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El Creacionismo se basa en una interpretación literal de la Biblia respecto
de nuestros orígenes. Si bien la evidencia acumulada
en un siglo y medio apunta fuertemente a que derivamos de otras
especies, existe especialmente en algunos países anglosajones
una corriente que propone reinstaurar la postura creacionista
en la enseñanza escolar. Dado que esta tendencia es prácticamente
imposible de negar, es posible que la mejor estrategia sea,
en efecto, incorporar el creacionismo a las salas de clases
y compararlo con la evidencia propuesta por la teoría
de la evolución. De esta manera, podremos acercarnos
a aquellos individuos que de otra manera se alejarán
irremediablemente del pensamiento científico.
palabras clave: Biblia; Darwin; evolución; selección natural.
WHAT WE DO WITH CREATIONISM?
Creationism is based on a literal interpretation of the Bible. Although the evidence
accruedin more than a century strongly points toward a common
origin of our species and other animals,there is, especially
in some anglosaxon countries, a current tendency that intends
to restore the teaching of creationism in highschool. Provided
the undeniability of this trend, it is possible that the best
strategy be, in fact, to include creationism in biology lectures
and compare this view with the evidence proposed by the theory
of evolution. In this way, it will be possible to approach those
people who otherwise will hopelesly depart from scientific thought.
Key words: Bible; Darwin; evolution; natural selection.
Introducción
Desde el famoso “Juicio de Scopes” en Tennessee en 1925, donde John
ThomasScopes fue demandado por el Estado por enseñar
la teoría de la evolución de Darwin,la historia
no parece haber cambiado demasiado, aun a pesar de la difusión
que este evento tuvo en el teatro y en el cine (en la obra y
película Inherit the Wind,que le valió
una nominación al Oscar a Spencer Tracy). En diversos
estados de Estados Unidos, se han propuesto proyectos de ley
para promover la enseñanza delcreacionismo en las escuelas
públicas, muchos de los cuales aún no se resuelven
(Bhattacharjee, 2008). Por ejemplo, en Dover, Pennsylvania,
se celebró en 2005 unjuicio acerca de la enseñanza
de la llamada teoría del diseño inteligente (que
apoyael creacionismo) en las clases de biología de las
escuelas fiscales, donde el “testigo experto” a
favor del creacionismo era Steve Fuller (su opositor era el
filósofo RobertPennock, curiosamente ambos graduados
en años muy cercanos de la Universidad de Pittsburgh).
A pesar de un veredicto en su contra, Fuller luego escribió
dos librosrefiriéndose a dicho juicio (Fuller, 2007,
2008). Mas recientemente, este mismo año, Michael Reiss
el director de Educación de la Real Sociedad de Londres,
fue obligado a renunciar a su cargo tras señalar, en
una conferencia el 11 de septiembrepasado, que los educadores
en ciencia debían enseñar el creacionismo, no
porque fuese correcto sino como una manera de no alejar del
razonamiento científico a las personas creyentes (Clery,
2008). Según él, esa era una excelente oportunidad
paraseñalar la diferencia entre la visión creacionista
(que según él no tiene evidencia a su favor),
y la visión científica, basada en la evolución
biológica. Esta afirmación provocó tal
revuelo y malinterpretaciones que forzaron a Reiss a dejar su
cargo. Estos eventos recientes ilustran de una manera bastante
gráfica las posicionesirreconciliables de grupos de científicos
y ciertos grupos religiosos respecto de la naturaleza humana,
y de la validación del método científico
en general.
Las ideas creacionistas han adquirido una notable fuerza en estos últimos
años,especialmente en Estados Unidos, donde un 48% de
la población dice creer en el creacionismo. Un 30% cree
que Dios ha operado dirigiendo el proceso evolutivo, un 13%
cree en la evolución biológica sin la participación
divina, y un 9% no opina(Berkman et al., 2008). (Entre los profesores
de biología, la gran mayoría apoya laevolución
biológica, con o sin asistencia divina, pero existe aún
un 16% de profesoresque creen en el creacionismo.) Como señala
un comentarista, es absolutamente paradojal que en el país
donde se desarrolla la mayor cantidad de investigación
científicalos candidatos presidenciales discutan si creen
que la tierra tiene solamente 6.000 añosde antigüedad
o si creen en la evolución (Myers, 2008). Las explicaciones
para estenuevo resurgimiento del creacionismo son diversas,
e incluyen desde una tendenciageneral hacia posturas religiosas
radicales hasta argumentos basados en la falta de educación.
Kenneth Miller, en su reciente libro (2008), señala que
el creacionismo hasido promovido en Estados Unidos debido a
la creciente “independencia intelectual” de los
norteamericanos respecto de los ciudadanos europeos.
