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Resumen |
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El avance del conocimiento médico y de los recursos tecnológicos
ha permitido enfrentar con éxito muchas de las condiciones
patológicas que afectan a la mujer embarazada y a su
hijo en gestación. Aparecen sin embargo, el riesgo de
no otorgar al embrión o feto el estatuto de paciente
que merece por su condición de ser personal. Existen
situaciones clínicas que conllevanla alternativa de interrumpir
o no un embarazo en etapas con inciertas posibilidades de sobrevidapara
el embrión o feto. Muchas de ellas se dan en situaciones
donde es perfectamente posiblemantener el embarazo, asegurando
un buen desenlace para la madre y su hijo, y otras donde la
gravedad de la patología arriesga tanto la vida de la
madre como la de su hijo en gestación. Un médico
obstetra que considera como pacientes a la madre y a su hijo
comprende que la interrupción del embarazo en la primera
situación constituye un aborto del llamado terapéutico
y por lo tanto la muerte del feto es directamente buscada. En
la segunda situación, de producirse una muerte, ésta
ocurre al intentar el médico salvar a sus dos pacientes.
Acción no sólo lícita sino obligatoria
para el médico.
palabras clave: Ética; aborto terapéutico; pacientes.
THE PREGNANT WOMAN AND HER CHILD
The advance of medical knowledge and technological resources has led
to dealing successfully with many of the pathological
conditions that affect pregnant women and their infants.However,
there is the risk of not giving the embryo or fetus the status
of patient, status that he/she deserves, in consideration of
his/her personal condition. There are clinical situations that
entail the alternative of interrupting pregnancy in periods
of uncertain survival of the embryo or fetus. Many of these
occur in situations where it is perfectly possible to maintain
the pregnancy, ensuring a good outcome for both mother and child.
There are other occasions where the severity of disease poses
risks for the lives of the mother and child. An obstetrician
who considers that the mother and child are his/her patients
understands that interruption of pregnancy in the first situation
is a therapeutic abortion and therefore the death of the fetus
is directly sought. In the second situation, a death that occurs
does so in the context of the physician trying to save his two
patients, which is not only a licit action, but also obligatory
for the doctor.
Key words: Ethics; therapeutic abortion; patients.
Introducción
Existe un debate respecto a la conveniencia de permitir ciertas prácticas
en la medicina, posibles por el avance del conocimiento científico
y su posterioraplicación técnica. Este debate
ha exigido el mejor esfuerzo intelectual de muchoshombres y
mujeres a quienes el dónde y el hasta dónde llegar
con ellas no lesson indiferentes. En efecto, la posibilidad
de manipular los cromosomas, la posibilidad de hacer procedimientos
diagnósticos en el embrión o feto con riesgospara
él, las técnicas de reproducción asistida
con congelamiento de embrionesy el mismo problema del aborto,
son hechos que naturalmente se derivan delconocimiento científico,
pero no tan sólo de él sino que también
de la firme decisión de realizarlos. Podríamos
decirlo de otra manera: el avance científico hace posibles
todas esas intervenciones, mas ellas no se realizarían
si no se tomara la decisión de hacerlo.
Aparece entonces el problema de los límites. ¿Se debe establecer
un límite para lo que podemos hacer?, ¿podemos
hacer todo lo que el avance de la ciencia o medicina nos permite?
Y si existen algunos límites ¿cuáles son
los criterios para establecerlos? Como ejemplo, aunque uno de
los límites aceptado casi universalmente es el respeto
de la vida humana, categóricamente no es respetado en
casi todos los ejemplos anteriormente citados, ya que en todos
ellos se busca o se pone en riesgo la vida de un embrión
ya formado. En la actividad médica permanece como deseable
una especial consideración con el enfermo, sin embargo
ésta se desdibuja y muchas veces se pierde en el caso
de vidas en las que las característicashumanas más
propias son difíciles de identificar.
El embrión o feto, estando en esa situación vital, muchas veces
no recibepor parte de los médicos un trato similar a
los que recibe un niño o un adulto. Paradójicamente
algunos profesionales, especialistas en el cuidado de las mujeres
embarazadas, dedican a veces un encomiable esfuerzo en diagnosticar
y tratar a un feto enfermo, mas otras no tiemblan en realizar
un aborto en otro por razones tan nimias como el deseo de la
madre o la sospecha de alguna malformación.
