|
Chile y la mayoría de los países de la sub-región
latinoamericana, debido a una rápida transición demográfica
y epidemiológica, combinan la presencia de algunos problemas derivados
de la pobreza con aquellos propios de la incorporación al desarrollo
industrial.
La emergencia de las enfermedades crónicas no transmisibles como
principal causa de muerte está orientando un gran número
de investigaciones con proyección hacia la salud pública.
Entre éstas destacan las enfermedades cardiovasculares y los tumores
malignos, que constituyeron 26,4% y 21,6% del total de las muertes en
Chile en 1997, respectivamente, así como las enfermedades del aparato
respiratorio y los accidentes (traumatismos, envenenamientos y violencias),
con 12,7% y 10,5%.
En los mayores de 60 años es necesario destacar que las dos primeras
causas de muerte en 1997 fueron la neumonía y las isquemias cardíacas,
con 5.320 y 4.735 muertes, respectivamente.
El Ministerio de Salud de Chile ha venido realizando un Estudio de Prioridades
de Inversión en Salud. En Marzo de 1996 se presentó el informe
final del Estudio Carga de En- fermedad, expresada en AVISAS o años
de vida saludables, medida que incluye los años de vida saludables
perdidos debido a muerte prematura y a discapacidad. Este estudio confirmó
observaciones anteriores en cuanto a que la carga de la enfermedad es
mayor en los hombres que en las mujeres y que en ambos sexos se concentra
en las edades extremas de la vida. En los jóvenes y en los adultos
mayores de 65 años hay mayor carga por muerte, mientras que en
las edades medias predomina la discapacidad.
Las enfermedades no transmisibles (grupo II) son la principal causa
de pérdida de AVISAS en Chile para todas las edades y en ambos
sexos, representando 73% del total de la carga. Aunque los problemas de
salud mental no impactan notablemente en los niveles de mortalidad, ellos
representan una proporción relevante de la carga de la enfermedad
en Chile. El segundo lugar lo ocupan los traumatismos y envenenamientos
(grupo III) con 15% del total; en tercer lugar están las enfermedades
infecciosas, maternas y perinatales (grupo I) con 10% del total; el 2%
restante de la carga se atribuye a las enfermedades mal definidas. Se
concluye que los problemas de salud más importantes de Chile son
aquellos crónicos, de larga evolución y de alto costo de
atención.
Es evidente que la situación antes descrita va afectando cada
vez más a los grupos de mayor edad. Por ello, se describe a continuación
el proceso de transición demográfica de Chile, con el consecuente
incremento de la población adulta mayor, y los principales riesgos
de salud en los grupos de mayor edad. También se presenta una descripción
breve de la estrategia seguida recientemente por el sector público
de salud para enfrentar la situación.
Cambios demográficos y causas de mortalidad por enfermedades
crónicas en Chile
Chile presenta desde 1964 una fuerte disminución de la natalidad
y un rápido aumento de la supervivencia en los menores de 15 años.
Esta tendencia se acompaña de una disminución, aunque mucho
menos acelerada, de la mortalidad general en los grupos de edad mayores
de 15 años de edad. Por todo ello, la proporción de adultos
mayores está aumentando, de manera similar a lo que está
sucediendo en los países desarrollados.
La expectativa de vida aumentó de 57,6 años en 1960 a 75,2
años en el periodo 95-2000. Se estima que la proporción
de población mayor de 60 años actual, de 10%, aumentará
a 16% en el año 2020; es decir, desde 1.550.000 a 3.003.000 habitantes.
Para 1999 los mayores de 65 años fueron estimados en 7,1% ó
1.066.260 habitantes.
La población mundial crece actualmente con una tasa de 1,7% anual,
mientras que el grupo mayor de 60 años lo hace con una tasa de
2,5% anual. La población nacional crecerá entre los años
1992 y 2005 en 19,1%. Se espera que este incremento poblacional será
reducido en los menores de 15 años llegando sólo a 6,4%,
mientras que en los adultos mayores sería de 45,4%, lo que equivale
a 395.164 personas.
En este grupo de edad se incrementarán los costos de atención,
especialmente por neumonías e isquemias cardíacas, que como
ya se señaló anteriormente presentan los más altos
índices de muerte.
