Respuesta Caso 1
En la tomografía computada se observan nódulos subependimarios
calcificados de 3 a 8 mm de diámetro en los agujeros de Monro y en
los ventrículos laterales (flechas) y otro nódulo más
pequeño cortical parietal derecho (flecha pequeña). Los ventrículos
son de tamaño normal. El resto del examen no muestra alteraciones.
Diagnóstico: Esclerosis tuberosa o enfermedad de Bourneville-Pringle,
con manifestaciones cutáneas y cerebrales.
Discusión
Las facomatosis o síndromes neurocutáneos son enfermedades
congénitas que se presentan generalmente en la infancia. Se caracterizan
por alteraciones en el desarrollo de las estructuras derivadas del ectodermo,
como la piel y el sistema nervioso. Estas anomalías pueden extenderse
a estructuras mesodérmicas (esqueleto y vasos sanguíneos)
y endodérmicas (vísceras). Las facomatosis pueden manifestarse
como lesiones hamartomatosas o como displasias estructurales, incluso
en algunas de estas enfermedades puede haber una propensión a diferenciación
neoplásica de tejido nervioso. Las más comunes son la neurofibromatosis,
el síndrome de Sturge-Weber-Dimitri, el síndrome de von
Hippel-Lindau y la esclerosis tuberosa.
La esclerosis tuberosa se caracteriza clásicamente por la tríada
clínica de retraso mental, epilepsia y adenomas sebáceos
subcutáneos. En el cerebro, las manifestaciones consisten en malformaciones
hamartomatosas o tuberosidades, que contienen neuronas y astrocitos, que
se localizan con mayor frecuencia en situación subependimaria y
aparecen como nódulos de pequeño tamaño que protruyen
hacia el lumen ventricular y que pueden calcificar. Hasta el 16% de los
pacientes presenta calcificaciones subependimarias sin lesiones cutáneas
obvias. Pueden no verse en los recién nacidos y hacerse evidentes
al calcificar con el tiempo. Estos nódulos también pueden
ubicarse más periféricamente en la corteza cerebral. En
general, las alteraciones demostradas en la tomografía computada
son características y pueden ser diagnósticas cuando se
correlacionan con los hallazgos clínicos. Sin embargo, las calcificaciones
subependimarias múltiples deben distinguirse de las calcificaciones
periventriculares que se observan en infecciones intrauterinas (STORCH).
En el 15-20% de los casos las tuberosidades subependimarias experimentan
degeneración neoplásica, mostrando crecimiento e impregnación
con el medio de contraste endovenoso, generalmente por el desarrollo de
un astrocitoma subependimario de células gigantes, que se localiza
más frecuentemente en la región del foramen de Monro.
Respuesta Caso 2
La TAC demuestra un proceso expansivo frontal izquierdo (T) de 7 cm
de diámetro mayor con importante edema perilesional (E), colapso
del ventrículo lateral izquierdo y desplazamiento de las estructuras
de línea media a derecha en 12 mm, que se refuerza en forma heterogénea
con el uso de medio de contraste endovenoso con áreas de menor
densidad por necrosis. Hay además signos de hipertensión
intracraneana.
Diagnóstico: Tumor frontal izquierdo compatible con un
glioma, que por la presencia de edema, reforzamiento con contraste endovenoso
y zonas de necrosis puede corresponder a un astrocitoma de alto grado
de malignidad.
Discusión
Las lesiones expansivas que se ubican en los lóbulos
frontales generalmente se presentan con síntomas poco específicos,
por lo que los pacientes pueden, como en este caso, consultar inicialmente
por patología psiquiátrica. El diagnóstico correcto
puede sospecharse en forma tardía cuando la lesión tumoral
ya ha alcanzado un gran tamaño y se presenta con signos de hipertensión
intracraneana.
En los adultos, los tumores primarios más frecuentes del sistema
nervioso central son los gliomas, y el tipo celular predominante es el
astrocitoma (70%). La graduación en formas benignas y malignas
tiene relación con el grado de anaplasia celular, lo que está
asociado a un comportamiento diferente en la tomografía computada.
Los tumores de bajo grado (astrocitomas grado I-II) son homogéneamente
hipo o isodensos respecto a la sustancia blanca y se refuenzan levemente
con el uso de medio de contraste endovenoso. Las neoplasias de alto grado
(grado III-IV) son de densidad heterogénea, con áreas centrales
hipodensas por necrosis. Con medio de contraste endovenoso se intensifican
acentuadamente, pudiendo mostrar patrones anular, nodular o mixto, con
captación heterogénea. La impregnación tumoral está
determinada fundamentalmente por alteración de la barrera hematoencefálica
y en menor grado por neovascularización.
Las lesiones frontales causan distintos síntomas de acuerdo a su
localización. Las de ubicación cortical alta en la convexidad
se presentan con crisis focales motoras o sensoriales; lesiones parasagitales
se manifiestan con convulsiones y monoparesia contralateral de la extremidad
inferior; cuando comprometen las porciones más basales de los lóbulos
frontales, los pacientes tienen alteraciones conductuales y de personalidad,
demencia trastornos olfatorios y papiledema; si la lesión se extiende
al cuerpo calloso y compromete ambos lóbulos frontales, además
de convulsiones y demencia, pueden tener alteraciones de la marcha e incontinencia
urinaria.
El caso mostrado pone en evidencia que hay tumores que pueden presentarse
sin signos focales en el examen clínico de rutina y por ello los
estudios de imágenes son fundamentales para hacer un diagnóstico
precoz.
Referencias escogidas caso 1
1. Leon Weisberg, Charles Nice, Cerebral Computed Tomography.
3ª edición. WB Saunders, Philadelphia, 1989: 37-63.
2. Raymond D. Adams, Maurice Victor. Principles of Neurology. 4ª
edición. Mc Graw Hill, New York, 1989: 516-526.
Referencias escogidas caso 2
1. S. Howard Lee, Krishna C.V.G.Rao, Robert A. Zimmerman. Resonancia
Magnética y Tomografía Computada Craneal. 3ª Edición.
Editorial Marban, Madrid, 1994: 216-220.
2. Arthur K. Asbury, Guy M. Mckhann, WW. Ian McDonald, Diseases of the
Nervous System, Clinical Neurobiology. WB Saunders, Philadelphia, 1986:
1571-1577.
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