El dolor, al igual que otros fenómenos clínicos, plantea la
dificultad de establecer una diferencia tajante entre los factores funcionales
y orgánicos. Esta dificultad tiene relacióncon los mecanismos
neurofisiológicos de transmisión del dolor, donde el estímulo
nociceptivo periférico es transmitido al cerebro y percibido por
la persona. Este componente perceptivo es el que introduce enormes diferencias
en la experiencia de dolor, especialmente por la asociación con lesión
o daño corporal. Por ejemplo, pacientes con dolor agudo raramente
o casi nunca requieren evaluación psiquiátrica, excepto quizás
aquellos con dolor agudo recurrente, como ocurre en artritis reumatoidea,
osteoartrosis, migraña o neuralgia del trigémino. En cambio,
en pacientes con dolor crónico, éste se encuentra casi siempre
asociado a trastornos psiquiátricos, que explican comprensiblemente
la prolongación del cuadro clínico. Los síntomas se
exacerban ante situaciones estresantes o eventos devida. En ocasiones, el
paciente pierde toda capacidad para enfrentar el dolor, transformándose
éste en el fenómeno central de su existencia.
Dolor Crónico
La necesidad de evaluar los aspectos psiquiátricos en un pacientese
plantea cuando se presentan las siguientes interrogantes sobre el dolor:
a) ¨Es intratable por las características del estímulo
nociceptivo?
b) ¨Es secundario a una lesión del SNC?
c) ¨Es el sufrimiento asociado el fenómeno central, como ocurreen
la depresión o en el dolor delirante?
d) ¨Es el motivo central de preocupación del paciente, el
cual se encuentra asociado a otras incapacidades más limitantes
que el dolor?
El médico tratante puede efectuar una evaluación de algunos
de estos aspectos, y completarla con un psiquiatra interconsultor. Es
necesario preparar al paciente para dicha derivación, explicando
que ésta es una norma en todo paciente que cursa con dolores prolongados
y evitar así que la evaluación psiquiátrica se interprete
como una instancia de verificación sobre la existencia del dolor.
Evaluación clínica
a) Una detallada evaluación del dolor, cuándo y cómo
se inició, bajo qué circunstancias se alivia.
b) Comprensión de las características del dolor (tipo
y descripción utilizada).
c) Evolución del dolor, respuesta a tratamientos anteriores,
duración de las remisiones y qué eventos de vida coinciden
con exacerbaciones.
d) Historia psiquiátrica y psicosocial.
e) Examen físico, incluyendo el área de dolor y examen
neurológico completo. Efectuar el examen es útil para
salvar la dicotomía entre orgánico o funcional y disminuir
las defensas del paciente para la evaluación psiquiátrica.
f) Revisión cuidadosa de la historia clínica y documentos
que avalan exámenes y procedimientos.
Ayudas para la evaluación del paciente con dolor crónico
a) Evaluación del dolor. Debe recordarse que la evaluación
más importante de un paciente con dolor crónico es la
entrevista médica. Como lo afirma Cassem, es un mito la existencia
de instrumentos que pudieran evaluar la existencia de dolor; sin embargo,
mediante algunos instrumentos clínicos es posible objetivar algunos
de sus aspectos.
1. Dibujando el dolor. El paciente debe marcar en una silueta
del cuerpo (anterior y posterior) la distribución anatómica
de su dolor. En el mismo puede marcar con puntos o líneas, otros
fenómenos asociados al dolor. El dibujo permite inferir el nivel
de percepción de la anatomia del paciente, su nivel de información
y algunas características psicológicas de su funcionamiento.
2. Escala analógica visual.
3. Escala categorial.
b) Diagnóstico del trastorno psiquiátrico. La existencia
de un trastorno psiquiátrico debe formularse en forma positiva.
Para ello existen dos clasificaciones clínicas en uso, el DSM
III-R y el CIE-10.
c) Evaluación de personalidad. Pueden utilizarse los criterios
clínicos ya señalados (DSM III-R, CIE-10) o algunas pruebas
psicológicas como el Test de Rorschach o MMPI, que pueden confirmar
la existencia de un trastorno de personalidad y motivaral paciente a
aceptar un tratamiento psicoterapeútico.
