El número de personas mayores de 65 años ha aumentado en forma
considerable en los últimos años. De acuerdo a datos del último
censo de 1992, aproximadamente un 7% de la población chilena es mayor
de 65 años, lo que representa una cifra absoluta de alrededor de
1 millón de personas en este grupo etáreo. La proyecciones
demográficas estiman que esta cifra ascenderá a 1 millón
doscientos cincuenta mil personas, es decir a 7,7% de la población
total en el año 2005 y bordeará alrededor del 10% en el año
2020.
El envejecimiento biológico aumenta el riesgo de enfermedades
crónicas, problema que se va acentuando a medida que avanza la
edad; esta realidad se refleja en los servicios de salud donde se visualiza
un aumento de los costos de la atención médica a causa de
procedimientos diagnósticos y terapéuticos.
En Chile, como en muchos otros países del mundo, los adultos mayores
se ven enfrentados a una atención de salud fragmentada y de difícil
acceso. Por su condición de salud, ellos requieren de atención
integral, es decir, de modelos de atención en salud más
centrados en el cuidar que en el curar, que respondan
a sus necesidades biosicosociales, y que consideren el entorno físico
y social del adulto mayor con el cual éste interactúa en
forma constante. Los modelos deben estar orientados a mantener la salud,
controlar factores de riesgo, promover la autonomía del adulto
mayor, su independencia funcional y su inserción en la familia
y sociedad. Estos deben ser evaluados en cuanto a su costo - efectividad
y al grado de aceptación por parte de los usuarios y de sus cuidadores.
Desde esta perspectiva, la labor de enfermería en las áreas
de promoción, prevención y educación para el autocuidado
son de fundamental importancia.
Nuestro país tiene un déficit de enfermeras cercano al
40% y son pocos los profesionales que poseen los conocimientos para otorgar
cuidados de calidad a los adultos mayores en los diferentes niveles de
atención y que se interesen en trabajar en la red asistencial que
los apoya. Esto lleva a plantear la necesidad de crear nuevos modelos
de atención que garanticen una atención humanizada, accesible
y a un costo que el país esté en condiciones de solventar.
Para avanzar en lo anteriormente expuesto, es necesario que las escuelas
de enfermería asuman la responsabilidad que les corresponde, a
través de la formación de pre y postítulo en Geronto-Geriatría
y que definan líneas y prioridades de investigación uni
y multiprofesional en esta área, para conocer la realidad del adulto
mayor en nuestro país y otorgarle una atención que le permita
mantener su calidad de vida.
Formación de Enfermeras en el Area Geronto-Geriátrica
En Chile ha existido la preocupación de la enseñanza
de la enfermería geronto-geriátrica desde los años
70. En 1990 la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en
conjunto con la Sociedad Chilena de Educación en Enfermería,
el Departamento de Enfermería de la Universidad de Chile y la
Escuela de Salud Pública de esa universidad, organizaron un seminario
para conocer, entre otros temas, la situación de la enseñanza
de la enfermería gerontológica y geriátrica en
las universidades chilenas y poder así proponer estrategias para
fortalecer estos contenidos en los currícula de pre y postgrado.
En esa ocasión fue posible constatar que la mayoría de
las unidades académicas de enfermería tenían planes
de estudio con contenidos de Geronto-Geriatría dispersos en las
diversas asignaturas, situación que no ha cambiado significativamente
durante la última década.
Una de las recomendaciones que surgió de ese seminario fue
que las escuelas de enfermería crearan un ambiente favorable
para que los estudiantes pudieran desarrollar una actitud positiva frente
a los adultos mayores. Esto se ha ido logrando gradual y lentamente,
con la incorporación de metodologías participativas en
la docencia, la disponibilidad de cursos interdisciplinarios de profundización
en Geronto-Geriatría ofrecidos por otras unidades académicas
y la ampliación de experiencias clínicas con adultos mayores
en instituciones debidamente acreditadas del nivel primario, secundario
y terciario. Estas prácticas clínicas se desarrollan a
través de atención domiciliaria, en organizaciones comunitarias,
en casas de reposo y centros de enfermería para el adulto mayor
acreditados por el Fondo Nacional de Salud (FONASA). Así, los
alumnos aprenden a trabajar con adultos mayores sanos y enfermos y con
sus cuidadores formales e informales.