En la Tabla 1 se presenta las tasas específicas de mortalidad
chilenas y españolas para importantes enfermedades crónicas
en los grupos de mayor edad. Las tasas específicas se han clasificado,
siguiendo la comparación presentada en la referencia 5, según
causas evitables por prevención primaria, secundaria (detección
temprana y tratamiento oportuno) y terciaria (mejores tratamientos y cuidados).
Tabla 1.
Tasas de mortalidad (defunciones por 100.000 habitantes) por causas
específicas para ciertos grupos de edad,
Chile y España, 1996 (Construida con datos de la referencia
5)
|
|
Causas de muerte evitable
|
60 a 64
años
|
65 a 69
años
|
70 a 74
años
|
75 a 79
años
|
80 y más
años
|
GRUPO I A través de prevención primaria
Cáncer hepático |
|
|
|
|
|
| Chile |
18,03 |
32,68 |
48,28 |
46,15 |
80,12 |
| España |
12,34 |
19,31 |
29,24 |
29,32 |
24,32 |
| |
| Cáncer de vías respiratorias |
|
|
|
|
|
| Chile |
58,78 |
101,13 |
111,49 |
128,57 |
149,71 |
| España |
105,49 |
146,81 |
193,16 |
203,13 |
183,82 |
| |
| Cirrosis y otras hepáticas |
|
|
|
|
|
| Chile |
116,16 |
148,45 |
129,89 |
126,92 |
109,94 |
| España |
47,29 |
58,08 |
68,49 |
70,67 |
67,24 |
| |
GRUPO II Por detección temprana y tratamiento oportuno
Cáncer de mama femenino |
|
|
|
|
|
| Chile |
24,59 |
28,45 |
30,65 |
47,80 |
104,68 |
| España |
32,82 |
34,94 |
42,20 |
58,18 |
91,87 |
| |
| Cáncer de cuello uterino |
|
|
|
|
|
| Chile |
14,99 |
20,00 |
21,07 |
37,36 |
50,29 |
| España |
3,51 |
2,54 |
4,49 |
4,72 |
4,85 |
| |
GRUPO III Por mejores tratamientos y cuidados médicos
Tuberculosis |
|
|
|
|
|
| Chile |
7,96 |
14,37 |
16,86 |
20,88 |
20,47 |
| España |
2,03 |
4,20 |
6,03 |
8,79 |
10,16 |
| |
| Enfermedad hipertensiva |
|
|
|
|
|
| Chile |
24,36 |
41,97 |
94,25 |
148,35 |
443,27 |
| España |
6,98 |
13,19 |
25,24 |
52,26 |
179,29 |
| |
| Cardiopatía isquémica |
|
|
|
|
|
| Chile |
120,84 |
242,54 |
366,28 |
602,20 |
1507,02 |
| España |
24,45 |
47,40 |
84,07 |
159,74 |
477,97 |
| |
| Diabetes mellitus |
|
|
|
|
|
| Chile |
56,67 |
107,61 |
149,81 |
208,24 |
325,15 |
| España |
5,50 |
5,71 |
5,84 |
7,68 |
16,26 |
La tendencia al aumento de la mortalidad con el paso del tiempo observada
en la Tabla 1 es esperable. Lo que debiera evitarse es el exceso de muertes
que existen en Chile, porque nuestras tasas son, en su mayoría,
mucho mayores que las de España. Hacen excepción a lo anterior
las neoplasias malignas de vías respiratorias, ya que las tasas
españolas son mucho más altas, lo que sugiere que el tabaquismo
en edades mayores sería un problema menos prevalente en Chile.
Además, en el grupo II, el cáncer de mama femenino tiene
tasas algo más altas en España que en Chile, indicando que
ambos países requieren fortalecer sus esfuerzos en la prevención
secundaria con el tamizaje de este cáncer.
En la Tabla 1 destacan las diferencias en las otras dos causas de muerte
del grupo I entre Chile y España. El cáncer hepático
tiene diferencias crecientes con la edad entre los dos países,
sugiriendo que las medidas preventivas (inmunización contra el
virus de la hepatitis B y mejor saneamiento) están mejor implementadas
en España. En el caso de las cirrosis hepáticas se podría
deducir el poco éxito de las estrategias existentes en Chile para
reducir el consumo de alcohol.