Las razones que se esgrimen a favor del creacionismo son diversas. En primerlugar
están las descalificaciones de la teoría evolutiva
como que es “sólo una teoría”,que
no ha sido demostrada, que no es capaz de generar predicciones
precisas, y queel argumento de la selección natural es
totalmente circular. Existen visiones algo más informadas,
que critican que mucha de la evidencia en verdad no favorece
a la teoría de la evolución, y que Darwin, de
haber conocido la evidencia actual, no habría postulado
su teoría (Miller, 2008; Denton, 2002). Por ejemplo,
Denton señalaque los métodos de taxonomía
moderna, incluyendo las filogenias moleculares, indican una
organización de categorías discretas e inclusivas
en los distintos gruposanimales, pero no indican de ninguna
manera un origen común.
Hoy día, los creacionistas esgrimen el argumento del Diseño Inteligente,
el cualse basa en el argumento de William Paley (1802): si encontramos
un reloj botado no podemos pensar que se armó solo sino
que debe existir una inteligencia detrás de ese armonioso
mecanismo. De la misma manera, la complejidad y el funcionamiento
de los seres vivos nos indica que detrás debe existir
un diseño programado. En cambio, la posición moderna
de la Iglesia Católica es que la validez científica
de la teoría de la evolución es incuestionable,
y que Dios determina las leyes del Universo, incluyendo la selección
natural. Sin embargo, los creacionistas realizan afirmaciones
muy precisas respecto de las fechas en que el mundo y nuestra
especiefueron creados, lo cual los expone a la validación
de sus aseveraciones, tal como cualquier otra afirmación
respecto del mundo real.
Ya que en este breve artículo no podré enumerar la monumental evidencia
quefavorece la teoría de la evolución por sobre
la creación del mundo (y del hombre) directamente por
Dios, me limitaré a responder brevemente algunos de los
argumentos más frecuentes señalados por los creacionistas,
de manera de comparar ambas posiciones en cuanto a su validez
factual.
La teoría de la evolución es “sólo una teoría”
Todas las proposiciones científicas son “sólo teorías;
hemos visto cómo la mecánica clásica
ha sido suplantada por la mecánica cuántica
y la relatividad. De acuerdoa Karl Popper, toda afirmación
científica, debiendo ser falsificable, tarde o tempranoserá
reemplazada por interpretaciones más adecuadas. Las
teorías son validadas en cuanto dan mejor cuenta de
fenómenos u observaciones que visiones alternativas;en
este sentido, la cosmología, los cálculos de
la edad de la tierra, el registro fósil, y la evidencia
molecular y morfológica que nos permite clasificar
animales, siempre existiendo formas intermedias difíciles
de sistematizar, es mucho más consistentecon el concepto
de un origen común y una larga historia de diversificación
que conel origen del planeta y de todas las especies en los
últimos 10.000 años.
Sin ser creacionista, el propio Karl Popper planteó en algún momento
que la teoría de la evolución era un dogma,
una creencia, sin tener la validez lógica de una teoría
científica (si bien en sus últimos años
se retractaría de dicha aseveración Hull, 1999).
Como señalé, la teoría de la evolución
de Darwin da cuenta, a través de la selección
natural, desde elementos moleculares como la evolución
de lasproteínas, pasando por el desarrollo de órganos
como la formación del ojo, hasta las distintas formas
de organización social que se encuentran entre los
seres vivos. En este sentido, es una teoría impecable
que se basa en un proceso extremadamentesimple para explicar
una diversidad impresionante de fenómenos. En mi opinión,
es el “gold standard” de una teoría científica.
La selección natural no es un mecanismo, es una falacia lógica
Como sabemos, la selección natural se basa en que existe variación
espontáneaen las especies (es decir, no todos los individuos
son iguales); parte de esta variaciónes heredable (se
basa en diferencias genéticas); y las condiciones de
vida determinanque algunas de estas variantes sean más
exitosas al reproducirse que otras. Tras la reproducción
diferencial, las generaciones siguientes acumularán las
variantes quemejor se reprodujeron. Este proceso ha sido evidenciado
en la naturaleza. Peter y Rosemarie Grant, analizando la microevolución
de los pinzones de Darwin, observaron que el largo promedio
del pico de estos pájaros podía variar hasta en
un milímetro en dos generaciones sucesivas, dependiendo
de las condiciones climáticas(Weiner, 1995). Ellos pudieron
determinar que en años de sequía los pinzones
con picos más largos podían obtener semillas que
eran inaccesibles o menos accesibles a los pinzones de pico
más corto. Esto les permitía alimentarse mejor
en el verano, y cuando llegaba la primavera eran los mas exitosos
reproduciéndose, lo cual hacíaque la generación
siguiente estuviese dotada de un contingente mayor de individuos
de pico largo. Ya que los años de sequía son esporádicos,
en los siguientes años, que son lluviosos, los pocos
sobrevivientes de pico corto logran reproducirsebien, y poco
a poco, tras varias generaciones, se logra restablecer el tamaño
del pico original. Es totalmente razonable extrapolar estos
hallazgos y considerar qué pasaría con una sucesión
de años de sequía: lo mas probable es que el pico
de esta especie se fuese haciendo paulatinamente cada vez más
largo.
