividad diagnóstica es máxima antes del quinto
mes (error 7 días) y deficiente a partir del sexto mes (error 21
días).
Es necesario enfatizar que el diagnóstico de edad gestacional debe
ser establecido a más tardar al segundo control prenatal, debido
a que todas las acciones posteriores se realizan en relación a
dicho diagnóstico. El desconocimiento de la edad gestacional constituye
por sí mismo un factor de riesgo. La magnitud del riesgo estará
dada por la prevalencia de partos prematuros, embarazos prolongados y
retardo del crecimiento intrauterino en la población obstétrica
bajo control.
Diagnóstico de la condición fetal
Los elementos clínicos que permiten evaluar la condición
fetal son:
- latidos cardíacos fetales
- movimientos fetales
- tamaño uterino
- estimación clínica del peso fetal
- estimación clínica del volumen de líquido amniótico
Es necesario enfatizar que la alteración de alguno de estos parámetros
no constituye por sí solo una justificación para decidir
la interrupción del embarazo, sino que deben efectuarse una serie
de procedimientos diagnósticos (ver "Evaluación
Unidad Feto-Placentaria" ), los que en conjunto con el conocimiento
de la edad gestacional del feto, permitirán, una adecuada decisión
obstétrica.
- Latidos cardíacos fetales. Los LCF son auscultables
con estetoscopio de Pinard desde el quinto mes de embarazo ( 20 semanas).
Con equipos portátiles de ultrasonido pueden ser identificados
desde las 10 semanas. Su presencia es un signo de vida fetal, mientras
que la aceleración de la frecuencia cardíaca con los estímulos
externos, o con movimientos fetales espontáneos, es un signo
de salud fetal. La frecuencia cardíaca fetal se considera como
normal en el rango de 120 - 160 latidos por minuto; valores inferiores
o superiores, se denominan bradicardia y taquicardia fetal, respectivamente,
y son signos sospechosos de hipoxia fetal.
- Movimientos fetales. La percepción materna
de los movimientos fetales ocurre entre las 18 y 22 semanas. Su presencia
es un signo de vida fetal, mientras que el aumento de la actividad fetal
especialmente postprandial constituye un signo de salud fetal. La disminución
significativa de la actividad fetal es un signo sospechoso de hipoxia
fetal (ver "Evaluación de la Unidad Feto Placentaria").
- Tamaño uterino. Desde las 12 semanas de amenorrea
el fondo uterino se localiza sobre la sínfisis pubiana y puede
ser medido en su eje longitudinal, desde el borde superior de la sínfisis
pubiana hasta el fondo uterino. Para esto se utiliza una cinta de medir
flexible, graduada en centímetros, la cual se desliza entre el
dedo medio y el índice del operador. La madre debe ubicarse en
decúbito dorsal con las piernas semiflectadas.
La medida obtenida debe ser localizada en una tabla de altura uterina/edad
gestacional; de esa forma obtendremos indirectamente una estimación
del tamaño fetal y su progresión en cada control prenatal.
En el Servicio de Obstetricia de la Pontificia Universidad Católica
se utiliza la tabla elaborada en el Centro Latino Americano de Perinatología
(CLAP). Este instrumento para identificar retardo del crecimiento intrauterino,
tiene una sensibilidad de 56%, especificidad de 91%, valor predictivo
positivo de 80%, y valor predictivo negativo de 77% (Tabla
II) . Debe enfatizarse que ese instrumento no debe utilizarse
para calcular la edad gestacional en relación a una altura uterina
determinada.
- Estimación clínica del peso fetal.
Probablemente sea uno de los contenidos que tiene mayor dificultad en
el control prenatal, ya que exige experiencia para su determinación.
En nuestra experiencia, el error de estimación del peso fetal
en embarazo del tercer trimestre es 10%. La estimación obtenida,
en relación a la edad gestacional, se localiza en la Tabla de
Crecimiento Fetal desarrollada por Juez y col. (Tabla
III) , lo que permite el diagnóstico de adecuación
para la edad gestacional.