Las acciones preventivas tradicionales se han reforzado últimamente
con una nueva conceptualización sobre la promoción de la
salud. Además de las causas biológicas, gran parte de las
enfermedades tiene componentes sociales, que están siendo revalorizados
como fuente y explicación de los problemas de salud; por ello,
la promoción de la salud incluye la movilización de los
recursos sociales para enfrentar a los riesgos de enfermar. Esta estrategia
está siendo considerada por el Ministerio de Salud para enfrentar
la creciente carga de enfermedades crónicas.
Uno de sus hitos fundamentales ha sido la carta de Ottawa en 1986, que
propone una combinación de estrategias específicas: acciones
del estado (políticas públicas saludables), de la comunidad
(acción comunitaria), de los individuos (desarrollo de hábitos
y capacidades personales), del sistema de salud (reorientación
de los sistemas de salud) y de acciones inter-sectoriales.
De las cifras de la Tabla 1 se puede deducir que, para llegar a tasas
similares a las de España, se requiere un claro aumento de los
recursos de los servicios de salud para enfrentar el cáncer de
cuello uterino, así como todas las del grupo III.
En la Tabla 2 se puede appreciar que los grupos adultos más pobres
en Chile presentan una mayor prevalencia de enfermedades. La tabla fue
construida con datos tomados de la referencia 7, utilizando la duración
de la educación formal como indicador aproximado del nivel socioeconómico.
En ella también destaca que en los mayores de 65 años las
diferencias son más marcadas en las mujeres.
Tabla 2.
Tasas de mortalidad (defunciones por 100.000 habitantes) según
nivel educacional y edad; hombres y mujeres con 20 y
más años de edad. Chile, 1995 1997 (Construida
con datos de la referencia 7)
|
| |
| Edad (Años) |
Educación Fomal (Años) |
| Hombres |
| |
Ninguna
|
1 - 8
|
9 - 12
|
13 y más
|
Total
|
| 20 a 44 |
8,78
|
3,09
|
1,62
|
0,59
|
2,02
|
| 45 a 64 |
13,65
|
9,60
|
10,86
|
4,42
|
9,66
|
| 65 y más |
59,60
|
63,18
|
63,83
|
33,88
|
60,64
|
| Mujeres |
| |
Ninguna
|
1 - 8
|
9 - 12
|
13 y más
|
Total
|
| 20 a 44 |
3,68
|
0,98
|
0,76
|
0,23
|
0,77
|
| 45 a 64 |
7,91
|
5,40
|
5,03
|
2,33
|
5,29
|
| 65 y más |
56,12
|
45,45
|
36,08
|
19,67
|
43,99
|
Sobre la base de las tablas presentadas es posible señalar que
los grupos más pobres requieren una mayor inversión de los
servicios de salud en el sector público, aspecto que se intenta
solucionar por el Ministerio de Salud, como se explica más adelante.
Por otra parte, los grupos medios o acomodados también son afectados
en el acceso a la atención de salud, porque a medida que la edad
aumenta también se incrementan las primas de los seguros privados
de salud en las ISAPRE (Instituciones de Salud Previsional), especialmente
al momento que los beneficiarios jubilan y sus ingresos disminuyen, lo
que les obliga a ingresar al Fondo Nacional de Salud (FONASA). Por ello
se estima que 85% de los adultos mayores de 65 años está
ahora en el sector público.
Programa de Salud del Adulto Mayor
Por lo antes señalado, se ha planteado desarrollar el Programa
de Salud del Adulto Mayor del Ministerio de Salud (MINSAL) sobre la
base del tradicional programa del adulto, existente desde que se han
organizado servicios públicos de salud en el país.
Las nuevas acciones del MINSAL, orientadas específicamente
al Adulto Mayor, existen desde 1996, no obstante que el inicio oficial
del Programa data de 1998. La cobertura deseada de las acciones abarca
a todos los beneficiarios del FONASA mayores de 65 años, la que
en 1998 era de 827.510 personas. No obstante, algunos componentes del
Programa tienen cobertura parcial por el carácter piloto de ellos
o por motivos presupuestarios.