El argumento en contra de la selección natural se basa en la falsa aseveración
de que no explica nada: sobreviven los más aptos, y ¿quienes
son los más aptos? Los que sobreviven. De esta manera
no se especifica nada respecto de aquellos individuos que son
favorecidos por la selección natural. Si bien las características
que determinan la sobrevida diferencial pueden ser muy distintas
unas de otras (en un caso puede ser un pico largo; en otros
puede ser la coloración; en otros puede seruna conducta
de escape; en otros, la presencia de una molécula anticongelante);
en rigor, el argumento se trata de que algunos individuos (provistos
de ciertos genes específicos) se desempeñarán
en última instancia mejor en la función reproductiva
que otros, lo cual producirá un aumento de la frecuencia
de sus descendientes en las próximas generaciones. Esto
no tiene nada de circular.
La selección natural no puede dar cuenta de los grandes avances de la
evolución
Un argumento bastante común, y esgrimido no sólo por los creacionistas,
esque la selección natural existe, pero sólo puede
producir cambios pequeños en lasespecies, a relativamente
corto plazo (como las variaciones en la longitud del pico delos
pinzones). Sin embargo, las grandes transformaciones evolutivas
(como el origendel hombre) requerirían de otros mecanismos,
o de la propia intervención divina. Darwin no veía
diferencia entre los pequeños y los grandes cambios;
considerabaque las transformaciones mayores eran el resultado
de la acumulación de pequeñas variaciones. Richard
Dawkins (2003), un defensor a ultranza del darwinismo, señala
que el argumento de la “micro” versus la “macro”
evolución es falso; es como si, alver un árbol,
uno pensara que los pequeños brotes no pudieran dar origen
a grandes ramas porque se ven tan distintos. A decir verdad,
el cambio por acumulación depequeñas transformaciones
es lógicamente posible, y aunque por razones prácticas,en
algunos casos no ha sido aún demostrado, tampoco existe
ninguna evidencia ensu contra. Un ejemplo a favor de este fenómeno
lo constituye la evolución del ojo. ¿Cómo
pudo generarse un órgano tan exquisitamente complejo
en base a cambios graduales? Los vertebrados más primitivos
ya poseen un ojo completo, sin haber atisbos de la formación
de ojos en los grupos ancestrales a ellos (cefalocordados yurocordados).
Esto podría indicar que el ojo no evolucionó a
través de la acumulaciónde pequeños cambios
sino que se originó abruptamente y apareció por
primera vezya completo, tal como es ahora. Sin embargo, en los
moluscos, cuyos representantes más evolucionados poseen
un ojo tan complejo como el nuestro (pulpos y calamares),se
puede ver una notable graduación en la estructura ocular
en las distintas especies: en las especies más simples
vemos un acúmulo de fotorreceptores en la epidermis;
en otras especies esta placa de fotorreceptores forma una invaginación
que permite discriminar si los rayos de luz provienen de la
izquierda o de la derecha (porquellegan a la pared derecha o
izquierda de la invaginación, respectivamente); luego,
esta invaginación se cierra para formar un globo ocular
con una pupila; se forma uncristalino y por último aparece
la córnea.
La teoría de la evolución no es capaz de generar predicciones como
otras teorías
Esta afirmación queda falsificada con el experimento de los pinzones mencionado
antes. Si conocemos las condiciones ambientales adecuadas
y el rango de variación de la especie, podríamos
hacer predicciones detalladas respecto del curso de la evolución
de una especie. El caso de nuestra especie es particularmente
complicado; si supiésemos la trayectoria evolutiva
que estamos siguiendo, sería muy probable que la alteráramos
nosotros mismos.
Un ejemplo de predicción en la teoría evolutiva ha sido el descubrimiento
de losprimeros vertebrados terrestres. Calculando que la transición
a la tierra firme debió ocurrir en un período
geológico determinado (360-380 millones de años
atrás) y en unambiente muy particular (orillas fangosas
y someras), Neil Shubin y su equipo fueroncapaces de encontrar,
en depósitos del devónico tardío en Groenlandia,
a Tiktaalik, unanimal con características de
peces y de vertebrados terrestres (Shubin, 2008). Éstos
nofueron descubrimientos al azar; nadie se encuentra con uno
de estos fósiles buscandoa ciegas. Estos hallazgos
son el resultado de un complejo y meticuloso análisis
para maximizar las oportunidades de encontrar restos de animales
en la transición entre el agua y la tierra firme. Nuevamente,
éstos y muchos otros hallazgos confirman, enbase a
predicciones, la validez de la teoría de la evolución.