- Estimación clínica del volumen de líquido
amniótico. Las alteraciones cuantitativas del volumen
de líquido amniótico constituyen un factor de alto riesgo
de morbilidad y mortalidad perinatal. El oligoamnios se puede sospechar
cuando hay una altura uterina disminuída, con una palpación
extremadamente fácil de las partes fetales. Este hallazgo debe
ser siempre confirmado con ultrasonografía. El oligoamnios se
asocia a rotura prematura de las membranas ovulares, retardo del crecimiento
fetal, hipoxia fetal crónica y malformaciones congénitas
como la agenesia renal.
El polihidroamnios se sospecha cuando hay una altura uterina aumentada
con palpación dificultosa de las partes fetales. Debe ser siempre
confirmado con un examen ultrasonográfico. Se asocia a patologías
como embarazo gemelar, diabetes mellitus, hidrops fetal y malformaciones
congénitas como la atresia esofágica y del sistema nervioso
central.
TABLA II
ALTURA UTERINA MATERNA (en cm) PARA CADA SEMANA
DE EDAD GESTACIONAL
| |
|
PERCENTILES SEMANAS
|
10
|
25
|
50
|
75
|
90
|
|
13
|
8,0
|
8,0
|
10,8
|
11,0
|
12,0
|
|
14
|
8,5
|
10,0
|
11,0
|
13,0
|
14,5
|
|
15
|
9,5
|
10,5
|
12,5
|
14,0
|
15,0
|
|
16
|
11,5
|
12,5
|
14,0
|
16,0
|
18,0
|
|
17
|
12,5
|
13,0
|
15,0
|
17,5
|
18,0
|
|
18
|
13,5
|
15,0
|
16,5
|
18,0
|
19,0
|
|
19
|
14,0
|
16,0
|
17,5
|
19,0
|
19,5
|
|
20
|
15,0
|
17,0
|
18,0
|
19,5
|
21,0
|
|
21
|
15,5
|
18,5
|
19,0
|
20,0
|
21,5
|
|
22
|
16,5
|
18,5
|
20,0
|
21,5
|
22,5
|
|
23
|
17,5
|
19,5
|
21,0
|
22,5
|
23,0
|
|
24
|
18,5
|
20,5
|
22,0
|
23,0
|
24,0
|
|
25
|
19,5
|
21,0
|
22,5
|
24,0
|
25,5
|
|
26
|
20,0
|
21,5
|
23,0
|
24,5
|
25,5
|
|
27
|
20,5
|
21,5
|
23,5
|
25,0
|
26,5
|
|
28
|
21,0
|
23,0
|
25,0
|
26,0
|
27,0
|
|
29
|
22,4
|
24,0
|
25,5
|
26,5
|
28,0
|
|
30
|
23,5
|
24,5
|
26,5
|
28,0
|
29,0
|
|
31
|
24,0
|
26,0
|
27,0
|
28,0
|
29,5
|
|
32
|
25,0
|
26,5
|
28,0
|
29,5
|
30,0
|
|
33
|
25,5
|
26,5
|
29,0
|
30,0
|
31,0
|
|
34
|
26,0
|
27,5
|
29,5
|
31,0
|
32,0
|
|
35
|
26,5
|
28,5
|
30,5
|
32,0
|
33,0
|
|
36
|
28,0
|
29,0
|
31,0
|
32,5
|
33,0
|
|
37
|
28,5
|
29,5
|
31,5
|
33,0
|
34,0
|
|
38
|
29,5
|
30,5
|
33,0
|
33,5
|
34,0
|
|
39
|
30,5
|
31,0
|
33,5
|
33,5
|
34,0
|
|
40
|
31,0
|
31,0
|
33,5
|
33,5
|
34,5
|
Centro Latonoamericano de Perinatología (CLAP)
|
TABLA III
CRECIMIENTO INTRAUTERINO.
