|
|
|
Resumen |
| |
El Programa Teen STAR da una nueva mirada hacia la educación en afectividad
y sexualidad, la cual supera la dicotomía actual entre
los programas que promueven una mera solución técnica
y aquellos que proponen un enfoque autoritario. Teen STAR se
plantea desde la experiencia de la realidad personal y quiere
ayudar al joven a descubrir su identidad y vocación en
la vida. Para esto utiliza una pedagogía inductiva, basada
en el autodescubrimiento a través de experiencias personales.
Su propuesta se caracteriza por una antropología personalista
reflexiva y, además, por una presencia activa de los
monitores en el aula o en el lugar donde sea desarrollado, junto
con entrevistas personales y reuniones con los padres o apoderados.
El presente trabajo analiza los resultados obtenidos al implementar
el Programa Teen STAR en adolescentes chilenos entre 12 y 18
años. Entre las adolescentes que participaron en el programa
sólo un 3,4% inició su actividad sexual, en comparación
con un 12,4% de las adolescentes en el grupo control, que no
participaron en Teen STAR. Entre los varones que participaron
en el programa sólo un 8,8% inició su actividad
sexual, comparado con un 17,6% de los varones del grupo control.
Entre los jóvenes pertenecientes al programa que estaban
sexualmente activos, un 20,5% interrumpió su actividad
sexual, en comparación a un 9% en el grupo control. Entre
los jóvenes del programa que interrumpieron su actividad
sexual, ninguno reanudó la actividad después de
un año, mientras que un 11,7% de los jóvenes control
sí la reanudó. Además, se estudiaron las
tasas de embarazo de las jóvenes que participaron en
Teen STAR versus las jóvenes que no lo hicieron (i.e.,
grupo control). Las tasas de embarazo promedio por año
fueron 0,87% en el grupo Teen STAR y 4,87% en el grupo control
durante el período de seguimiento.
palabras clave: educación en afectividad y sexualidad; Programa
Teen STAR; abstinencia; conducta sexual adolescente; embarazo
adolescente.
EDUCATING ADOLESCENTS IN AFFECTIVITY
AND SEXUALITY: RESULTS OF THE Teen STAR PROGRAMME
The Teen STAR Programme sheds new light on educating in affectivity and sexuality.
It goes beyond the current dichotomy between promoting a technical
solution or favouring an authoritarian approach. By means of
an inductive pedagogy based on self discovery and personal experience,
Teen STAR helps teens find their identity and vocation. The
approach is characterised by a personal reflexive anthropology
and the active presence of monitors wherever the programme is
implemented, together with interviews with the parents. The
present work analyses the results obtained with the Teen STAR
Programme among Chilean adolescents aged 12-18. Among the females
who participated in the programme, only 3.4% transitioned from
virginity to intercourse, compared with 12.4% of control females.
Among males, the rates were 8.8% and 17.6% respectively. Among
the sexually active participants, 20.5% discontinued intercourse,
compared with 9% in the control group. None of the teenagers
who discontinued intercourse resumed activity after a year,
while 11.7% of those in the control group did. Pregnancy rates
were studied among female students who participated in Teen
STAR versus female students in the control group. Average pregnancy
rates per year were 0.87% in the Teen STAR group and 4.87% in
the control group during the follow-up period.
Key words: educating in affectivity and sexuality; Teen STAR Programme;
abstinence; adolescent sexual behaviour; adolescent pregnancy.
I. Introducción
De todas las experiencias humanas, la única capaz de orientar y conducir
a una persona hacia su plenitud verdadera es el amor. No existe
vivencia más ilusionante, fortalecedora, grata e integradora
de la realidad de los seres humanos que el amor. Hemos sido
creados para amar y ser amados y este es el anhelo íntimo
de toda persona. Para que un ser humano pueda amar necesita
adquirir un equilibrio, el cual se basa primordialmente en el
reconocimiento y la integración de los niveles que componen
a la persona. El ser humano está orientado para amar,
mas no está preparado de manera natural para hacerlo.
Dicha capacidad debe ser desarrollada y es en esta afirmación
en que se basa la importancia de educar para amar, de la pedagogía
del amor. La verdadera pedagogía del amor es ayudar a
cada persona a descubrir su vocación.
Teniendo en consideración la innegable importancia de la experiencia del
amor y de la afectividad, resulta desconcertante la tendencia
actual que disocia el aspecto corpóreo del espiritual
en las relaciones humanas, lo cual va en desmedro de la dimensión
psicoafectiva. Actualmente la educación afectivosexual
es una urgencia en nuestra sociedad. Los embarazos en adolescentes,
los abortos y sus consecuencias, las enfermedades de transmisión
sexual, entre otras cosas, nos hacen pensar en la necesidad
de una nueva mirada a la educación afectivosexual. Lo
anterior, sumado a las múltiples dificultades que hoy
enfrentan los padres de familia, aun teniendo en cuenta los
diversos contextos culturales, muestra la necesidad de brindar
a los hijos una preparación adecuada para la vida adulta,
en particular sobre la educación en el significado verdadero
de la afectividad y de la sexualidad humana. De esta manera,
muchos adultos seriamente preocupados por la tarea educativa
sienten la urgencia de ayudar a las nuevas generaciones a redescubrir
el valor de la propia sexualidad, pero no entendida como un
mero recurso cuyo manejo hay que conocer, para utilizarlo con
las menores consecuencias posibles, sino más bien entendida
como un don y una riqueza que requieren cultivo a través
de una verdadera educación sexual, cuidadosa de la totalidad
de la persona.