Con relativa frecuencia los médicos obstetras se enfrentan a situaciones
clínicas delicadas donde parece que colisionan los deberes
que el médico debe tener hacia sus dos pacientes. Aparece
con fuerza el tema del llamado aborto terapéutico,donde
numerosas corrientes de opinión pública buscan
legitimar acciones de los médicos que van en contra del
principal objetivo de su profesión, que es la de velarpor
la salud e integridad de sus pacientes. Es imperativo entonces
que realicemos un esfuerzo para precisar, en este ámbito
de las situaciones clínicas, cuáles son las acciones
médicas adecuadas, cuáles son las intervenciones
que satisfacen los fines de la medicina y cuáles son
contrarias a esos mismos fines.
El feto como paciente
Lo primero que debemos establecer es a quién debe el médico sus
cuidados. Larelación entre un médico y otro ser
humano surge habitualmente de una petición deayuda. Se
trata entonces de alguien que de alguna manera se siente enfermo
y solicitaque otra persona, a la cual considera calificada para
ello, lo ayude, constituyéndoseasí la relación
médico-paciente. Éste, entendiendo que su petición
será atendida, colabora con el médico aportándole
toda la información necesaria, incluso lo que atañe
a su intimidad espiritual y corporal. El médico, a la
vez, al aceptarlo como su paciente, se compromete no sólo
a respetar esa confianza sino que a realizar las acciones que
tiendan a mejorar su condición de necesidad.
Este acuerdo en el que se funda la adecuada relación médico-paciente
no necesita una explicitación. Surge espontáneamente
cuando estas dos personas, la que solicita y la que acepta,
se ponen en contacto. Vemos entonces que se trata de una relación
interpersonal, son dos personas relacionadas por un vínculo
de necesidad y ayuda. Es de naturaleza tan implícita
que ni siquiera requiere un contacto físico inmediato
ni una adecuada comunicación, ya que se establece tácitamente
incluso en condiciones donde la persona que necesita ayuda no
es capaz de solicitarla. La obligación que surge en este
vínculo compromete al médico con su paciente incluso
contra la posición de sus familiares, si el bien de esta
persona a su cuidado
así lo amerita. Si bien es cierto es fácil otorgar el estatuto
de paciente a un adulto o a un niño,
debemos reconocer que ese reconocimiento se dificulta y muchas veces se oscurecepor
completo en las primeras etapas de la vida humana. El embrión
humano permanece alejado del alcance de una adecuada consideración
por varios factores1:
-
Al ser nuestra primera aproximación hacia la realidad una aproximaciónmediante
los órganos de los sentidos, nuestra primera captación
de otroser humano es a través de lo semejante. Captamos
como humano algo que se nos parece, y todo ser humano cuya
figura humana se desdibuja,como es el caso del embrión,
se nos presenta como algo distinto. Es necesario, por lo tanto,
un esfuerzo de la inteligencia para captar enese humano a
un alguien.
-
Es preciso aceptar que esas primeras etapas de nuestra existencia están
bastante fuera de nuestro alcance sensitivo. A diferencia
del desarrollo humano desde el nacimiento hacia adelante,
al cual estamos habituados a observardía a día,
lo que ocurre al interior de la madre no se presenta fácilmente
anuestros sentidos, incluso ella misma sólo siente
a su hijo en etapas bastanteavanzadas del embarazo, y solamente
en algunas de sus cualidades sensiblescomo el crecimiento
y movimiento. Es cierto que la ultrasonografía haposibilitado
apreciar al embrión dentro del útero materno,
pero la imagenentregada está muy alejada de cómo
captan naturalmente nuestros sentidosy es difícil entenderla
sin un hábito o conocimiento previo.
-
No tenemos experiencia propia de esas primeras etapas vitales, así comolas
tenemos de la niñez o adultez. Incluso sólo
tenemos referencia de nuestro nacimiento y primeros años
de vida por el relato de nuestros familiares. Esa falta de
vivencias de esos primeros estadios de nuestra existencia
probablemente facilite la consideración de los embriones
y fetos humanos como seres extraños.
