Introducción
La infección perinatal por Estreptococo Grupo B (EGB) es la causa
infecciosa más frecuente de mortalidad en este período de
vida, ocasionando además morbilidad grave, y, con frecuencia, secuelas
neurológicas de por vida; ello además del grave costo social
y económico que significa. En este capítulo intentaremos
conceptualizar los principales elementos epidemiológicos, bacteriológicos
y fisiopatológicos de esta enfermedad, para finalmente establecer
la normativa de manejo en nuestra Unidad.
El EGB produce dos cuadros infecciosos graves en el recién nacido:
enfermedad de comienzo precoz y enfermedad de comienzo tardío.
La primera de ellas tiene una incidencia de 1-4 por 1000 RN vivos; es
adquirida por transmisión vertical de madres colonizadas y puede
ocurrir in útero o en los primeros 7 días de vida, habitualmente
en las primeras horas; clínicamente se caracteriza por óbito
fetal, neumonia, shock séptico y muerte neonatal con tasa de 10-20%.
La enfermedad de comienzo tardío es de menor frecuencia, menos
de la mitad de las veces es secundaria a transmisión vertical,
se presenta entre la primera semana y los cuatro meses de vida, y su manifestación
clínica habitual es una meningitis; de los sobrevivientes, aproximadamente
el 50% permanecerá con secuelas neurológicas. La enfermedad
de comienzo precoz es prevenible en gran medida durante el control prenatal,
y es la preocupación fundamental de esta norma.
Bacteriologia
Los estreptococos son gérmenes Gram positivos y se clasifican
en Grupos (A, B, C, etc.) en base a carbohidratos específicos de
su pared celular. El EGB posee además antígenos polisacáridos
específicos que permiten su clasificación en cinco serotipos:
Ia, Ib, Ic, II y III. Todos ellos se encuentran con igual frecuencia en
mujeres embarazadas y son agentes etiológicos de la enfermedad
descrita. Debemos recordar que los estreptococos poseen en su pared enzimas
hemolíticas tales que, al ser cultivados en placas de agar sangre,
permiten su clasificación en alfa, beta o no-hemolíticos;
el estreptococo grupo A y el B, son del tipo beta hemolíticos;
por lo tanto Estreptococo Grupo B y beta hemolítico, no son sinónimos.
Para la detección de la colonización por EGB del tracto
génitourinario, la técnica estándar es el cultivo,
para lo cual debe usarse un medio selectivo, el que incluye antibióticos
que inhiben el crecimiento de otras bacterias. Si bien las pruebas rápidas
de detección inmunológica del EGB (latex, ELISA) son altamente
específicos, poseen una sensibilidad que oscila entre el 60 y el
88%, por lo que su utilidad mayor está en la detección de
portadoras altamente colonizadas. Así mismo, la tinción
de Gram no es considerada una herramienta adecuada para el diagnóstico,
pues posee una sensibilidad descrita de entre 30-80% con especificidad
de sólo 60-70%.
El EGB es particularmente sensible a la penicilina, siendo también
sensible a las cefalosporinas, eritromicina y clindamicina. Es resistente
a las sulfas, la tetraciclina y el metronidazol. La penicilina administrada
a la madre por vía endovenosa puede ser encontrada en niveles terapéuticos
en líquido amniótico y sangre de cordón, una hora
después de la infusión. Si es administrada menos de una
hora anteparto, no inhibe la colonización del RN. La eritromicina
no cruza la placenta tan efectivamente como la penicilina. Por costo y
efectividad, el antibiótico de elección es la Penicilina
o Ampicilina endovenosa, reconociendo el riesgo de 1 en 100 de reacciones
alérgicas leves y de 1 en 10.000 de anafilaxia grave.
Epidemiologia
El EBG coloniza el tracto digestivo inferior del 15-35% de los humanos,
siendo encontrado en hombres y mujeres de todas las edades. Desde allí
la bacteria coloniza intermitentemente el tracto genital, y, menos frecuentemente,
el tracto génitourinario (Tabla I)
. Por ello cualquier protocolo que intente la detección del estado
de portador, debe incluir el cultivo anorrectal; como ejemplo, en un estudio
comparativo del sitio de colonización, el EGB fue encontrado: en
el cuello 6%, en la vagina 8% y en ampolla rectal 11% de las embarazadas
estudiadas. La colonización vaginal es intermitente, mientras que
la colonización anorrectal es constante. No debe sostenerse por
tanto que la colonización es intermitente en las embarazadas. Aproximadamente
un 20% de las pacientes con cultivo vaginal negativo en el segundo trimestre,
tendrán cultivo positivo al término, cifra que disminuye
al 7,5-10% si se combina cultivo vaginal y anorrectal. Por el contrario,
de las pacientes con cultivo vaginal positivo en la mitad del embarazo,
el 30% será negativo al momento del parto.