En las tres últimas décadas se han realizado esfuerzos importantes
para evitar o reducir las consecuencias derivadas de las conductas
sexuales de riesgo en los adolescentes. Esto se ha efectuado
a través de la implementación de programas de
educación sexual de la más diversa índole.
Entre estas iniciativas destacan los programas de “Educación
en Sólo Abstinencia”1, 2, 3 y los programas
de “Educación en Sexualidad Comprensiva”4.
Al primer enfoque educativo, Educación en Sólo
Abstinencia, se le ha atribuido la desventaja de no promover
una elección libre por parte de los adolescentes que
en él participan, razón por la cual estas iniciativas
pueden ser percibidas como de naturaleza normativa, hecho que
ha llevado a catalogarlas como poseedoras de un enfoque autoritario.
Por su parte, la Educación en Sexualidad Comprensiva
también puede plantear a la abstinencia como opción
para prevenir los embarazos y las enfermedades de transmisión
sexual, pero a la vez considera en su enfoque la utilización
de diversos métodos anticonceptivos. Los programas de
sexualidad comprensiva están orientados a la formación
de adolescentes con capacidad de decisión informada;
sin embargo, dichos programas intentan principalmente solucionar
las consecuencias del comportamiento sexual. Estas soluciones
pueden ser percibidas como algo meramente mecánico, aisladas
de los valores sociales o individuales.
Aunque la evaluación aleatoria controlada ha sido escasa para ambos enfoques
de educación en sexualidad5, la evidencia
disponible sugiere que el comportamiento sexual adolescente
es un fenómeno altamente complejo6.
Entre las propuestas actuales de impacto global se encuentra el Programa Teen
STAR7, hoy en día presente en 47 países.
El Programa Teen STAR comenzó hace 27 años como
un intento de ofrecer un programa educativo en afectividad y
sexualidad humana que abarcase la totalidad de la persona. En
este contexto, el programa propone un enfoque antropológico
personalista, es decir, integrado y que se contrapone con los
programas de Educación en Solo Abstinencia que privilegian
la toma de decisiones basada exclusivamente en la razón,
desvinculándola del componente afectivo. A la vez, Teen
STAR se diferencia de los programas de Educación en Sexualidad
Comprensiva en tanto que éstos generalmente privilegian
el componente emotivo, excluyendo a la razón; de este
modo se ve a la técnica –ejemplificada por la administración
de “cosas” para evitar problemas– como la
solución más adecuada.
Teen STAR es un programa holístico, interactivo, dirigido a la aceptación
de la sexualidad y la fertilidad propias del ser humano. Tal
aceptación involucra tanto a los sentimientos así
como al intelecto. El Programa considera un método de
aprendizaje inductivo de actitud reflexiva personalista, ya
que permite acercarse al conocimiento por medio de la experiencia
concreta, reflexionar sobre él mediante el recogimiento
interior y, finalmente, llegar a la contemplación del
misterio; este último entendido como una dificultad que
no comporta una solución exclusivamente racional, porque
no depende de ninguna técnica; no puede ser resuelto
como un problema, ya que la persona misma está implicada,
comprometida en él, siendo parte del mismo, en tanto
que en el problema la persona sigue siendo externa. En virtud
de lo anterior, el Programa Teen STAR requiere que los patrones
de fertilidad sean aprendidos mediante la observación;
siendo además necesaria la participación de los
padres y la existencia de confidencialidad entre profesor y
alumno. El aprendizaje mediante la observación invita
a los adolescentes a integrar su capacidad biológica
de ser padres y madres en todos los aspectos de sus vidas, es
decir, rasgos sociales, emocionales, intelectuales, espirituales
y físicos de su sexualidad8, 9.
Es sabido que la adolescencia puede producir una “sordera” temporal
frente a las enseñanzas que los adultos desean transmitir
a los jóvenes. Los adolescentes necesitan tomar decisiones
respecto a su propio comportamiento, llevar a cabo sus propios
descubrimientos y alcanzar sus propias conclusiones. Los adolescentes
están inmersos en la tarea de establecer su propia identidad.
Esto requiere a lo menos un distanciamiento teórico del
ego paternal. Además, el experimentar los mensajes corporales
sobre su fertilidad y su potencial de procreación constituye
una fuente de aprendizaje intelectual para los adolescentes.
Más aún, esto permite a los jóvenes escoger
el poder expresar este potencial con total libertad y guardarlo
para una relación comprometida, como el matrimonio10.
Al mismo tiempo, la participación de los padres es un
componente importante del Programa Teen STAR. Respecto a esto
último, algunos estudios han mostrado que la participación
de los padres parece estar asociada a mayores tendencias de
abstinencia por parte de los jóvenes11, 12.
Para alcanzar las metas anteriormente expuestas, Teen STAR desarrolla las siguientes
áreas:
-
Mejorar la identidad y la autoestima: Los adolescentes necesitan saber quiénes
son. Lo anterior les favorece al poder reconocerse como personas
libres, pero limitadas13, 14.
-
Valorar su libertad y habilidad de tomar decisiones: Los adolescentes están
informados acerca de opciones libres y responsables. El conocimiento
de sí mismo es un fruto preciado que alimenta al autocontrol,
y viceversa15, 16.