-
Además de esas apreciaciones propias de la experiencia, la dificultad
más radical está en que lo más propio
de los seres humanos, como son la intimidad, la inteligencia,
la libertad y la capacidad de realizar actos propios, no existen
en el embrión sino como potencialidades. Luego no pueden
ser reconocidas en ese momento. Debemos, por tanto, ser capaces
de reconocer en sólo un grupo de células o en
un organismo a veces desemejante en su aspecto a nosotros,
el ser de un sujeto personal cuya naturaleza se está
recién desplegando.
Para los médicos, entonces, muchas veces se hace difícil reconocer
en elembrión a una persona, constituido por una interioridad
de naturaleza racional o inteligente, es decir, humana. Desde
que aparece en el ser en algún momento despuésde
la unión de ambos gametos, de la madre y del padre, esa
naturaleza racional se irá desplegando en el tiempo,
constituyendo progresivamente los órganos necesarios
para ejercer plena y actualmente su inteligencia y libertad,
facultades que en un comienzo existen, ya lo decíamos,
sólo en estado de posibilidad. El hecho de no ejercer
las operaciones propiamente humanas por tenerlas en estado potencial
no determina que no exista un sujeto de naturaleza racional,
sólo indica que las operaciones más propias del
hombre y que lo especifican como tal no se expresan por falta
de desarrollo de los órganos corporales necesarios para
su ejercicio.
Es justamente esa naturaleza personal del embrión lo que funda el estatuto
de paciente para él. No se necesita una petición
de ayuda de su parte para que un médicole otorgue los
cuidados que requiere para asegurar que su desarrollo se complete
adecuadamente, o para que, expuesto a una situación de
riesgo o enfermedad, le realice las acciones médicas
necesarias para su mejoría.
El médico obstetra que ha logrado aprehender la bondad existente en el
ser humano desde su aparición en el ser, será
el que, enfrentado a una mujer embarazada,considerará
en ese mismo instante que frente a él tiene a dos pacientes:
la madre, que habitualmente le solicita sus cuidados para ella
y para su hijo, y ese hijo que es su paciente aún sin
solicitarlo, porque no lo puede hacer. De esta afirmación
podemos desprender la irracionalidad de toda acción realizada
por un médicocuyo fin sea provocar la muerte del embrión
u otra que arriesgue innecesariamente su existencia. La naturaleza
personal de él, su condición de vulnerabilidad
y su imposibilidad de solicitar ayuda, lo convierten en uno
de los seres humanos más necesitados de la acción
de un médico.
Muerte directamente causada y muerte indirecta
Ahora bien, pueden existir, y de hecho existen, situaciones límite en
las cualeslas decisiones para un médico pueden ser difíciles.
Las que producen tal vez mayoresconflictos son aquellas situaciones
clínicas en donde se considera la interrupción
de un embarazo en etapas tempranas de él, por razones
de salud de la madre. Es el llamado aborto “terapéutico”.
Sin embargo, tenemos que decir que aborto terapéutico se puede entender
de muchas maneras. Podríamos decir que el concepto de
él se refiere a aquellas interrupciones en las cuales
lo buscado finalmente es la salud de la madre. Sin embargo,
aquí las razones de salud materna que se pueden invocar
son de muy distinta índole; van desde casos en los cuales
la vida de la madre está en riesgo, hasta casos en que
la razón de salud es tan sólo social o psicológica2.
“Si salud para la OMS es la condición de bienestar físico,
mental y social y no solamente
De allí la importancia de distinguir aquellas situaciones en las cuales
la muertedel embrión o feto es buscada como medio para
lograr esa salud materna y aquelloscasos en que la muerte del
embrión o feto ocurre como un efecto no deseado.
Para un adecuado análisis ético desde una perspectiva de la primera
persona, es decir, desde una ética donde la intención
del que realiza la acción es importante, es indispensable
una apropiada comprensión y distinción entre lo
que es provocar una muerte directamente, es decir, intencionadamente,
o aceptarla como efectoindirecto y no buscado.
Tomás de Aquino nos dice: “Nada impide que un acto único
tenga dos efectosde los cuales sólo uno sea el intentado
mientras que el otro puede estar fuera de la intención.
Los actos morales reciben su especie de lo que es intentado
y no de lo que está fuera de la intención”3.
Una muerte directa es, entonces, aquella que está en la intención,
es aquella intentada, buscada, querida, apetecida como fin o
como medio para otro fin. Es aquella que en el caso de un inocente
se nos presenta a la razón como absolutamenteilícita.
