La Embriología

 

En el siglo XVIII se había logrado corregir la aberración cromática del microscopio mediante una combinación de lentes, y en Holanda se habían construido microscopios acromáticos. Esto hizo posibles nuevas observaciones en los campos de la citología, histología y embriología.

Una figura destacada fue la de Carl Ernst von Baer. Un siglo y medio después que de De Graaf describió el fóliculo ovárico y Leeuwenhoeck, los espermatozoides, von Baer descubrió el óvulo en los mamíferos. Von Baer puede ser considerado el fundador de la embriología moderna. Descubrió la notocorda y las capas germinales, que pocos años después Remak delimitaría como ectodermo, mesodermo y endodermo.

La embriología contribuyó al desarrollo de la anatomía comparada, pues puso en evidencia relaciones morfológicas imperceptibles en los organismos adultos. Así, por ejemplo, en el estudio de los arcos branquiales se describieron el cartílago de Meckel y el de Reichert, y se comprobó que el martillo y yunque se originaban del primero, y el estribo, del segundo.