Las evidencias morfológica y molecular no apoyan la teoría de la
evolución
Una evidencia que Darwin usó para apoyar la idea de la descendencia humanadesde
otros animales es nuestra similitud con los antropoides, que
más recientementeha podido ser demostrada a nivel molecular
(compartimos con los chimpancés un 99% del material
genético). Sin embargo, esto ya era sabido por los
no evolucionistas.
Richard Owen, contemporáneo de Darwin, consideraba que existía
un “ideal” de animal en la mente de Dios, que
era transformado a una forma real a través de un proceso
denominado “metamorfosis”. Desde este punto de
vista, los chimpancés (y los fósiles de homínidos)
eran animales que en la mente de Dios estaban cerca de la
forma humana, pero en el proceso de metamorfosis no llegaban
a ella. Si bien con la teoría de la evolución
el concepto de la transformación de las especies adquirió
una dimensión histórica, la similitud entre
los humanos y los antropoides se podía “explicar”
desde una perspectiva creacionista. Tal vez la mejor evidencia
a favor del origen del hombre a partir de otras especies viene
de la embriología: durante el desarrollo humano se
generan muchas estructuras que se observan en otras especies
pero no aparecen en el estado adulto. Por ejemplo, en el feto
humanose forma un órgano olfatorio llamado órgano
vomeronasal, que a otros animales lespermite detectar feromonas.
Sin embargo, en el feto humano el órgano vomeronasalinvoluciona
y desaparece después de haberse formado (Halpern y
Martínez-Marcos,2003). ¿Por qué molestarse
en producir una estructura que se va a desintegrar antesde
ser usada? Esto no corresponde a un “Diseño Inteligente”,
a no ser que el ser humano provenga de otras especies que
poseían este órgano funcional, y esté
en proceso de reducción. Lo mismo vale para muchas
otras características que no tienen función
aparente, como las muelas del juicio.
¿Qué hacemos con el creacionismo?
De acuerdo a lo expresado arriba, la teoría de la evolución de
Darwin representa hasta el momento la interpretación
más robusta que se ha generado en la historia de la biología,
y es por lejos la interpretación más plausible
que existe acerca de nuestros orígenes, considerando
la evidencia disponible. Sin embargo, está claro que
estos argumentos son poco convincentes para quienes interpretan
las Escrituras en forma literal. Un estudio reciente mostró
que, tras un curso introductorio a la teoría de la evolución,
un porcentaje importante de los alumnos que eran creacionistas
cambiaban su postura, haciéndola más abierta hacia
la evidenciacientífica. Sin embargo, al año de
haber tomado el curso, los alumnos volvían a sus creencias
originales, irrespectivamente de su nivel cultural (ver Whitham,2002).
Es posible que esto se deba en gran parte a que estos alumnos
se alejan de los ámbitos científicos tras haber
tomado el curso, y no vuelven a tener contacto con estos temas.
En este sentido, concuerdo con el desafortunado Michael Reiss,
en que quizás sería mejor mantener a dichas personas
cerca del ámbito científico para que poco a poco
fuesen modificando su forma de pensar. La reacción de
la Real Sociedad de Londres, de expulsarlo de su cargo por promover
la enseñanza del creacionismo me parece absolutamente
exagerada si se considera el contexto en que esto fue dicho.
A pesar de lo agitada que es la controversia del creacionismo en Estados Unidosy
en otros países anglosajones, no ha penetrado aún
en Latinoamérica (Medel,2008). Según este autor,
el alto nivel de religiosidad de Chile (96%) implica una condición
de riesgo para el desarrollo de posturas creacionistas. Sin
embargo, es necesario señalar que, de por sí,
la religiosidad no necesariamente implica asumir este tipo de
posturas. La mayoría de los creyentes católicos
chilenos (que son la mayoría, 70%) son bastante moderados
en sus opiniones a este respecto. Sin embargo han surgido, y
con mucha fuerza, otras corrientes religiosas que profesan una
interpretación literal de la Biblia. Como señalo,
si bien estas corrientes son aún minoritarias, han crecido
en forma explosiva en los últimos años. De estamanera,
opino que debemos hacer lo posible por acercar a estas personas
al mundo científico, y esto no será posible con
un rechazo absoluto de sus creencias. Como señalé
arriba, la evidencia a favor de la teoría de la evolución
es abrumadora; sólo tenemos que hacer que los creacionistas
la entiendan.
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