Hidronefrosis
Es la dilatación del aparato pielocalicilar con atrofia por compresión
del tejido renal. Está condicionada por un mal drenaje en la vía
urinaria. La pionefrosis es una hidronefrosis con inflamación purulenta.
Presentación
La frecuencia de la hidronefrosis se estima en 3 a 5% de las autopsias
de adultos. Ocurre en diversas condiciones patológicas, como:
hiperplasia nodular de la próstata, estenosis tumorales del uréter,
cáncer de la vejiga, cicatrices por inflamaciones de la vía
urinaria, malformaciones, compresión extrínseca por vasos
aberrantes, traumatismos, cicatrices por intervenciones quirúrgicas.
Existen casos aislados en que no se encuentra la causa anatómica
y en que se supone una alteración de la inervación, por
ello, un mal funcionamiento de la motilidad de la vía urinaria
(formas idiopáticas).
Morfología
Macroscópicamente la pelvis renal se presenta dilatada y distendida
en un riñón aumentado de tamaño y lobulado. Hay
aplanamiento de papilas y dilatación de cuellos calicilares y
cálices, el riñón puede transformarse finalmente
en un saco de paredes delgadas con líquido a tensión en
su interior. La hidronefrosis puede producirse ya en dos semanas. En
el hombre la persistencia de la oclusión ureteral, por ejemplo
por ligadura, por más de 30 a 60 días hace irrecuperable
la atrofia renal.
Urolitiasis (Litiasis Urinaria)
La nefrolitiasis se refiere sólo a cálculos o concreciones
en los riñones y en la pelvis renal (cálculos renales);
la urolitiasis, a cálculos en la pelvis o en cualquier parte de
la vía urinaria (vejiga, uréter, uretra).
Presentación
La litiasis urinaria no es una enfermedad específica y representa,
en la mayoría de los casos, una complicación de condiciones
patológicas locales o generales, que pueden ser muy diversas.
La urolitiasis puede ocurrir a cualquier edad. Es de mayor frecuencia
en el sexo masculino, especialmente en la tercera y cuarta décadas
de la vida. La nefrolitiasis es en frecuencia la tercera condición
patológica en países desarrollados y probablemente está
relacionada con dietas más ricas en proteínas y sales.
En cambio, la urolitiasis, especialmente de la vejiga, es muy frecuente
en zonas geográficas del tercer mundo. En Africa está
relacionada con la eschistosomiasis; en el Medio Oriente y en el Lejano
Oriente, con escasez de agua sobre todo en las zonas desérticas.
En general, también existen casos esporádicos asociados
a enfermedades congénitas o familiares.
Etiología y patogenia
Las causas y la génesis de los cálculos no se conocen
todavía con exactitud. En la formación del cálculo
se distinguen dos estadios.
Estadio inicial o de nucleación. Tiene lugar a nivel
microscópico. En esta fase se produce la precipitación
de diversas sales, la cual está condicionada por distintos factores:
a) falta de inhibidores (citratos en los cálculos de fosfato
de calcio, pirofosfatos en los de oxalato de calcio); b) compuestos
de alto peso molecular como, por ejemplo, mucoproteínas, proteína
de Tamm Horsfall y células epiteliales; c) sobresaturación
de constituyentes de la orina.
Estadio de crecimiento y agregación de los cristales.
En esta fase los cálculos se hacen visibles macroscópicamente.
Cuando son muy pequeños se denominan arenilla , los de gran tamaño
forman un molde del aparato pielocalicilar y se llaman cálculos
coraliformes (cálculos en asta de ciervo ).
Factores de riesgo
Son diversos y en general se detectan en el 70 a 80% de los casos.
Los factores de riesgo son:
1. Factores metabólicos. Hipercalciuria (más
de 4 mg de Ca por Kg por día en la orina) idiopática
o por mayor aporte de calcio en las comidas. Hiperparatiroidismo
(el 55% de los pacientes con hiperparatiroidismo tienen cálculos
de fosfato de calcio). Hiperuricemia o hiperuricosuria (en la gota
y leucemias). Hiperoxaluria idiopática o por causa entérica
, en cualquier condición con mala absorción de grasas
(facilitan la unión de calcio de la dieta a ácidos
grasos y dejan libres oxalatos para ser absorbidos). Aportes exagerados
de vitamina C (se metaboliza a oxalatos). Cistinuria, acidosis tubular
distal o de tipo I.