-
Construir el respeto por el don de la vida: La vida humana es un regalo, recibido
para ser dado. Solamente aquellos adolescentes que puedan
valorar su propia vida estarán capacitados para
presentarla como un regalo a otros. Si los jóvenes
se desprecian a sí mismos, despreciarán
la vida y no la reconocerán como un don valioso17,
18.
Propósito del estudio
El objetivo de este trabajo es analizar los resultados obtenidos mediante el
Programa Teen STAR en dos ensayos aleatorios: (1) un estudio
que evaluó el efecto de Teen STAR en el comportamiento
sexual en mujeres y varones adolescentes19, 20 y
(2) un estudio que evaluó el efecto de Teen STAR en las
tasas de embarazo juvenil en adolescentes chilenas21.
II. Metodología
Capacitación de los monitores Teen STAR
Profesores provenientes de diferentes colegios de Chile, que participaron voluntariamente
en el estudio, fueron capacitados en un seminario de cinco días
en la Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago.
Para mantener la diversidad se escogieron en forma equivalente
profesores de establecimientos educacionales de diferente nivel
socioeconómico y localización, de colegios laicos
y religiosos, de varones, de niñas y mixtos. Los educadores
fueron preparados para desarrollar con los estudiantes todas
las unidades del Programa Teen STAR y además mantener
encuentros regulares con sus padres. Teen STAR cuenta con diferentes
currículos según edad, sexo y año escolar.
Cada uno de éstos consta de 10 a 17 unidades, las que
se enumeran a continuación:22
- Sesión inicial e introducción al Programa Teen STAR.
- Diferencias entre géneros.
- Identificación de mitos y prejuicios asociados a las características
masculinas y femeninas.
- Anatomía y fisiología del sistema reproductivo.
- Pubertad y fertilidad en mujeres, pubertad y fertilidad en varones.
- Reconocimiento de la fertilidad y registro de ciclos - sesiones distribuidas
a lo largo del taller de formación.
- Reconocimiento de las emociones y control de las conductas.
- La sexualidad en los medios de comunicación.
- Confianza en sí mismo y asertividad en la toma de decisiones.
- Matrimonio, familia y paternidad.
- Inicio de la vida y valor de la vida humana.
- Métodos de planificación familiar y anticoncepción.
- Embarazo, parto y lactancia.
- Sesión final, examen y retroalimentación.
Las unidades son expuestas en una o más sesiones de 45 a 90 minutos cada
una. El avance depende del término satisfactorio de cada
unidad por los participantes, lo que debe ser evaluado antes
de continuar con la unidad siguiente.
Los profesores fueron entrenados para mantener una comunicación fluida
con los padres, respetando al mismo tiempo la confidencialidad
de las conversaciones con los alumnos. Dado que las entrevistas
personales con los estudiantes son un aspecto integral del programa,
los profesores son capacitados activamente en talleres de consejería.
Cada profesor recibió un manual Teen STAR, el cual incluye
los diferentes currículos y artículos complementarios.
Además se les entregó material audiovisual como
afiches, CDs y vídeos.
Estudio del efecto del Programa Teen STAR sobre el comportamiento sexual en
adolescentes
La evaluación del efecto de Teen STAR en el comportamiento sexual en jóvenes
se realizó mediante un estudio aleatorio controlado23,
24. Éste incluyó a 740 adolescentes chilenos
(12 a 18 años de edad), pertenecientes a diez escuelas
de educación básica o de enseñanza media
(figura 1). Los estudiantes fueron divididos de manera aleatoria
–es decir, provenientes de cursos escogidos mediante sorteo
en una bolsa negra– en dos grupos: el Grupo Control y
el Grupo Programa. Estos consistieron en alumnos del mismo año
académico, pertenecientes a cursos distintos de 30 a
40 alumnos cada uno. El Grupo Programa (147 mujeres, 251 hombres)
estuvo conformado por adolescentes que participaron del Programa
Teen STAR con consentimiento previo de los padres. Un profesor
perteneciente al equipo docente del colegio, capacitado como
monitor Teen STAR, trabajó de forma voluntaria con el
Grupo Programa durante ocho meses. En este período se
realizaron sesiones dos veces por semana, durante el horario
escolar, aplicándose los diferentes currículos
según edad, sexo y año escolar del alumno. Además,
se realizó al menos una entrevista personal a cada alumno
perteneciente al Grupo Programa. La intervención con
los padres consistió en tres encuentros durante el año
escolar. En estas reuniones se describieron las características
del Programa Teen STAR, el desarrollo físico y psicológico
de los adolescentes y se conversó con los padres sobre
su opinión en relación al programa y sobre cómo
éste afecta las vías de comunicación con
sus hijos. El impacto del programa en los jóvenes fue
evaluado a través de cuestiona
Figura 1
Diagrama de flujo para el estudio del efecto del Programa Teen STAR sobre el
comportamiento sexual adolescente

rios anónimos codificados, que fueron aplicados a los estudiantes de los
Grupos Programa y Control antes y después de participar
en el estudio25.
