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Las neumonías encabezan la lista de las enfermedades que más
muertes causan en Chile (ver artículo "Neumonía adquirida
en la comunidad: epidemiología y conceptos generales" en este número
del Boletín). Esta situación sugiere que el manejo de las
neumonías en nuestro país puede mejorar, especialmente si
se considera que otros indicadores de salud muestran que nuestra estructura
de mortalidad es similar a la de países más desarrollados.
Durante los últimos años se han producido numerosos avances
en el conocimiento de las neumonías adquiridas en la comunidad
(NAC), lo que ha conducido a una mayor racionalidad en su manejo y, consecuentemente,
a la proposición de guías clínicas.
En primer lugar analizaremos algunas temas generales que afectan el manejo
de estos pacientes. En seguida revisaremos la guía de manejo propuesta
por la (American Thoracic Society) ATS, que fue adoptada con algunas modificaciones
por la Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias. También
revisaremos la guía propuesta recientemente por la Infectious Diseases
Society of America (IDSA), que utilizan preferentemente los infectólogos
y que tiene muchas similitudes pero también algunas diferencias
con la de los neumólogos.
Sobre esta base, en otros dos artículos de esta monografía
haremos recomendaciones para el manejo de los pacientes con neumonía
en la atención ambulatoria y en el hospital, respectivamente.
Agentes causales
Aunque el número de microorganismos que pueden afectar al pulmón
alcanza varias decenas, la Tabla 1 muestra que los agentes causales de
las NAC son relativamente poco numerosos. Estudios prospectivos, que incluyen
una batería con múltiples exámenes microbiológicos,
han demostrado que alrededor de un tercio de los casos son causados por
neumococo y que otro tercio es debido a un grupo misceláneo, en
el que destacan hemófilus, virus y micoplama. Incluso en estos
estudios detallados, en el tercio restante de los enfermos no es posible
identificar el agente causal. Datos indirectos permiten presumir que muchos
de estos casos sin causa identificada se deben a neumococo o microorganismos
anaerobios, ya que responden a las terapias antibióticas usuales.
TABLA 1. ETIOLOGIA DE LAS NAC*
|
NEUMOCOCO:
|
37%
|
|
|
DESCONOCIDO:
|
32%
|
|
|
OTROS:
|
|
31%
|
|
|
Haemophilus:
|
10%
|
|
Virus:
|
5%
|
|
Gram (-):
|
4%
|
|
Legionella, Micoplasma:
|
3%
|
|
Otros:
|
>3%
|
|
*(cifras aproximadas)
|
En nuestro país no existen trabajos extensos respecto a la etiología
de las NAC, que hayan documentado que los agentes causales sean los mismos
encontrados en las investigaciones norteamericanas o europeas. Sin embargo,
el examen de los estudios bien efectuados en diferentes partes del planeta,
incluida Sudamérica, son coincidentes en los agentes causales más
frecuentes, lo que sugiere que las normas foráneas pueden ser aplicadas
a nuestro país, de la misma manera como se ha venido haciendo hasta
ahora.
El único microorganismo que muestra variaciones regionales importantes
es Legionella pneumophila, lo que es esperable, ya que para que
se produzca la infección se requieren condiciones epidemiológicas
dependientes del ambiente. En Santiago se han efectuado estudios de antecedentes
inmunológicos de infección por Legionella en adultos
y en niños, que revelaron cifras de seroprevalencia similares a
las de países en que las neumonías por este agente tienen
importancia significativa; también hay en Chile varios casos de
legionellosis publicados, lo que demuestra que debemos incluir a este
microorgansimo entre los agentes causales de NAC. También existen
datos que sugieren que la incidencia de neumonías por virus, micoplasma
y Chlamydia pneumoniae son similares a las de otras regiones del
planeta.