A pesar que los campos clínicos se han incrementado en número
y variedad, observándose un equilibrio entre las experiencias
de aprendizaje intra y extrahospitalarias, muchas de las instituciones
utilizadas para la práctica clínica siguen falentes de
profesionales de enfermería, lo cual afecta la calidad de la
docencia y el modelaje en esta área. En los últimos años
se han ido abriendo casas de reposo cuyas dueñas son enfermeras
profesionales que son buenos modelos para los alumnos como enfermeras
clínicas y también como gerentes autónomos e innovadores.
Por otra parte, la incorporación de algunas prestaciones de enfermería
en FONASA, modalidad libre elección, está estimulando
el interés de las enfermeras por esta especialidad, especialmente
aquellas que valoran tener mayor autonomía en la toma de decisiones
en salud.
Con la creación, en 1998, del Programa de Salud para el Adulto
Mayor del Ministerio de Salud de Chile, se clarifican las orientaciones
para la atención de salud de este grupo etáreo. Este hecho
estimuló a las enfermeras, especialmente a aquellas que trabajan
en el nivel primario de atención, a capacitarse para poder ofrecer
las prestaciones de salud recomendadas por ese programa ministerial.
Entre las alternativas de capacitación hay una variedad de cursos
y seminarios organizados por las universidades, el Colegio de Enfermeras
y el Ministerio de Salud, dirigidos a enfermeras y a grupos interdisciplinarios.
Existen tres diplomados multidisciplinarios en Geronto- Geriatría,
uno ofrecido por la Vicerrectoría de Asuntos Académicos
de la Universidad de Chile, el otro, por la Vicerrectoría Académica
de la Pontificia Universidad Católica de Chile y el tercero,
por la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción.
Las escuelas de enfermería buscaron diversas estrategias para
fortalecer en sus curricula la enseñanza de la enfermería
geronto-geriátrica. Actualmente son tres las universidades que
cuentan con programas de postítulo en esta área, entregando
el título de especialista en enfermería geronto-geriátrica:
Univesidad de Chile, Universidad de Concepción y Pontificia Universidad
Católica de Chile. Hasta la fecha, son 11 las enfermeras especialistas
egresadas de estos programas, quienes han asumido un liderazgo en programas
ministeriales, consultorios, servicios de geriatría, en escuelas
de enfermería, casas de reposo y servicios privados de atención
domiciliaria.
No obstante los esfuerzos realizados en la última década
por formar enfermeras en esta área, Chile aún no tiene
una masa crítica de especialistas en enfermería gerontogeriátrica
y se sigue observando insuficiente motivación de alumnos y profesionales
para dedicarse a esta especialidad.
A nivel de Postgrado, a pesar de que no existe en Chile un magíster
en el área de Geronto-Geriatría, el Magíster de
Enfermería Comunitaria dictado por la Universidad de Concepción,
desde 1996 ha enfatizado el área de enfermería comunitaria
y geronto- geriátrica introduciendo asignaturas con estas temáticas.
Hasta la fecha, 15 profesionales han egresado con esta formación,
quienes se desempeñan en docencia y actividades con la comunidad,
tanto en Chile como en otros países de América Latina,
aportando al desarrollo y formación en esta área de la
enfermería. Existe acuerdo en las escuelas de enfermería
que es necesario incrementar y flexibilizar la enseñanza de la
enfermería gerontogeriátrica en los currícula de
pre y postgrado y buscar estrategias de motivación para que un
mayor número de egresados continúe estudios de especialización
en esta área.
Dos años atrás, la Escuela de Enfermería de la
Pontificia Universidad Católica de Chile comenzó un proyecto
piloto para implementar un Centro de Enfermería para el Adulto
Mayor acreditado por FONASA, en uno de los centros médicos de
la Red de Servicios de Salud de esta Universidad como estrategia para
fomentar el desarrollo de la enfermería geronto-geriátrica,
complementar la atención médica tradicional con prestaciones
preventivas eficaces y aumentar el interés de los alumnos de
enfermería por la atención del adulto mayor. Inicialmente,
la demanda de los adultos mayores por estas prestaciones de enfermería
fue mínima, porque la mayoría de ellos no estaban dispuestos
a pagar por la atención de enfermería que este Centro
ofrece, a pesar que FONASA, en su modalidad de libre elección,
financia el 50% del costo de estas prestaciones.
