La bacteriología

 

Los espectaculares descubrimientos de la bacteriología tuvieron trascendencia en aspectos conceptuales de la medicina: fortalecieron la noción de entidades morbosas con el elemento causal y apoyaron la concepción determinista con la idea de causa suficiente y necesaria.

La idea del contagium animatum de ciertas enfermedades, sustentada, entre otros, por Fracastoro y, hacía poco, por Henle, no era en los tiempos de Pasteur ninguna novedad, era, sí, tenida simplemente por un error. Las bacterias, por lo demás, también habían sido descubiertas hacía tiempo por Leeuwenhoek y observadas después por otros investigadores.

Los méritos de Pasteur fueron haber demostrado que las bacterias podían producir transformaciones químicas, como la fermentación, y enfermedades en animales y haber descubierto la vacunación en el hombre por gérmenes atenuados, prueba indirecta del poder patógeno de las bacterias en el hombre. Demostró, además, definitivamente la falsedad de la teoría de la generación espontánea y la pululación de bacterias en el medio ambiente.