Letalidad
Las neumonías son enfermedades de alta letalidad si no se efectúa
un tratamiento antibiótico apropiado y oportuno. La Figura 1 muestra
datos de un estudio que comparó la letalidad de la neumonía
neumocócica bacterémica registrada en 384 pacientes antes
del empleo clínico de la penicilina, con la observada en 298 pacientes
tratados con este antibiótico. Se demostró que, sin tratamiento,
las muertes comenzaban a ocurrir desde en primer día del diagnóstico,
llegando aproximadamente al 5% al recer día, aumentando posteriormente
en forma abrupta, hasta llegar a más del 80% a las tres semanas.
También se puede observar que la penicilina sólo modificó
esta historia natural desde el quinto día de tratamiento, limitando
la letalidad a cifras del orden de 15%. A nuestro juicio estas observaciones
tienen importantes implicancias en el manejo clínico.
- Las neumonías tienen alta letalidad, incluso con tratamiento
específico.
- Para disminuir las muertes por esta enfermedad es necesario efectuar
el diagnóstico lo más precozmente posible. A esto pueden
colaborar campañas educacionales y facilitar la consulta de urgencia.
- Los enfermos más graves mueren precozmente a pesar de un tratamiento
antibiótico apropiado. Por lo tanto, si nos proponemos mejorar
su pronóstico, es fundamental pesquisar a los enfermos con signos
de gravedad para darles un apoyo precoz mediante cuidados intensivos,
que les permita sobrevivir el tiempo suficiente para que los antibióticos
actúen.
- Existen datos, concordantes con la historia natural mencionada, que
demuestran que el retraso de más de 8 horas en el inicio del
tratamiento antibiótico aumenta significativamente la letalidad.
Por lo tanto, ningún motivo (traslados, falta de camas, tomar
muestras, hacer exámenes, etcétera) justifica postponer
el inicio del tratamiento antibiótico más de 8 horas,
lapso en que se ha demostrado un aumento del riesgo de muerte.
- El riesgo de dejar sin cobertura antibiótica a un agente causal
es muy alto, especialmente en los enfermos más graves. Por ello,
el tratamiento inicial debe cubrir todos los agentes probables. Nunca
debe emplearse monoterapia con un antibiótico que no cubra en
forma adecuada al neumococo (por ejemplo aminoglicósidos, quinolonas
antiguas), que es el agente más frecuente.
Diagnóstico de neumonía
La fiebre, calofríos, tos, expectoración, puntada de costado
y disnea son los hechos anamnésticos clásicos de neumonía.
Sin embargo, numerosos trabajos demuestran que en un paciente en particular
frecuentemente pueden faltar varios de estos elementos, por lo que se
necesita un alto grado de sospecha para plantear el diagnóstico
en los pacientes con presentaciones incompletas, lo que es especialmente
válido en ancianos.
El examen físico es inespecífico hasta en la mitad de los
pacientes (ver artículo "Limitaciones del examen clínico
y de la radiografía de tórax en el diagnóstico de
neumonía en adultos" en este número del Boletín).
Debido a las limitaciones del examen clínico, el hallazgo de lesiones
pulmonares en la radiografía de tórax es el único
método clínico que permite confirmar objetivamente y en
todos los pacientes, el compromiso alveolar definitorio de neumonía.
Diagnóstico diferencial
En casos en que se demuestra alteraciones radiográficas, es necesario
descartar otras causas de lesiones pulmonares, las que se enumeran en
la Tabla 2. La más importante de ellas es la tuberculosis pulmonar,
que en nuestro país debe ser investigada metódicamente mediante
baciloscopias de expectoración en todos los pacientes con lesiones
pulmonares, independientemente del patrón radiográfico.
Las otras enfermedades mencionadas en la Tabla 2 generalmente se sospechan
por algunas particularidades clínicas, que no discutiremos aquí,
o por la falta de respuesta al tratamiento antibiótico. En estos
casos se debe consultar los especialistas respectivos. Considerando la
gravedad de la neumonía, en los casos en que existen dudas diagnósticas
se suele iniciar un tratamiento antibiótico empírico mientras
se demuestra la causa del infiltrado pulmonar.
