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Este número de Ars Medica recoge diez artículos sobre la historia de la medicina o de la ciencia. Es probable que todo lector encuentre algo de su interés en estas páginas, incluso aquellos que dicen no tener ningún interés por la historia de la medicina, pero que responden con entusiasmo a otras dimensiones del mundo del hombre. Esta contradicción aparente, posiblemente deriva de ver esa historia solo como una descripción cronológica de los hechos del pasado, una mera crónica, y no como un intento de comprender ese pasado a través de los protagonistas y de las grandes líneas de la evolución del hombre y su humanidad. En su mayoría, son temas que fueron presentados en las reuniones mensuales, los terceros miércoles, que desde hace varios años regularmente son organizadas por el Programa de Estudios Médicos Humanísticos de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Sus autores son en su mayoría profesores de la misma facultad, con las excepciones del profesor Rafael Vicuña, de la Facultad de Ciencia Biológicas de esta universidad, doctor en Biología Molecular, y del profesor Augusto Salinas, doctor en Historia y profesor de la Universidad del Desarrollo. El contenido se puede organizar de muchas maneras, donde la cronológica o alfabética ahorran mayores disquisiciones y quizás sentires, pero hemos preferido agruparlas en tres áreas como ha sido hecho antes: Historia de la Medicina universal, Historia de la Medicina chilena e Historia de las Ciencias. El primer grupo es el más numeroso. Se inicia con el artículo del ejemplos muestra cómo las doctrinas médicas de una época han reflejado las corrientes culturales, antropológicas y filosóficas prevalentes; el primero sigue la evolución de las doctrinas médicas en los Estados Unidos de Norteamérica, desde la medicina doméstica de fines del siglo XVIII hasta la medicina empresarial e integrada de los últimos veinte años; el segundo es ilustrado a través de los siglos con siete enfermedades que van desde la lepra hasta el cáncer y el SIDA. Los siguientes tres artículos analizan una enfermedad, un enfermo y una técnica, respectivamente. El artículo del Dr. Sergio González, del Departamento de Anatomía Patológica, sigue desde su origen la terrible pandemia de influenza de 1918; se inició en febrero en un campo militar en los Estados Unidos de Norteamérica y desde allí se extendió rápidamente a todo el mundo: en abril, alcanzó a Francia e Inglaterra, a Escandinavia en julio y para septiembre, a Australia y Nueva Zelanda, causando más muertes que la Primera Guerra Mundial. El artículo que sigue, del Dr. Osvaldo Llanos, cirujano del Departamento de Cirugía Digestiva, relata la historia de un enfermo, Ludwig van Beethoven. Como con otros personajes famosos, sus enfermedades, como su sordera y la cirrosis hepática encontrada en la autopsia, fueron objeto de leyendas y controversias. El cuarto artículo, del Dr. Jorge Dagnino del Departamento de Anestesiología, tercero en la serie que relata la historia de la evolución de la anestesia local con cocaína, narra los acontecimientos que en el plazo de veinte años dieron cuenta de la introducción de la mayoría de los métodos de anestesia local o regional usados hasta la actualidad. Los dos artículos que siguen exploran aspectos de un tema que ha inquietado al hombre desde los albores de la civilización, la conexión o separación del cuerpo y del alma, el asiento anatómico de la mente y del espíritu. El del Dr. Jorge González, del Departamento de Neurología, versa sobre las distintas teorías y hallazgos, desde la Antigüedad hasta promediando el siglo XX, que han ido configurando el mapa de la mente. El otro, del Dr. Ricardo Zalaquett, cardiocirujano del Departamento de Enfermedades Cardiovasculares, explora las concepciones que a través del tiempo han buscado responder la pregunta sobre dónde reside el centro de la vida y la espiritualidad del hombre, desde el hígado, el pulmón, el cerebro hasta, entendiblemente, el corazón. Introducción al tema monográficoLos dos siguientes artículos giran en torno a la más romántica de las enfermedades, la tuberculosis. En el primero de ellos, el Dr. Ignacio Duarte, del Departamento de Anatomía Patológica, describe las ideas en boga sobre la enfermedad y su tratamiento hacia fines del siglo XVIII, usando para ello un libro de medicina doméstica de esa época. El otro, del Dr. Oscar Inzunza, del Departamento de Anatomía, describe el desarrollo de la villa de Santa Rosa de Los Andes desde 1791 y la construcción del sanatorio Edwards de Los Andes en los albores del siglo XX, prestando particular atención a la figura de la señora Juana Ross de Edwards, cuya labor filantrópica se extendió mucho más allá con la construcción de hospitales, colegios y ayuda directa a las víctimas de conflictos bélicos o catástrofes naturales. Los dos últimos artículos versan sobre la teoría de la evolución. El primero, del profesor Augusto Salinas, recorre los antecedentes que prueban la existencia de nociones evolucionistas durante los cien años previos a la publicación del Origen de las Especies de Charles Darwin; demuestra, además, que los grandes acontecimientos, descubrimientos o avances en la historia de la ciencia rara vez obedecen a la inspiración genial de un individuo aislado, sino que más bien se deben a una lenta agregación de antecedentes que catalizan la irrupción final. El profesor Rafael Vicuña discurre sobre la polémica y falso dilema entre los evolucionistas dogmáticos y los creacionistas, que surgió con gran fuerza en la segunda mitad del siglo XIX, pero que hoy está radicada fundamentalmente en la cultura anglosajona y la Iglesia Católica, que afirma que la búsqueda de la verdad no es antitética con la certeza de conocer cuál es la fuente de la verdad. |
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