Ningún fin puede presentarse a nuestra inteligencia como
de mayor valor que la vida de un ser humano inocente, ninguna
vida humana inocente puede ser utilizada para otro fin. Más
irracional aún se nos presenta el buscar la muerte de
un inocente como propósito final.
Una muerte indirecta, al contrario, es aquella que no está en nuestra
intención,es aquella provocada por nuestra acción
u omisión, pero como un segundo efecto de ella, que no
queremos, que no apetecemos ni buscamos ni como fin ni como
medio, solamente la toleramos o aceptamos ya que es un efecto
que puede estar vinculado a nuestra acción u omisión4.
Accion médica lícita y aborto “terapéutico”
Veamos ahora desde esta mirada aquellas interrupciones voluntarias deembarazos
por razones de salud de la madre. Son éstas las que representan
el mayor interés para nosotros y actualmente para nuestra
sociedad. Debido a que lo buscado en ellas es la salud de la
madre, pudieran ser consideradas todas ellas como abortos del
tipo llamado terapéutico. Es muy importante aquí
distinguir y precisar las múltiples situaciones posibles
y referirlas a la verdadera intenciónde la acción
elegida. Sin duda, la finalidad última en estos casos
es la salud de la madre, sin embargo veremos que en algunos
casos estas interrupciones deembarazos provocan directamente
la muerte del embrión o feto y, en otros, la muerte de
éste corresponde a un efecto no deseado de la acción
y, por lo tanto, a una muerte indirecta5.
Las interrupciones de un embarazo por razones de salud materna pueden tener distintas
consideraciones éticas, dependiendo fundamentalmente
de la intención del médico que elige ese curso
de acción. Las distintas circunstancias de cada caso
concreto van a dar luces sobre cuál es la intencionalidad
de esa acción concreta efectuada. Si consideramos interrumpir
un embarazo cuando la gestación pudiese agravar una patología
de base materna, la muerte del embrión sería directamente
causada, ya que la acción busca la muerte de él
como medio para la mejoría del pronóstico materno.
Si, en cambio, la decisión de interrumpir un embarazo
se tomaen el momento que un médico ha hecho todos sus
esfuerzos para mantener una gestación, llegando a una
razonable convicción que la continuación del embarazo
conducirá a la muerte de sus dos pacientes y que la única
posibilidad de sobrevida de ambos o por lo menos de uno de ellos
es interrumpiéndolo, y que además toma todas las
providencias del caso para asegurar una proporcionada atención
a ambos,si se produce la muerte del feto, sin duda que ésta
es indirecta. Analizaremos a continuación con mayor profundidad
esta hipótesis:
A pesar de que la mayoría de las veces sabemos que el embrión o
feto va a morir con la acción efectuada, es evidente
que su muerte no está en estos casos en la intención
del médico. De hecho:
- En las patologías en que se vive esta situación la presencia o
vitalidad delembrión no es lo que determina la intervención,
recordemos el síndromehipertensivo severo en gestaciones
molares, infecciones ovulares con feto muerto o el trofoblasto
activo en los embarazos tubarios.
- Es evidente que el médico decide la interrupción cuando sabe que
tambiénel feto va a morir de continuar la gestación,
por lo tanto si existe alguna posibilidad de sobrevida para
él, es fuera del útero materno.
- El médico toma las providencias para otorgar una proporcionada atención
al recién nacido.
Además:
De producirse la muerte del feto, este efecto no deseado es
simultáneo con el efecto intentado. No existe aquí
un efecto no deseado primero al que quizás le siga posteriormente
el efecto buscado. Por lo tanto el efecto intentado no se produce
por el efecto no querido o a través de él
6.
Parece ser, entonces, razonablemente claro que la intervención en estas
situaciones, aunque sepamos que el embrión morirá,
se trataría de un efecto no deseado,no intentado y no
constituiría una muerte directa. Se podría decir
que, si se muere el embrión o feto:
La paciente no se cura porque el embrión o feto muere sino que el embrión
o feto muere al curar el médico la enfermedad.
