Se reconocen dos tipos de bocio simple: endémico y esporádico
.
Causas de bocio endémico
1. Menor aporte de yodo en la dieta: frecuentemente en Suiza, los
Pirineos, Mendoza, Cajón del Maipo. Se previene ingiriendo
sal de comer yodada.
2. Presencia en el agua de compuestos de súlfuro, calcio o
fluor: éstos compiten con el yodo en las reacciones metabólicas.
Causas de bocio esporádico
1. Deficiencia de yodo por malos hábitos alimentarios.
2. Defectos enzimáticos hereditarios (bocio dishormogénico
).
3. Substancias químicas en medicamentos, como yoduros en expectorantes,
sulfonilureas.
Patogenia
Por alguna de las deficiencias mencionadas se produce una leve disminución
de la producción de hormona tiroidea, la glándula compensa
el defecto formando mayor cantidad de hormonas menos efectivas, se
produce mayor secreción de hormona tiroestimulante, que da
origen a hiperplasia, que en un comienzo es difusa (bocio difuso).
Grupos de folículos responden mejor al estímulo y crecen
más; otros grupos se rellenan de coloide y se distienden: esto
puede originar un nódulo (bocio uninodular) o, en forma más
característica, varios nódulos (bocio multinodular).
Los nódulos están constituidos por grupos de folículos,
en general con mucho coloide, revestidos por epitelio cuboideo o bajo.
Los nódulos producen compresión vascular, que determina
áreas de de atrofia, hemorragia y fibrosis, con lo que se acentúa
el aspecto heterogéneo del órgano. Los bocios difusos
y multinodulares de este tipo pueden alcanzar gran tamaño,
la glándula hiperplástica puede pesar hasta 1.000 g.
Los bocios causan deformación del cuello, que puede llegar
a ser antiestética. En general, los pacientes con bocio endémico
no presentan cuadro clínico de hipotiroidismo; sin embargo,
en algunos casos extremos, pueden cursar clínicamente con hipofunción
tiroidea.
Complicaciones
1. Cuando son de gran tamaño pueden comprimir la tráquea.
2. Los bocios en tiroides mediastínicos también pueden
dar sintomatología por compresión.
3. En ocasiones un nódulo puede contener células con
alto recambio intrínseco de yoduro, lo que da origen a nódulos
hiperfuncionantes, que constituyen la segunda causa de hipertiroidismo.