Causas de Descompensación

• Los factores precipitantes de descompensación son muy variados e implican un desbalance entre la capacidad de reserva que disminuye y los requerimientos que aumentan (ver Insuficiencia Hepatocelular). Ocasionalmente no se encuentra una causa suficiente en cuyo caso el pronóstico es en general peor, por falta de factor corregible.

 

Factores precipitantes de descompensación

• Consumo de alcohol. Es la causa más frecuente de descompensación en el daño hepático por alcohol. Puede ser causa de descompensación en daño hepático crónico de otra etiología.

• Uso de sedantes, es causa de desarrollo de Encefalopatía Portosistémica.

• Infección intercurrente. La alteración inmunológica propia del daño hepático crónico, favorece la aparición de infecciones, las que a su turno, descompensan el daño.

• Otras enfermedades intercurrentes, especialmente intervenciones quirúrgicas por patología no relacionada.

• Ingesta excesiva de proteínas. Desencadena episodios de encefalopatía portal, que pueden ser la causa de primera consulta (ver Encefalopatía Portal).

Además de los mencionados, existen otros, que no son comunes como factores precipitantes de descompensación en el paciente asintomático, pero que sí lo son en pacientes sintomáticos compensados.

• El uso inadecuado de diuréticos, la ausencia de evacuación intestinal regular o la diarrea y el ejercicio físico exagerado, desencadenan con frecuencia Encefalopatía portosistémica.

• Con alguna frecuencia, una peritonitis espontanea del cirrótico se manifiesta solo por la aparición de una encefalopatía portosistémica.

• El consumo de sodio, a menudo es causa de desarrollo o mantención de ascitis.

• La aparición de una hemorragia digestiva es tanto una forma de presentación de la enfermedad hepática, como un factor precipitante de descompensación. En un 50% de los casos ésta es por ruptura de várices esofágicas (video 1). En ocasiones el paciente no se percata de ella por presentarse sin hematemésis: el hallazgo de melena puede ser equivocadamente interpretado por el enfermo.

• También es necesario considerar el desarrollo de un cáncer hepático (Fig.1) o de una trombosis portal. La aparición de un cáncer hepático primitivo es más frecuente en portadores de un daño hepático crónico, particularmente en quienes desarrollan una hepatitis crónica y/o una cirrosis secundaria a una etiología viral.

 

Motivos de consulta en el daño hepático crónico descompensado

• Los motivos más frecuentes de consulta, son la ictericia (ver Signos de Insuficiencia Hepatocelular) siempre acompañada de coluria y el ascitis (ver Diagnóstico Diferencial de Ascitis).

• La presencia de ascitis habitualmente está precedida por distensión abdominal y frecuentemente se asocia a edema de extremidades inferiores (ver Fisiopatología de la Ascitis).

 

Otras formas de presentación

• Hemorragia digestiva. La causa de ella puede estar directamente relacionada a la hipertensión portal y ser secundaria a várices esófagicas (video 2), gástricas o gastropatía congestiva (ver Várices gástricas) (video 3). Se ve favorecida por las alteraciones de la coagulación. La ingesta de antinflamatorios no esteroidales provoca sangrado digestivo en cirróticos, con mayor frecuencia que en la población general (ver Várices Gástricas).

• Encefalopatía portal sistémica. Los trastornos conductuales, somnolencia diurna con inversión del ritmo del sueño, incapacidad de concentración y amnesia, son síntomas de encefalopatía portal, que llevan a consultar (ver Síntomas de Encefalopatía Portal).