Comorbilidad psiquiatrica asociada
Se han descrito seis condiciones psiquiátricas asociadas a pacientes
que sufren de dolor crónico (Tabla 1).
|
Tabla 1. Condiciones psiquiátricas a
dolor crónico
|
| 1. Depresión |
| |
- Depresión mayor
- Trastorno de adaptación depresivo |
| 2. Ansiedd |
| |
- Trastorno de pánico
- Trastorno de ansiedad generalizada
- Trastorno de adaptación ansioso
- Trastorno orgánico cerebral leve. |
| 3. |
Trastornos somatomorfos |
| |
- Trastorno somatomorfo
- Trastornos conversivo
- Hipocondriasis
- Trastorno somatomorfo doloroso |
| 4. |
Trastorno facticio con síntomas físicos |
| 5. |
Simulación |
| 6. |
Psicósis |
Depresión: utilizando los criterios del DSM III-R, se
ha encontrado que el 60% de los pacientes evaluados en una unidad de
tratamiento para dolor crónico presenta alguna forma de depresión.
La depresión mayor se diagnostica en el 25% de los pacientes.
La dificultad está en la identificación de los síntomas
depresivos, pues estos aparecen negados u ocultos. El interrogatorio
debe orientarse cuidadosamente a precisar síntomas vegetativos:
insomnio, cambios en el apetito y peso corporal, capacidad para disfrutar
de las actividades habituales, disminución del deseo sexual y
en general de la calidad de vida. Es importante evaluar también
el grado de compromiso de las funciones cognitivas, como concentración,
memoria y capacidad de decisión.
Ansiedad: los trastornos ansiosos se encuentra en el 30% de los
pacientes con dolor crónico. Las dificultades de identificación
son similares a las descritas para la depresión; el paciente
teme ser sorprendido o descalificado en la autenticidad del dolor. Los
trastornos ansiosos que cursan sin un tratamiento adecuado se complican
a menudo con abuso y dependencia de sustancias psicoactivas especialmente
alcohol y benzodiazepinas.
Trastornos somatomorfos: comprende un grupo de cuadros clínicos
en el cual el dolor corporal y la angustia por la enfermedad física
son el fenómeno clínico central. Las quejas somáticas
ocurren en ausencia de hallazgos orgánicos o mecanismos fisiopatológicos
que expliquen los síntomas. Alcanzan una prevalencia de 5 a 15%.
Trastorno facticio con síntomas físicos: el fenómeno
esencial es la producción intencional de síntomas físicos,
con el propósito de mantener el papel de enfermo. Estos pacientes
demandan un alto número de consultas médicas y exámenes
de laboratorio, desarrollan adicciones a analgésicos o benzodiazepinas.
Simulación: ocurre con el propósito de obtener
un fin: dinero, tratamientos, algún privilegio o evitar el trabajo.
A diferencia del cuadro anterior, este trastorno se mantiene por la
existencia de un incentivo externo, el cual es clave para el diagnóstico.
Psicosis: diversas formas de psicosis pueden manifestarse con
dolor, entre ellas la esquizofrenia, las psicosis secundarias a trastorno
orgánico cerebral y las diferentes formas de demencia. El dolor
adquiere el carácter de delirio, con una presentación
bizarra en su distribución corporal y en sus cualidades descriptivas.
Normalmentre el dolor es parte de una cohorte de síntomas psicóticos
y rara vez es el síntoma único.
Manejo del paciente con dolor crónico
Una vez establecido el diagnóstico de dolor crónico, el
paciente debiera ser tratado por un equipo multidisciplinario con programas
de tratamiento para dolor crónico. Tratar pacientes sin un adecuado
programa puede demandar altísimos costos para el paciente, las
instituciones de salud y una pérdida importante para el país.
Los principios generales del tratamiento se resumen en la Tabla 2.
|
Tabla 2. Principios generales del tratamiento
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1. En presencia de síntomas emocionales, el paciente no debe
ser calificado de funcional.
