El último encuentro”, de Sandor Marai

Dra. M. Rosa Walker Cruchaga
Profesora Asistene Programa de Estudios Médicos Humanísticos
Facultad de Medicina
Pontificia Universidad Católica de Chile

 
     
 

 

 
     
 
 

“Esto mismo sentiste tú quizás por primera vez en tu vida, cuandoen aquel bosque, en aquel punto de acecho, levantaste el arma yapuntaste para matarme”. Se inclina por encima de la pequeñamesa que hay entre los dos, delante de la estufa, se sirve unacopita de licor, y saborea el líquido color púrpura con la punta de la lengua. Satisfecho, vuelve a poner la copita sobre la mesa".

Sandor Marai, “ El último encuentro”1

 

Resumen

Esta novela trata sobre el reencuentro de dos amigos de juventud, Henrik y Konrad, que sevuelven a ver ya ancianos, cuarenta y un años después del acontecimiento que marcó sus vidas. Poco a poco nos vamos adentrando en lo que condujo a los personajes a aquella fatídica mañanade cacería en que Henrik pudo sentir cómo su amigo le apuntaba con su arma. La proximidad de la muerte hace de marco para esta revisión de la “trayectoria vital” en que el protagonista va expresando sus necesidades de encontrar la verdad, de recuperar su amistad a pesar de la traición,y de lograr una reconciliación interior. A través de la vida de estos dos militares encontramos un testimonio de una época ya perdida: la de Viena durante el imperio austrohúngaro.

palabras clave: relato; amistad; sentido de la vida; Imperio austro-húngaro.

 

EMBERS, by Sandor Marai

This novel deals with the reencounter of two elderly men, Henrik and Konrad, who were childhood friends and meet again forty years after the event that put a mark upon their lives. The reader is ushered gradually into what led to the dreadful morning of hunting when Henrik felt his friend’s rifle aiming at him. Imminent death frames this review of the protagonist’s “vitaltrajectory” during which he manifests his needs to seek the Truth, recover friendship in spite of treason and fulfill personal reconciliation. Through the lives of these soldiers we are witness to a testimony of a bygone era: Vienna during the Austrian-Hungarian Empire.

 

Key words: narrative; friendship; meaning of life; Austro-Hungarian Empire.

 

Introducción

Con este enigmático párrafo me gustaría presentar una obra literaria que nos introduce en el tema de la “trayectoria vital”. Francesc Torralba2, refiriéndose a la vejez, describe aquellas necesidades humanas que surgen con fuerza en esta etapa de la vida: necesidades “intangibles” o espirituales que, sin ser necesariamente religiosas, tienen que ver con el sentido de la vida: la necesidad de sentido, identidad, orden, verdad, libertad y arraigo; necesidad de oración, de soledad y silencio; de cumplimiento del deber, y de gratitud. Como en todas las cosas humanas, éstas aparecen en conflicto entre sí. Mi interés al analizar esta obra, más allá de disfrutar con su magnífica prosa, es intentar descubrir qué necesidades espirituales o “intangibles” mueven al protagonista, y cómo el conflicto entre ellas le da forma a la novela.

Según George Steiner3, crítico literario, un clásico nos enfrenta directamente a los conflictos vitales más profundos y universales. “Hay oposiciones que nos definen, y las obras literarias son un lugar privilegiado para encontrarlas. (...). Creoque solamente a un texto literario le ha sido dado expresar todas las constantes principales de conflicto propias de la condición del hombre. Estas constantes son cinco: el enfrentamiento entre hombres y mujeres; entre la senectud y la juventud; entre la sociedad y el individuo; entre los vivos y los muertos; entre los hombres y Dios (o los dioses).

 

Sobre el autor y la obra

Sandor Marai nació en 1900. Pertenecía a la burguesía y sus obras son un retratode las clases cultas y refinadas del imperio austrohúngaro. Entre sus numerosas novelas destaca “Confesiones de un pequeño burgués”, una auténtica autobiografía.Contrario tanto al comunismo como al nazismo, Marai era un liberal convencido. En 1948 se marchó de Hungría, y este exilio le trajo como consecuencia el anoni

 

El último encuentro”, de Sandor Marai

mato, aunque había publicado más de cuarenta obras. Vivió en diversas ciudades deEuropa y finalmente se instaló en San Diego, California, donde puso término a su vida en 1989. Este autor ha sido considerado a la altura de los mejores narradores clásicos, como Thomas Mann, Stefen Zweig, Philip Roth o Proust.