Este Programa tiene como propósito mantener o aumentar la condición
de autovalencia del adulto mayor beneficiario del FONASA. Para cumplir
lo anterior se ha definido un conjunto de servicios y actividades relacionadas
con atenciones directas a los pacientes, capacitación del personal,
un subprograma de alimentación complementaria, un subprograma
de dispensación de medicamentos y el diseño de un modelo
de atención para los adultos mayores, los que a continuación
se detallan.
Actividades del programa
Sensibilización y capacitación del personal de
salud en la atención específica del Adulto Mayor. Para
cumplir con esta meta se han invertido, entre los años 97 y 98,
alrededor de 100 millones de pesos para financiar acciones de capacitación
como becas en Diplomados de Geriatría y Gerontología,
la publicación de un manual de autocuidado y 14 guías
de material educativo dirigido al personal de salud. En 1997 se inició
la ejecución de actividades de capacitación en todas las
Direcciones de los Servicios de Salud, con una cobertura de aproximadamente
1.000 profesionales, abarcando a integrantes del equipo de salud en
los tres niveles de atención.
Otorgamiento de órtesis y prótesis.Se trata de
la entrega de lentes, prótesis dentales, audífonos, bastones,
andadores y cojines antiescaras.FONASA asigna fondos directamente a
los Servicios de Salud sobre la base de compromisos de gestión.
En 1998 se efectuaron poco menos de cien mil prestaciones, lo que está
lejos aún de cubrir la demanda.
Resolución quirúrgica de enfermedades de costo
catastrófico.Corresponden a colelitiasis, prolapso uterino, hiperplasia
prostática, hernia inguinal. En 1998 se ejecutaron poco más
de diez mil prestaciones.
Acortamiento de tiempos y listas de espera para algunas atenciones
quirúrgicas. Pretende garantizar una atención antes del
lapso de tres meses a los adultos mayores que requieren de soluciones
quirúrgicas.
Tratamiento ambulatorio y en hospitalización de las
neumonías del adulto mayor. Se trata de otorgar atención
especial a los adultos mayores que sufran de alguna enfermedad respiratoria
aguda, para lo cual se han elaborado normas de diagnóstico y
tratamiento. En la atención primaria o en el primer contacto
de urgencia los pacientes reciben antibióticos de segunda generación,
que tienen menor probabilidad de presentar resistencia bacteriana. Posteriormente
son referidos a los Policlínicos de Broncopulmonares, donde se
les realiza una batería de exámenes y controles, considerando
la hospitalización si corresponde. De acuerdo a estimaciones
del Ministerio de Salud, en 1998 este componente habría contribuido
a reducir la tasa de mortalidad por infección respiratoria aguda
en un 16% en los mayores de 65 años.
Diseño de un Programa de Alimentación Complementaria
del Adulto Mayor (PACAM). Se diseñaron los procedimientos y se
elaboró un alimento (crema - puré) para contribuir a solucionar
problemas de carencia nutricional y calórica de adultos mayores
de 70 años. Con la entrega de este alimento se pretende atraer
a los adultos mayores a los centros de salud para efectuar los controles
que se describen mas adelante. Este programa se inició en 1999
en 87 consultorios de atención primaria.
Diseño de un programa de dispensación de medicamentos
para tres enfermedades de alta prevalencia y trascendencia en el adulto
mayor: diabetes, hipertensión arterial y depresión. Consiste
en la entrega de medicamentos prescritos en un envase personalizado,
con un rótulo conteniendo información sobre nombre, dosis,
horarios, efecto, tiempo de tratamiento, efectos secundarios y qué
hacer en caso de omisión de la dosis. Al igual que el anterior
este programa se inició a mediados de 1999.
Investigación y desarrollo de un Nuevo Modelo de Atención
del Adulto Mayor. Consiste en un estudio encomendado al Instituto de
Geriatría. El objetivo general de dicho estudio, tratado como
un proyecto piloto, es evaluar, definir e implementar en el Sistema
Público de Salud un modelo propio para la atención de
de la población Adulta Mayor, basado en el mantenimiento de la
funcionalidad. Considera su ejecución en forma independiente
para cada uno de los tres niveles, Primario, Secundario y Terciario.
