Estos tumores, los más frecuentes de la hipófisis, por
su localización tradicionalmente se tratan en el dominio de la
neurología. De hecho, constituyen alrededor del 10% de los tumores
intracraneanos. Las manifestaciones clínicas se deben a compresión
del hipotálamo o del quiasma óptico o a actividad endocrina.
Cerca del 75% son tumores funcionantes. Ocurren preferentemente del adulto
joven, por lo común, de 25 a 45 años de edad. Son tumores
no encapsulados.
Histológicamente pueden ser de tipo difuso (medular), sinusoidal
(de amplias trabéculas), alveolar o papilar. Los dos primeros son
los más frecuentes. Según la afinidad tintorial de las células
tumorales, se distinguen los adenomas cromófobos (70-75%), acidófilos
(20-25%) y basófilos (5-10%). Clásicamente, el tumor no
funcionante es cromófobo; el de la acromegalia o gigantismo, acidófilo
y el del síndrome de Cushing, basófilo. Pero ésta
no es una correlación estrecha, así por ejemplo, sólo
el 25% de los adenomas no son funcionantes, lo que significa que la mayor
parte de los adenomas cromófobos lo son. Hoy, gracias a los marcadores
inmunohistoquímicos pueden precisarse los siguientes tipos principales
de adenomas funcionantes (el porcentaje indicado se refiere al total de
los adenomas hipofisiarios, Russell y Rubinstein, Pathology of tumours
of the nervous system, 5a ed.,William & Wilkins, 1989):
|
TIPO
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%
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AFINIDAD TINTORIAL
|
HORMONA
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SINTOMAS
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Prolactinoma
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40
|
Cromófobo o acidófilo
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Prolactina
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Amenorrea
Galactorrea
|
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Somatotrófico
|
25
|
Cromófobo o acidófilo
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STH
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Acromegalia
Gigantismo
|
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Corticotrófico
|
10
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Cromófobo o basófilo
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ACTH
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Síndrome de Cushing
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Mixtos
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10
|
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