PERCENTIL 10, 50 Y 90
|
|
EDAD GESTACIONAL PERCENTIL DE PESO
|
10
|
50
|
90
|
|
28
|
901
|
1.050
|
1.258
|
|
29
|
1.001
|
1.180
|
1.434
|
|
30
|
1.142
|
1.356
|
1.653
|
|
31
|
1.316
|
1.567
|
1.906
|
|
32
|
1.514
|
1.805
|
2.183
|
|
33
|
1.730
|
2.060
|
2.474
|
|
34
|
1.954
|
2.323
|
2.768
|
|
35
|
2.178
|
2.583
|
3.055
|
|
36
|
2.396
|
2.832
|
3.327
|
|
37
|
2.599
|
3.060
|
3.572
|
|
38
|
2.777
|
3.257
|
3.780
|
|
39
|
2.924
|
3.415
|
3.943
|
|
40
|
3.032
|
3.523
|
4.040
|
(Adaptado de Juez, G., y cols. Rev. Latin. Perinat., 1995, Vol.
15, N 1.)
Diagnóstico de la condición materna
La evaluación de la condición materna se inicia con una
anamnesis personal y familiar, en busca de patologías médicas
que puedan influir negativamente en la gestación. De igual forma
se recopilarán antecedentes obstétricos previos, especialmente
antecedentes de recién nacidos de bajo peso, macrosomía,
mortalidad perinatal, malformaciones congénitas, etc.
Es importante obtener la información del nivel educacional materno,
actividad laboral como trabajos con esfuerzo físico importante,
contactos con tóxicos, radiaciones o material biológico,
con fines de solicitar a su empleador una readecuación laboral
o suspender su actividad.
Se practicará un examen físico general y segmentario con
fines de diagnosticar patologías asintomáticas y derivar
a especialistas. El examen físico incluye un examen ginecológico
en el cual se hace una inspección perineal (descartar hemorroides,
plicomas, parásitos externos anales y pubianos, vulvovaginitis,
condilomas, etc) y vulvovaginal (tomar Papanicolaou).
Posteriormente, en cada control prenatal, se hará la evaluación
nutricional según índice peso/talla, control de presión
arterial, albuminuria, hematocrito y examen físico según
síntomas maternos.
Educación Materna
Este objetivo es fundamental para el éxito del control prenatal
y de las futuras gestaciones. De igual modo, la embarazada bien instruida
sirve como docente de otras embarazadas que están sin control prenatal
o en control prenatal deficiente. El primer control prenatal es fundamental
para instruir a la embarazada acerca de la importancia del control prenatal
precoz y seriado. Se debe explicar de manera simple y adecuada al nivel
de instrucción materno el futuro programa de control prenatal.
Constituyen puntos ineludibles los siguientes contenidos educacionales:
- Signos y síntomas de alarma
- Nutrición materna
- Lactancia y cuidados del recién nacido
- Derechos legales
- Orientación sexual
- Planificación familiar
- Preparación para el parto
- Signos y síntomas de alarma. La embarazada
debe estar capacitada para reconocer y diferenciar las molestias que
son propias de la gestación de aquellas que constituyen una emergencia
obstétrica y, por lo tanto, concurrir oportunamente al Servicio
Obstétrico donde atenderá su parto. De ahí que
la embarazada debe conocer la ubicación geográfica exacta
del centro asistencial, idealmente debe conocerlo antes de que se presente
una emergencia o ingrese en trabajo de parto. Es probable que este punto
sea uno de los más estresantes para el grupo familiar y que tiene
una simple solución.
La embarazada debe estar capacitada para reconocer flujo genital hemático
tanto en primera mitad (ectópico, enfermedad trofoblasto, aborto),
como en segunda mitad del embarazo (placenta previa, desprendimiento
placenta normoinserta), y reconocer flujo genital blanco (rotura prematura
de membrana, leucorrea, escape urinario).
Debe estar informada de su edad gestacional y fecha probable de parto.
Este último punto genera angustia del grupo familiar y de la
embarazada cuando se cumplen las 40 semanas y no se ha producido el
parto. De ahí que se debe informar que el rango normal de desencadenamiento
del parto es entre las 39 y 41 semanas.
Debe estar informada que los movimientos fetales serán reconocidas
por ella alrededor del quinto mes y que su frecuencia e intensidad son
un signo de salud fetal.
