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La Educación Médica, desde sus incipientes manifestaciones, que se remontan al siglo XII, es reconocida definitivamente a contar del siglo XI 1 en algunos países de Europa y en Norteamérica como la disciplina científica a cargo de desarrollar las teorías y prácticas de enseñanza y aprendizaje en Medicina2. Gradualmente se fueron identificando los conocimientos, habilidades y actitudes inherentes al médico, una filosofía curricular propia con teorías, métodos de enseñanza y aprendizaje de la medicina en contextos específicos y la caracterización de la práctica profesional en relación con el marco de regulación social y legal dependiente de cada región. Desde entonces, la Educación Médica se ha desarrollado en forma sostenida, especialmente en las últimas décadas en estrecha relación con otras ciencias y disciplinas. Actualmente son amplios y muy variados los temas de interés en áreas definidas de la Educación Médica tales como: teorías de aprendizaje y principios educacionales, desarrollo curricular, metodologías, evaluación del aprendizaje y de programas, enseñanza clínica, investigación aplicada en Educación Médica, capacitación y educación continua y, paralelamente, en otras áreas relacionadas a la Educación Médica desde la Bioética, las Ciencias Sociales y las Ciencias Económicas aplicadas al cuidado de la salud, entre otras. Por ello, es posible que el título “Temas de Educación Médica” escogido para esta monografía pueda parecer excesivamente ambicioso o bien considerar que la selección de las materias o la actualización de la literatura fuera inferior a las expectativas de aquel lector más instruido. Sin embargo, el propósito central es entregar a través de esta recopilación una panorámica de los importantes desafíos que debe asumir una Educación Médica llamada a “hacerse cargo o responsable” como puede traducirse medical education accountability3, triangulando información y evidencia disponibles sobre las competencias profesionales fundamentales, su evaluación continua según estándares de calidad y seguridad y una investigación fuertemente orientada a obtener resultados de impacto en intervenciones con estudiantes y pacientes4, 5. Se ha procurado dar un enfoque práctico desde la experiencia concreta porque son temas que ya están siendo abordados en nuestra Escuela de Medicina para contribuir a estimular una reflexión comunitaria integradora y productiva en este campo. Sus autores son en su mayoría profesores de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile con las excepciones del + Javier Card. Lozano Barragán, Presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud; el profesor Marcos Santibáñez Bravo, Doctor en Ciencias de la Educación y profesor de la Facultad de Educación de nuestra Universidad, y la colaboración en uno de los temas de un conjunto de estudiantes de la carrera de Medicina. Los contenidos fueron organizados en cuatro áreas temáticas: la primera, y más extensa, consta de seis artículos de carácter general que analizan los atributos y competencias inseparables del profesor-médico, su entorno de acción y las particularidades de sus ciencias de origen: Medicina y Educación. En el artículo inicial se presenta una reflexión dirigida a todos quienes enseñan Medicina sobre los fundamentos y desafíos de la enseñanza de la Medicina en el siglo 21; le siguen cuatro trabajos que abordan el profesionalismo, la educación de adultos, la educación médica continua y las dimensiones del perfil del profesor Católico de Medicina. Finaliza este bloque una reflexión sobre los desafíos educativos para el profesor-médico, desde la mirada de la Educación. A continuación, en el segundo bloque se analizan los aspectos metodológicos y curriculares esenciales para un enfoque por competencias en el Pregrado y el Postítulo de Medicina, tales como la enseñanza centrada en el estudiante, los aportes de la simulación y la Educación por competencias junto con un diagnóstico de situación y el nivel de implementación actual durante la carrera. El primer artículo explica de qué manera la enseñanza centrada en el estudiante puede facilitar aprendizajes más profundos y duraderos, con autonomía para resolver problemas e incorporar nuevos conocimientos, habilidades y actitudes. En el siguiente trabajo, se ejemplifica a través de la enseñanza de las habilidades de comunicación efectiva a los estudiantes, considerada una de las metacompetencias generales comunes a todas las especialidades médicas. Describe cómo se organizan y secuencian en un continuo durante la carrera los contenidos y habilidades que hay que aprender, cómo se implementan los métodos adecuados para enseñar y para evaluar con instrumentos complementarios un desempeño competente en comunicación. A continuación, se analizan los usos y aportes de la simulación como una metodología sólida de apoyo al autoaprendizaje, la enseñanza y evaluación de competencias y de nuevos contenidos curriculares que aseguran calidad y seguridad para los pacientes y estudiantes con un profundo impacto durante todo el desarrollo profesional del médico. Los restantes dos artículos abordan las implicancias de la educación por competencias en el Pregrado y Postítulo con un diagnóstico de situación y el nivel actual de implementación alcanzado. En el siguiente bloque se analiza el rol esencial que debe tener una renovada investigación en Educación Médica enfocada a resultados de impacto y la aplicación de prácticas de evaluación continua (de autoevaluación, evaluación interna y externa) para modificar la cultura de la Educación Médica y redireccionar el foco de su quehacer hacia intervenciones de impacto significativo que beneficien directamente a pacientes y estudiantes. En los dos primeros artículos se describen aspectos propios de la investigación aplicada en esta disciplina, la calidad de la evidencia y de los resultados obtenidos junto a sus limitaciones y potencialidades para guiar el desarrollo de la Educación Médica. Los siguientes dos artículos analizan los importantes aportes de prácticas de evaluación continua de la actividad académica y del ambiente educacional, con una activa participación de profesores y estudiantes respectivamente, que en su conjunto retroalimentan a la institución y al programa curricular en el aseguramiento de la calidad de la enseñanza y valoración de sus roles. Finalmente, en el cuarto bloque se analizan los aportes de la educación
a distancia y los medios renovados de acceso a la información
biomédica, sus características particulares de implementación
y sus usos potenciales, junto a una descripción resumida de dos
diplomados de educación continua a distancia: “Fortalecimiento
de la Capacidad Resolutiva para Médicos Generales de Atención
Primaria (APS)” y “Desarrollo y Salud Integral del Adolescente”,
que se están desarrollando exitosamente desde hace algunos años
en la Facultad de Medicina de nuestra Universidad. Citas1 Lions A. S., Petrucelli R.J. (1994) Medicine, an ilustrated history.
Publishing H. 2 Amin Z, Hoon Eng K. (2003) Basics in medical education. World Scientific Publishing Co. Pte. Ltd. Singapur, pág. xi. 3 Klass D. Viewpoint: A performance-based conception of competence is changing the regulation of physicians’professional behavior. Acad Med 2007; 82: 529-535. 4 Regher G. Trends in medical education research. Acad Med 2004; 79: 939-947. 5 Chen FM, Bauchner H, Burstin H. A call for outcomes research in medical education. Acad Med 2004; 79: 955-960. |
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