TABLA 2. DIAGNOSTICO DIFERENCIAL DE LAS NAC
|
CAUSAS FRECUENTES
- Tuberculosis pulmonar
- Edema pulmonar
- TEP
- Cáncer bronquial
- Neumonía aspirativa
CAUSA INFRECUENTES
- Neumonías por oportunistas
- Neumonitis actínica
- Toxicidad pulmonar por drogas
- Linfangiosis carcinomatosa
- Neumonía eosinofílica
- Bronquiolitis obliterante (BOOP)
- Vasculitis pulmonar
|
Estudio microbiológico
Una revisión más detallada del tema
se presenta en el artículo "Diagnóstico etiológico
de las neumonías adquiridas en la comunidad" de esta monografía.
La búsqueda del agente causal se puede realizar en sangre, expectoración,
líquido pleural, así como también mediante estudios
serológicos. El empleo muestras obtenidas por métodos invasivos
no se justifica por su baja relación costo-beneficio.
El examen más importante es el estudio de
expectoración, sobre cuya utilidad existe alguna controversia.
En la realidad, este examen bien efectuado es muy útil en el enfoque
terapéutico racional e indispensable para la vigilancia epidemiológica.
Los problemas en su empleo son atribuibles más a la forma de obtener
y procesar la muestra que a causas inherentes al estudio. En primer lugar,
hasta un tercio de los enfermos no produce expectoración, incluso
con apoyo kinésico. Por otra parte, y lamentablemente, el manejo
de las muestras con frecuencia es inadecuado. El rendimiento diagnóstico
del cultivo de expectoración es afectado por la tardanza en procesar
las muestras y por el uso previo de antimicrobianos, que incluso con una
dosis puede negativizarlo.
Resistencia a penicilina
La temida la resistencia a penicilina ya existe
en nuestro país. Hay datos que muestran cifras de resistencia
completa del orden de 15%, la que aún es inferior a la observada
en otros países, donde llega a más del 20%. Esto implica
mayor precaución en el empleo y en la elección de dosis
de penicilina y ampicilina. Este tema se describe con detalle en el
artículo "Resistencia a antibióticos: consecuencias en
el manejo de los pacientes con neumonías adquiridas en la comunidad"
en este Boletín.
Estimación clínico-radiográfica
del agente causal
La creencia de los clínicos de que es
posible hacer un diagnóstico etiológico sobre la base
de los hallazgos clínico-radiográficos tiene una sustentación
débil (ver artículo "Limitaciones del examen clínico
y de la radiografía de tórax en el diagnóstico
de neumonía en adultos", en este número del Boletín).
Los aciertos en el diagnóstico de la etiología neumocócica
se pueden explicar porque este agente es muy frecuente. Existen numerosas
publicaciones que demuestran que si bien existen algunas diferencias
en el modo de presentación clínico y radiográfico
de las infecciones causadas por diferentes agentes, existe una gran
sobreposición, por lo que las decisiones terapéuticas
no se deben basar sólo en el modo de presentación ni en
la radiografía de tórax, sino en resultados de estudios
microbiológicos o en normas basadas en estudios epidemiológicos.
Laboratorio general
Los exámenes generales se solicitan con
diferentes propósitos. Por una parte ayudan el la evaluación
objetiva de la gravedad, al medir el compromiso funcional (gases en
sangre, nitrógeno ureico). Por otra, pueden proporcionar elementos
para sospechar algunos agentes, como la hiponatremia y alza de LDH sobre
700 U/ml en infección por Legionella pneumophila, y trombocitopenia
extrema en infección por Hantavirus. Los parámetros
inflamatorios certifican dicha actividad en el organismo, lo que según
su magnitud permite una orientación parcial sobre posibles etiologías.
Leucocitosis con neutrofilia, desviación a la izquierda y proteína
C reactiva elevada, orientan a patología bacteriana, siendo especialmente
frecuente en neumonías neumocócicas. Finalmente, otros
exámenes pueden efectuarse para evaluar la comorbilidad.
Evaluación de la gravedad
La evaluación objetiva de la gravedad
es la herramienta clínica fundamental para tomar una de las principales
decisiones en el manejo de estos pacientes, si hospitalizar o manejar
en forma ambulatoria. Existen datos suficientes en la literatura que
demuestran que si se estratifican apropiadamente los enfermos por criterios
de gravedad, el tratamiento ambulatorio es al menos tan seguro como
el intrahospitalario. El manejo ambulatorio tiene varias ventajas respecto
al intrahospitalario:
- No separa al enfermo de su familia.
