El tema central del presente número es el del Humanismo, que aquí se expone con el texto de las cuatro conferencias dictadas en 1998, año en que la Facultad de Medicina de esta Universidad puso en marcha el Programa de Estudios Médicos Humanísticos. Complementa estos textos la traducción del artículo Humanitas contenido en la Enciclopedia de la Antigüedad Der Kleine Pauli.

La primera conferencia representa el punto de vista de un historiador; la segunda, el de un filólogo; la tercera, el de un filósofo, y la cuarta es una visión filosófico-teológica.

La diversidad de perspectivas posibles se debe ciertamente a la amplitud con que concebirse lo que abarca al Humanismo: todo lo que hay de valía en lo propiamente humano.

Un elemento del núcleo originario de la Humanitas es la concepción griega de las eleutherioi paidéiai, los studia liberalia, elemento de sello intelectual; otro, sustentado en la idea romana de la pietas, es específicamente de carácter moral.

Las eleuthérioi paidéia, las artes liberales, correspondían al contenido de la educación superior, que debía estar reservada a la elite de jóvenes poseedores de las condiciones aptas para alcanzar la ciencia suprema, la filosofía, y para convertirse eventualmente en gobernantes. Constituían en estudios útiles y a la vez emancipadores del espíritu, esto es, estudios que convirtieran al individuo en un hombre libre al romperle las ataduras con el oficio mundano. Así culminaba la aspiración de la paidéia -la educación que marcará al hombre para siempre- del perfecto desarrollo de la mente y del cuerpo. El programa debía guardarse de la intromisión de todo lo que tuviera solo valor pecuniario y significara estrechar la visión de la mente. Paulatinamente se fueron delimitando site studia liberalia: gramática, retórica, dialéctica, aritmética, geométrica, astronomía y teoría musical. En la época carolingia ellas se separaron en el trivim, los tres primeros, y el quadrivium, los cuatro restantes.

Pietas es una noción acuñada en la Roma clásica. Designa, en el concepto de Cicerón, la recta actitud frente a los dioses, la patria y los familiares. En particular, denota el temor y devoción a los dioses, el amor a la patria y a los antepasados, y los deberes para con todos estos entes.

Los estudios liberales y la formación moral se encuentran después reunidos en Séneca bajo el concepto de las bonae artes. Y en la centuria siguiente, Aulo Gelo hará -aparentemente por primera vez- explícita la noción de humanitas, y lo hará refiriéndose a las bonae artes: Huius enim scientiae cura et disciplina ex universis animantibus uni homini data est idcircoque "humanitas" appellata est (Noctes Atticae XIII, 17) (Pues el cultivo y aprendizaje de esta ciencia, de entre todos los vivientes, le ha sido dado solo al hombre y por tanto ha sido llamado "humanismo").

En fin, este es al parecer el núcleo originario de la humanitas, que en el curso de la historia se ha desplegado con múltiples facetas, algunas de las cuales están reflejadas en los textos que aquí se presentan.