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Uno de los aspectos del Bioderecho o Biojurídica que representa mayores
dificultades tanto desde su perspectiva ética como jurídica
es el referido a las decisiones que se toman en torno a grupos vulnerables
tales como ancianos, personas discapacitadas o menores de edad.
La razón de esta natural complejidad es que, frente a estos
casos, se produce una especial tensión de criterios amparados
y construidos por el Derecho como la autonomía de la voluntad
y la capacidad, como asimismo de principios considerados por la
Bioética como la no maleficencia y la equidad.
La tensión referida ha derivado, en la perspectiva contemporánea,
en una confrontación entre los criterios de competencia y
de capacidad, un énfasis en el principio del superior interés
del incapaz, un examen de la relación existente entre representantes
y representados y una intensa búsqueda de medidas de protección
de los más débiles, todo lo cual no ha sido ajeno
a Chile.
En las Conferencias de Bioética y Derecho que recogemos en
este número 16 de Ars Medica se ha tratado en lo específico
la situación de los niños y de los adolescentes ante
la Bioética y el Derecho, habiéndose recibido ricos
aportes tanto en la perspectiva comparada como nacional.
Consideramos que la mirada de los autores que hoy incluimos ha tenido
el gran mérito de ir más allá de los eventuales
conflictos reseñados, ofreciendo más bien atractivas
soluciones para el tratamiento y búsqueda de un trato digno
para los menores de edad, el respeto por las familias y la tutela
de las situaciones de extremo desamparo como el caso de los menores
con discapacidad intelectual.
Esperamos en ese sentido aportar a un tema novedoso en su contenido y especialmente
desafiante, ya que en los niños y jóvenes se encuentran
los auténticos desafíos para toda nuestra sociedad,
demostrando cómo nuestros principios y nuestro ordenamiento
enfrentan el futuro de nuestra sociedad y nuestra cultura cristiana
occidental. |
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