Ambas afectan predominantemente a mujeres, en razón de 2:1, a
cualquier edad, aunque son más frecuentes en la edad media de la
vida.
Dermatomiositis
Las lesiones morfológicas más características se
encuentran en la piel y la musculatura esquelética. Las de la piel
consisten en una dermatitis superficial, atrofia de la epidermis, edema,
angeítis de pequeños vasos y, en el 30 - 50% de los casos,
en calcinosis cutis . En el músculo esquelético se produce
inflamación intersticial redondocelular, preferentemente perivascular,
a veces con angeítis de pequeños vasos y microinfartos.
Puede haber necrosis y regeneración de fibras musculares en la
periferia de los fascículos.
La patogenia de la dermatomiositis estaría relacionada con un
daño primario vascular con depósitos de complejos inmunes
y complemento. La dermatomiositis frecuentemente aparece en asociación
con un cáncer.
Polimiosisits
La patogenia de la polimiositis parece ser diferente de la dermatomiositis
y se desencadenaría fundamentalmente por antígenos de la
célula linfocitaria T que actuarían contra la fibra muscular
estriada. En el 90% de los pacientes se encuentran anticuerpos contra
la miosina, se han comprobado también anticuerpos contra la mioglobina
y varios antinucleares. Por ello en la polimiositis hay predominantemente
alteraciones de las fibras musculares, con lesiones degenerativas y necróticas,
atrofia y regeneración. El infiltrado intersticial es preponderantemente
linfocitario y corresponde a células T activadas, supresoras citotóxicas
naturales. Las lesiones evolucionan hacia la fibrosis.
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