Recapitulación y resumen
Es muy comprensible que el público en general se confunda frente a conceptos
que –hay que reconocer– son bastante difíciles
de entender. Incluso con frecuencia los médicos de otras
especialidades, no habituados a enfrentar las situaciones complicadas
de la especialidad de obstetricia, yerran en estos conceptos
por no haber vivido nunca estos casos. A nosotros los obstetras,
a pesar de tomar las decisiones que sabemos intuitivamente correctas,
nos cuesta a veces explicitar los fundamentos de ellas.
Parece necesario, frente a la dificultad de comprender las diferencias que existenentre
diversas acciones que un médico puede realizar en una
mujer embarazada, que intentemos precisar en qué consisten
y determinar cuáles son las implicancias éticas
de cada una de ellas.
En primer lugar hay que precisar lo que se entiende por INTERRUPCIÓNDE
UN EMBARAZO7; podemos decir que es una acción
que busca que el procesonormal de una gestación no alcance
su término natural. Como concepto general, su calificación
ética va a depender de lo que realmente se está
haciendo en cada caso. Tenemos entonces interrupciones del embarazo
absolutamente lícitas, realizadas a diario en todas la
maternidades del mundo como herramienta terapéutica destinada
a proteger la salud de la madre, el recién nacido o ambos.
Son aquellasrealizadas frente a una patología materna
o fetal que indique al médico que es mejor adelantar
el parto por algún problema de salud8. Éstas
habitualmente se realizan cuando el feto está suficientemente
maduro para vivir fuera del úteroy no representan ningún
problema ético ya que es claro que buscan siempre el
bienestar de ambos.
Sin embargo, existen otras interrupciones del embarazo que sí representan
dilemas y reflexiones éticas, ya que aunque puedan inspirarse
en buscar un cierto bien, atentarán finalmente contra
la integridad vital de alguno de los dos.
A continuación se presentan algunas situaciones relacionadas con interrupciones
de embarazo, intentando precisar en qué consisten y cuál
es el fundamento de su calificación ética.
ABORTO: Es la interrupción de un embarazo antes de la viabilidad, es decir,
antes que el feto alcance una madurez fisiológica que
le permita vivir fuera del útero. Para fines estadísticos
se considera que esta madurez se alcanza a las 23 semanas de
gestación o cuando el feto llega a los 500 g de peso.
El aborto puede ser involuntario (espontáneo), es decir, originado sólo
por alguna patología de la madre o del feto. También
puede ser provocado, es decir, causado por la acción
voluntaria de alguien con la intención que el embrión
o feto muera.
ABORTO PROVOCADO: es entonces aquella interrupción voluntaria de un embarazo
por la cual se causa directamente la muerte del embrión
o feto, habitualmente antes que éste alcance la viabilidad9.
MUERTE INDIRECTA: Es aquella que ocurre no estando en la intención del
que realiza una acción sino que sucede como un efecto
no deseado, en una acción que busca un efecto o fin bueno11.
MUERTE DIRECTA: Es aquella que se busca como fin, es decir, lo que se quiereen
último término es la muerte del individuo. También
es muerte directa la que sebusca como medio, es decir, la muerte
del sujeto se realiza en vista de otro fin10.
ABORTO TERAPÉUTICO: Se invoca de esta forma a un tipo de aborto provocado
en el cual se busca la muerte del embrión o feto como
medio paramejorar la salud de la madre. Es por lo tanto una
muerte directa y por ello éticamente ilícita12.
Una INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO, en aquellos casos en que elmédico
concluye que de continuar esa gestación va a ocurrir
la muerte de ambos pacientes13, aunque efectivamente
ocurra la muerte del feto por inmadurez al extraerlo del útero
materno, sería ésta una muerte no buscada, que
ocurriríacomo efecto no deseado de la única acción
terapéutica posible para ambos. Esamuerte sucedería
al intentar el médico salvar a ambos pacientes. Sería
entoncesuna muerte indirecta14. No se busca como
fin ni como medio. No se trataría deun aborto terapéutico
sino que de una acción médica no solamente lícita
y legalsino que obligatoria para el médico15.
Citas
1 Cf. Besio M. El feto como paciente. Boletín Científico,
Asociación Chilena de Seguridad. 2001; n.º 5-6;
4-10.
2 Viel B. en Requena M. Aborto inducido en Chile, Edición Sociedad
Chilena de Salud Pública, 1990.