 

Argumento

Esta obra trata sobre el reencuentro de dos amigos de juventud, Henrik yKonrad, que se vuelven a ver ya ancianos, cuarenta y un años después del acontecimiento que había marcado dramáticamente sus vidas. Poco a poco nos vamos adentrando en lo que condujo a los personajes a aquella fatídica mañana de cacería,en que Henrik pudo sentir cómo su amigo Konrad le apuntaba con su arma. Esto lo llevó a descubrir la infidelidad de su esposa y la traición de su amigo. A partir de ese suceso Konrad, el supuesto asesino, huyó al trópico, y el general y su mujer no se hablaron más. Decidieron habitar en alas opuestas de la mansión familiar. El general ni siquiera acudió cuando ella, ocho años después, lo llamaba en su agonía.El intento de asesinato nunca se había aclarado y Henrik había estado esperando estavisita durante cuarenta años. ¿Era la necesidad de saber la verdad lo que lo manteníaen pie? Poco a poco nos vamos dando cuenta de que el general –como aquel otro, en su laberinto4– guardaba sin saberlo, otras motivaciones más profundas.

Se habían conocido a los diez años en la academia militar de Viena, habían permanecido juntos durante su formación y temprana juventud. El matrimonio de Henrik con Kriztina no los había separado y habían llevado una vida placentera en un triángulo aparentemente armonioso. Lentamente, a través de una prosa llena de pasión y nostalgia, y como un ejercicio de reminiscencia y de búsqueda de sentido,se van narrando las circunstancias que rodearon la ruptura entre ellos.

A lo largo de los capítulos, por medio de una prosa extraordinariamente rica endetalles sensibles, se van entrelazando los diálogos de las tres voces principales, quese van asemejando: el narrador, Henrik, y Konrad. Los tres despliegan una similarcapacidad de experiencia estética frente a la naturaleza y los objetos. Habla Konrad:“A veces, en medio de la selva, me acordaba del olor a moho del zaguán de la casa deHietzing. En Viena, la música y todo lo que yo amaba, en sus piedras, en sus miradas y en los modales de sus gentes, todo aquello se vivía como una pasión purificada porel corazón humano. Ya sabes, como cuando las pasiones ya no duelen”.

Habla Henrik: “Estábamos solos en medio del bosque, en esa soledad nocturnade la madrugada del bosque, de las fieras, donde uno siempre se encuentra perdido,perdido en su vida y en el mundo, aunque sólo sea un instante, y se siente atraído por un lugar que podría ser su casa, un lugar salvaje y peligroso, pero que sigue siendo su única y verdadera casa: el bosque, las aguas profundas, el escenario del mundo primitivo. Siempre sentía esta sensación cuando iba de caza”.

Sin embargo, estas voces similares pertenecen a personajes muy diferentes en la vida real: Henrik, aristócrata de cuna, obligado a su deber militar, en pleno dominio de sí mismo, un burgués. Konrad, el soldado con alma de artista, el oscurode piel, de origen humilde, apasionado y aventurero.

Este encuentro, en el que sólo participan los dos ancianos, ocurre “a la luz de los candelabros”. El ambiente refinado del salón del palacio de caza había sido preparado para que fuera idéntico hasta en los más mínimos detalles a aquel otro “último encuentro”. Cada objeto va gatillando recuerdos. La única diferencia es la ausencia de la mujer. Se encuentran aislados en una mansión en la zona de los Cárpatos, en una Europa que ha experimentado ya los horrores de la guerra. Se percibe cierta resonancia con la obra “A puerta cerrada”5 de J.P. Sartre, dondehablan los muertos-vivos. Todo el diálogo los remite al pasado.

 

Necesidades intangibles del personaje principal

¿Es la necesidad de verdad lo que mueve al general? ¿La venganza, la reconciliación? ¿O hay alguna otra razón más profunda? Observamos que aparentementeen la persona del general aparecen entrelazadas y en conflicto las necesidades de arraigo-amistad, de identidad y de búsqueda de sentido de la vida. No hay referencia a necesidades de orden trascendente, y veremos que tampoco es la verdad su móvil principal. Casi toda la obra parece ser un intento desesperado del general Henrik de justificar su apasionada amistad con Konrad, a pesar de la traición. Sin embargo, veremos que hay otra motivación más profunda.

