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ResumenLas habilidades comunicacionales efectivas forman parte de la competencia clínica de un buen médico, por lo que han sido incluidas en los programas de las escuelas de medicina de la mayoría de las universidades, tanto a nivel de docentes como de alumnos. El aprendizaje de las habilidades comunicacionales se optimiza cuando se enseñan de manera experiencial, observando a los estudiantes mientras interactúan con los pacientes, para luego entregarles un feedback constructivo. Estas habilidades pueden ser objeto de medición si se utilizan instrumentos que cuenten con las propiedades psicométricas adecuadas. Su evaluación, sin embargo, representa un desafío. palabras clave: comunicación; docencia; evaluación. EFFECTIVE COMMUNICATION SKILLS IN MEDICINE. TEACHING AND LEARNING OF COMMUNICATION SKILLS IN MEDICINECommunication skills are part of the clinical competency skills of a good doctor, and so have been included in the curriculum of the majority of medical schools, both in teaching and evaluation. There exists a large body of evidence that defines the essential communication skills. Communication skills are best learnt when the teaching is experiential and includes observation of the students with patients, and constructive feedback. The measurement of communication skills using instruments with adequate psychometric properties remains a challenge in evaluation. Key words: communication; teaching; evaluation. IntroducciónLos estudios muestran que el uso efectivo de las habilidades comunicacionales por los médicos en el ámbito clínico beneficia tanto al médico como a sus pacientes. Por una parte, el médico identifica los problemas de sus pacientes con mayor precisión1 y disminuyen las demandas iniciadas en su contra2, 3, 4. Por la otra, el paciente presenta menos molestias5, 6 y adhiere en mayor grado a los tratamientos prescritos, tanto farmacológicos como de cambios de estilos de vida7, 8. Finalmente, el nivel de satisfacción de ambos, tanto del paciente9, 10 como del médico, aumenta, permitiendo reducir en el médico el síndrome de burn out11, 12 . Aunque es antigua la idea de que la comunicación es un aspecto esencial de la medicina, la enseñanza de las habilidades comunicacionales solo se inició en los años 70, al incorporarse en los programas de pregrado y posgrado de universidades de países como Estados Unidos, Inglaterra y Canadá. Durante los primeros años hubo bastante resistencia a aceptar que una buena comunicación es un concepto definible, medible y posible de aprender. Hoy, sin embargo, la realidad es otra: la mayoría de las escuelas de Norteamérica y de Europa incluyen cursos sobre comunicación en su currículo13 y la comunicación efectiva es considerada como una de las competencias esenciales de un buen médico14. Es más, las instituciones dedicadas a la acreditación de las escuelas de medicina norteamericanas exigen a las universidades que brinden la formación adecuada, que evalúen las habilidades en comunicación de los médicos tanto con los pacientes como con las familias de los pacientes, los colegas y los demás profesionales de salud15. Existe una gran diversidad en la manera cómo se enseñan y evalúan las habilidades comunicacionales. En 1999, la Association of American Medical Colleges (AAMC) publicó un informe sobre la enseñanza en comunicación y las principales metodologías utilizadas. El informe da cuenta de esta diversidad en los métodos y de que menos de un tercio de las escuelas de medicina usan un modelo estructurado para enseñar y evaluar la comunicación. En efecto, 91% de las escuelas enseñan las habilidades en discusiones en grupos pequeños; 82% en clases tradicionales; 79% aplicando la observación de entrevistas entre estudiantes y pacientes simulados; 74% de entrevistas de docentes con pacientes reales, y 72% de entrevistas de estudiantes con pacientes reales. Con la implementación de las evaluaciones clínicas con estaciones (OSCE/ ECOE) se abrió la posibilidad de incluir las evaluaciones de habilidades comunicacionales entre las evaluaciones sumativas. Así ocurrió en nuestra escuela en el año 2000, cuando comenzamos a utilizar las evaluaciones de las habilidades con estaciones (OSCE/ECOE) y las incluimos, en consecuencia, en las evaluaciones sumativas16. En 2004, en Estados Unidos se incorporaron estaciones OSCE en las evaluaciones del examen nacional de medicina de la United States Medical Licensing Examination (USMLE). Este examen exige que “todo estudiante demuestre que puede recoger información y realizar examen físico a sus pacientes; al mismo tiempo debe ser capaz de comunicarse efectivamente con pacientes y colegas”17. Definición de habilidades esencialesLas primeras investigaciones sobre la relación médico-paciente fueron realizadas en los años 60. Actualmente existe un número importante de estudios de gran seriedad que definen cuáles son las principales habilidades comunicacionales que deben estar presentes en la relación médico paciente y que, como tales, deben ser aprendidas y desarrolladas por los estudiantes. El desarrollo mencionado ha favorecido la creación de modelos estructurales
para la enseñanza y la educación de las habilidades
comunicacionales, entre los cuales los más renombrados son
el SEGUE Framework for Teaching and Assessing Communication Skills
y el Calgary- Cambridge Observation Guide18, 19 .
