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El Carbonato de Litio es producto farmacéutico usado terapéuticamente
en trastornos maníaco depresivos, desórdenes bipolares,
cefaleas en racimo, alcoholismo, neutropenia causada por quimioterapia,
tratamiento de conductas impulsivas-agresivas, asma e hipertiroidismo.
Aun cuando usada apropiadamente la droga es relativamente segura,
el Litio muestra un estrecho margen tóxico-terapéutico
y puede inducir a severas complicaciones si se presentan leves cambios
en la dosis o alteraciones en la eliminación. |
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Se pueden distinguir tres tipos de intoxicaciones por Litio:
- Intoxicación aguda: pacientes sin tratamiento previo con
Litio. Esta intoxicación suele ser menos riesgosa y los pacientes
usualmente presentan sólo síntomas leves independientes
de las concentraciones séricas de Litio. Los pacientes con
una sobredosis aguda desarrollan síntomas gastrointestinales
y pueden tolerar niveles más elevados de Litio sin desarrollar
efectos neurológicos.
- Intoxicación aguda sub-crónica: pacientes que están
bajo tratamiento con Litio e ingieren en forma aguda una sobredosis
del medicamento. En este tipo de intoxicación las concentraciones
séricas sobre 3 a 4 mEq/L son usualmente asociadas a síntomas
severos.
- Intoxicación crónica: ocurre en pacientes bajo tratamiento
con carbonato de Litio. Estos pacientes desarrollan toxicidad progresiva
secundaria a un incremento de la dosis, disminución de la
eliminación renal del Litio o administración de otras
drogas. La severidad de los síntomas usualmente se correlaciona
con las concentraciones séricas y los síntomas pueden
presentarse con niveles tan bajos como 1,5 mEq/L.
En una intoxicación sub-aguda y crónica la sintomatología
de acuerdo a los valores de los niveles de Litio es la siguiente:
Concentraciones de 1,2 a 1,6 mEq/L: marcha inestable, incoordinación
motora, ligera rigidez, temblor en manos, incremento del tono muscular,
contracciones de la musculatura facial, pesadez de piernas, disminución
de la atención, cansancio, diarrea, anorexia, náuseas,
vómitos, poliuria, polidipsia, leucocitosis y fiebre esporádica.
Concentraciones de 1,6 a 2,5 mEq/L: ataxia, temblor, signos extrapiramidales,
convulsiones, fasciculaciones musculares, rigidez muscular, hipertonía,
incoordinación de movimientos, disartria, alteraciones visuales,
vértigo, confusión y delirio.
Concentraciones > 2,5 mEq/L: convulsiones, mioclonías,
estupor, cansancio, coma, alteración en el ECG (depresión
del segmento ST, inversión de la onda T, ensanchamiento del
intervalo QRS, prolongación del intervalo QT), hipotensión,
arritmias, incontinencia urinaria y fecal, colapso vascular periférico
y muerte. La recuperación de las lesiones neurológicas
es lenta, aunque se tengan Litemias normales, y en ocasiones pueden
quedar lesiones permanentes.
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Existe poca relación entre los niveles séricos de Litio y la severidad
de la intoxicación aguda no así para la intoxicación
crónica. La dosis tóxica en una intoxicación
aguda es de 50 – 100 mg/Kg.
Los valores de Litemia son los siguientes:
- Niveles terapéuticos: 0,6 a 1,2 mEq/L
- Niveles Tóxicos
1) Leve a Moderado: 1,5 a 2,5 mEq/L
2) Severo: 2,5 a 3 mEq/L
3) Fatal: niveles mayores a 3 a 4 mEq/L pueden ser fatal, especialmente
en pacientes en terapia crónica con Litio.
Pacientes con Litemia de 3 a 6 mEq/L después de una intoxicación
aguda han permanecido asintomáticos.
Otros reportes mencionan que un hombre de 28 años sobrevivió
tras una ingestión aguda con un nivel de 10 mEq/L. Un paciente
de 39 años se recuperó completamente tras ingerir
por intento suicida 8.4 g de Carbonato de Litio.
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