Introducción
Se define como embarazo prolongado (E.P.) aquel que se extiende más
allá de las 42 semanas de amenorrea. Su incidencia varía
entre el 5 y 8% de los partos, y es considerado de alto riesgo por condicionar
una mayor morbimortalidad perinatal.
Se ha utilizado el término de embarazo en vías de prolongación
para referirse a aquellas gestaciones entre las 41 y 42 semanas de amenorrea.
Etiologia
La etiología del embarazo prolongado no ha sido dilucidada. Sin
embargo, factores hormonales, mecánicos y fetales han sido relacionados
con su génesis.
- Factor hormonal, como la disminución de la producción
de estrógenos y progesterona, que alteran el determinismo del
parto.
- Factor mecánico, como la disminución del volumen uterino,
que impide o retrasa el inicio del trabajo de parto.
- Factor fetal, dado que fetos anencefálicos tienden a prolongar
su gestación, lo que se explica por los bajos niveles de cortisol,
secundario a la insuficiencia suprarrenal provocada por la ausencia
de hipófisis.
Caracteristicas Placentarias
La máxima función placentaria se alcanza alrededor de las
36 semanas de gestación. Posteriormente, el proceso de transferencia
placentaria declina en forma gradual y puede manifestarse en una disminución
de la cantidad de líquido amniótico, reducción de
la masa placentaria y/o en un retardo o cese del crecimiento fetal. RCIU
se observa en 20% de los casos, mientras que en el 80% restante, los recién
nacidos son de peso adecuado o grande para la edad gestacional.
En la placenta postérmino asociada con dismadurez del recién
nacido, se observa disminución de la masa placentaria, aumento
de los infartos blancos y mayor depósito de fibrina y calcificaciones.
La vellosidad corial demuestra ausencia de fenómenos regenerativos,
edema sincicial y trombosis arterial con hialinización y degeneración.
Riesgos Perinatales
La mortalidad fetal aumenta después de las 42 semanas y se duplica
a las 43 semanas. Aproximadamente un tercio de las muertes se deben a
asfixia intrauterina por insuficiencia placentaria, contribuyendo además,
la mayor incidencia de malformaciones, especialmente del sistema nervioso
central. A la asfixia perinatal contribuyen, además, la compresión
del cordón umbilical y el síndrome de aspiración
meconial.
El retardo del crecimiento y la macrosomía fetal son condiciones
que se observan con mayor frecuencia en el embarazo en vías de
prolongación y prolongado. La macrosomía constituye factor
de riesgo para traumatismo obstétrico (fractura de clavícula,
parálisis braquial, céfalohematoma).
Otros riesgos son la dificultad para regular la temperatura y complicaciones
metabólicas como hipoglicemia y policitemia.
El 20 a 25% de los recién nacidos postérmino concentra el
alto riesgo perinatal.
Diagnóstico
El diagnóstico de embarazo en vías de prolongación
y prolongado está basado en el conocimiento exacto de la edad gestacional.
Esta es determinada por la amenorrea calculada desde el primer día
del último período menstrual, cuando es segura y confiable,
y/o por examen ultrasonográfico practicado antes de las 20 semanas
de amenorrea.
Manejo
La norma de manejo se utilizará en embarazos de evolución
fisiológica, descartándose su aplicación cuando exista
otro factor de riesgo obstétrico.
1. Evaluación de la condición fetal:
se iniciará a las 41 semanas y se realizará mediante
los siguientes métodos:
- Registro basal no estresante (R.B.N.E.)
- Amnioscopía (AMCP) para visualizar el líquido amniótico
(L.A.).
- Ultrasonografía para evaluar la cantidad de L.A.
Se considera oligoamnios la presencia de bolsillos de L.A. menores de
dos centímetros, medidos con el transductor en sentido vertical.
Evaluación de las condiciones cervicales: Estandarizadas por el
índice de Bishop.
Con R.B.N.E. reactivo, líquido amniótico en cantidad normal
y de aspecto claro a la AMCP, y condiciones cervicales desfavorables (Bishop
<7), se continuará con la gestación, repitiendo igual
evaluación a las 72 horas, que al resultar normal permitirá
la prolongación del embarazo hasta las 42 semanas.