Por otra parte, el Grupo Control (147 mujeres, 195 hombres) correspondió
a estudiantes de características similares (edad, sexo,
nivel educacional y socioeconómico), pertenecientes a
cursos paralelos del mismo año académico en los
distintos colegios. Estos alumnos no participaron en el Programa
Teen STAR, continuando con el currículo habitual de cada
colegio. Estos estudiantes también respondieron los cuestionarios
preprograma y postprograma, los que fueron aplicados a ambos
grupos al mismo tiempo por un agente externo. Los cuestionarios
consistían de 135 preguntas respecto a diversos tópicos
y fueron identificados mediante un nombre conocido exclusivamente
por el alumno. Una vez completados, los cuestionarios fueron
colocados en una caja especial, que fue sellada frente a los
estudiantes. Luego la caja fue enviada a un estadístico,
quien analizó los resultados, mediante distintas pruebas,
comparando los resultados preprograma y postprograma entre cada
grupo. El análisis permitió evaluar el impacto
del Programa Teen STAR en el comportamiento sexual de los adolescentes
mediante tasas de: (1) abstinencia primaria, (2) discontinuación
de la actividad sexual, (3) reanudación de actividad
sexual y (4) influencia del currículo sobre la abstinencia26.
Es digno de mencionar que el estudio incluyó a estudiantes dispuestos
a participar, con el respectivo consentimiento de sus padres.
Antes del comienzo del estudio se excluyó a todos los
adolescentes menores de 12 y mayores de 18 años (ambos
extremos de la curva de normalidad). Luego fueron excluidos
del análisis todos los estudiantes cuyos cuestionarios
carecían de datos de identificación (fecha de
nacimiento, etc.) o poseían inconsistencias o datos irreales
(por ejemplo, cuestionarios no concordantes en cuanto a fecha
de nacimiento y código de identificación, preguntas
omitidas o respuestas no concordantes en preguntas pareadas).
Para ciertas variables, los criterios de exclusión fueron
la omisión de preguntas e incongruencia de respuestas
entre ambos cuestionarios (por ejemplo, responder en el cuestionario
previo al programa que él/ella ya ha iniciado actividad
sexual, y diciendo que no en el cuestionario posterior)27.
Para el análisis estadístico se empleó una prueba de t de
Student y análisis de homogeneidad de muestras para las
pérdidas en ambos grupos.
El estudio fue aprobado por el directorio de cada uno de los establecimientos
educacionales participantes, además del Comité
de Bioética de la Facultad de Ciencias Biológicas
de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Estudio del efecto del Programa Teen STAR sobre el embarazo adolescente
Para evaluar la eficacia del programa en la prevención del embarazo adolescente
se realizó un estudio aleatorio controlado, comparando
la aplicación del Programa Teen STAR versus la no aplicación28.
Este estudio se desarrolló en un colegio público
de niñas en San Bernardo, comuna periférica de
Santiago, Chile. El trabajo incluyó 1.259 adolescentes
chilenas, entre 15 y 16 años de edad al momento de la
inclusión.
Ellas fueron divididas en tres cohortes según el año en el cual
iniciaron la enseñanza media: la cohorte del año
1996, de 425 estudiantes, en la cual ninguna participó
en el programa; la cohorte del año 1997, en la que 210
alumnas participaron en el Programa Teen STAR y 213 adolescentes
(Grupo Control) no participaron; y la cohorte del año
1998, en la cual 328 estudiantes participaron del programa y
83 adolescentes (Grupo Control) no participaron29, 30 (figura
2). Al igual que en el estudio anterior, las participantes fueron
divididas de manera aleatoria en Grupo Programa y Grupo Control
mediante sorteo. Cada curso constaba de 30 a 35 alumnas. La
cohorte correspondiente al año 1998 incluyó un
mayor número de alumnas en el Grupo Programa, debido
a que resultados preliminares para la cohorte del año
anterior mostraron reducción significativa de las tasas
de embarazo, por lo que se solicitó aumentar el tamaño
muestral del Grupo Programa. Ocho profesores accedieron a participar
ese año; así, la cohorte del año 1998 incluyó
a ocho cursos (328 adolescentes) en el Grupo Programa. Todas
las cohortes fueron evaluadas durante cuatro años, registrándose
las tasas de embarazo para el Grupo Programa y Control. Se determinaron
las tasas
Figura 2
Diagrama de flujo para el estudio del efecto del Programa Teen STAR sobre el
embarazo adolescente
de embarazos y se calculó la razón de riesgo (RR) para el Grupo
Programa y Control en cada cohorte, con un intervalo de confianza
(IC) de 95%. Para el análisis de ho-2)31 mogeneidad
se aplicó la prueba de chi-cuadrado (x.
III. Resultados
Efecto del Programa Teen STAR en el comportamiento sexual adolescente
En el Grupo Programa, un 8,8% de hombres vírgenes y un 3,4% de mujeres
vírgenes iniciaron actividad sexual, en comparación
a un 17,6% y un 12,4% de hombres y mujeres vírgenes del
Grupo Control, respectivamente (P = 0,004)32,33
(figura 3). El retraso observado en el inicio de la actividad
sexual en el Grupo Programa fue similar para hombres y mujeres
(V-cuadrado34 = 0,32; P = 0,571)35. En
relación al grupo de jóvenes sexualmente activos,
un 20,5% de los estudiantes participantes del programa discontinuó
su actividad sexual (es decir, no tuvieron relaciones sexuales
en los últimos tres meses), comparado con un 9% de estudiantes
del Grupo Control (P ≤ 0,03). Entre los jóvenes que
habían iniciado su actividad sexual antes del estudio,
pero se encontraban sexualmente inactivos al momento de iniciar
el programa, un 11,7% del Grupo Control reanudó su actividad
sexual durante el transcurso del programa; en cambio, ningún
estudiante participante del Grupo Programa reanudó su
actividad sexual36. Los adolescentes de este último
grupo mostraron un incremento en el número de razones
para “mantener su abstinencia”, mencionando solamente
un motivo al inicio del programa y hasta tres motivos al finalizar
el estudio37.