Con el fin de facilitar el acceso al Centro de Enfermería,
la Escuela de Enfermería ha estado asumiendo el copago por los
servicios que este Centro ofrece, lo cual ha aumentado el interés
de estas personas por actividades dirigidas a mejorar sus capacidades
de autocuidado. El mayor interés de los adultos mayores y de
sus familiares/cuidadores ha estado centrado en participar en actividades
educativas grupales, las cuales no sólo han logrado aumentar
sus conocimientos en relación a como prevenir factores de riesgo
y enfrentar situaciones inherentes al envejecimiento sano, sino también
por ser una instancia que les ha permitido ampliar su red social y compartir
experiencias con otras personas que están viviendo situaciones
de salud y de vida similares. Esta experiencia, aunque incipiente, ha
demostrado su potencial para fortalecer la docencia, a través
del modelaje de docentes que se desempeñan como enfermeras clínicas,
gestoras, investigadoras y educadoras, en un contexto interdisciplinario.
Por otra parte es un espacio para demostrar la eficacia de servicios
preventivos dirigidos a este grupo etáreo.
Investigación en Enfermería Geronto-geriátrica
en Chile
La investigación en enfermería en Chile ha sido considerada
más un lujo que una necesidad, tanto en las escuelas de enfermería
como en las instituciones de salud. A pesar de ello, se observa en
los últimos 5 años un aumento gradual y constante de
investigaciones en esta área, que coincide con el incremento
de enfermeras con grados académicos de Magíster y de
Doctorado (3 y 0,1% del total de enfermeras que ejercen en Chile,
respectivamente).
En el área del adulto mayor, según un reciente estudio
realizado en Chile, se pudo constatar que en nuestro país la
enfermería geronto-geriátrica está claramente
identificada como área de investigación. Esto queda
claro al revisar las tesis realizadas por alumnos de pregrado y postítulo
en los últimos 5 años. La mayoría de los proyectos
en que participan enfermeras como investigadoras o coinvestigadoras,
pueden incluirse en una de las siguientes líneas de investigación:
Descripción de la Población de Adultos Mayores en
diferentes Regiones de Chile.
Estos estudios son fundamentalmente descriptivos. Su objetivo es
conocer las necesidades de salud de esta población, sus características
biodemográficas, su situación social, su realidad psicosocial
y sus percepciones en relación al envejecimiento, a su estado
de salud y su calidad de vida. En esta línea de investigación
se incluyen temas como: Perfil de morbilidad (Universidad de Chile),
Características biosicosociales de los adultos mayores (Universidad
Católica de Chile, Universidad Magallanes), Valoración
del estado funcional del adulto mayor (Universidad Católica
de Chile, Universidad Austral), Funcionamiento social del adulto mayor
(Universidad de Concepción), Grado de autovalencia y su relación
con algunos factores psicosociales (Universidad de Valparaíso),
Patrones de conducta de afecto y pertenencia (Universidad de Valparaíso),
Auto-percepción de la autonomía funcional (Universidad
de Magallanes), Bienestar y jubilación (Universidad del Bío
Bío).
Promoción y Autocuidado de la Salud del Adulto Mayor.
Esta es la línea más desarrollada por la enfermería
chilena e incluye estudios que se relacionan con la siguiente temática:
Autocuidado y dependencia (Universidad de Concepción), Capacidades
de autocuidado de adultos mayores hospitalizados (Universidad del
Bío-Bío), Factores que determinan la adaptación
psicosocial a colostomías permanentes (Universidad Católica
de Chile), Factores de riesgo de caídas (Universidad de Concepción,
Universidad de Valparaíso), Factores que afectan las necesidades
de autocuidado universal (Universidad Católica de Chile), Conocimiento
de medidas de autocuidado en mujeres en climaterio (Universidad Católica
de Chile), Incontinencia urinaria (Universidad Católica de
Chile, Universidad de Chile), Toma de decisiones en salud (Universidad
Católica de Chile), Nutrición del adulto mayor (Universidad
Austral, Universidad de Valparaíso), Aprendizaje del adulto
mayor (Universidad Austral), Autocuidado en enfermedades respiratorias
(Universidad de Chile), Valoración de calidad de vida (Universidad
Católica de Chile, Universidad de Chile, Universidad Austral).