 

Necesidad de arraigo-amistad

Es evidente que para Henrik la cercanía con sus seres queridos era su fuente de seguridad. Su “paraíso perdido” había sido la relación de íntima dependencia afectiva de su institutriz Nini, que se mantiene hasta viejo. En una escena aparecen sentados al borde de un acantilado, en una imagen que sugiere una comunión total: “Ya no temía nada, ya sabía que él y Nini juntos eran más fuertes que nadie”(...). “Estuvieron largo rato sentados así al pie de la higuera. Escuchaban el mar: su rumorles era conocido. Murmuraban como murmuran los bosques de su patria. El niño y la nodriza pensaron que todo está conectado en el mundo”.

Se produce más tarde el encuentro entre los dos amigos, en la academiamilitar. “Konrad dormía en la cama contigua a la suya. Tenían diez años cuando se conocieron”. “Convivieron con naturalidad, desde el primer momento, como gemelos en el útero de su madre”. “Ellos supieron, desde el primer momento, que su encuentro prevalecería durante toda su vida”. “El húngaro era alto, delgado y frágil. Konrad era lento sin ser perezoso, reía poco, era callado y estaba siempre atento”. Creció la amistad entre ellos. “En la academia los muchachos dejaron prontode hacer bromas sobre su amistad... Había algo en ella, ternura, seriedad, entrega, algo de fatalidad, y todo este resplandor desarmaba hasta a los más bromistas. La gente no desea nada con más fervor que una amistad desinteresada. La desea con fervor, aunque sin esperanza”. “Preparaban juntos la lista de sus pecados”.

Cuando de viejo, empieza a encarar a Konrad acusándolo de romper esta idílicaamistad, le dice: “Había una sola y única cosa que yo no me podía explicar: que hubieses pecado contra mí. ...en medio de una confianza y de una íntima hermandadcomo la que une a los gemelos... Los dos cuerpos viven en simbiosis, como en el útero materno... Los dos aman y odian a la misma persona”.

Los últimos capítulos son un intento desesperado de justificar su amistad, a pesar de lo ocurrido: “Si tú y yo no hubiéramos sido amigos –le dijo Henrik– tú no habrías regresado cuarenta y un años después, como el asesino, el delincuente que vuelve al lugar del crimen. Y ahora tengo que decirte algo terrible: Tú y yo seguimos siendo amigos”. “Tú has matado algo en mí, has destruido mi vida y yo sigo siendo amigo tuyo. Y yo ahora, esta noche, estoy matando algo en ti, y luego dejaré que te marches a Londres, al trópico o al infierno, y seguirás siendo amigo mío.” (...) “Quizás en el momento en que levantaste el arma contra mí, para matarme, nuestra amistad llegaba a su cima y adquiría una intensidad no alcanzada durante los veintidós años de nuestra juventud”.

Incluso buscó dar una explicación extrema al intento de asesinato identificando el odio con el amor: “todo lo había comprendido ese día de cacería. El sentido sagrado y simbólico de matar. Matar es sensual. Es extraño, pero en húngaro, matanza y beso son parecidos y tienen la misma raíz”. Hablando de lacaza... “sientes en tus manos un temblor ancestral, tan antiguo como el hombre mismo, la disposición para matar, la atracción cargada de prohibiciones, la pasiónmás fuerte”. “Esto mismo sentiste tú quizás por primera vez en tu vida, cuando en aquel bosque, en aquel punto de acecho, levantaste el arma y apuntaste para matarme”. Continúa Henrik hablando de esa mañana: “La realidad era que túme odiabas, que me habías odiado durante veintidós años, con una pasión cuyo fervor caracteriza sólo las relaciones más intensas, como...sí, como el amor...¿Por qué me odiabas?”.

Para Henrik había una sola cosa que los distanciaba: “Konrad tenía un refugioadonde su amigo no podía seguirle: la música. Era como si tuviera un lugar secreto, sólo para el, donde nadie en el mundo pudiera alcanzarlo”. Muy fugazmente, y casi al final de la obra, por fin sale de su corazón el dolor ante la distancia que sentía con sus seres amados: “Mi madre, tú y Kristine estáis en la otra orilla, donde no puedo llegar”. Apunta hacia un culpable: “Odio la música...odio ese lenguaje armonioso, incomprensible para mí, que ciertas personas utilizan para charlar, paradecirse cosas inefables...”.

 

Necesidad de identidad

Gran parte de la novela es un repaso repetitivo de los límites entre él y su amigo. Parece que necesita afirmar una y otra vez “Quién soy yo, quién eres tú, y qué distancia hay entre los dos”. Atribuye a Konrad toda pasión oscura, desbordantey tormentosa. “Tú eras el pariente de Chopin, el misterioso, el orgulloso. Pero en el fondo de tu alma habitaban una emoción convulsa, un deseo constante, el deseo de ser diferente de lo que eras. Es la mayor tragedia con que el destino puedecastigar a una persona. Tenemos que conformarnos con lo que somos... pero tú no has podido soportarlo”. Uno tras otro van cayendo los juicios negativos sobre el amigo, sin apenas atisbar su responsabilidad en la ruptura. Vemos una constante proyección sobre Konrad de todo aquello que no quiere reconocer dentro de sí. Al mismo tiempo, busca poseerlo desesperadamente.