Efecto del Programa Teen STAR sobre el embarazo adolescente
Luego de cuatro años de seguimiento, se produjeron seis embarazos en el
Grupo Programa y 35 en el Grupo Control. Durante el período
de seguimiento las
Figura 3
Tasas de transición de actividad sexual para los adolescentes
de los Grupos Control y Programa

tasas de embarazo anual fueron de 0,87% para el Grupo Programa y 4,87% para el
Grupo Control (figura 4). Para la cohorte del año 1996
(sin intervención), la tasa de embarazo fue de 14,7%.
Para la cohorte del año 1997, las tasas de embarazo fueron
de 3,3% y 18,91% para los Grupos Programa y Control, respectivamente
(RR: 0,17619; IC: 0,0759-0,4086). Para la cohorte del año
1998, la tasa de embarazo fue de 4,43% y 22,66% para los Grupos
Programa y Control, respectivamente (figura 5) (RR: 0,19574;
IC: 0,0995-0,3848)38, 39. Los adolescentes del programa
también mostraron un cambio en sus razones para mantener
la abstinencia, con argumentos tales como “al parecer
no he encontrado a la persona correcta” y “aún
no me siento preparado”, lo cual sugiere el desarrollo
de una actitud reflexiva hacia
Figura 4
Se muestran las tasas de embarazos promedio para el Grupo Control y Grupo
Programa durante los cuatro años de seguimiento

esta conducta. Ellos señalaron sentirse menos preparados para tener actividad
sexual. Para la segunda de las razones anteriormente expuestas
se observó una tendencia contraria en el Grupo Control
(al ser un año mayor, este grupo se sentía mejor
preparado para iniciar actividad sexual), mientras que las decisiones
tomadas en base a la primera razón permanecieron sin
cambios40.
Iv. Discusión
Durante las últimas décadas varios programas de educación
sexual han sido implementados, tanto en Chile como en el extranjero,
y se han invertido cantidades importantes de dinero en estos
esfuerzos. Sin embargo, es bien sabido que el embarazo adolescente
sigue siendo un problema importante. Para el año 2004,
el
Figura 5
Tasas acumulativas de embarazos totales para las cohortes de 1997 y 1998, luego
de cuatro años de seguimiento

número de embarazos en adolescentes chilenas fue de 34.428, presentando
este grupo el segundo mayor índice de madres primerizas
dentro del total de la población del país. Lo
anterior muestra que alrededor de un 32% de las mujeres que
son madres por primera vez tienen menos de 20 años de
edad. Durante los últimos años se ha registrado
una tendencia al alza en la proporción de madres adolescentes
con nivel educacional secundario avanzado, esto implica que
cada año el embarazo juvenil tiende a “infiltrarse”
aún más en los establecimientos educacionales41.
Por otra parte, en países como Estados Unidos, las tasas
de embarazo adolescente han disminuido durante las últimas
décadas, pero todavía cerca de 800.000 adolescentes
dan a luz cada año. Además, se observa que la
tasa de embarazo es diferente para cada grupo étnico,
siendo el grupo hispánico el que muestra la mayor tasa
de embarazo adolescente42.
Los adolescentes tienen altas probabilidades de contraer enfermedades de transmisión
sexual; casi la mitad de los nuevos casos reportados ocurren
entre jóvenes de 15 a 24 años de edad43.
La percepción adolescente de invulnerabilidad44,
un aumento tanto en las tasas de embarazo así como en
la iniciación sexual temprana muestran la necesidad urgente
de proveer programas de educación sexual efectivos para
este grupo etario.
El metaanálisis de Di Censo45 de estrategias de prevención
primaria ha encontrado que la disponibilidad de anticoncepción,
incluso cuando se conoce que la abstinencia es preferible, no
retrasa la iniciación de actividad sexual ni mejora el
control de la natalidad entre mujeres y hombres jóvenes.
Tampoco se registró una reducción en las tasas
de embarazo en mujeres jóvenes; además, las intervenciones
incrementaron el embarazo entre compañeros de los varones
participantes del programa.
Otros estudios, además de los nuestros, han demostrado que la educación
sexual puede tener un impacto importante en el desfase del inicio
de la actividad sexual y el embarazo juvenil46, 47, 48,
49. Estos programas promueven en los adolescentes la percepción
de la importancia de sus vidas que, junto con el desarrollo
de una capacidad de toma de decisiones libre e informada, parece
tener un gran impacto en los jóvenes. Es así que
un programa que abarca todos los aspectos de la persona humana
deriva en respuestas satisfactorias. Teen STAR cumple con estas
condiciones y sus resultados han mostrado (a) aumento de la
tendencia a la abstinencia, (b) interrupción de la actividad
sexual, y (c) adquisición de la idea de responsabilidad
personal en las decisiones acerca de cuándo uno debe
entregarse al otro. Un factor adicional a ser considerado es
la participación de los padres. Nuestro programa incluye
tres reuniones con ellos; y, en relación con lo anterior,
se ha descrito una correlación positiva entre la participación
de los padres y el retraso en el inicio de la actividad sexual50.
Por esta razón consideramos que la participación
de los padres cumple un rol fundamental en nuestro programa.