Debe estar capacitada para reconocer el inicio del trabajo de parto,
con fines de evitar concurrencias innecesarias a la Maternidad, y, muy
especialmente, la contractilidad uterina de pretérmino. Debe
estar informada de concurrir al centro asistencial obstétrico
en relación a patologías paralelas al embarazo como fiebre,
diarrea, vómitos, dolor abdominal, etc.
- Nutrición materna (ver "Nutrición
y Embarazo" ).
- Lactancia y cuidados neonatales. Ver "Lactancia".
Simultáneamente, y muy especialmente a las primigestas, se enseñarán
aspectos básicos de cuidado neonatal (lactancia, higiene, control
niño sano, vacunas, etc).
- Derechos legales. El profesional encargado del control
prenatal debe velar por los derechos legales de su paciente. Esto significa
que el profesional debe otorgar los certificados respectivos aún
cuando la paciente, ya sea por olvido o desconocimiento, no los solicite.
1) Certificado de leche. Toda embarazada en control
prenatal (institucional o privada) tiene derecho a una cuota mensual
de leche en polvo y otros nutrientes según diagnóstico
nutricional. Se debe llenar certificado ad hoc con los datos del profesional,
identificación de la paciente, edad gestacional, diagnóstico
nutricional y visación por la Isapre respectiva. Con este formulario
la embarazada retira su cuota nutricional en el Policlínico
del Servicio Nacional de Salud más cercano a su domicilio.
2) Certificado de asignación familiar. Toda
embarazada con contrato laboral, o carga de cónyuge con contrato
laboral, debe recibir al cumplir el quinto mes su certificado de asignación
familiar.
3) Licencia de descanso prenatal. Toda embarazada
con contrato laboral debe recibir la licencia de descanso prenatal,
sea su gestación fisiológica o patológica. Este
certificado es el mismo de licencia médica por enfermedad;
debe ser otorgado seis semanas antes de la fecha probable de parto
(34 semanas) y puede ser otorgado por profesional médico o
matrona.
- Orientación sexual. Los contenidos de este
objetivo deben ser dados a la pareja. En un embarazo fisiológico
la actividad sexual no está contraindicada. Está especialmente
contraindicada en metrorragias, o en riesgo potencial de metrorragia,
como la placenta previa, y en amenaza de parto prematuro o presencia
de factores de riesgo para parto prematuro.
- Planificación familiar. Se deben introducir
conceptos generales de planificación familiar, los cuales deben
ser profundizados y consolidados en el primer control puerperal.
El método utilizado en el Servicio de Obstetricia de la Pontificia
Universidad Católica es el método de la lactancia (LAM),
el cual otorga una infertilidad tan eficiente como los métodos
tradicionales.
- Preparación para el parto. La atención
integral del control prenatal debe incluir un programa de preparación
para el parto donde se informa a la paciente cuáles deben ser
los motivos de ingreso a la maternidad, los períodos del parto,
anestesia, ejercicios de relajación y pujo, y tipos de parto.
Examenes de laboratorio
Los exámenes de laboratorio que se solicitan en embarazadas de
bajo riesgo son:
- Grupo sanguíneo
- Urocultivo
- VDRL
- HIV
- Hematocrito
- Glicemia
- Albuminuria
- Papanicolaou
- Ecografía
- Grupo sanguíneo. Idealmente, la tipificación
del grupo sanguíneo debe realizarse en el laboratorio (Banco
de Sangre) de la institución donde se atenderá el parto,
con fines de evitar clasificaciones de verificación.
La tipificación consiste en identificar el grupo del sistema
ABO y Rh de la madre, y coombs indirecto.
Si se detecta que la paciente es Rh negativo se manejará de
acuerdo a normativa respectiva (ver "Enfermedad
Hemolítica Perinatal").
Si la madre es Rh positivo con coombs indirecto positivo, se procederá
a identificar a qué sistema sanguíneo pertenece el anticuerpo
detectado.