En esta línea se destaca el proyecto interdisciplinario financiado
por FONDEF "desarrollo de un instrumento predictor de pérdida
de funcionalidad en el adulto mayor" (Hospital Geriátrico/Ministerio
de Salud)
Automedicación y Adherencia a Tratamientos Farmacológicos.
Esta es un línea de proyectos interdisciplinarios iniciada
recientemente que tiene gran relevancia por su potencial impacto sobre
los costos en salud, la eficacia de la atención médica
y la calidad de vida de los adultos mayores. Los estudios que se incluyeron
en esta línea tratan los siguientes temas: Características
de la automedicación en adultos mayores (Universidad del Bío
Bío), Conductas referidas por adultos mayores en relación
a la utilización de tratamientos farmacológicos (Universidad
Católica de Chile), Adherencia a medicamentos de los adultos
mayores con enfermedades crónicas (Universidad Católica,
Universidad de Chile)
Modelos de Gestión para la Atención del Adulto Mayor.
Enfermería puede hacer importantes contribuciones al desarrollo
de modelos innovadores dirigidos a mejorar la calidad y continuidad
del cuidado de los adultos mayores, sin embargo, los estudios sistemáticos
realizados en esta área son muy escasos. Algunos de ellos se
refieren a Factores que inciden en la utilización de los servicios
de salud (Universidad Católica de Chile), Redes de apoyo médico
social para el paciente con demencia (Universidad de Concepción),
Propuestas de modelos para la atención del adulto mayor en
diferentes niveles de atención (Universidad de Magallanes,
Universidad Católica de Chile), Satisfacción del usuario
con la atención en salud (Universidad Católica de Chile).
Actitudes hacia el Adulto Mayor.
Los escasos estudios realizados sobre este tema demuestran que la
población general chilena y el personal de salud en particular,
a pesar de haber experimentado cambios de actitud positivos hacia
los adultos mayores, siguen estando insuficientemente sensibilizados
hacia la tercera edad. Esto justifica la realización de investigaciones
que generen información útil para revertir esta situación.
Los estudios que se insertan en esta línea están relacionados
con Actitud del profesional de enfermería hacia el adulto mayor
(Universidad de Concepción), La experiencia de familiares de
pacientes que sufren Alzheimer y Competencias del profesional de enfermería
(Universidad Austral) y Actitudes de los adolescentes hacia el adulto
mayor (Universidad de Chile).
Anexo. Directorio preliminar de enfermeras que
investigan en enfermería geronto-geriátrica en Chile
Para facilitar el trabajo en red, hemos preparado
un directorio inicial con nombres de enfermeras chilenas que están
investigando en el área geronto-geriátrica.
Universidad Austral
Departamento de Enfermería. Casilla 567 Campus Isla Teja,
Valdivia
Luz Angélica Muñoz : lmunoz@abello.unab.cl
Ana Luisa Cisternas : acistern@uach.cl
Adela Sanguinetti : asanguin@uach.cl
Universidad de Bío-Bío
Escuela de Enfermería. Fax: 56-2-275131
Gloria Araneda Pagliotti: garaneda@pehuen.chillan.ubiobio
Ximena Isla
Marta Jiménez
Universidad de Chile
Escuela de Enfermería.
Condell 303, Santiago
Casilla 16117, Correo 9, Providencia. Fax: 56-2-2047848 anexo 42
Alicia Reyes: fareyes@netexpress.cl
Ana María Peña: cavila@canela.med.uchile.cl
Gladys Jensen: fax: 562-7322436.
Universidad de Concepción
Janequeo esquina Chacabuco. Barrio universitario, Concepción.
Casilla Postal 160-C
Mercedes Zavala: mzavala@udec.cl
Manuel Castro: mcastro@udec.cl
Sara Mendoza
Ingrid Soto
Pontificia Universidad Católica de Chile
Escuela de Enfermería.
Casilla 306, Correo 22, Santiago
Fono: 56-2-6865831. Fax: 6865843
Cecilia Arechabala: marechab@puc.cl
Alejandra Araya:aarayagu@puc.cl
Ilta Lange: ilange@puc.cl
Hedy Mautner: hmautner@puc.cl
Angélica Piwonka: apiwonka@puc.cl
Lauren Poupin: lpoupin@puc.cl
Claudia Maturana: cmaturac@puc.cl
Centro Médico San Joaquín
Vicuña Mackena 4860, Santiago.