“Si salud para la OMS es la condición de bienestar
físico, mental y social y no solamente la ausencia de
enfermedad. Ante tal definición me pregunto, ante una
mujer que solicita aborto y que está físicamente
sana, ¿está acaso mental o socialmente sana? Si
no lo está tendría su salud alterada y, si la
tiene, la medicina debe ayudarla. Al aceptar tal definición
todo aborto inducido es terapéutico.
3 De Aquino T. Summa Teologica II-II q. 64, a. 7.
4 Boyle J. Praeter intentionem in Aquinas The Thomist, 42, 4 oct.
1978; pág. 649.
5 Boyle J. Toward understanding the principle of double effect. Ethics
90 july 1980:527-538.
6 Boyle J. Who is entitled to double effect? The Journal of Medicine
and Philosophy 16, 1991:475-494.
7 Cf. Besio M. Análisis ético sobre las interrupciones
del embarazo, el aborto provocado y el aborto terapéutico.
Ars Medica Vol. 4 n.º 6 2002; 83-93.
8 Ejemplo de esas situaciones puede ser la presencia de cicatrices
en el útero que inclinen al médico a realizar
una cesárea antes que se inicien las contracciones de
parto o la evidencia que el feto no se está alimentando
apropiadamente por alguna disfunción placentaria.
9 Del punto de vista ético, si la intención es que el
feto muera, es indiferente a qué edad gestacional se
realice la interrupción del embarazo, aunque para fines
estadísticos se considere aborto cuando el feto pesa
menos de 500 g.
10 En el caso del aborto, la muerte directa del feto buscado como
fin, se ve por ejemplo en los casos del aborto legalizado, donde
lo que se persigue con la acción es que el feto desaparezca.Otro
ejemplo es el aborto eugenésico. Ejemplos de muerte directa
del feto, buscada comomedio, puede ser el aborto después
de una violación, donde el fin último de la acción
podría ser salvaguardar la honra de la víctima.
Provocar directamente la muerte del feto, buscada como fin como
también buscada como medio, debe ser considerado siempre
ilícito. Universalmente se considera ilícito quitar
la vida a un ser humano inocente, aunque el fin último
buscado sea bueno.
11 Muerte indirecta del feto puede ser la que ocurre al realizar un
médico una intervenciónquirúrgica por ejemplo
al corazón y, debido a esa operación, ocurre la
muerte del feto. Las acciones que pueden llevar a una muerte
indirecta pueden ser lícitas si existen razones
poderosaspara efectuarlas. Esas acciones son lícitas
entonces sólo si existe una adecuada proporcionalidadentre
el efecto bueno buscado y el efecto que no se desea.
12 Podría considerarse que en el aborto terapéutico
la muerte del feto es indirecta, ya que lo buscado en definitiva
es la salud de la madre y la muerte del feto ocurriría
como efecto no deseado. Sin embargo, de acuerdo con la nota
anterior, para que una muerte indirecta fuese lícitadebe
existir una adecuada proporcionalidad entre ambos efectos. Difícilmente
puede encontrarseun efecto que justifique la muerte de un ser
humano inocente.
13 Es importante enfatizar la condición de paciente del embrión
y feto, y destacar lapeculiaridad del médico obstetra
que a diferencia de otras especialidades médicas tiene
dos pacientes a su cargo. El rechazo de la condición
de paciente del feto hace inútiles todas las consideraciones
sobre su derecho a la vida, ya que inmediatamente se le estaría
negando su condición de ser humano.
14 No solamente sería indirecta sino que también cumpliría
una adecuada proporcionalidadentre el efecto buscado: salvar
a ambos de un peligro vital inminente y la muerte de uno de
ellos al intentarlo.
15 Reconociendo la dificultad existente en el público en general
como también a veces en los médicos no especialistas
para entender estos conceptos, se puede decir que el médico
obstetrapuede reconocer intuitivamente la licitud de su acción.
Este reconocimiento intuitivo se puede explicitar cuando el
médico se responde a sí mismo las siguientes preguntas:
en la acción que voy a realizar ¿deseo que este
feto viva? y ¿estoy realizando mi mejor esfuerzo para
asegurar su sobrevida? Si las respuestas son afirmativas y tiene
que llegar a la decisión de interrumpir un embarazo con
seguridad no está haciendo un aborto terapéutico
y realizará la acción que le corresponde como
médico.
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