2. Inflamaciones. Son de especial importancia las debidas
a bacterias productoras de ureasa, particularmente el proteus vulgaris
(otras son la klebsiella, pseudomona, el estáfilococo y también
el micoplasma). La ureasa descompone la urea, con lo que la orina
se alcaliniza con elevación de la concentración de
amonio, carbonatos y iones fosfatos (se producen cálculos
coraliformes de fosfato de amonio magnesiano o estruvita). Los detritus
celulares y los moldes de fibrina también favorecen los depósitos
de calcio.
3. Condiciones geográficas. Deshidrataciones en zonas
desérticas y eschistosomiasis endémica.
4. Estasia urinaria. Por malformaciones, cicatrices, inflamaciones,
tumores.
5. Tendencia familar
Consecuencias de la urolitiasis
Ellas son: migración del cálculo con irritación
local y hematuria, enclavamiento, estasia urinaria e hidronefrosis,
infección con pielonefritis, abscesos e hidropionefrosis; degeneración
maligna de epitelios en regeneración constante por la irritación.
MORFOLOGIA Y COMPOSICION DE LOS CALCULOS URINARIOS
MAS FRECUENTES
(Cifras según B. Helpap, Pathologie der
ableitenden Harnwege und Prostata, p 54, Springer, 1989)
|
|
COMPOSICION
|
FRECUENCIA
|
MORFOLOGIA
|
pH (orina)
|
|
Oxalato de Ca y fosfato de Ca
|
70%
|
De color café, duros, con espinas o superficie irregular
|
ácida
|
|
Fosfato de amonio magnesiano
|
15%
|
Coraliformes, de color café, blandos, friables
|
alcalina
|
|
Uratos de Ca, ácido úrico
|
7%
|
Redondos, lisos, amarillo parduscos, blandos o duros, radiolúcidos
|
ácida
|
|
Cistina
|
3%
|
Amarillentos, cristalización radiada hexagonal
|
ácida
|
|
Otros: xantina, dihidroxiadenina sílica, etc.
|
5%
|
|
|
Nefrocalcinosis
Es el depósito de sales de calcio en el tejido renal, en forma
difusa o focal. Se excluye la calcificación de infartos, necrosis
cortical renal, necrosis papilar renal ni tuberculosis. Se la encuentra
en el 20% de las autopsias de adultos.
Formas patogenéticas
Nefrocalcinosis primaria (metastásica o hipercalcémica)
En esta forma se producen depósitos de calcio en diversos órganos,
como pulmón, mucosa gástrica, piel, arterias, además
del riñón. Frecuentemente está relacionada con
hipercalcemias secundarias a hiperparatiroidismo, destrucción
ósea, mieloma, metástasis óseas de carcinomas,
osteolisis postraumáticas o postinfecciosas, inmovilización,
intoxicación por vitamina D, sarcoidosis, mayor absorción
intestinal de calcio.
En el riñón las calcificaciones se encuentran como depósitos
finamente granulares en células epiteliales y membrana basal
de los túbulos y en el intersticio, especialmente en la médula.
El calcio también puede depositarse en los vasos sanguíneos
y glomérulos. La condición conocida como infartos cálcicos
papilares es aquella en que además del depósito intersticial
de calcio existe una fibrosis como consecuencia de la destrucción
celular.
Nefrocalcinosis secundaria (o distrófica)
Consiste en la calcificación de células o tejidos necrosados
(como en la enfermedad tubular aguda) o de material extraño (como
proteínas en el mieloma). Las placas de Randall corresponden
a calcificaciones en el vértice de las papilas, producidas probablemente
por orina muy concentrada. El calcio se deposita en moldes proteicos,
paredes capilares e intersticio renal. Estas placas pueden ser sitio
de origen de urolitiasis.
|