- Reduce la probabilidad de sobreinfección
por microorganismos intrahospitalarios.
- Reduce en forma muy importante los gastos
de salud.
Los criterios empleados para evaluar la gravedad
de un enfermo están basados en estudios epidemiológicos
en grupos numerosos de pacientes, los que han identificado factores
asociados con mayor probabilidad de muerte. La Tabla 3 muestra los principales
factores de riesgo de muerte, que se emplean como criterios de hospitalización.
TABLA 3. FACTORES DE RIESGO EMPLEADOS
PARA CONSIDERAR HOSPITALIZACION
CLINICA
|
LABORATORIO
|
- Edad > 60 años
- Comorbilidad
- Sospecha de aspiración
- Compromiso estado mental
- F. Respiratoria > 30 rpm
- Presión AS <90 mmHg
- Presión AD <60 mmHg
- Cianosis
- T° > 38,5°C
- Diseminación extrapulmonar
|
- BUN > 20mg/dl
- Leucocitos < 4.000 ó >
30.000
- Hematocrito < 30%
- Pa O2 < 60 mmHg
- PaCO2 > 50 mmHg
- Compromiso Rx multilobar, excavación
o derrame pleural.
|
Duración del tratamiento antibiótico
No existen estudios controlados que hayan abordado
este problema, por lo que las indicaciones empleadas habitualmente están
basadas en opiniones de expertos. La neumonía neumocócica
se debería tratar con antibióticos hasta completar al
menos 3 días sin fiebre. Las neumonías que causan necrosis
del parénquima pulmonar (S aureus, P aeruginosa, Klebsiella
pneumonia y anaerobios) deberían tratarse por al menos dos
semanas. Las neumonías por micoplasma y clamidia deberían
ser tratadas por dos semanas, lapso que podría acortarse en el
caso de emplear azitromicina, que tiene una vida media tisular más
larga.
Prevención
Considerando la interrelación existente
entre influenza y neumonía bacteriana, es recomendable la vacunación
anual contra la influenza en los grupos de mayor riesgo, incluyendo
al personal de salud. La vacunación polivalente contra 23 cepas
de neumococo disminuye la incidencia y la gravedad de la neumonía
en inmunocompetentes, por lo que debería indicarse en pacientes
con mayor riesgo, especialmente los que ya han tenido un episodio de
neumonía.
Clasificación de la ATS
La clasificación de la ATS utiliza los siguientes
factores, que sirven para identificar cuatro grupos, que sirven en la
toma de decisiones.
- Edad. La edad avanzada es uno de los
factores de riesgo independientes más importantes. Convencionalmente
el límite elegido fue de 60 años.
- Necesidad de hospitalización. Es
una de las decisiones más importantes y debe ser tomada sobre
la base de una estimación objetiva de la gravedad, basada en
los criterios de la Tabla 3.
- Enfermedades concomitantes. La Tabla
4 muestra las enfermedades concomitantes más frecuentes que implican
un mayor riesgo de letalidad por neumonías y una mayor probabilidad
de algunos agentes etiológicos que obligan a ampliar el espectro
de la terapia antibiótica empírica. Cualquier otra enfermedad
que implique una alteración importante del estado general también
debe ser considerada.
- Neumonía de gravedad extrema.
Los pacientes más graves deben hospitalizarse en una unidad de
cuidados intensivos y en ellos se debe cubrir más agresivamente
los agentes causales probables.
TABLA 4. COMORBILIDAD EN NEUMONIAS
- EPOC
- Neoplasias
- Insuficiencia cardiaca
- Enfermedad hepática crónica
- Insuficiencia renal crónica
- Diabetes mellitus
- Estado post esplenectomía
- Alcoholismo y desnutrición
- Bronquiectasias
|
De la combinación de estos factores se
definieron los cuatro grupos que se muestran en la Tabla 5.