La incidencia de colonización vaginal por EGB tiene una marcada
variación étnica y geográfica, estimándose
que afecta al 15-40% de las embarazadas. En población norteamericana,
por ejemplo, fue encontrado en el 13,7% de los cultivos vaginales en población
blanca, 21,2% en las afroamericanas y 20% en las hispánicas. En
Chile, la incidencia de positividad en cultivos vaginales publicada es
aproximadamente 3,5 - 6%. La colonización sería mayor en
mujeres con múltiples parejas sexuales y en las con menor nivel
educacional, no existiendo relación con la edad, paridad u otras
infecciones bacterianas vaginales.
El 70% de los niños de madres colonizadas estarán colonizados
al momento del nacimiento con el mismo serotipo que la madre; sin embargo,
sólo 1-2% de ellos desarrollará infección por EGB.
Fisiopatologia
El EGB llegaría a la cavidad amniótica luego de la rotura
de las membranas. Sin embargo, hoy se sabe que también es capaz
de infectar al feto con membranas indemnes; experimentalmente se ha demostrado
su capacidad de adherirse, traspasar e incluso dividirse en la membrana
amniótica. El concepto actual es que la mayoría de las infecciones
perinatales por este germen son adquiridas in útero, siendo menos
común la transmisión al momento del parto.
Desde el líquido amniótico el EGB ingresa al tracto digestivo
y respiratorio, donde genera potentes toxinas responsables de la enfermedad.
Ellas son capaces de destruir el parénquima pulmonar, producir
depresión miocárdica, espasmo de la vasculatura pulmonar,
hipertensión pulmonar y shock. El organismo responde con activación
del sistema inmune y liberación de mediadores inflamatorios que
amplían la destrucción tisular y generan un aumento de la
permeabilidad vascular, resultando en colapso circulatorio.
El EGB puede, además, ser causa de muerte fetal en el segundo trimestre;
en la anatomía patológica de esos casos se encuentra una
neumonia por estreptococo. La investigación de esta etiología
por histología y cultivos es parte fundamental del estudio del
óbito de causa no explicada. Este cuadro clínico se asocia
a embarazadas altamente colonizadas o con déficit de la inmunidad
contra este germen.
Por otra parte, el EGB es causa de significativa morbilidad materna del
tracto genital y urinario (Tabla II)
. Es importante notar la asociación entre la infección del
tracto génitourinario y la patología propia del embarazo
(trabajo de parto prematuro, rotura prematura de membranas de pretérmino
y óbito fetal), aun en ausencia de certificación de colonización
vaginal. El espectro clínico de la sintomatología materna
es muy amplio y no se correlaciona con la severidad de la patología
neonatal. Esto dificulta su manejo, ya que esperar la aparición
de signos o síntomas de infección en la madre puede ser
demasiado tarde para el feto. Por el contrario, aun en ausencia de infección
clínica del feto, la madre puede cursar con severa enfermedad intraparto
como fiebre, calofríos, taquicardia, sensibilidad uterina, endometritis
puerperal (20-30% de los casos son por EGB) e incluso endocarditis (asociado
casi exclusivamente a madres diabéticas).
Como ya se explicó, sólo una pequeña fracción
de los RN de madres colonizadas desarrollará infección por
EGB, sin conocerse las razones exactas de este fenómeno. Sin embargo,
sí existen documentados factores de riesgo para la aparición
del cuadro infeccioso neonatal, los que incluyen: trabajo de parto prematuro,
rotura prolongada de membranas (12-18 horas), fiebre intraparto (>38
C), alta colonización materna y antecedente de RN con sepsis por
EGB (Tabla III).
Los RN pretérmino (<37semanas) representan el 25-35%
de las sepsis por EGB y el 20-30% de la mortalidad, aunque constituyen
sólo el 10% de los nacimientos. Los hijos de madres colonizadas
sin factores de riesgo tienen una probabilidad de 1 en 200 de desarrollar
infección, la cual aumenta a 1 en 25 (4%) si existe 1 o más
factores de riesgo. Sin embargo, pese a esta consideración, casi
un tercio de las infecciones por EGB y el 10% de la mortalidad, ocurren
en RN de término, sin factores de riesgo.