Fono:6863563
Paulina Sierralta
Universidad de Valparaíso
Escuela de Enfermería y Obstetricia.
Casilla 92-V, Valparaíso, Chile
Yolanda León Rodríguez Doris
Sequeira Daza Viviana Guerra Ciceo
Gabriela Monardes Skinner
Universidad de Magallanes
José Pestalozzi 0379, Punta Arenas
María Luisa Fernández: rufer@entelchile.net
Ministerio de Salud Programa Nacional Adulto Mayor.
Mac Iver 541, Santiago de Chile
Alicia Villalobos
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Conclusiones
El potencial de enfermería para mejorar la atención de
salud de los adultos mayores es muy grande, sin embargo, para desarrollarlo
es urgente que las escuelas de enfermería incorporen cursos específicos
de Geronto-Geriatría en sus curricula de pre y postgrado y busquen
estrategias innovadoras para sensibilizar y motivar a un mayor número
de estudiantes para dedicarse a la atención de este grupo etáreo.
Por otra parte, es indispensable crear buenos programas de educación
continua no sólo para enfermeras, sino para los otros niveles de
personal de enfermería que conforman el 80% de la fuerza laboral
de enfermería en Chile: técnicos, auxiliares y cuidadores.
Con el proceso de internacionalización que están viviendo
las universidades, hoy día las enfermeras chilenas tienen mayores
oportunidades para realizar investigaciones colaborativas con enfermeras
investigadoras extranjeras, lo que a mediano plazo tendrá un impacto
favorable sobre la atención en salud de los adultos mayores.
Sería altamente conveniente que la Asociación Chilena
de Escuelas de Enfermería y el Colegio de Enfermeras de Chile propusieran
prioridades de investigación en enfermería geronto-geriátrica
para favorecer estudios interinstitucionales y así lograr resultados
que sean generalizables.
El trabajo en redes a nivel nacional, entre profesionales interesados
en la problemática del adulto mayor, puede potenciar las iniciativas
innovadoras existentes tanto asistenciales como docentes y de investigación
aumentando su impacto sobre la atención en salud y calidad de vida
este grupo etáreo.
Referencias escogidas
1.- Ministerio de Salud de Chile Situación de la Salud en Chile,
1999; pgs: 9-10.
2.- ANZOLA E, GALINSKY D, MORALES F, SALAS A, SANCHEZ M. La atención
de los ancianos: un desafío para los años noventa. OPS,
1994.
3.- LANGE I, ARECHABALA C, VALENZUELA E, FORTTES A, MASO P. Centro de
Enfermería: Atención Integral para el Adulto Mayor. Enfermería
1999; 110: 50-3.
4.- STAAB A S, HODGES L C. Enfermería Gerontológica. Editorial
Mc Graw Hill, 1998.
5.- OPS Informe Final del Seminario de Enfermería Gerontológica,
Santiago de Chile, OPS 1991.
6.- ZAVALA M. Formación del estudiante de pregrado en enfermería
en gerontología en Chile. IV Coloquio de Investigación en
Enfermería, Concepción, Chile 1994.
7.- LANGE I, REYES A, ZAVALA M, ARECHABALA C. Formación de los
Estudiantes de Pregrado en Enfermería Gerontológica en Chile.
En Libro de Resúmen del Primer Congreso Iberoamericano de Enfermería
Geronto-geriátrica, Logroño, España Abril 2000; pag.
175- 80.
8.- Ministerio de Salud Políticas de Salud para el Adulto Mayor,
1998.
9.- Diario Oficial de la República de Chile. Atenciones Integrales
en Centros de Enfermería del Adulto Mayor. Número 36663,
15 de Mayo 2000 pag. 23.
10.- LANGE I, REYES A, ZAVALA M, ARECHABALA C. Líneas de Investigación
en Enfermería Geronto-geriátrica en Chile. En Libro de Resúmenes
del Primer Congreso Iberoamericano de Enfermería Geronto-geriátrica,
Logroño, España Abril 2000; pag 242-7.
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