TABLA 5. Clasificación
de las neumonias adquiridas en la comunidad segun la ATS
|
|
GRUPO 1
|
GRUPO 2
|
GRUPO 3
|
GRUPO 4
|
|
Edad
|
< 60 Años
|
> 60 Años*
|
Cualquiera
|
Cualquiera
|
|
Comorbilidad
|
NO
|
SI *
|
SI o NO
|
SI o NO
|
|
Necesidad hospitalizar
|
NO
|
NO
|
SI
|
SI
|
|
Gravedad extrema (UTI)
|
NO
|
NO
|
NO
|
SI
|
| * Por lo menos uno
de los criterios debe estar presente. |
GRUPO 1. Pacientes de 60 años o menos,
sin comorbilidad y sin necesidad de hospitalización por gravedad.
Los agentes causales más probables en este grupo se muestran en
la Tabla 6. Manejados en forma ambulatoria, estos pacientes tienen altas
probabilidades de curar y una probabilidad de muerte baja.
GRUPO 2. Pacientes mayores de 60 años
o con comorbilidad, pero sin necesidad de hospitalización por gravedad.
Los agentes causales más probables en este grupo se muestran en
la Tabla 6. Existe controversia respecto a la existencia real de este
grupo, ya que depende en gran medida de los criterios de hospitalización
locales. En las zonas donde existe un déficit de camas para hospitalizar,
es más probable que se manejen en forma ambulatoria enfermos de
mayor edad o con patología agregada, lo que probablemente ocurre
en algunas áreas de nuestro país.
GRUPO 3. Pacientes de cualquiera edad que
requieren hospitalización, pero no están graves como para
ser internados en UCI. Corresponde a la mayoría de los enfermos
que se hospitalizan por neumonía. Los agentes causales más
probables en este grupo se muestran en la Tabla 6.
GRUPO 4. Pacientes de cualquiera edad que
requieren hospitalización en UCI por una neumonía grave.
La distinción respecto al Grupo 3 se basa, además de algunas
diferencias en los agentes causales, en la necesidad de identificar positivamente
a los enfermos más graves, que requieren de hospitalización
en intensivo, ya que su letalidad es muy alta.
TABLA 6. ETIOLOGIA MAS PROBABLE
POR GRUPO, SEGUN LA ATS
GRUPO 1
|
GRUPO 2
|
GRUPO 3
|
GRUPO 4
|
S. pneumoniae
Virus resp.
H. influenzae
M. pneumoniae
C. pneumoniae |
S. pneumoniae
Virus resp.
H. influenzae
Gram (-)
S. aureus |
S. pneumoniae
Virus resp.
H. influenzae
Gram (-)
S. aureus
C. pneumoniae
Polimicrobiano
Legionella |
S. pneumoniae
Virus resp.
Gram (-)
M. pneumoniae
Legionella |
Agentes misceláneos, menos del
1% de los casos
|
Gram (-)
Legionella
S. aureus
M. tuberculosis |
Legionella
M. catarrhalis
M. tuberculosis
|
M. pneumoniae
M. catarrhalis
M. tuberculosis
|
H. influenzae
M. tuberculosis |
Clasificación de la IDSA
Estas recomendaciones de manejo están basadas
en consideraciones similares a las anteriores. Por ser más recientes,
recogen la experiencia con las nuevas flluoroquinolonas, recomendando
ampliamente su uso. La clasificación de la IDSA es muy simple de
aplicar a nivel extrahospitalario, pero algo más compleja en el
intrahospitalario, pues requiere calcular un puntaje. Tiene la particularidad
de estar basada en extensos estudios de pacientes con NAC y ha sido validada
posteriormente en al menos dos trabajos de investigación.
CLASE I. Son los pacientes con neumonía
con menor riesgo de muerte y pueden ser identificados en forma simple
en el ambiente ambulatorio. Son pacientes caracterizados por:
- 50 años o menos.
- Sin comorbilidad importante en las siguientes
5 áreas; neoplasia, enfermedad hepática, insuficiencia
cardiaca congestiva, enfermedad cerebrovascular o renal.