- Urocultivo. En nuestra Unidad se efectúa
urocultivo a todas las embarazadas debido a la alta prevalencia de bacteriuria
asintomática (8,2%) en las madres en control. Alternativamente
se puede realizar un examen de orina completa, el cual se debe efectuar
con orina de segundo chorro, tomado por auxiliar de enfermería
capacitada y con taponamiento de introito, con fines de evitar positivos
falsos por contaminación de flujo vaginal. Si el examen es sugerente
de infección urinaria se deberá solicitar un urocultivo.
- V.D.R.L. Es la sigla (Venereal Disease Research
Laboratory) de una prueba no treponémica, utilizada en la identificación
de las pacientes que han tenido infección por Treponema pálido
(lúes). Se debe solicitar al ingreso de control prenatal, y al
inicio del tercer trimestre ( 28 semanas). Para mayor información
se remite al lector al capítulo "Sífilis"
.
- H.I.V. La detección de anticuerpos del virus
de la inmunodeficiencia humana (Elisa), se efectúa en esta institución
desde hace aproximadamente tres años. Se solicita en el primer
control prenatal a todas las embarazadas en control. Para mayor información
se remite al lector al capítulo"SIDA".
- Hematocrito. La concentración de glóbulos
rojos se modifica por la hemodilución fisiológica, por
las reservas de hierro y el aporte exógeno de hierro (alimentación
y suplementación medicamentosa). En embarazadas no anémicas
se debe solicitar un hematocrito al ingreso, a las 28 y 36 semanas (ver
"Nutrición materna" ).
- Glicemia. Aproximadamente un 5% de las embarazadas
cursa una alteración del metabolismo de la glucosa. El 90% de
ellos corresponde a una intolerancia a la sobrecarga de glucosa que
se corrige espontáneamente en el postparto. Se estima que un
30% de las embarazadas diabéticas gestacionales no tienen factores
de riesgo para diabetes, de ahí que se recomienda efectuar a
todas las embarazadas una prueba de sobrecarga con 50 g. de glucosa
oral (valor normal: <140 mg/dl a la hora) alrededor de las 26 semanas
de amenorrea (ver "Diabetes" ).
- Albuminuria. La detección de albúmina
en muestra aislada de orina se debe efectuar al ingreso del control
prenatal; si es negativa se efectuará en cada control prenatal
desde las 28 semanas. La detección se efectúa con la "coagulación"
de la albúmina en la orina, cuando a la muestra se agregan 2
a 4 gotas de ácido sulfosalicílico al 20%. Si se detecta
albúmina antes de las 28 semanas, con alta probabilidad se debe
a una nefropatía y se deben solicitar los exámenes pertinentes
para realizar el diagnóstico de certeza. Albúminas positivas
en el tercer trimestre habitualmente coresponden a una preeclampsia.
- Papanicolaou. El embarazo constituye un excelente
momento para educar a la mujer en relación a la prevención
del cáncer cérvico uterino. Este procedimiento debe realizarse
en el primer control prenatal como parte habitual de la semiología
obstétrica. El embarazo no constituye contraindicación,
como tampoco la edad gestacional, para realizar el examen. Se debe omitir
cuando hay riesgos de sangrado por la especuloscopía (ejemplo:
placenta previa). La experiencia del Servicio sobre 36.524 muestras
de Papanicolaou reveló que 688 de ellos (1,9%) presentaban alteraciones
citológicas, como carcinoma invasor (8 casos) y cáncer
in situ (24 casos). Como puede apreciarse el rendimiento es bajo, pero
esto es consecuencia de la edad reproductiva de las mujeres. Todas las
embarazadas con edad superior o igual a 30 años deben tener necesariamente
un examen de Papanicolaou. A mujeres de menor edad se les debe efectuar
el procedimiento si existen otros factores de riesgo asociados.
- Ecografía. Ver "Ultrasonografía
en Perinatología"
Periocidad del control prenatal
La frecuencia del control prenatal está determinada por los factores
de riesgos detectados en esa gestación y serán necesarios
tantos controles como la patología detectada lo requiera.
En embarazos sin factores de riesgo, la frecuencia de los controles debe
racionalizarse en relación a la magnitud de la población
obstétrica y los recursos humanos destinados para su control.