Los cambios en las actitudes preceden a los cambios de conducta; es por esto
que los cambios en actitudes hacia la abstinencia primaria (decidir
abstenerse de la actividad sexual sin haberla iniciado antes)
o secundaria (decidir abstenerse de la actividad sexual una
vez que ésta ya ha sido iniciada) son cambios significativos.
Cuando éstos son incorporados, es esperable una percepción
holística y transformadora de la vida. La comprensión
de los siguientes factores ayuda al Programa Teen STAR a fomentar
los cambios de actitud:
1. El sustento psicológico de una tendencia aumentada hacia la abstinencia:
La pedagogía de Teen STAR fomenta las decisiones libres, informadas y
serenas, no solamente de los adolescentes –nuestro primer
y mayor objetivo–, sino también de cada persona
que desee participar en el programa. Los datos anteriores muestran
que las personas entran en contacto con el programa mediante
la atracción que su propuesta les suscita o mediante
la interacción grupal, principalmente a través
de los espacios de discusión. Es importante recalcar
que la elección de la “abstinencia sexual”
tiene una connotación positiva en el sentido de una elección
libre orientada hacia un bien mayor que es la donación
plena de sí mismo. Los jóvenes participantes en
el programa perciben de mejor manera su realidad y manifiestan
que aún no están capacitados para adquirir un
compromiso de tal trascendencia como la relación sexual51.
2. Causas para la interrupción de la actividad sexual:
Las respuestas en los cuestionarios de los participantes dan a entender que ellos
interrumpieron su actividad sexual como resultado de un cambio
de percepción sobre sí mismos, más que
a una actitud en respuesta al aburrimiento o a la presión
de los pares52.
3. Decisiones personales sólidas, alcanzadas a través de una
comprensión internalizada de la propia capacidad de procreación:
El enfoque sobre las decisiones personales demuestra que el Programa Teen STAR
imprime un sentido de vida, que ayuda al participante a descubrir
su vocación. Por ello las decisiones se toman con un
sentido de trascendencia, con firmes raíces humanas.
El participante se reconoce como una persona trascendente en
la cual se integran en total unidad el cuerpo y el espíritu53.
El estudio aquí descrito pone de manifiesto que la implementación
del Programa Teen STAR produjo un descenso en el inicio de actividad
sexual, junto con un aumento en la interrupción de la
actividad sexual ya iniciada. Es necesario destacar que los
análisis de los efectos a largo plazo de este tipo de
intervención son muy relevantes, pero no han sido llevados
a cabo de manera satisfactoria. Estudios preliminares indican
que la observación continua y la atención a los
patrones de fertilidad femeninos, refuerzan las decisiones de
permanecer o volver hacia la conducta de abstinencia. La reducción
de embarazos fue observada en los grupos de niñas que
participaron en este programa. Quizá, como objetivo a
largo plazo, debiera realizarse un seguimiento de estos estudiantes
y una evaluación de su conducta después de finalizar
la enseñanza media.
Creemos que la efectividad del Programa Teen STAR está basada en ciertas
características que lo hacen substancialmente distinto
a los programas de Educación en Solo Abstinencia o de
Educación en Sexualidad Comprensiva. El conocimiento
de la fertilidad unido a un alto aprecio de poseerla, en términos
de procreación futura y de comprensión de los
procesos corporales, hacen de este programa una experiencia
personal completa, cuyo impacto puede perdurar por el resto
de la vida de los participantes. Generalmente, la autoestima
y la confianza en sí mismo resultan de integrar lo que
uno comprende de sí mismo al tomar las propias decisiones
personales en relación con todas las conductas.
Para los jóvenes, el poder reconocer su fertilidad no solo deriva en un
mejor conocimiento respecto a ellos mismos, sino que puede también
convertirse en una herramienta valiosa para identificar varias
patologías endocrino-metabólicas. Específicamente,
para las mujeres, ciertos desórdenes ginecológicos
pueden ser descubiertos mediante la caracterización del
período fértil o mediante la observación
de los patrones de fertilidad del moco cervical, así
como por el estudio de la regularidad/irregularidad de sus ciclos
menstruales54. Algunas patologías como el
síndrome del ovario poliquístico pueden ser detectadas
en adolescentes que identifican patrones anómalos en
su moco cervical y una distribución anormal del tejido
adiposo en su cuerpo. Los síntomas de otros desórdenes,
tales como tumores ováricos o adrenales, problemas en
el eje hipotálamo-hipófisis-gónada y enfermedades
autoinmunes, también pueden ser, en menor o mayor medida,
identificados por los patrones del moco cervical, una herramienta
con la cual toda mujer debería estar familiarizada55.
En el caso de los varones, el correcto aprendizaje de su anatomía
y fisiología podría ayudarles a identificar problemas
emergentes en sus etapas juveniles, como la obesidad, hipoandrogenismo
e hiperandrogenismo, desarrollo anormal de genitales, disfunciones
del crecimiento y enfermedades de transmisión sexual
como Chlamydia trachomatis, infección que puede
afectar la fertilidad masculina y femenina56, 57, 58.
El reconocimiento oportuno de anormalidades puede facilitar
diagnósticos y tratamientos médicos.
