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| Los aneurismas cerebrales son, aparte el microaneurisma de Charcot y los raros aneurismas micóticos, o congénitos por displasia arterial o ateroescleróticos. Estos últimos se producen preferentemente en el territorio vértebro-basilar, donde la ateroesclerosis suele ser más pronunciada. Por lo general son fusiformes. Los aneurismas congénitos se hallan de preferencia en el territorio carotídeo, son saculares y pueden ser múltiples. Ocurren con mayor frecuencia en el sexo femenino. La manifestación más frecuente, en gente joven, es la hemorragia subaracnoidea por ruptura del aneurisma, lo que a su vez puede producir un infarto cerebral, en cuya patogenia se plantean espasmos arteriales, compresión y trombosis. La ruptura del aneurisma puede producir una hemorragia intracerebral por inyección de sangre en el tejido vecino. |
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