Característicamente, los controles prenatales se efectúan
cada cuatro semanas en el primer y segundo trimestre de la gestación.
En el tercer trimestre (desde las 28 semanas), los controles son progresivamente
más frecuentes hasta ser cada siete días desde las 36 semanas
hasta el término de la gestación. El motivo de esta secuencia
se debe a que desde las 28 semanas en adelante es posible detectar patologías
de alta relevancia con feto viable (retardo del crecimiento fetal, diabetes
gestacional, síndrome hipertensivo del embarazo, macrosomía
fetal, amenaza de parto prematuro, malformaciones congénitas, etc).
En el Servicio de Obstetricia de la Pontificia Universidad Católica,
la secuencia establecida es mensualmente hasta las 28 semanas de amenorrea,
cada tres semanas hasta las 34 semanas de amenorrea, cada dos semanas
hasta las 36 semanas de amenorrea, y posteriormente, cada siete días
hasta las 41 semanas de amenorrea. Esto significa que si una paciente
ingresa a las 8 semanas y resuelve su parto a las 40 semanas, contabilizará
trece controles prenatales que pueden ser considerado un exceso, a no
ser que al menos tres de ellos sean destinados exclusivamente a educación
materna.
Si los recursos humanos son escasos se puede realizar un adecuado control
prenatal concentrando las atenciones en el tercer trimestre (ejemplo:
antes de las 20 semanas, 28, 34, 36, 38 y 40 semanas), pero con una importante
educación materna (individual o grupal), especialmente en lo relevante
a síntomas y signos de alarma. Las acciones y procedimientos que
se deben realizar en el control prenatal de la embarazada de bajo riesgo
se resumen en la Tabla IV.
|
TABLA IV
|
|
ACCIONES Y PROCEDIMIENTOS
|
INSTANCIA
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|
ANAMNESIS MEDICA
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PRIMER CONTROL
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ANAMNESIS GINECO-OBSTETRICA
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PRIMER CONTROL
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EXAMEN FISICO GENERAL
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PRIMER CONTROL
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EXAMEN GINECO-OBSTETRICO
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PRIMER CONTROL
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TALLA
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PRIMER CONTROL
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PESO
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EN CADA CONTROL
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INDICE PESO/TALLA
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EN CADA CONTROL
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PRESION ARTERIAL
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EN CADA CONTROL
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|
MEDICION ALTURA UTERINA
|
EN CADA CONTROL
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AUSCULTACION FETAL
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DESDE LAS 20 SEMANAS
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ESTIMACION DE PESO FETAL
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DESDE LAS 28 SEMANAS
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ESPECULOSCOPIA
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PRIMER CONTROL Y SEGUN NECESIDAD
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PAPANICOLAOU
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PRIMER CONTROL
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HEMATOCRITO
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PRIMER CONTROL, 28 Y 36 SEMANAS
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VDRL
|
PRIMER CONTROL Y TERCER TRIMESTRE
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GLICEMIA AYUNO
|
PRIMER CONTROL
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GLICEMIA POST 50 g DE GLUCOSA
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A LAS 28 SEMANAS
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UROCULTIVO
|
PRIMER CONTROL
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ALBUMINURIA CUALITATIVA
|
DESDE LAS 28 SEMANAS
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GRUPO-RH
|
PRIMER CONTROL
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ECOGRAFIA
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PRIMER CONTROL, 28 Y 36 SEMANAS
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EDUCACION MATERNA
|
EN CADA CONTROL
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ASIGNACION FAMILIAR PRENATAL
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AL QUINTO MES CUMPLIDO
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LICENCIA PRENATAL
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A LAS 34 SEMANAS
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CERTIFICADO DE LECHE
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MENSUALMENTE
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Lecturas Seleccionadas
Faúndez A: Control Prenatal. En: Obstetricia. Pérez
Sánchez, A., Donoso Siña, E. Eds. Publicaciones Técnicas
Mediterráneo Ltda. Capítulo 12 - Segunda Edición,
página 156-167, 1992.
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