Estos modelos enfatizan en que el estudiante logre adquirir ciertas
habilidades que deben estar presentes en la relación con sus
pacientes. Este énfasis en los logros otorga flexibilidad a
la aplicación de habilidades comunicacionales en cuanto el
estudiante aprende probando diferentes estrategias para lograr su
meta. Deficiencias en comunicaciónDesafortunadamente, los médicos con frecuencia no practican las habilidades comunicacionales propias a un buen médico. La evidencia muestra que esta realidad trae como consecuencias que solamente la mitad de los motivos de consulta se descubran20; que la morbilidad psicológica del paciente sea raramente detectada21; que, en general, se obtenga una baja adherencia a los tratamientos22; y que el nivel de satisfacción de los pacientes sea variable. Por un lado, el médico obtiene poca información sobre lo que al paciente le parece relevante, es decir, cómo está viviendo su enfermedad23. Por otro, las informaciones que se le entregan al paciente (cuando se le entregan) son rígidas e ignoran lo que él quiere saber o si efectivamente comprendió. ¿Cómo se explican estas deficiencias?La enseñanza en comunicación es un fenómeno relativamente
nuevo, por lo que es esperable que muchos de los actuales docentes
nunca hayan recibido capacitación en habilidades comunicacionales.
En algunos médicos se percibe una resistencia a involucrarse
en aspectos psicosociales de la medicina. Pareciera que hay temor
a abrir una “caja negra sin fondo”. Se cree, erróneamente,
que esto puede aumentar el estrés del paciente, tomar mucho
tiempo o amenazar la propia estabilidad emocional del médico.
Sin embargo, se sabe que lo que se propone es solo reconocer y validar
los aspectos psicosociales del paciente. Cómo se adquieren habilidades comunicacionalesLa comunicación es inherente a nosotros, desde que nacemos estamos comunicándonos. La “no-comunicación” no existe, por lo que estamos permanentemente practicando y también aprendiendo. La escuela de medicina puede proponer un aprendizaje desde el currículo formal, como el resto de los ramos; desde el currículo informal, a través del modelaje de sus profesores; o desde el “currículo oculto”, es decir, referido al trato a los miembros del equipo de salud o a los estudiantes también desde sus profesores. En 1999 la organización Best Evidence Medical Education (BEME) publicó una revisión sistemática de 31 ensayos randomizados sobre la capacitación en habilidades comunicacionales24. Se llegó a las siguientes conclusiones: •Todos los estudiantes de medicina deben recibir una capacitación formal en habilidades comunicacionales porque de esta forma logran diagnósticos más precisos y las relaciones con sus pacientes son, en sí mismas, terapéuticas. •Para que la docencia en comunicación sea efectiva se deben usar métodos experienciales y focalizarse en practicar las habilidades para lograr las metas fijadas. •Para que sea más efectivo el aprendizaje se debe realizar la capacitación
durante las pasadas clínicas. "Se debe considerar que
los hombres aprenden más lento que las En el mismo año 1999 la Association of American Medical Colleges emitió un informe sobre la enseñanza de comunicación en medicina25. Basándose en las declaraciones de consenso alcanzadas en dicho informe, se realizaron en 2001 ocho recomendaciones26:
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