2. Planificar un tratamiento farmacológico que cubra el amplio
espectro de los síntomas del paciente ( angustia, depresión,
insomnio).
3. Utilizar técnicas complementarias como hipnosis, técnicas
de relajación, eduacación sobre el dolor, fisioterapia
y técnicas de control del dolor.
4. El tratamiento debe mantenerse aun cuando el paciente presente
mejoría inicial; el paciente tiene temor a ser abandonado.
5. El médico debe mantenerse realista, pero valorar el alivio
sintomático del sufrimiento del paciente. |
Psicofarmacos: pueden ser útiles para el tratamiento
del dolor continuo, del dolor crónico y de los trastornos psiquiátricos
asociados. Pueden seleccionarse según dos criterios:
a) Potenciación de efecto analgésico: se utilizan con
éxito los antidepresivos en el dolor continuo y crónico.
Se desconoce el mecanismo que explica este efecto sobre el dolor,
precisándose que es independiente de la acción antidepresiva,
no existiendo superioridad de un antidepresivo en relación
a otro. El efecto analgésico suele tener una latencia de hasta
6 semanas. Las dosis son las mismas que para el tratamiento antidepresivo
y de ser exitoso debieran mantenerse por 3 a 6 meses.
b) Tratamiento de síntomas asociados: se resumen en el Tabla
3.
|
Tabla 3. Terapia analgésica asociada.
Criterios de selección
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| Síntoma índice |
Contexto clínico |
Fármaco dosis |
| Insomnio |
Depresión
Sin depresión |
AMI 50-300 mg/d
Trazodona 50-400 mg-d
Trazodona 50-200 mg/d |
| Sedación |
enlentecimiento |
d-anfetamina 5-15 mg/d |
| Ansiedad |
agitación, náusea
delirio
insomnio |
haloperidol 1 a 30 mg/d
CPZ 10-100 mg/d
AMI 25-60 mg/d
Mianserina 10-60 mg/d |
| Náusea |
|
Haloperidol 1-30 mg/d |
| Anorexia |
|
Mianserina 10-60 mg/d |
| Tensión muscular |
|
DZP 5-40 mg/d
CZP 1-6 mg/d |
Modificado de referencia 1
AMI: Amitriptilina. CPZ: Cloropromazina. DZP: Diazepam. CZP: Clonazepam. |
Psicotrapia: efectuada por un profesional competente puede
ser de gran utilidad, en especial en fases iniciales y en asociación
con las medidas terapeúticas señaladas.
Terapia electroconvulsiva: se ha utilizado exitosamente en el
tratamiento de pacientes con dolor crónico y depresión
mayor refractaria al tratamiento antidepresivo; el alivio es selectivo
sobre los síntomas depresivos y no del dolor.
Conclusiones
El paciente con dolor crónico plantea una de las dificultades diagnósticas
y terapeúticas más importantes en Medicina e implica un desafío
de integración para aunar esfuerzos en aliviar el sufrimiento del
paciente, poniendo a prueba sistemáticamente la capacidad de compresión
y de ayuda de parte del equipo médico. Ofrece además un escenario
en el cual la Psiquiatría de Enlace (Psiquiatría en el contexto
del hospital general) puede entregar ayuda al paciente y al equipo médico.
Referencias escogidas
1. Bouckoms A, Hackett T. The pain patient: evaluation and treatment.
En Cassem N. Handbook of General Hospital Psychiatry.3a ed. Boston: Mosby,
1991: 39-68.
2. Wise M, Rundell J. Consultation Psychiatry. Washington DC: American
Psychiatric Press. 1988: 167-184.
3. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual
of Mental Disorders (DSM III-R). Washington, DC: American Psychiatric
Press, 1987.
4. CIE-10. Trastornos mentales y del comportamiento. Madrid: OMS, 1992.
5. Reich J, Tupin J, Abramowitz S. Psychiatric diagnosis of chronic pain
patients. Am J Psychiatry 1983; 140: 1495-1498.
6. Waldinger R. Psychiatry for medical students. 2nd ed.Washington, DC:
American Psychiatric Press, 1990: 325-344.
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