Introducción al tema monográfico

Ángela Vivanco Martínez
Profesora de Derecho Constitucional y de Derecho y Bioética
Directora de Investigación
Facultad de Derecho
Pontificia Universidad Católica de Chile

 
 
     
 

 

 
     
 
 

Uno de los aspectos del Bioderecho o Biojurídica que representa mayores dificultades tanto desde su perspectiva ética como jurídica es el referido a las decisiones que se toman en torno a grupos vulnerables tales como ancianos, personas discapacitadas o menores de edad.

La razón de esta natural complejidad es que, frente a estos casos, se produce una especial tensión de criterios amparados y construidos por el Derecho como la autonomía de la voluntad y la capacidad, como asimismo de principios considerados por la Bioética como la no maleficencia y la equidad.

La tensión referida ha derivado, en la perspectiva contemporánea, en una confrontación entre los criterios de competencia y de capacidad, un énfasis en el principio del superior interés del incapaz, un examen de la relación existente entre representantes y representados y una intensa búsqueda de medidas de protección de los más débiles, todo lo cual no ha sido ajeno a Chile.

En las Conferencias de Bioética y Derecho que recogemos en este número 16 de Ars Medica se ha tratado en lo específico la situación de los niños y de los adolescentes ante la Bioética y el Derecho, habiéndose recibido ricos aportes tanto en la perspectiva comparada como nacional.

Consideramos que la mirada de los autores que hoy incluimos ha tenido el gran mérito de ir más allá de los eventuales conflictos reseñados, ofreciendo más bien atractivas soluciones para el tratamiento y búsqueda de un trato digno para los menores de edad, el respeto por las familias y la tutela de las situaciones de extremo desamparo como el caso de los menores con discapacidad intelectual.

Esperamos en ese sentido aportar a un tema novedoso en su contenido y especialmente desafiante, ya que en los niños y jóvenes se encuentran los auténticos desafíos para toda nuestra sociedad, demostrando cómo nuestros principios y nuestro ordenamiento enfrentan el futuro de nuestra sociedad y nuestra cultura cristiana occidental.