Un R.B.N.E. no reactivo repetido o sospechoso debe ser seguido por un
test de tolerancia a las contracciones (T.T.C.), que, al ser negativo,
permitirá proseguir con la gestación hasta la siguiente
evaluación a las 72 horas.
La interrupción del embarazo se practicará frente a cualquiera
de las siguientes condiciones:
- T.T.C. positivo
- Visualización de meconio a la amnioscopía
- Oligoamnios
- Condiciones obstétricas favorables (Bishop > 7).
Completadas las 42 semanas de amenorrea la conducta es la interrupción
del embarazo.
En pacientes con condiciones obstétricas desfavorables, se efectúa
inducción ocitócica monitorizada, hasta en tres días
sucesivos, si la condición fetal es normal.
Si la indicación de interrupción es oligoamnios, el parto
debe resolverse en el primer día de inducción.
Ante un compromiso fetal evidente y cérvix desfavorable, se practica
operación cesárea.
En nuestra experiencia, con este protocolo de manejo, el 80% de los partos
se resolvieron por vía vaginal, sin diferencias estadísticas
significativas en la frecuencia de asfixia neonatal evaluada por test
de Apgar, al compararla con la población general.
Parto del feto postermino
El manejo del trabajo de parto del feto de postérmino debe ser
estrictamente monitorizado, considerando el mayor riesgo de asfixia y
la mayor frecuencia de meconio en el líquido amniótico.
Se efectúa monitorización electrónica continua de
la frecuencia cardíaca fetal para pesquisar precozmente signos
que sugieran asfixia. Es frecuente observar desaceleraciones de tipo variable
debido a la compresión del cordón umbilical secundario al
oligoamnios.
La presencia de meconio con monitorización normal no implica la
necesidad de extracción inmediata del feto, pero obliga a mantener
una vigilancia estrecha y a adoptar medidas necesarias para la aspiración
laringotraqueal, una vez producido el parto.
Quien asista el parto debe estar capacitado para prevenir y solucionar
complicaciones derivadas de la macrosomía tales como la retención
de hombros.
Es fundamental que la resolución del parto de una paciente con
embarazo prolongado ocurra en un centro en el que exista una Unidad de
Cuidado Intensivo Neonatal.
Lecturas Seleccionadas
-Bochner, C.J.; Williams, J.; Castro, L. et al.: The efficacy of starting
post-term antenatal testing at 41 weeks as compared with 42 weeks of gestational
age. Am. J. Obstet. Gynecol. 159:550-54, 1988.
-Clark, S.L.: Intrapartum management of the postdate patient. Clin. Obstet.
Gynecol. 32:278-286, 1989.
-Donoso, E.; Pérez, A.: Embarazo prolongado. En: Pérez,
A. y Donoso, E. Ed.: Obstetricia. Publicaciones Técnicas Mediterráneo
Ltda. Santiago, 506-510, 1992.
-Espinoza, R.: Edad gestacional y embarazo en vías de prolongación.
Boletín Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica.
Vol. 22 (2):131-134, 1993.
-Espinoza, R.; Mardones, P.; Donoso, E.: Embarazo Prolongado: Condiciona
alto riesgo perinatal? XXIII Congreso Chileno de Obstetricia y Ginecología.
Santiago, Chile. Libro de Contribuciones. Noviembre de 1989.
-Usher, R.H.; Boyd, M.E.; McLean, E.H.; Kramer, H.S.: Assessment of fetal
risk in postdate pregnancy. Am. J. Obstet. Gynecol. 158:259-263, 1988.
ESQUEMA
PROTOCOLO DE MANEJO DEL EMBARAZO EN VIAS DE
PROLONGACION Y PROLONGADO
RBNE: REGISTRO BASAL NO
ESTRESANTE
NR : NO REACTIVO
TTC : TEST DE TOLERANCIA
A LAS CONTRACCIONES
AMCP : AMNIOSCOPIA
LA : LIQUIDO AMNIOTICO
ECO : ECOGRAFIA
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