El desafío actual de los educadores es ayudar a jóvenes a percibir
su sexualidad como un todo, incluyendo cada dimensión
de la experiencia humana personal. La razón, la libertad
y las emociones deberían ser incluidas en programas de
educación en afectividad y sexualidad. Además,
estos programas debiesen superar la tendencia común de
separar la afectividad y las emociones de los requerimientos
corporales. Una actividad sexual precoz puede causar consecuencias
no deseadas, por ejemplo, embarazo juvenil y adquisición
de enfermedades de transmisión sexual, pero hay que tener
en consideración que también puede afectar psíquica
y emocionalmente a los adolescentes.
v. Conclusiones
El Programa Teen STAR da una nueva mirada hacia la educación en afectividad
y sexualidad que supera la dicotomía actual entre los
programas que promueven una mera solución técnica
y aquellos que proponen un enfoque normativo, autoritario. Teen
STAR se plantea desde la experiencia de la realidad personal
y quiere ayudar al joven a descubrir su identidad y vocación
en la vida. Para esto, utiliza una pedagogía inductiva,
basada en el autodescubrimiento a través de experiencias
personales. Su propuesta se sustenta en una antropología
personalista reflexiva. Además, es necesario considerar
que el programa incluye presencia activa de los monitores en
el aula o en el lugar donde se implemente, entrevistas personales
con los jóvenes y reuniones de padres o apoderados. El
Programa Teen STAR se plantea como un camino de acompañamiento
personal; esto en respuesta al hecho de que muchas veces los
jóvenes están muy conectados al mundo virtual,
pero carentes de la experiencia del contacto personal, razón
por la cual se sienten solos.
Los resultados presentados en esta revisión demuestran que Teen STAR disminuyó
el inicio de la actividad sexual en jóvenes y facilitó
la interrupción de la actividad sexual en aquellos que
se encontraban “sexualmente activos” al inicio del
programa. Los estudiantes que participaron en el Grupo Programa
tuvieron más motivos para mantener la “abstinencia
sexual”, respecto a los estudiantes del Grupo Control59,
60. El Programa Teen STAR mostró un impacto en
la prevención del embarazo adolescente, efecto que se
extiende, por lo menos, los cuatro años de enseñanza
media, al ser aplicado el primer año de ella61,
62. Los profesores, debidamente capacitados, mostraron
ser capaces de desarrollar el programa.
Citas
1 Este tipo de programas fue definido en la sección 510 del
Acta de Seguridad Social de Estados Unidos de América,
1996.
2 Thomas M. H. Abstinence based programs for prevention of adolescent
pregnancies. Journal of Adolescent Health 2000; 26(1): 5-17.
3 Silva M. The effectiveness of school-based sex education programs
in the promotion of abstinent behavior: A meta-analysis. Health
Education Research 2002; 17(4): 471-481.
4 Este tipo de iniciativas también han sido denominadas como
“educación basada en abstinencia”, “sexo
seguro” o abstinence-plus.
5 Silva M., óp. cit.
6 Kirby D. Emerging Answers: Research Findings on Programs to Reduce
Teen Pregnancy. Washington, D. C.: National Campaign to Prevent
Teen Pregnancy, 2001.
7 Del inglés Sexuality Teaching in the context of
Adult Responsability. Información más
detallada acerca del Programa Teen STAR puede ser consultada
en: http: //www.teenstar.cl/ y http: //www.teenstarprogram.org/
8 Vigil P. Uniendo ciencia básica y educación sexual.
Bioplanet 2004; 10: 38-40.
9 de Malherbe A. Dignity and respect for oneself and others: A practical
initiative with adolescents. In: J. Donnelly, A. Kovacova, H.
Osofsky, C. Paskell, J. Salem-Pickartz, eds. Developing strategies
to deal with trauma in children. A means of ensuring conflict
prevention, security and social stability: case study 12–15-year-olds
in Serbia. Amsterdam, IOS Press: 107-109, 2005.
10 Vigil P., Riquelme R., Peirone A. Teen STAR: Opting for maturity
and freedom. En:
J. D. Vial Correa, E. Sgreccia, eds. Natura e dignità della persona umana
a fondamento del diritto alla vita. Le sfide del contesto culturale
contemporaneo. Atti della VIII Assemblea della Pontificia Accademia
per la Vita. Ciudad del Vaticano, Libreria Editrice Vaticana,
2002; 101-113.
11 Klaus H., Bryan L., Bryant M., Fagan M., Harrigan M., Kearns F.
Fertility awareness/ natural family planning for adolescents
and their families: Report of multisite pilot project. International
Journal of Adolescent Medicine & Health 1987; 3(2): 101-119.
12 Silva M., óp. cit.
13 Vigil P., Riquelme R., Peirone A., óp. cit.
14 Vigil P., Riquelme R., Rivadeneira R., Aranda W. Teen STAR: Una
opción de madurez y libertad. Programa de educación
integral de la sexualidad orientado a adolescentes. Revista
Médica de Chile 2005; 133(10): 1173-1182.
15 Vigil P., Riquelme R., Peirone A., óp. cit. 16 Vigil
P., Riquelme R., Rivadeneira R., Aranda W., óp. cit.
17 Vigil P., Riquelme R., Peirone A., óp.
cit. 18 Vigil P., Riquelme R., Rivadeneira R., Aranda
W., óp. cit. 19 Ibíd. 20 Vigil
P., Riquelme R., Rivadeneira R., Klaus H. Effect of Teen STAR®,
an abstinence-
only sexual education program on adolescent sexual behavior. Journal of Pediatric
and Adolescent Gynecology 2005; 18(1): 212.
21 Cabezón C., Vigil P., Rojas I., Leiva M. E., Riquelme R.,
Aranda W., García C. Adolescent pregnancy prevention:
An abstinence-centered randomized controlled intervention in
a Chilean public high school. Journal of Adolescent Health 2005;
36(1): 64-69.