- Signos vitales normales o levemente alterados,
sin compromiso de conciencia.
CLASES II A V. Los enfermos que no cumplen
con los criterios de la Clase I deben ser estudiados con un conjunto
de exámenes. A la edad, comorbilidad, alteraciones del examen
físico y de los exámenes de laboratorio se les asigna
un puntaje que permite clasificar a los pacientes según riesgo
creciente (Tablas 7 y 8), lo que sirve para decidir conductas.
TABLA 7. CLASIFICACION DE LAS
NEUMONIAS ADQUIRIDAS
EN LA COMUNIDAD SEGUN LA IDSA
CARACTERISTICAS DEL PACIENTE
|
PUNTAJE
|
|
Edad
Hombre
Mujer
|
n de años
n de años - 10
|
|
Residencia en hogar de ancianos
|
10
|
|
Comorbilidad
Neoplasia
Hepatopatía
Insuficiencia cardiaca congestiva
Enfermedad cerebrovascular
Enfermedad renal
|
30
20
10
10
10
|
|
Examen físico
Alteración de conciencia
Frecuencia respiratoria mayor de 30 rpm
Presión arterial sistólica menor de 90 mmHg
Temperatura mayor de 40 o menor de 35 C
Pulso mayor de 125 lpm
|
20
20
20
15
10
|
|
Hallazgos de laboratorio y Rx
pH arterial menor 7,35
Nitrógeno ureico mayor de 30 mg/dl
Sodio menor de 130 mEq/L
Glucosa mayor de 250 mg/dl
Hematocrito menor de 30%
Pa O2 menor de 60 mmHg
Derrame pleural
|
30
20
20
10
10
10
10
|
|
TOTAL
|
|
TABLA 8. CASIFICACION DE LAS
NEUMONIAS ADQUIRIDAS EN LA COMUNIDAD SEGUN LA IDSA. PUNTAJES, LETALIDAD
ESPERADA Y RECOMENDACION DE HOSPITALIZACION
|
CLASE
|
PUNTAJE
|
Letalidad esperada %
|
Recomendación de manejo
|
|
I
|
-
|
0,1
|
Ambulatorio
|
|
II
|
70 ó menos
|
0,6
|
Ambulatorio
|
|
III
|
71 - 90
|
2,8
|
Ambulatorio u hospitalización corta
|
|
IV
|
91 - 130
|
8,2
|
Hospitalizar
|
|
V
|
130 ó más
|
29,2
|
Hospitalizar
|
Referencias escogidas
- Austrian R, Gold J. Pneumococcal bacteremia
with especial reference to bacteremic pneumococcal pneumonia. Ann Intern
Med 1964; 60: 759-76.
- Fang GD, Fine M, Orloff J, et al. New and emerging
etiologies for community acquired pneumonia with implication for therapy:
a prospective multicenter study of 359 cases. Medicine (Baltimore) 1990;
69: 307-16
- Niederman MS, Bass JB Jr, Campbell GD, et al.
Guideline for the initial management of adults with community acquired
pneumonia: diagnosis, assessment of severity and initial antimicrobial
therapy. Am Rev Respir Dis 1993; 148: 1418-26.
- Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias.
Consenso nacional en Neumonías del Adulto Adquiridas en la Comunidad.
Rev Chil Enf Respir 1999; 15; 71-105.
- Bartlett J, Breiman R, Mandell L, File T. Community-Acquired
Pneumonia in Adults: Gidelines for management. Clin Infect Dis: 1998;
26: 811-838
- Bartlett JG, Dowell SF, Mandell LA, File TM,
Musher DM. Practice Guidelines for the management of Community-Acquired
pneumonia in Adults. Clin Infec Dis 2000; 31: 347-82.
LEYENDA
Figura 1. Evolución de la letalidad por
neumonía neumocócica bacterémica en 384 pacientes
sin tratamiento antibiótico y en 298 pacientes tratados con penicilina.
Reconstruido con datos de Tilghman y Finland. Arch Intern Med (Chicago)
1937; 59: 602, citados en la referencia 1.
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