Las acciones concretas efectuadas en el marco del programa han estado
orientadas a la recuperación de los pacientes y por lo tanto
han ido a mejorar la condición de autovalencia. Sin embargo,
no ha habido evaluaciones que prueben o verifiquen esta situación.
La dimensión del programa no está claramente establecida.
Se debe considerar que la población potencial es de alrededor
de 827 mil adultos mayores, pero el programa tiene cuantificadas sólo
las prestaciones. En realidad, en todo el sistema de salud, compuesto
por los consultorios municipalizados, los hospitales públicos,
los Servicios de Salud, FONASA y el propio Ministerio de Salud, se maneja
el concepto de "prestaciones" y no beneficiarios. Normalmente
se reconoce que un beneficiario recibe más de una prestación
al año.
Aspectos comunitarios
Un aspecto del Programa que constituye una innovación, se refiere
a la evaluación de riesgo funcional a realizarse en la comunidad.
Consiste en la identificación de la población en riesgo
de pérdida de autonomía (frágiles), mediante la
aplicación de un instrumento diseñado para este efecto.
Con ello se podría identificar a aquellas personas que presentan
riesgo para luego pesquisar enfermedades que deban ser tratadas en los
niveles específicos. Esta tarea todavía no se realiza
masivamente y creemos de gran interés que se implemente.
Otras orientaciones interesantes de las políticas del Adulto
Mayor son aquellas referidas hacia la educación y prevención.
Aunque los temas de desarrollo comunitario están especialmente
a cargo de otras instancias diferentes al Ministerio de Salud, como
el Comité Nacional del Adulto Mayor, es evidente que estas nuevas
acciones tendrán impacto en evitar o disminuir un número
importante de enfermedades que son susceptibles de ser prevenidas primariamente.
Refererencias escogidas
- Ministerio de Salud. Ministerio de Salud. Información demográfica
y de políticas de salud presente en la tarjeta de presentación,
página WEB. Santiago, 2000.
- Instituto Nacional de Estadísticas y Comité Nacional
para el Adulto Mayor. Chile y los adultos mayores: impacto en la sociedad
del 2000. Santiago: Impresora Madrid Ltda, 1999.
- Ministerio de Salud. Informe final estudio carga de la enfermedad.
Santiago: mimeo 1996.
- Estimación de población INE-CELADE 1990-2005.
- Estudio del Adulto Mayor en Argentina, Chile y Uruguay: Situación
y estrategias para la intervención. Informe de síntesis
Chile. Federación Internacional de la Vejez. Escuela Andaluza
de Salud Pública. OPS. BID. Equipo de trabajo: Director del proyecto:
María Victoria Zunzunegui P. Consultores: Cristian Aedo I, J.
Manuel Cabasés H, Guadalupe Carmona L, A. Elías Eguren
B, María Isabel Larrañaga P, Pedro Paulo Marín
L, S. Arlette Pinzón P, Olga Solas G. Mimeo, Escuela Andaluza
de Salud Pública: Santiago, Chile, Mayo 2000.
- JAMISON D T, MOSLEY WH, MEASHAM A R, BOBADILLA J L. Disease control
priorities in developing countries. The World Bank. New York: Oxford
University Press; 1993.
- VEGA J, HOLLSTEIN R D, DELGADO I, PEREZ J, CARRASCO S, MARSHALL G,
YACH D. Chile 1985- 1996. A multi-level study of educations impact
on health equity En: "Challenging Health Inequities: From Ethics
to Action", M. Whitehead, ed. Oxford University Press 2000, en
prensa.
- ASTORGA I, PINTO A M, SAN
MARTIN H, AMPUERO L, FIGUEROA M. Los Clientes del Sistema de Salud.
Departamento de Desarrollo de la Red Asistencial. División de
Inversiones y Desarrollo de la Red Asistencial. Ministerio de Salud,
2000. Documento en elaboración.
- ASTORGA I, PINTO A M, SAN MARTIN H, AMPUERO L, FIGUEROA M. Sistematización
de Estudios de Red Asistencial de Salud Chile - Informe País.
Departamento de Desarrollo de la Red Asistencial. División de
Inversiones y Desarrollo de la Red Asistencial. Ministerio de Salud.
Diciembre 1999.
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