22 Cabezón C., Vigil P., Rojas I., Leiva M. E., Riquelme R.,
Aranda W., García C., óp. cit.
23 Vigil P., Riquelme R., Rivadeneira R., Aranda W., óp. cit.
24 Vigil P., Riquelme R., Rivadeneira R., Klaus H., óp.
cit.
25 Vigil P., Riquelme R., Rivadeneira R., Aranda W., óp. cit.
26 Ibíd.
27 Ibíd.
28 Cabezón C., Vigil P., Rojas I., Leiva M. E.,
Riquelme R., Aranda W., García C., óp. cit.
29 Ibíd.
30 Rev. Panamer. Prevención del embarazo de adolescentes en
una escuela secundaria de Chile. Revista Panamericana de Salud
Pública 2005; 17(4): 281.
31 Cabezón C., Vigil P., Rojas I., Leiva M. E., Riquelme R.,
Aranda W., García C., óp. cit.
32 Vigil P., Riquelme R., Rivadeneira R., Aranda W., óp. cit.
33 Vigil P., Riquelme R., Rivadeneira R., Klaus H., óp. cit.
34 V-cuadrado corresponde a una prueba de x2
corregida, obtenida de una tabla 2 x 2.
35 Cortés M. E., del Río M. J., Vigil P. El efecto de
Teen STAR sobre el comportamiento sexual en jóvenes.
Panel 8: Catholic physicians, globalisation and poverty. XXII
Congress of the World Federation of the Catholic Medical Associations.
Barcelona, España. Disponible en http: //www.Teen STAR.cl/pdf/1.pdf
(consultado el 18 de Noviembre de 2008).
36 Vigil P., Riquelme R., Rivadeneira R., Aranda W., óp. cit.
37 Ibíd.
38 Cabezón C., Vigil P., Rojas I., Leiva M. E., Riquelme R.,
Aranda W., García C., óp. cit.
39 Rev. Panamer, óp. cit.
40 Cabezón C., Vigil P., Rojas I., Leiva M. E., Riquelme R.,
Aranda W., García C., óp. cit.
41 Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Maternidad: Tendencias
y Variables Influyentes. http: //www.ine.cl/canales/sala_prensa/archivo_documentos/enfoques/2007/pdf/dia_de_la_madre.
pdf (consultado el 19 de noviembre de 2008).
42 Brindis C. D. A public health success: Understanding policy changes
related to teen sexual activity and pregnancy. Annual Review
of Public Health 2006; 27: 277-295.
43 Brindis C. D., óp. cit.
44 Hall P. A., Holmqvist M., Sherry S. B. Risky adolescent sexual
behavior: A psychological perspective for primary care clinicians.
Topics in Advanced Practice Nursing Journal 2004. Disponible
en: http: //www.medscape.com/viewarticle/467059 (consultado
el 19 de noviembre de 2008).
45 Di Censo A., Guyatt G., Willan A., Griffith L. Interventions to
reduce unintended pregnancies among adolescents: Systematic
review of randomised controlled trials. British Medical Journal
2002; 324(7351): 1426-1430.
46 Olsen J. A., Weed S. E., Ritz G. M., Jensen L. C. The effects of
three abstinence sex education programs on student attitudes
toward sexual activity. Adolescent 1991; 26(13): 631-641.
47 Darroch J. E., Landry D. J., Singh S. Changing emphases in sexuality
education in U.S. public secondary schools, 1998-1999. Family
Planning Perspectives 2000; 32(5): 204-211, 265.
48 Sather L., Zinn K. Effects of abstinence-only education on adolescent
attitudes and value concerning premarital sexual intercourse.
Family and Community Health 2002; 25(2): 1-15.
49 Rev. Panamer., óp. cit.
50 Klaus H., Bryan L., Bryant M., Fagan M., Harrigan M., Kearns F.,
óp. cit.
51 Vigil P., Riquelme R., Peirone A., óp. cit.
52 Ibíd.
53 Ibíd.
54 Vigil P., Ceric F., Cortés M. E., Klaus H., óp. cit.
55 Vigil P. Every woman should know fertility awareness so that their
reproductive health can be monitored. Bulletin of the Ovulation
Method Research and Reference Centre of Australia 2004; 31(4):
8-9.
56 Vigil P., Tapia A., Zacharias S., Riquelme R., Salgado A. M., Varleta
J. First-trimester pregnancy loss and active Chlamydia trachomatis
infection: Correlation and ultrastructural evidence. Andrologia
2002; 34(6): 373-378.
57 Gonzales G. F., Muñoz G., Sánchez R., Henkel R.,
Gallegos-Ávila G., Díaz-Gutiérrez O., Vigil
P., Vásquez F., Kortebani G., Mazzolli A., Bustos-Obregón
E. Update on the impact of Chlamydia trachomatis infection
on male fertility. Andrologia 2004; 36(1): 1-23.
58 Vigil P., Cortés M. E. Infertilidad y Chlamydia trachomatis.
International Journal of Morphology 2006; 24(1): 115-116.
59 Vigil P., Riquelme R., Peirone A., óp. cit. 60 Vigil
P., Riquelme R., Rivadeneira R., Aranda W., óp. cit.
61 Cabezón C., Vigil P., Rojas I., Leiva M.
E., Riquelme R., Aranda W., García C., óp. cit.
62 Rev. Panamer., óp. cit.
|
|
|