Normas de manejo previamente propuestas
El protocolo de prevención de sepsis neonatal por estreptococo
grupo B que sea fácil de realizar, con buena relación costo-efectividad,
de amplia aceptación y científicamente validado, no existe.
Se espera que en los próximos 10 ó 20 años el manejo
esté gobernado por la vacunación de todas las mujeres expuestas
a riesgo de embarazo, y el manejo intraparto por pruebas diagnósticas
rápidas 100% sensibles y específicas, con utilización
de técnicas de DNA y PCR. Múltiples y diferentes estrategias
han sido sugeridas y aplicadas en los últimos años, con
efectividad variable. Destacamos la recomendación en 1992 de la
Academia Americana de Pediatría (AAP), en el mismo año la
del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), y en el
presente año, la guía del Centro para el Control de las
Enfermedades (CDC). La Academia Americana de Pediatría recomienda
pesquisa con cultivo vaginal y anorrectal de todas las embarazadas a las
26-28 semanas, y administración de antibióticos endovenosos
intraparto a todas las embarazadas con cultivo (+) y con los factores
de riesgo mencionados en la Tabla III. Este protocolo lograría
disminuir a la mitad la incidencia de sepsis neonatal, pero se le critica
el alto costo y la no practicabilidad de la pesquisa universal. El Colegio
Americano de Obstetras y Ginecólogos recomienda el tratamiento
intraparto en base a factores de riesgo mencionados, asociado a la pesquisa
selectiva anteparto de pacientes con alto riesgo de infección por
EGB. Con esta estrategia se reduciría en un 30% la incidencia de
sepsis, a un costo razonable. El problema radica en que este enfrentamiento
deja aproximadamente a un 50% de los RN que lo requerirían sin
tratamiento. La indicación del CDC es la de tratar intraparto a
todas las pacientes con factores de riesgo, y realización de cultivo
anorrectal y vaginal a las demás, entre las 35-37 semanas, para
dar tratamiento a todas aquellas con cultivo positivo.
Norma de manejo de la unidad
A. Pacientes con factores de riesgo para infección por EGB:
- antecedente RN previo con sepsis por EGB
- antecendente de parto prematuro idiopático o por rotura prematura
de membranas
- bacteriuria por EGB en este embarazo
Administrar tratamiento antibiótico intraparto con el siguiente
esquema:
- Ampicilina e.v.
2 g e.v carga y luego 1 g c/4 h hasta el parto
- en alérgicas a PNC usar Clindamicina e.v. 900 mg e. v. c/8
h hasta el parto
B. Pacientes sin factores de riesgo:
- no requieren cultivos de screening
- si inicia trabajo de parto prematuro, o presenta rotura prematura
de membranas de pretérmino: manejo según norma respectiva
- si se efectúa diagnóstico de infección ovular
intraparto: manejo según norma respectiva (ver "Rotura Prematura
de Membranas")
- se recomienda tratamiento antibiótico e.v., con el esquema
propuesto, en partos de termino, si:
- presenta como único hallazgo fiebre intraparto mayor a
38ºC
- y/o membranas rotas por más de 18 horas
La justificación del esquema propuesto está en que las
pacientes con factores de riesgo tienen 2 ó 3 veces mayor frecuencia
de colonización por EGB, y que en ellas la posibilidad de que el
RN desarrolle un cuadro séptico grave es 8 veces superior.
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TABLA I
Sitios de Colonización por EGB
en orden descendente de frecuencia de cultivo.
- Tracto intestinal bajo
- Vagina 1/3 externo
- Cervix
- Uretra
TABLA II
Morbilidad Materna por EGB
- Trabajo de parto prematuro (*)
- Rotura prematura de membranas de pretérmino (*)
- Infección Urinaria baja
- Pielonefritis
- Corioamnionitis
- Endometritis puerperal
- Endocarditis (#)
(*) pacientes con alta colonización
(#) casi exclusivamente en pacientes diabéticas
TABLA III
Factores de Riesgo para Infección Neonatal por EGB
- Parto prematuro
- Rotura prolongada de membranas > 12-18 horas
- Fiebre intraparto > 38 C
- Alta colonización materna
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