 

Necesidad de verdad

No parece ser ésta la necesidad más relevante. Tuvo oportunidad de saber la verdad. Había guardado durante esos cuarenta años el diario de vida de su esposa. Una vez frente al amigo, prefirió lanzarlo al fuego y quedarse con su propia versión.Nadie que quiere saber la verdad espera cuarenta años. Más bien al contrario, ¿no habría más bien un intento novelesco –apasionado– de crear una tremenda tensión?“Las personas que entregan su alma y su destino a la soledad no tienen fe. Sólo esperan el día o la hora en que puedan dilucidar todo lo que les ha conducido a la soledad con las personas que son responsables de ello.

 

Necesidad de búsqueda de sentido

Un concepto tan abstracto como el “sentido de la vida” se traduce finalmente en el relato personal e íntimo que cada persona elabora con los acontecimientos más relevantes de su vida. Su objetivo es encontrar aquello por lo que valió la pena vivir.

Esta necesidad era un motor muy fuerte en la narración del general: “Unosiempre responde con su vida entera a las preguntas más importantes. ¿Quién eres? ¿Qué has querido de verdad? ¿Qué has sabido de verdad? ¿A qué has sido fiel o infiel?”

Se necesitan varias lecturas para darnos cuenta de que el general, más queencarar la verdad, o reconciliarse con su amigo, necesitaba contar su propiahistoria. Porque en este contar él va buscando una reconciliación interior, y unarazón para justificar su vida, necesidades que se hacen acuciantes al término dela vida6.

Hay pistas que indican que el general, tan recto e inflexible exteriormente, ocultaba un alma apasionada, un temperamento artístico. Una de ellas es su propia voz narrativa. Y además el narrador omnisciente, que sí sabía quién era el general, nos lo sugiere. Así describe la mansión en que vivía Henrik: “En los picaportes se sentía el temblor de unas manos de antaño, el fulgor de momentos pasados, llenos de duda, cuando aquellas manos se atrevían a abrir una puerta. Todas las casas donde vive gente tocada por la pasión con toda su fuerza se llenan de este contenido impreciso”.

El momento clave lo encontramos cuando el general, después de habernos narrado su propia versión de los hechos, finalmente le pregunta al amigo: ¿“Crees tú también que el sentido de la vida no es otro que la pasión?... ¿Y que si hemos vivido esa pasión no hemos vivido en vano? ¿Y que quizás no se concentre en una persona en concreto, sino en el deseo mismo?”

–“Sabes que es así” responde Konrad.

 

Comentario

La proximidad de la muerte hace de marco para esta revisión de la “trayectoria vital” en que el protagonista va expresando sus necesidades de encontrar un sentido: la búsqueda de la verdad va derivando en un intento desesperado de salvarla amistad a pesar de la traición, para terminar finalmente en una reconciliación interior. Después de cuarenta años el general logra reconocer como suya todaaquella pasión amenazante que proyectaba en Konrad. De esta manera logra, en cierta forma, aceptar y perdonar a su amigo, al reconocer dentro de sí una naturalezasemejante. En mi opinión, esto explicaría el “saborear una copita” mientras compartían el terrible secreto. En esta búsqueda de sentido y de identidad –un ejercicio de reminiscencia al final de la vida– hecha en forma de un relato apasionado se revela en él su propio ser de artista. Son necesarias numerosas lecturas para desentrañar la enorme tensión de esta obra, que nos dispara en múltiples dimensiones. En este sentido, se confirma que es un clásico: “una forma significativa que te lee”, en palabras de George Steiner.

 

Citas

1 Marai S. El último encuentro. Ed. Salamandra, México.

2 Torralba F. (2007). La atención espiritual en el ámbito asistencial. Dolentium Hominum Nº 66.

3 Steiner G. Interpretar es juzgar. Trad. Enrique Lynch.

4 García Marquez G. El general en su laberinto. Ed. Plaza y Janés, Madrid.

5 Sartre J.P. (2006). A puerta cerrada. Ed. Losada, Buenos Aires.

6 Zegers B. (2005). Cruzando el mediodía. Ed. Norma, Santiago de Chile, pág. 186.