La medicina en la conquista: siglo XVI

 

El encuentro entre españoles y araucanos tuvo por consecuencia la diseminación de enfermedades que eran autóctonas de unos u otros. Autóctonas americanas eran la fiebre amarilla, tularemia, verruga peruana, enfermedad de Carrión, leishmaniasis americanas, toxoplasmosis. Muchas más eran las de los europeos, entre ellas: viruela, sarampión, parotiditis, rabia, influenza, tifus exantemático, tifoidea, cólera, gonorrea, brucelosis, difteria, lepra, escarlatina, peste bubónioca, tracoma. Tuberculosis había en ambos; sífilis, en los araucanos, pero no se sabe con seguridad si también existía entre los españoles o éstos la adquirieron de los indios.

Con los españoles llegaron muy pocos médicos, y buena parte de ellos lo hizo con propósitos ajenos a la medicina. En esa segunda mitad del siglo XVI se cuentan en total 24 médicos que estuvieron en Chile, muchos de ellos, por muy poco tiempo. Se hacía la diferencia entre médicos, cirujanos y barberos. De este período es el primer chileno titulado médico, propiamente, de cirujano: Juan Guerra de Salazar. El título lo recibió, a los 25 años de edad, en Lima en1592 tras haber comparecido ante el Tribunal de Protomedicato. Trabajó en Santiago, La Serena, Concepción, en el campo y en el ejército. Obtuvo el rango de capitán. Fue nombrado protomédico. Se sabe que ejerció algunos años gratuitamente, que su carrera duró 25 años.

Siguiendo las ordenanzas de la corona, se fundaron hospitales en cada ciudad conquistada. Eran rudimentarios, más bien, hospitales de campaña. Aparentemente el primer hospital de Chile se creó en La Serena. Pedro de Valdivia fundó un hospital en Santiago: el de la Virgen del Socorro. No se sabe la fecha de su fundación, pero sí que existía ya en 1554. Estaba ubicado en la vereda sur de la Cañada, cerca del cerro Huelén, entre las actuales calles Carmen y Santa Rosa. Tenía 50 camas. El doctor Guerra fue médico de ese hospital. En él trabajaban, además un médico y un cirujano, practicantes y barberos. El personal era laico. En verdad, la medicina hospitalaria de esa época fue laica.

Hacia 1600 Santiago era una aldea unas 60 manzanas con 160 casas en total. Sus habitantes eran alrededor de 700 españoles y 2.000 indios.